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Aborto: El derecho humano de la decisión

In Malas Viejas on 7 diciembre, 2010 at 6:48 AM

En Argentina se discute el aborto, los artículo, las leyes y las circunstancias sociales donde el tema se enmarca. La apertura de este debate, ya formalmente dispuesta en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados de la Nación, demuestra, tal como lo hizo en el mes de julio (2010) la aprobación de la ley que permite el matrimonio igualitario, que la sociedad argentina está madura como para tratar esta problemática, que hasta hace poco tiempo era un tema tabú.

Como ciudadano y periodista lo que intentaré desde este espacio es escuchar razones y argumentos. No voy a contemplar aquí explicaciones que desconozcan las realidades sociales o que intenten hacer de este debate una discusión sobre la religión, dioses o infiernos.

En el mes de Agosto (2010) se llevó a cabo, en Guatemala, el Congreso Latinoamericano de Derechos Sexuales y Reproductivos que propuso duplicar la inversión en salud sexual, garantizar la educación en sexualidad y avanzar en la despenalización del aborto. Acá les dejo una crónica del mismo, por Mariana Carabajal, y continuaremos intercambiando miradas.

La eliminación de los embarazos no deseados reduce la pobreza: si se lograran evitar, el impacto sería equivalente a un aumento del ingreso per cápita de entre un 10 y 20 por ciento. El dato surge de un estudio realizado por el Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa) y lo reveló la mexicana Nadine Gasman, directora regional de Unifem para la campaña contra la violencia hacia las mujeres de la ONU, con sede en Panamá.

Gasman expuso en la apertura del V Congreso Latinoamericano de Derechos Sexuales y Reproductivos (DSyR), que se desarrolló a lo largo de tres días en esta ciudad, con más de medio millar de participantes de 17 países, y donde se reafirmó que los DSyR son derechos humanos. Quedaron claros algunos acuerdos, que Gasman resumió así:

“para reducir la mortalidad materna y el embarazo adolescente, y conseguir que la maternidad sea una elección y no una imposición, se deben duplicar las inversiones en salud sexual y reproductiva, garantizar una educación integral en sexualidad en las escuelas, erradicar la violencia contra las mujeres y avanzar con legislaciones que despenalicen el aborto”.

En América del Sur, donde la mayoría de los países tienen leyes que penalizan esa práctica, se practican 33 abortos inseguros cada 1000 mujeres de 15 a 44 años, indicó Fática Juárez, profesora del Colegio de México e investigadora del Instituto Guttmacher, de Nueva York. “Esta cifra es mayor que la de todas las demás regiones del mundo en desarrollo, incluida Africa, y catorce veces mayor que la de los países desarrollados”, comparó Gasman.

Conseguir que la maternidad sea libremente elegida y que la vida de las mujeres no corra riesgo como consecuencia de un embarazo fueron dos de las banderas levantadas durante el encuentro.

Según la OMS, la proporción de muertes maternas que resultan de abortos inseguros –realizados con métodos precarios–, en América latina y el Caribe es muy alta y supera la de Asia y Africa, precisó la especialista de Unifem. “Se estima que entre un 10 y un 20 por ciento de todas las mujeres que tienen abortos necesitan, pero no reciben, atención médica para complicaciones graves”, destacó Juárez, al presentar, en una de las conferencias, el estudio “Aborto a nivel mundial: una década de progreso desigual”, realizado por el Instituto Guttmacher.

Gasman, quien hasta 2009 representó a Unfpa en Guatemala, puso énfasis en el impacto que puede tener la inversión en salud sexual y reproductiva. “Cada dólar invertido en planificación familiar tiene beneficios sociales tan altos como si invirtiéramos 31 dólares en servicios de salud, abastecimiento de agua, educación y vivienda”, destacó la médica. Y aportó otro dato estremecedor: “El costo mundial para acabar con la mortalidad materna evitable es de 6000 millones de pesos. Nos puede parecer mucho, pero es equivalente a dos días y medio del gasto militar mundial”.

Si bien la mortalidad materna se redujo entre 1994 y 2005 en la región un 26 por ciento, “se observa un virtual estancamiento que es motivo de preocupación y evidencia la necesidad de adoptar medidas adicionales”, expresó. A este ritmo, advirtió, no se llegará a cumplir con el Objetivo del Milenio de reducir en tres cuartas partes la MM en los países de la región.

“Dignidad, Justicia y Equidad en Salud”, fue el lema convocante. Durante el encuentro se analizó cuál es el contexto actual y los desafíos para el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos en América latina, desde una óptica de derechos humanos, en más de treinta mesas redondas. Las profundas desigualdades en la región y al interior de cada país fue uno de los obstáculos identificados. Pero no el único: la presión de sectores conservadores vinculados con la Iglesia Católica fue eje de fuertes críticas.

“Poner una mordaza para evitar que los jóvenes tengan educación sexual es una violación de los derechos humanos”, señaló la diputada guatemalteca Zury Ríos, ferviente defensora de los derechos de las mujeres en este país. Demandas judiciales en la mayoría de los países de la región –incluida Argentina– para prohibir la distribución gratuita de la anticoncepción hormonal de emergencia con el falso argumento de que sería “abortiva” es una de las acciones repetidas de los grupos fundamentalistas.

Pero aquí en Guatemala han llegado tan lejos como a censurar un suplemento femenino. En una de las mesas redondas, la periodista Yeny Leiva, editora del suplemento Semanario mujer del diario Prensa Libre, denunció que grupos fundamentalistas consiguieron que la dirección del periódico bloqueara la publicación en el suplemento de artículos que mencionen las palabras “orgasmo”, “deseo”, “aborto” y “sexualidad”.

“Nuestra intención era informar sobre la sexualidad a las lectoras. En Guatemala hay muchas mujeres que desconocen lo que es un orgasmo”, contó Leiva. Pero “por presiones de sectores conservadores” el año pasado tuvieron que dejar de publicar sobre la temática. Leiva también reveló que una periodista de Prensa Libre que había escrito un artículo sobre sexo oral fue insultada por gente que la fue a esperar a la salida de la redacción del diario para agredirla.

Guatemala es uno de los países de Latinoamérica con más alto índice de violencia contra las mujeres. Es el segundo, después de El Salvador, con 93 feminicidios perpetrados en el marco de una relación de pareja por cada millón de mujeres mayores de 14 años, de acuerdo con un informe internacional publicado hace dos semanas por el Centro Reina Sofía, de España, especializado en la temática.

La mortalidad materna es 158 decesos cada 100 mil nacidos vivos, precisó el médico Edgar Kestler, director ejecutivo del Centro de Investigación Epidemiológica en Salud Sexual y Reproductiva de Guatemala y presidente del comité organizador del V Congreso. Sólo está despenalizado el aborto terapéutico, es decir, para salvar la vida de la mujer. En otros países como Nicaragua y El Salvador el acceso al aborto es aún más restrictivo: el procedimiento está prohibido en cualquier circunstancia, incluida para salvar la vida de la mujer.

La abogada estadounidense Nicolle Catrivanos, que está trabajando en El Salvador, contó que las mujeres que recurren a un aborto y requieren asistencia médica en un hospital son denunciadas por el personal médico y terminan esposadas mientras reciben curaciones. “Se las acusa incluso por homicidio agravado por el vínculo y pueden recibir hasta 30 años de prisión. La mayoría, claro, son jóvenes, pobres y de poca educación”, sostuvo Catrivanos.

La abogada colombiana Alejandra Cárdenas, del Centro para los Derechos Reproductivos, con sede en Nueva York, se explayó sobre cómo se pueden defender los derechos sexuales y reproductivos con el derecho internacional de los derechos humanos, frente al ataque de los grupos ultracatólicos.

“Hay que poner las cosas claras para las cortes nacionales: ni el feto ni el cigoto ni el embrión son personas frente al derecho internacional”, enumeró. Y detalló cuál es la posición de los organismos de la ONU al respecto: “El sistema universal de protección de derechos humanos ha rechazado otorgar ‘el derecho a la vida’ desde el momento de la concepción y ha rechazado una protección absoluta de la vida en gestación y en consecuencia ha rechazado una prohibición absoluta del aborto”, explicó y citó los tratados correspondientes y las posiciones sobre el tema de los comités que monitorean su cumplimiento.

Fuente: Página/12

Mi experiencia construyendo Un Techo para mi País, el cambio es posible

In Derecho a Replica, Exclusivos, Jorge on 24 noviembre, 2010 at 9:14 AM

Por Santiago Jorge

La propuesta para el fin de semana era distinta a lo de siempre; y el objetivo jugoso y esperanzador: construir en 3 días una sede comunitaria para la reciente junta vecinal del barrio Km. 12 y 12 y ½, con la participación de 25 voluntarios de Un Techo para mi País y las familias del lugar.

La división de tareas y roles, estaban bien definidas, así a algunos les tocaba solo cocinar, a otros dirigir la logística, varios se encargaron de tareas de formación con los vecinos y el resto tratábamos de colaborar en lo que haga falta. El trabajo en equipo de los voluntarios fue increíble, la mayoría no nos conocíamos entre nosotros y el respeto mutuo y el compañerismo fue siempre la regla.

No importaba si fueras ingeniero, arquitecto o si no sabias ni clavar un clavo, la opinión de todos se escuchaba y la prestación de cualquiera se valoraba por igual, desde la de chicos que están hace más de 6 años en la ONG y son casi expertos en este tipo de construcciones, hasta la de los que nunca habían participado en una.

Los habitantes de la zona, desde el comienzo nos recibieron con los brazos abiertos, haciéndonos notar y sentir que no éramos un grupo de extraños en su comunidad, ni mucho menos políticos que solo aparecen cuando se acercan las elecciones, el trato fue de igual a igual y todos estábamos felices de dormir, comer, trabajar y compartir todo el fin de semana con ellos.

Sobre la obra en si, hay que contar que se trata de una Sede para la Educación y el Trabajo, un espacio de integración para que todos los residentes del distrito se reúnan y debatan sus temas; como así también para que UTPMP realice sus distintos planes y cursos.

Lo curioso, y quizás hasta un poco negativo, fue que al tratarse de una casa no para vivienda, sino para ser un espacio común, se perdió la gratificación y vivencia de construir junto a una familia asignada, y compartir la emoción de lograr el sueño del techo propio. Así el primer día concurrieron a trabajar con nosotros la mayoría de los vecinos, luego el número de los que venían a colaborar disminuyó, dejando de lado eso que UTPMP propone de trabajar solo si es en conjunto con la gente del lugar.

Lo mejor de esta experiencia, mas allá de armar la Sede y su significado, fue poder pasar unos días con la gente humilde, los siempre mal etiquetados, quienes nos atendieron y cuidaron como se cuida a un familiar. Conocer una realidad social que esta muy cerca nuestro pero totalmente olvidada, vivir tres días como viven muchos en argentina nos tiene que bastar para indignarnos, porque la pobreza nos tiene que importar.

Los últimos minutos en el barrio, con la Sede ya armada, pero sin inaugurar por cuestiones de reloj, fueron inolvidables: todos abrazados, los vecinos agradeciendo con lágrimas en los ojos, y pidiéndose entre ellos estar unidos, porque así un futuro mejor, un cambio, es posible.

Infografía Un Techo para mi País (PDF)

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La indiferencia como boleto hacia la felicidad

In Exclusivos, Pasiones, Tonti on 22 septiembre, 2010 at 7:16 PM

Por Danilo Tonti

A veces me despierto aunque esté despierto y me veo dormido en una pesadilla disfrazada de sueño. Por momentos abandono lo que soy y segundos de lucidez me regalan lo que quiero ser. Hay instantes en los que vivo,… y años en los que camino sin siquiera ver.

Son momentos especiales. Ráfagas del tiempo que se escapan de la ruta marcada y nos desvía del camino. Nos paran frente al espejo que nos dice quienes somos en función de lo que hacemos y de lo que dejamos de hacer. Llegan con la cordura y evidencian la locura; golpean fuerte y profundo, pero justo donde deben golpear.

Y entonces me pregunto ¿Cómo? ¿Cómo vivo desde el olvido? ¿Cómo sigo sabiendo que tantos caen, que tantos mueren; que tantos esperan, que tantos desesperan; que tantos gritan, que tantos me llaman? Si todo me es indiferente… ¿qué sentido tiene la vida? En esos momentos lo entiendo.

La rutina nos entrena: hay que aprender a no ver. “Si vas a vivir pensando en que lo que tenés o lo que hacés otros no pueden tener ni hacer no vas a vivir nunca”, muchas veces me dijeron. Pero si vamos a vivir sin pensar lo que otros no tienen o no pueden hacer… ¿qué sentido tiene el propósito de estar existiendo?

Por cada segundo que pasa decenas de personas mueren por falta de cosas que otros derrochamos. Por cada día que se escapa cientos de humanos suman una noche más alumbrados por la luna, mientras proliferan las grandes mansiones y los barrios cerrados. Por cada hora del día condenada al olvido, 24 esperanzas mueren en el fracaso de la espera.

Naturalizar los hechos en conflicto conlleva a dejar de mirarlos como tal e incorporarlos como una constante en nuestra vida cotidiana. Asoma como producto la costumbre y -como una suerte de alivio- una resignación diaria que se legitima en la mera repetición en los demás.

Nos acostumbramos a ver personas durmiendo en la calle, villas al costado de la ruta, niños condenados al trabajo. Nos acostumbramos y en la costumbre los condenamos, quizás sin darnos cuenta, a un mañana que se repite sin cambio alguno.

Quizás sea un mecanismo de defensa; no es fácil vivir con el peso de la conciencia. Entonces seguimos. Cada minuto condena al olvido al que pasó y reparte la pauta para esperar el que viene. La fórmula se repite y se repite: el norte es el éxito y en él no hay tiempo para romper la indiferencia.

Y en el consenso más ridículo y falaz que pueda imaginarse, las palabras se unen: “hay que terminar con la pobreza”. Pero un consenso sin compromiso no es más que la gigantografía que disimula la falta de artistas. Todos asentimos, pero pocos asisten.

Cuando la conciencia de nuestra indiferencia genera indiferencia con nuestra conciencia… sobreviene la inconciencia.

El mundo es un puñado de inconcientes admirados de sus racionalidades técnicas, pero indiferentes de sus mediocridades humanas. En la omisión está la acción y la cuota de cómplices con los hechos que se denuncian. En la omisión está la culpa y la contradicción con el discurso. En la omisión está el sujeto, desprotegido de apariencias.

Convertirnos en lo que no queremos ser quizás sea el fracaso más crudo y la decepción más grande que la vida pueda regalarnos. Todos somos tentados, una y otra vez, por la seductora vida del éxito con mirada selectiva. Pero sólo los que hagan de esos instantes de cordura la plenitud y la esencia, jamás volverán a dormirse en la pesadilla,… camuflada de sueño de fantasía.

Este autor es Columnista permanente de este Blog

+ La foto pertenece a Jose Bahamonde

Proniño y la problemática del trabajo infantil

In Malas Viejas on 2 agosto, 2010 at 6:44 PM

El trabajo infantil es una de las problemáticas más complejas del mundo contemporáneo. La pobreza, la desigualdad, los patrones culturales y la permisividad social son los principales factores de su origen. Proniño es el programa de bien público del Grupo Telefónica, desarrollado por MovistarFundación Telefónica para prevenir y erradicar el trabajo infantil en Argentina.

La pobreza y la desigualdad sigue condenando a los niños

Según datos oficiales relevados por un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), y el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS), en la Argentina trabajan más de 450 mil niños, niñas y adolescentes menores de 17 años. En el mundo, la cifra crece hasta alcanzar los 218 millones de chicos, de acuerdo al mismo organismo internacional.

La Argentina participa del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT desde 1996.  En de mayo de 1997 se creó la Comisión de Trabajo Infantil, que en agosto de 2000 se formalizó por el Decreto Nº 719 como la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI) con el objetivo de coordinar, evaluar y dar seguimiento de los esfuerzos a favor de la detección y erradicación del trabajo infantil

La definición de trabajo infantil de CONAETI es: “toda actividad económica y/o estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por niñas y niños, por debajo de la edad mínima de admisión al empleo o trabajo, o que no han finalizado la escolaridad obligatoria o que no han cumplido los 18 años si se trata de trabajo peligroso”

Legalmente el trabajo de los niños menores de 14 años está prohibido en nuestro país. Constituye un atentado contra la garantía de la salud, acceso a la educación y al juego, derechos protegidos por la Convención Internacional de los Derechos de los Niños y la ley nacional 26.061 de Protección Integral de las Niñas, Niños y Adolescentes.

El trabajo “adolescente”, es decir, el que desarrollan chicos de entre 14 y 18 años, no está prohibido pero está protegido legalmente para evitar abusos.

De la totalidad de niños y adolescentes entre 5 y 17 años que trabajan en el mundo, 126 millones lo hacen en lo que se conoce como “las peores formas”: esclavitud, prostitución, tráfico de estupefacientes, participación en conflictos bélicos y “todo aquel trabajo que por las condiciones en que se lleva a cabo, daña la salud, la seguridad o la moral de los niños”, señala el Convenio 182 de la OIT.

No es de extrañar que África o América Latina tengan un lugar tan preponderante en esta problemática. El trabajo infantil es un producto derivado de la pobreza y la falta total o la precariedad de los ingresos de los padres.

En la Argentina, según datos del INDEC, correspondientes al segundo semestre de 2006, de los 12,2 millones de chicos de hasta 17 años residentes en el territorio nacional, el 40,9 por ciento se encuentra por debajo de la línea de la pobreza, y el 14,3 por ciento, bajo la línea de la indigencia.

La pobreza, el desempleo de los padres, la falta de oportunidades, la violencia familiar, la ignorancia, la falta de información, los patrones culturales, la permisividad social son todos factores que inciden y se fusionan de manera aleatoria pero determinante otorgando a la problemática una complejidad profunda y severa que requiere, como dicen los expertos, una “mirada integral”.

Jornada de Proniño en el Obelisco el 12/Junio/2010

Proniño

A través de acciones integrales y en red, que benefician al niño, su familia, la escuela y la comunidad, Proniño busca aportar conocimiento y herramientas, apoyándose en la fortaleza territorial y las capacidades tecnológicas de Telefónica; brindando asesoramiento y recursos a ONGs con iniciativas enfocadas en esta problemática y articulando con el Estado, para transformar una realidad que hoy vulnera los derechos de millones de chicos en nuestro país.

+ Proniño en Latinoamérica

+ Como colaborar con Proniño

+ EducaRed.org en Argentina

+ El papel clave del docente en al detección del trabajo infantil

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Fuente: Proniño

El silencio de los inocentes

In Derecho a Replica, Exclusivos, Jóvenes Sueños, Malas Viejas, Tonti on 2 junio, 2010 at 10:30 AM

Por Danilo Tonti

Ahí están, en el lugar justo y en la forma indicada, sosteniendo el imperio. Son condición necesaria: si están, lo que aparenta es; si faltan, nada es lo que parece. Mulas de una historia no elegida, de un cuento jamás soñado.

Tanto se ha dicho y tanto se ha incomprendido de la pobreza, que de tanto que se la conoce pareciera no conocerse nada. Tantas hojas escritas por las mismas manos oscurecen las ideas, haciendo que lo que creen sea, que lo que sostienen se imponga.

Difícilmente existieran los héroes sin los villanos, los buenos sin los malos, los victoriosos sin los derrotados. Al fin y al cabo, somos lo que no son, lo que nos diferencia. Así, aquellos a los que la historia los relega a personajes de reparto, son tan protagónicos como aquellos héroes en condiciones tipos ideales.

Porque en su existencia se camufla un propósito ajeno: el de que estén donde están, para que otros sean lo que son.

Siempre me pregunto por qué hablamos de los “pobres” como dicotomía desprendida de los “no pobres”, y por qué, en cambio, no hablamos de los “no pobres” partiendo de los pobres. ¿Por qué no centrarnos en quienes, por su “funcionalidad” sistémica y por ser la evidencia estructural de un orden de exclusión, ocupan el rol central dentro de la sociedad?

¿Por qué no se invierte la mirada? ¿Por qué el “no pobre” es siempre el que mira, define, analiza y explica al “pobre”? ¿Acaso no puede el “pobre” mirarlo, interpelarlo, definirlo, construirlo, re-ubicarlo? ¿Será acaso que eso significaría desacreditar las estructuras más sólidas del sistema que nos gobierna?

En fin, fácil y liviano parece resultar analizar la pobreza -criminalizarla, estigmatizarla, marginalizarla-, sin ir nunca a quienes la generan, la perpetúan, la pintan de oscuro y la transforman en lobo. Sería bueno entender que no se trata de ver a los pobres, sino de mirar desde los ojos del pobre, para encontrar lo que desde donde estamos no vemos, o no queremos ver.

Pero ese momento de lucidez aún no llega, y seguimos aislándonos: los que más tienen en el country, los que menos en la villa. Alejándonos de nosotros mismos, cuidándonos de nosotros mismos. Aceptando, en la deriva de lo que nos toca, la rutina recetada, el mapa asignado.

Comprender la pobreza implica descubrir la intencionalidad -por acción u omisión- del sector hegemónico de generar, sostener y reproducir esa pobreza. Naturalizarla en un hecho cotidiano, desplazando la carga de la deuda y el error, volviendo causa la consecuencia y “peligroso” lo amenazado.

La rutina arrastra al olvido, el olvido trae el silencio y, en el medio, la inocencia de aquellos que asumen como estructural la explotación de los pueblos, naturales disfunciones de un proceso exitoso. Y aunque pasen los años la historia no aprende de sí misma y reincide: lo mucho para pocos; lo poco para muchos.

El poder se concentra, los caminos se cierran, la palabra se privatiza, los sueños se alejan, la honradez se compra, la mirada se esquiva. Todo se achica hacia arriba y todo se agranda hacia abajo; la ambición se desmide, el egoísmo se vive.

Entrenados mediante un sin fin de prácticas sociales acríticamente asumidas, somos exclusivamente diseñados para no mirar más allá de los problemas de la rutina, de las banales circunstancias del día a día. Las primeras impresiones remplazan el pensamiento, al tiempo que los prejuicios alivian la incomodidad de conocer; porque si conocemos comprendemos, si comprendemos identificamos, si identificamos actuamos, si actuamos buscamos el cambio, y si buscamos el cambio nos transformamos en problema.

En ese filosofar inmediato, de naturaleza reproductiva, pobre es quien quiere serlo, quien flaquea en sus funciones, quien no sabe asumir compromisos, quien prefiere robar a trabajar, quien nos genera inseguridad, quien debe ser encarcelado, quien debe ser aislado. Los famosos “barrios-ciudad”, disfrazados de políticas sociales inclusivas, ratifican la ideología asumida: que vivan  bien, pero allá, a las afueras, al costado, donde no se vean, donde no afeen la ciudad.

En definitiva, mirar hacia donde no debemos puede ser tan inválido como vivir cegados, anulados en la inconsciencia colectiva, tan amnésica como paralizadora. Hablar siempre en los mismos términos puede que sea una sutil forma de no hablar, “inocente” fracaso de la palabra sin propósito.

Dar un paso al costado quizás no siempre sea quedar afuera; tal vez signifique salir de la seguridad del lugar en el que nos encontramos, para vernos inseguros en lo desconocido, y -desde ese estado de novedad- re-conocernos y re-conocer el entorno. Será cuestión de dejar de ver a la pobreza para que dejemos que ella vea, analice, hable, construya, modifique, sea protagonista. De lo contrario, condenada al silencio, la inmutabilidad reina.

> Este autor es Columnista permanente de este Blog

Debemos cambiar la mirada sobre la pobreza

Poco que festejar este Bicentenario

In Malas Viejas on 25 mayo, 2010 at 9:47 AM

El Centro de Estudios Nelson Mandela, del cual su coordinador principal es el Dr. Rolando Nuñez, se especializa en materia de control de las gestiones de gobiernos, efectúa seguimientos en lo relacionado con las políticas públicas, los manejos de recursos, la evaluación de situaciones, desarrollándose un activo y mantiene un persistente pensamiento crítico desde su fundación, a mediados de 1997 y se transformó en una fuente inagotable de consultas tanto para medios periodísticos regionales, nacionales e internacionales.


En base a ello, es más que interesante escuchar a su titular sobre las distintas problemáticas que sobrelleva históricamente el Chaco, casi como un estigma difícil de erradicar. Pobreza, marginalidad, exclusión, carencia de políticas de estado, falta de institucionalidad, atraso, postergaciones, desnutrición son vocablos que se asocian rápidamente a la provincia. Nuñez en una entrevista exclusiva con NALA ahonda y explica sobre todos estos temas tan vigentes como preocupantes para el interés provincial.

NALA: ¿Cómo se explica esa asociación directa que se hace con la pobreza respecto del Chaco?

NUÑEZ: El tema de la pobreza hay que dividirla en dos partes: la pobreza estructural, que es la antigua, la vieja, la heredada, esa pobreza se fue construyendo a través de fallas en la gestión pública, de todas las gestiones anteriores, de todos los partidos políticos, también están incluidas la de los gobiernos militares. En cambio la pobreza de ingreso tiene que ver con los módulos de las gestiones actuales.

Con respecto a la pobreza estructural está intacta la matriz que ayudó a formar y afianzar ese modelo de marginación, de exclusión, casi como una marca oficial que tiene el Chaco de ser una provincia pobre. En realidad considero que es una provincia empobrecida más que pobre.

En cuanto a la pobreza de ingresos, de desocupación, la situación ha mejorado un poco, con el agravante que más de la mitad de esos empleos creados es en negro, y con ello no hay aportes, ni obra social, ni estabilidad, en definitiva no hay proyectos de vida.

Si sumamos la pobreza estructural con la de ingresos, aún teniendo en cuenta que mejoró esta última, la situación es bastante complicada para a provincia. Porque esa matriz tiene una tendencia que marca generar más pobreza hacia delante. En ese aspecto Chaco es la provincia que marca los peores indicadores sociales, económicos, sanitarios, educacionales del país, conjuntamente con Formosa, pero ésta tiene una mayor perspectiva a futuro, fruto de sus inversiones en infraestructuras que hizo en los últimos tiempos.

NALA: ¿Hay que pensar en un Chaco pobre a mediano y largo plazo entonces?

NUÑEZ: Si sumamos la pobreza estructural con la de ingresos, aún cuando se mejoró esta última, la situación es bastante complicada. Porque la matriz que origina la pobreza tiene una tendencia, que es la de generar más pobreza hacia delante. Si las inversiones en infraestructuras que se anuncian a través del gobierno actual (Capitanich) se efectivizan, se concretan, se puede pensar en una provincia, que con el tiempo, se vaya alejando paulatinamente de la pobreza. Pero el presente marca otra realidad.

Panorama desalentador con nada para festejar



NALA: ¿Cómo se puede entender, fundamentar las circunstancias que condujeron a la provincia hacia la pobreza?

NUÑEZ: Hay que entender que entre Córdoba y Bahía Blanca, en esa fracción territorial, tenemos el 75 % de la población y el 84 % del P.B.I. (Producto Bruto Interno) del país. La marca hacia arriba de esa franja es, tanto para el NEA como para el NOA, una pobreza estructural y de ingresos. Para el sur de esa porción territorial que menciono, nos encontramos con la Patagonia, con un buen presente y un mejor futuro que nuestra región. En todos los casos, tanto para las franjas del NEA-NOA como para la Patagonia, se manifiesta una gran desigualdad social. Esto es concentración de ingresos en pocas manos y pobreza en un gran porcentaje de la población.

NALA: El panorama es bastante desalentador….

NUÑEZ: Es desalentador por la notable ausencia del Estado para cumplir y brindar sus funciones primarias a la población: salud, justicia, educación y seguridad social.

En Chaco tenemos el siguiente panorama. Salud: Exceptuando los últimos 15 meses, en la que se crearon algunos hospitales. El sistema sanitario provincial ha sufrido una fuerte desinversión en los últimos años. Así nos encontramos con la ausencia de recursos materiales -aparatologías, jeringas, vendas, etc.- y falta de recursos humanos – médicos, enfermeros-, falta de insumos, falta de medicamentos, falta, falta….

Educación: Nos encontramos con escuelas en la provincia que han sido abandonadas, que tienen falta de matrículas. Así tenemos que, especialmente en centros rurales, hay escuelas que, justamente por falta de matriculación, se están cerrando.

Justicia: La red de justicia en la provincia es absolutamente insuficiente. Hay áreas que no tienen ningún tipo de coberturas, por ejemplo en Comandancia Frías, en el Impenetrable, la dependencia judicial más cercana la tienen en Juan José Castelli, a 300 km. de distancia. Es decir que cualquier ciudadano de ese lugar para cualquier trámite legal debe contar, como mínimo, 200 $ para trasladarse hasta Castelli. Aún así no es seguro que sea atendido por lo colapsado que está el sistema. Eso marca la situación totalmente precaria de la justicia en Chaco. El Impenetrable no sobresale solamente por el hambre y la precariedad. Hay también una absoluta indefensión. Los abusos, las explotaciones, vejaciones, discriminaciones están a la orden del día.

NALA: ¿Las autoridades están al tanto de estas situaciones lamentables?

NUÑEZ: El problema es que en esos lugares, el intendente es una especie de “señor feudal”. Nadie controla nada. Entre los poderes, y los poderosos, se protegen mutuamente mientras la mayoría de la gente queda en estado de desprotección importante.

NALA: Ante esta realidad ¿Qué hace el poder político provincial y nacional?

NUÑEZ: El discurso que baja del Estado Nacional, y el gobierno provincial se alinea totalmente a esa retórica, que marca un afianzamiento de la argentinidad, de homogeneidad, de igualdad es una gran ficción.

NALA: Por lo que manifiesta, Chaco es el claro ejemplo que ese discurso no se consustancia con la realidad.

NUÑEZ: Ahora que se menciona tanto eso de festejar el Bicentenario del país. Atendiendo todos los indicadores sociales que tiene la provincia, en ese aspecto hay que reafirmar que el Chaco no tiene ningún motivo para festejar el bicentenario. Tenemos un atraso de 100 años respecto del sector más rico del país. Ante ese panorama más que el bicentenario deberíamos celebrar el centenario.
Fuente: Diario Nala

+ Cuando la pobreza es mas pobre – Diario Página/12

La cuestión social

In Malas Viejas on 21 abril, 2010 at 11:43 AM

Por Ignacio Ramonet

Bajo el lema “¡Alto a la miseria!”, la Unión Europea (UE) ha declarado 2010 “Año de la pobreza y de la exclusión social”.

Y es que ya hay, en la Europa de los Veintisiete, unos 85 millones de pobres (1)… Un europeo de cada seis sobrevive en la penuria (2). Y la situación se sigue degradando a medida que se extiende la onda expansiva de la crisis. La cuestión social vuelve a colocarse en el corazón del debate. La ira popular se manifiesta contra los Planes de austeridad en Grecia, Portugal, España, Irlanda, etc. Las huelgas y las protestas violentas se multiplican. Muchos ciudadanos expresan también un rechazo a la oferta política (crece la abstención y el voto en blanco) o una adhesión a diversos fanatismos (sube la extrema derecha y la xenofobia). Porque la pobreza y la desesperación social ponen en crisis al propio sistema democrático. ¿Asisteremos a una explosiva primavera del descontento europeo?

En España, el 20% de la población, o sea unos diez millones de personas, se hallan ya en la pobreza (3). Con casos particularmente indignantes como el de los hijos de extracomunitarios (más de la mitad de ellos viven en la indigencia), y el de las “personas sin hogar”, nivel máximo de exclusión social (4). Hay más de 30.000 personas sin hogar (en Europa, cerca de medio millón). Centenares de ellas, cada invierno, mueren en la calle…

¿Quiénes son esos pobres de hoy? Campesinos explotados por las grandes distribuidoras, jubilados aislados, mujeres solas con hijos, jóvenes con empleos basura, parejas con hijos viviendo con un único sueldo, y obviamente la gran cohorte de activos que la crisis acaba de dejar sin empleo. Jamás hubo en la UE tantos parados: 23 millones (cinco más que hace un año). Lo peor es que la violencia del desempleo golpea sobre todo a los menores de 25 años. En materia de paro juvenil, España ostenta la tasa más catastrófica de Europa: 44,5% (la media europea: 20%).

Si la cuestión social se plantea hoy de modo tan espinoso es porque coincide con la crisis del Estado de bienestar. Desde los años 1970, con el auge de la globalización económica, salimos del capitalismo industrial para adentrarnos en una era de capitalismo salvaje cuya dinámica profunda es la desocialización, la destrucción del contrato social. Por eso se están respetando tan poco los conceptos de solidaridad y de justicia social.

La transformación principal se ha producido en el ámbito de la organización del trabajo. El estatuto profesional de los asalariados se ha degradado. En un contexto caracterizado por el desempleo masivo, la precariedad deja de ser un “mal momento transitorio” mientras se encuentra un empleo fijo, y se convierte en un estado permanente. Lo que el sociólogo francés Robert Castel llama: el “precariado” (5), una nueva condición infrasalarial que se ha extendido por toda Europa. En Portugal, por ejemplo, un asalariado de cada cinco tiene ya un contrato llamado “recibo verde”. Aunque trabaje desde hace años en la misma oficina o la misma fábrica, con horarios fijos, su patrón es un simple cliente al que factura un servicio y quien puede, de la noche a la mañana, sin ninguna indemnización, romper el contrato.

Semejante degradación del estatuto de asalariado agrava las desigualdades porque excluye de hecho a un número cada vez mayor de personas (sobre todo jóvenes) del sistema de proteccion del Estado de bienestar. Las aísla, las margina, las rompe. ¿Cuántos suicidios de trabajadores en su lugar mismo de trabajo? Abandonados a sí mismos, en feroz competencia de todos contra todos, los individuos viven en una especie de jungla. Lo cual desconcierta a muchos sindicatos, otrora poderosos, y tentados hoy de colaborar con las patronales.

La eficacia económica se ha convertido en la preocupación central de las empresas, que descargan sobre el Estado sus obligaciones de solidaridad. A su vez, el Estado desvía estos imperativos hacia las Organizaciones no gubernamentales (ONG) o las redes humanitarias privadas. De ese modo, lo económico y lo social se van alejando permanentemente el uno del otro. Y el contraste entre los dos resulta cada vez más escandaloso.

Por ejemplo, en España, mientras el número de parados alcanzaba en 2009 la cifra de 4,5 millones (3,1 millones en 2008), las empresas cotizadas en Bolsa repartían 32.300 millones de euros a sus accionistas (19% más que en 2008).

El año pasado, los beneficios de los diez principales bancos europeos superaron los 50.000 millones de euros… En un continente castigado por la peor recesión desde 1929… ¿Cómo es posible? Porque a partir de la crisis del otoño de 2008, los Bancos centrales prestaron masivamente, con tipos de interés minimos, a la banca privada. Ésta utilizó ese dinero barato para prestar a su vez, con tipos más elevados, a las famlias, a las empresas… y a los propios Estados. Así ganó esas millonadas. Ahora, la deuda soberana alcanza niveles excepcionales en varios países -Grecia, Irlanda, Portugal, España…- cuyos gobiernos han tenido que imponer drásticos Planes de austeridad a sus ciudadanos para satisfacer las exigencias de los actores financieros… causantes de la crisis del 2008. Una desvergüenza que exaspera y enfurece a millones de asalariados europeos.

Notas:
(1) Es “pobre” la personas que vive con menos del 50% de la Renta media disponible neta (Rdn) del país correspondiente. En España, el ingreso medio mensual se sitúa en torno a los mil euros.
(2) Cf. The Social Situation in the European Union 2007 , Bruselas, 2008 (http://ec.europa.eu/ employment_social/spsi/reports_social_situation_fr.htm).
(3) Léase Informe de la Inclusion social en España , Fundació Un sol mon, Caixa Catalunya, Barcelona, 2008.
(4) Consúltese: http://www.enredpsh.org
(5) Robert Castel, La Metamorfosis de la cuestión social , Paidós, Barcelona, 1997.

Fuente: Le Monde diplomatique

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