maximo tell

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La emoción alrededor de 2012

In Exclusivos, Jóvenes Sueños on 19 diciembre, 2012 at 3:07 PM

Todavía no puedo descubrir los motivos últimos, pero sospecho de algunas razones, porque se presenta nuevamente la emoción. Acá estoy, esta vez sentado en un café que bebe a sorbos mi tarde, otra vez ante el mismo relato. Narrarse la vida, tal como deseamos vivirla: Ana Maria Bovo en TEDx Córdoba 2012 (vean al final el video favor).

Son sus palabras, el tono, su literatura oral. Página inolvidable de mi año que ahora veo escaparse. Un año en el que intenté hacer mucho, creo logré algo y me quedaron cientos de proyectos por seguir encaminando. Como todo momento de quiebre hubo muchas lágrimas ocultas, broncas y enojos contenidos. Felicidad y risas con amor que sanan todo. Amigos interminables y noches donde los sueños igualan a las estrellas.

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Esa mañana, después tarde en TEDx Córdoba me llevé una fotografía que me dio gusto revelar. La vida había llegado a nosotros para que le contemos una gran historia, para que la soñemos, le demos movimiento y acción, para que sobre todas las cosas seamos artífices de nuestras propias emociones o alegrías. Ese día, casi al final del evento se me ocurrió defender y sobreponerme a la emoción, mientras algunos nulos pensadores osaban criticar desde su quietud mental, me di cuenta que eso también sería parte de esto. Vi que en el relato siempre habría personas que no entendiesen nuestras motivaciones, aquellos que desde la envidia criticarían sin saber, sin siquiera entender o conocer y casi siempre sin ellos mismos hacer. Hoy a finales de año me siento orgullo, así como ese día, de estar del lado de los que intentamos crear, conversar, escuchar a los demás antes de despotricar.

Buscar la manera de crear o emprender algo no es fácil, me siento satisfecho por haber aprendido muchas nuevas variables técnicas este año para intentarlo mejor el próximo. Pero sobre todas las cosas me llevo ese espíritu que me vuelve a emocionar, el de inspirar, el de motivar a soñar, el de insistir en no temer, el que impulsa a vivir. Esta es mi forma de agradecer a todos aquellos que se sentaron unos minutos conmigo en un café a escuchar mis delirios, a interesarse. A todos gracias.

Hoy me vuelvo a emocionar hasta las lagrimas mientras la moza me mira algo confundida, ese día con un nudo en la garganta, escribí:

La actriz, escritora, docente, dramaturga y directora teatral, sencillamente lució su extensa trayectoria como narradora. “Muchos hablan pero pocos dicen“. Emotiva, contundente, profunda y sensible. Dejó flotando la emoción en el salón por esa literatura maravillosa con la cual su garganta se llena cada vez que su memoria la impulsa a crear.

Cuando algunos osaban criticar un evento tan preciado como en el que 17 personas se comprometen a contar ideas e historias que les cambiaron la vida, Bovo nos volvió a ubicar a todos. Nos hizo entender el sentido de TEDx: Inspirar, movilizar. Porque nadie llega con verdades al escenario sino con vivencias, porque ninguno esconde en su dramatización las rugosidades de sus sentimientos, eso vuelve único a este escenario TEDx.

Con Bovo viajamos, sentimos y nos emocionamos. Al final de la charla me sentí rendido, a los pies del arte, acribillado de literatura, aturdido de palabras precisas que construyen un sentimiento. Abrazado por la grandeza del que construye y comparte. No tengas miedo, escribe tu historia, ama, siente, sueña y vive.

Repasen todos los análisis del TEDx Córdoba 2012 y sus vídeos en esta nota @negrowhitenet

Sólo por hoy, que es siempre

In Prosas Propias on 10 noviembre, 2012 at 10:00 AM

Sólo por hoy quisiera que me abandonase el sueño. Dormir me aburre cada vez más y cuando despierto recordando lo poco que sueño, siento un doble fracaso. ¿Por qué me dejé vencer por el cansancio? ¿De qué me cansé? ¿Dónde quedaron mis sueños?

Si cada noche pierdo en esta competencia delirante es porque sin dudas mis planes son errantes. No busco saber más acerca de mis sueños, sólo quisiera que estén ahí cuando los necesito. Que sobrevivan a la maldición somnolienta y me esperen para un abrazo cuando despierto. No vale la pena respirar si no es por aquello que soñamos. Quizás tampoco valga mucho soñar sino sentimos que respiramos con pureza. Las fuerzas se hicieron almohadas y nos traicionaron otra vez, una noche más. Cada vez que elegimos dormir y no ser quien arrope a la luna nos estamos clavando un puñal sin hielo. Seco, duro y desalentador.

¿Dónde se encuentran los sueños cuando uno siente que no logra dormir? ¿Para dónde habrán salido disparadas esas ideas con las que uno espera amanecer entrelazado? No hay pieles ni consciencias que soporten semejante desilusión a diario. Son los diarios justamente los que nos ahorcan en cada desayuno. Nos recuerdan lo errante de nuestros despertares. No aparecemos, nadie nos lee. No se existe cuando son esas páginas las que te acorralan con un falso error potencial.

¿Valdrá la pena seguir intentando soñar despierto? ¿Despertar soñando? No hay interpretación justa jamás, ni nadie que se anime a preguntar lo correcto. No se sabe donde uno terminará cuando cometió el error de despertar, aunque ya imagino qué pasará si vuelvo a caer dormido. Quizás es esa brisa que entra por la ventana, tal vez el calor sofocante en la garganta. Hoy sería una buena noche para no dormir o en todo caso para que la historia finalice con un despertar soñador.

¿Cómo se retoman los sueños? ¿Por qué no logramos identificar los capítulos al dormir para poder entender mejor lo que pasa mientras dormimos? Si tan sólo pudiese interpretar ese primer pensamiento que viene al despertar. Ayer era silencio, hoy un llanto, mañana espero sea agua. O un río, quizás mar. Espero sea en otro lugar, lejos aunque no tan lejos de este hoy. Me conformaría con que no me traicionen los sueños mientras duermo o se me rían al despertar. Sólo por hoy. Hoy, que es un siempre. O al menos me estoy acostumbrado que eso siempre pase. Si hoy logro una buena excusa podría lograrlo. Sólo por hoy, que es siempre.

Soñadora

In Jóvenes Sueños on 11 junio, 2011 at 11:42 AM

Candela Romero, contó en este espacio la experiencia de escribir Cuadernos de jóvenes suicidas (Ver Nota), además tuve la suerte de que me regale esa serie de textos que, la talentosa riojana de 19 años, escribió. El primero fue Textual (Ver) y ahora pueden leer aquí otros bellos párrafos.

En este mundo soy una pseudo mujer que todavía no entendió como vivir. En el mundo de los sueños, soy una anciana que pasó por todas las situaciones de la vida.

En este mundo, soy quién no se permite llorar para que nadie sienta pena por mí. En el mundo de los sueños, soy quien cree que las lágrimas son la lluvia más bella en donde se va cada uno de nosotros.

En este mundo soy quién siente el sol de lejos, lo veo lejano. En el mundo de los sueños, lo toco, y siento la incomparable sensación del calor después de una mañana fría sin abrigo.

En este mundo vivo atada a un reloj que no me deja en paz. En el mundo de los sueños, lo pisoteo y me río de poder burlarme de él sin miedo a que me aplaste y me preocupe.

En este mundo sin querer hiero a mi vieja, la acribillo a preguntas. En el mundo de los sueños sé que no podría ni siquiera soportar su falta.

En este mundo me digo y describo enamorada de un hombre que no sabe mi existencia, o así lo aparenta. En el mundo de los sueños tengo una vida vivida a su lado y me siento una cajita en donde guarda sus secretos más sencillos.

En este mundo cuando el desapareció, lo sentí idiota por no valorar lo que realmente era. En el mundo de los sueños lloré y me pregunté: ¿Qué me faltó? ¿Fui muy poco para él?

En este mundo soy un libro en silencio. En el mundo de los sueños, soy una enciclopedia de 400 hojas.

En este mundo me creo sabionda teniendo en claro que es el amor. En el mundo de los sueños solo se pronunciar la palabra.

En este mundo mi documento es verde, con foto de una gordita con cara de sueño, mi número 36437303, vivo en La Rioja. En el mundo de los sueños mi documento es violeta con detalles en naranja, la de la foto es una diva sexy que derrocha belleza, mi número es 20milsueñños401, vivo en SueñoPuro, en la calle Voladora al 500.

Me declaro soñadorapara siempre.

He visto

In Para ella..., Prosas Propias on 8 mayo, 2010 at 7:35 PM

Aunque no lo crean realicé un centenar de viajes en estos tiempo y he visto un par de cosas.

He visto decenas de estrellas fugaces o al menos eso parecían.

He visto miles de arboles iluminarse por un segundo al pasar.

He visto cientos de tonos negros en el cielo y sus noches.

He visto muchos autos pasar sin llegar a ningún lado.

He visto las estrellas reírse de mi escena de extrañarte.

He visto pueblos fantasmas que no sobrevivieron al frío.

He visto pasajeros que nunca entienden de donde vengo ni saben a donde voy.

He visto mis ojos en lluvia en cada cristal brilloso.

He visto amanecer las ganas de encontrarte en cada destino.

He visto mis brazos y piernas cansadas de buscar tu abrazo.

He visto millones de asfalto amenazante correr debajo mío.

He visto tus palabras colgadas en cada centímetro de oscuridad.

He visto manos que se agitan pero no despiden.

He visto rostros que están a mi lado pero no conocen de mi.

He visto pasar miles de veces la historia de extrañarte.

He visto en recuerdos millones de veces nuestro primer beso.

He visto como prendo la luz pretendiendo desaparecer.

He visto mis ganas de abrazarte estrellarse mil veces.

He visto tu rostro en cada uno de los cielos que me abandonaron al caer en sueños.

Gentile y el “periodismo mochila”

In AguaSuaves on 20 abril, 2010 at 10:38 AM

Bill Gentile; periodista independiente y profesor de la Universidad de Washington DC, mirá lo que nos dice acerca de construir informes visuales de un periodismo mas íntimo y personal.

“Nos encontramos ahora en una extraordinaria coyuntura en la historia de la humanidad, la tecnología y las comunicaciones. Incluso mas importante que cuando Gutenberg invento la imprenta. Los avances en las cámaras digitales y el Internet nos ofrecen oportunidades sin precedentes. Ciudadanos comunes del mundo ejercen ahora un extraordinario poder.

Ejercemos el poder de la comunicación instantánea y globalizada y un lenguaje, el lenguaje visual, el cual sobrepasa ambos, el escrito y la palabra hablada. Este lenguaje visual no tiene fronteras. No necesita traducción. No esta sujeto al apoyo de las corporaciones. Es una de las herramientas mas poderosas de nuestro tiempo. El Periodismo de Mochila es la personificación de este lenguaje visual… la información que necesitamos para ayudar a determinar nuestros propios destinos puede estar en la punta de nuestros dedos.”

Especialmente ahora que la población latina en Estados Unidos esta creciendo, sus miembros necesitan información y el poder para generar y distribuir esa información, el poder para ayudar a tomar importantes decisiones sobre sus vidas y la vida de la nación en la cual todos vivimos.

En este sentido, Gentile, quien vivió y trabajó en América Latina por numerosos años, ofrece sus talleres Periodismo de Mochila en español, brindando 33 años de experiencia dirigiendo el poder de la comunicación, a grupos, profesionales, organizaciones de noticias, corporaciones, así como a organizaciones publicas y privadas.

Fuente: Clases de Periodismo.com

Bill Gentile Blog

Mot y Vación

In Prosas Propias on 30 marzo, 2010 at 11:43 AM

Entonces tocaron a mi puerta.

Miré por la cerradura pero no pregunté.

Había algo, alguien. Pero no pregunté.

Un recuerdo se me cruzó, me acordé de una consigna y abrí.

La forma era difusa, algo extraña, con colores no muy bien definidos.

Pasó y se sentó en mi mesa y me invitó a mi silla con un gesto amable.

Me miró y su rostro se volvió como una pantalla que me invitaba a mirar.

Mire con profundidad y caí en un espiral de ensueño.

Pasaron mil voces por mis costados e incandescentes imágenes de charlas y debates.

Si bien las voces eran conocidas, no estaban identificadas con rostros ni nada.

Además, lo que decían se asemejaba más a un debate interno mío sobre mi vida, etc.

Entonces el viaje se detuvo. Caí sentado en una playa desierta.

Arena fina y suave, agua cristalina que refleja la luna y sus estrellas lindantes.

Entonces camino, descalzo, sintiendo la rugosidad de mis pasos.

Siento la realidad con los ojos cerrados e identifico los momentos.

La soledad en que uno se ve por momentos, la desolación dentro de una carrera tan hermosa como la noche que está sucediendo sobre mí y lo difícil que se hace dar cada nuevo paso cuando la marea humedece la superficie.

Entonces volví a abrir los ojos y entendí.

Hoy volvería a dar un paseo por esa realidad algo solitaria que es el periodismo, que está inmersa en el marco de una hermosa noche de crisis y futuro incierto. Pero donde tenemos todo el terreno para andar y desplegarnos. Más allá que la arena complique nuestros pasos hay que seguir. Intentando, buscando y siempre con la consigna de mejorar. Sin perder de vista el objetivo y ayudando a la premisa que nada es imposible.

Me refregué los ojos y el espectro seguí frente a mí, pero esta vez se transformó en dos ilusiones. Dos consignas que se unieron y me hicieron levantar de la silla y salir a buscar mi playa solitaria, bella y complicada.

Allá voy.

Inspirando

In Paladar mostaza, Pasiones on 20 marzo, 2010 at 3:55 PM

Excelente note de DIEGO VILLAREVISTA CIRCUZ con NICO DIMATTIA.

Acá les dejo algunos videos de su trabajo. +

World Builder

In Paladar mostaza, Pasiones on 20 marzo, 2010 at 3:55 PM

de Bruce Branit (Tejiendo el mundo blog)

Polizón de sueños I

In AguaSuaves, Prosas Propias on 17 febrero, 2010 at 8:08 PM

Que piensan los que piensan, que pensarán aquellos con los que me tropiezo en mis días. Esos que encerrados en su silencio congelan su mirada en la nada. Sus mudos ojos no reaccionan al castigo del paso del tiempo. Los segundos se desviven en su infinito tiempo pensativos.

Porque ningún movimiento cautiva mas al corazón que esos momentos flotando entre las ideas. Yendo sin boleto del pasado al futuro y viceversa. Mirando escenas inolvidables y olvidando el cuerpo; quedando solo entre sueños y nubes.

Que pensarán esos que aún piensan. Cómo se verán pensando. Cómo me sentirán mirándolos. Se me hace inevitable no desear escapar de la mano de ese pensamiento ajeno. Me desespera el querer viajar en el sueño del otro. En el sueño que del que aún sueña. Volar en la nube del que piensa. Flotar con el que aún piensa y aún sueña.

Y por esta necesidad imperiosa de querer convertirme en el primer polizón de los sueños ajenos, es que cada día me detengo a verles. A esos, los que piensan. Que pensará el señor delgado y siempre mal afeitado del negocio de mi esquina. Parece tender la mano esperando que alguien con un chasquido lo vuelva a la vida.

Está la señora que se ha desvelado mientras el semáforo da rojo. Parece acallar sus penas contra el volante mientras es agitada por sus niños que le recuerdan desde el asiento trasero que la luz verde indica recién el principio del día. Está el hombre regordete que descarga el camión del supermercado que queda a una cuadra de mi casa.

Esa mirada parece escapar por la avenida, soltar el volante y correr hasta su fantasía. Cada vez que me descubre mirándolo, se arregle la gorra y como con vergüenza se vuelve a subir al camión para volver a intentar la fuga. Cruzando la esquina me espera ella. Pelo largo, siempre brillante y negro como su café. Nunca come nada.

Todavía no ha notado que cada día la miro camino a la universidad. Tal vez porque está perdida en un mar de pasiones, de ternura. Sale estampida por el vidrio de la cafetería, salta dos autos y vuela a un verde campo. Allí tortura con tranquilidad y quietud a su vida de oficina. Amordaza las bocinas y los retos de su jefe. Otro sorbo automático de su tazón y la vista siempre congelada. De perfil parece una estatua. Pero su cuerpo se mueve. Quien no la acompaña es su cabeza. Volando anda por ahí; escapándole a esta rutina que me hace verla cada mañana ahogando una fantasía en el bullicio de la cafetería de la esquina.

Y para no hacer eterna tu lectura terminaría con ella: la más joven. Lo suficientemente bonita. Dulce en sus manos. Simple al caminar. Llega, saluda y rápido se sienta para viajar. Dependiendo el día, demora mas o menos en emprender su volar, pero siempre lo mismo. Se acomoda el pelo dos veces para mismo perfil, afila sus dedos en uno de sus labios y sale.

Sus ojos se detienen y su respiración parece suspenderse. Allá va. Se pone de pie, abre la ventana con ambas ilusiones y se lanza al vacío. Realmente se larga a sus brazos. Contra el cuerpo de él. Un chico la espera. Por eso ella suspira por momentos, pero no interrumpe por nada la cita imaginaria. Ni el aire parece tocarla. Ninguna luz la alcanza. Si uno la mira fijo sus pupilas se vuelven espejos y se la ve claramente.

Ella lo mira fijo, enamorada. Bailan suave y lentos. Se desvanecen bajo una luna que eligió en un instante y todo se nubla de repente. Ella le grita que lo ama. Él camina lejos y su indiferencia cierra la ventana. Clausura la escena con un suspiro y ella vuelve al colectivo. Sola, como se fue y como seguirá hasta que no se anime a confesarlo. A él por supuesto, yo ya lo sé, porque cada mañana la escena se repite.

Y me pregunto simplemente que piensan los que piensan. Y prosigo aún mas ambicioso; que sienten los que sienten.

> continúa…

La foto es una obra de arte de Jose Bahamonde

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