maximo tell

El silencio de los inocentes

In Derecho a Replica, Exclusivos, Jóvenes Sueños, Malas Viejas, Tonti on 2 junio, 2010 at 10:30 AM

Por Danilo Tonti

Ahí están, en el lugar justo y en la forma indicada, sosteniendo el imperio. Son condición necesaria: si están, lo que aparenta es; si faltan, nada es lo que parece. Mulas de una historia no elegida, de un cuento jamás soñado.

Tanto se ha dicho y tanto se ha incomprendido de la pobreza, que de tanto que se la conoce pareciera no conocerse nada. Tantas hojas escritas por las mismas manos oscurecen las ideas, haciendo que lo que creen sea, que lo que sostienen se imponga.

Difícilmente existieran los héroes sin los villanos, los buenos sin los malos, los victoriosos sin los derrotados. Al fin y al cabo, somos lo que no son, lo que nos diferencia. Así, aquellos a los que la historia los relega a personajes de reparto, son tan protagónicos como aquellos héroes en condiciones tipos ideales.

Porque en su existencia se camufla un propósito ajeno: el de que estén donde están, para que otros sean lo que son.

Siempre me pregunto por qué hablamos de los “pobres” como dicotomía desprendida de los “no pobres”, y por qué, en cambio, no hablamos de los “no pobres” partiendo de los pobres. ¿Por qué no centrarnos en quienes, por su “funcionalidad” sistémica y por ser la evidencia estructural de un orden de exclusión, ocupan el rol central dentro de la sociedad?

¿Por qué no se invierte la mirada? ¿Por qué el “no pobre” es siempre el que mira, define, analiza y explica al “pobre”? ¿Acaso no puede el “pobre” mirarlo, interpelarlo, definirlo, construirlo, re-ubicarlo? ¿Será acaso que eso significaría desacreditar las estructuras más sólidas del sistema que nos gobierna?

En fin, fácil y liviano parece resultar analizar la pobreza -criminalizarla, estigmatizarla, marginalizarla-, sin ir nunca a quienes la generan, la perpetúan, la pintan de oscuro y la transforman en lobo. Sería bueno entender que no se trata de ver a los pobres, sino de mirar desde los ojos del pobre, para encontrar lo que desde donde estamos no vemos, o no queremos ver.

Pero ese momento de lucidez aún no llega, y seguimos aislándonos: los que más tienen en el country, los que menos en la villa. Alejándonos de nosotros mismos, cuidándonos de nosotros mismos. Aceptando, en la deriva de lo que nos toca, la rutina recetada, el mapa asignado.

Comprender la pobreza implica descubrir la intencionalidad -por acción u omisión- del sector hegemónico de generar, sostener y reproducir esa pobreza. Naturalizarla en un hecho cotidiano, desplazando la carga de la deuda y el error, volviendo causa la consecuencia y “peligroso” lo amenazado.

La rutina arrastra al olvido, el olvido trae el silencio y, en el medio, la inocencia de aquellos que asumen como estructural la explotación de los pueblos, naturales disfunciones de un proceso exitoso. Y aunque pasen los años la historia no aprende de sí misma y reincide: lo mucho para pocos; lo poco para muchos.

El poder se concentra, los caminos se cierran, la palabra se privatiza, los sueños se alejan, la honradez se compra, la mirada se esquiva. Todo se achica hacia arriba y todo se agranda hacia abajo; la ambición se desmide, el egoísmo se vive.

Entrenados mediante un sin fin de prácticas sociales acríticamente asumidas, somos exclusivamente diseñados para no mirar más allá de los problemas de la rutina, de las banales circunstancias del día a día. Las primeras impresiones remplazan el pensamiento, al tiempo que los prejuicios alivian la incomodidad de conocer; porque si conocemos comprendemos, si comprendemos identificamos, si identificamos actuamos, si actuamos buscamos el cambio, y si buscamos el cambio nos transformamos en problema.

En ese filosofar inmediato, de naturaleza reproductiva, pobre es quien quiere serlo, quien flaquea en sus funciones, quien no sabe asumir compromisos, quien prefiere robar a trabajar, quien nos genera inseguridad, quien debe ser encarcelado, quien debe ser aislado. Los famosos “barrios-ciudad”, disfrazados de políticas sociales inclusivas, ratifican la ideología asumida: que vivan  bien, pero allá, a las afueras, al costado, donde no se vean, donde no afeen la ciudad.

En definitiva, mirar hacia donde no debemos puede ser tan inválido como vivir cegados, anulados en la inconsciencia colectiva, tan amnésica como paralizadora. Hablar siempre en los mismos términos puede que sea una sutil forma de no hablar, “inocente” fracaso de la palabra sin propósito.

Dar un paso al costado quizás no siempre sea quedar afuera; tal vez signifique salir de la seguridad del lugar en el que nos encontramos, para vernos inseguros en lo desconocido, y -desde ese estado de novedad- re-conocernos y re-conocer el entorno. Será cuestión de dejar de ver a la pobreza para que dejemos que ella vea, analice, hable, construya, modifique, sea protagonista. De lo contrario, condenada al silencio, la inmutabilidad reina.

> Este autor es Columnista permanente de este Blog

Debemos cambiar la mirada sobre la pobreza

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  1. Los pobres son un ejército de militantes cautivos para el peronismo y de trabajadores baratos para la derecha; por eso estos dos poderes que dominan el pais desde hace 70 años no hace nada serio para terminar con la pobreza; a ellos les conviene la pobreza, les conviene la ignorancia, y le conviene tener una economía poco diversificada.
    Porque ellos son mediocres y les conviene tener un país mediocrizado.
    Hacen falta propuestas superadoras, que piensen en un pais grande, con una oferta y una demanda diversificadas, haciendo incapié en el desarrollo del capital humano; ya no mas propuestas populistas, si no ideas con una clara dirección hacia lo social, pero desde la realidad de que el mundo esta en una economia de mercado y Argentina tiene mucho para ganar en este campo.
    La gran propuesta en esencia sería pensar en un socialismo sin que coopte las libertades ni que sea populista y a la vez en una economía de mercado sin que se caiga en atroz fundamentalismo de mercado que destruyó la Argentina en la última dictadura militar y en los 90.
    Saludos,

  2. Hola Luigi! Muchisimas gracias por su muy interesante aporte. Un muy buen profesor hace poco nos dijo: “Con la derecha tenemos siempre más de lo mismo, con la izquierda tenemos menos de lo mismo, pero siempre lo mismpo”. Con esto digo que no creo tanto que sea una cuestión sólo de un determinado sector político, más bien creo que ya es algo de la cultura política. Claro, hay sectores mucho más impregnados y más “autores” de la pobreza, pero en definitiva -por acción o complicidad- son pocos los que se salvan. En cuanto a las propuestas, sin duda, hacen faltan políticas de ESTADO y que evidencien una concepción integradora y hacia la verdadera igualdad, aquella que no aspira a mantener la agónica existencia de los sectores golpeados sistémicamente, sino a propiciar condiciones en las que la justicia social sea más que un discurso y las brechas económicas se reduzcan a la par de las desigualdades en el acceso a cuestiones básicas. Detrás de todo eso estamos nosotros: los ciudadanos que también formamos parte de esa estructura, reproduciendo lo que “quieren” que reproduzcamos. Todos tenemos un cargo público y es el de ciudadanos; no sólo hay que pedir y reclamar, también hay que actuar.

    Luigi, un honor su comentario. Muchisimas gracias por su aporte y su tiempo.

    Un abrazo!
    Danilo

  3. Que buena nota y agrego humildemente para ratificarla. Lo que pasa es que no ver la pobreza es mucho mas cómodo, es vivir en una nube. Es tanta la indolencia de los ciudadanos que no la ven, que va creciendo la indiferencia y cada vez hay mas ciegos. El creer que los pobres son un estorbo y esta cosa tan argenta de querer “salvarse” solo, hace que cada vez cueste mas que un argentino “no pobre” piense en otro argentino “pobre”. Lo mas preocupante es que no es solo una cuestión de los políticos, es una cuestión de toda una sociedad que parece no encontrar el rumbo.

  4. Muy bueno tu articulo y muy buen léxico al escribir te felicito
    La pobreza, esta estuvo y espero alguna vez desaparezca, y hay poco q analziar al respecto , hacer depende de los gobiernos para eso los votamos para q con el dinero de nuestros impuestos secgenere trabajo. Y de nosotros ver q eso se cumpla. Nosotros apenas si podemos alcanzar algo alguna vez a un pobre , y después que?

  5. Todos estamos aquí porque… Creemos… Que la pobreza es intolerable en un mundo de abundancia. Y todos estamos aquí porque estamos convencidos -más bien sabemos- que podemos terminar con la pobreza en el espacio de nuestra vida, con nuestras propias manos y nuestras propias mentes.

    Kofi Annan

    Este comentario del Secretario de la ONU solo muestra que el fenómeno de la pobreza es un tema multifacético que solo se puede resolver mediante políticas mundiales.
    Hasta hoy, todo ha sido un simple discurso y buenos deseos. Nada de lo que se ha implementado a nivel mundial ha logrado abatir o minimizar el problema. Es tan profundo somos sus raíces en la historia humana…
    En lo personal considero que lo único que podemos hacer como individuos es ser sensibles a este fenómeno y buscar la forma de que esos pobres con los que solemos convivir, puedan asumir una actitud de reto y de poder que les permita llegar a modificar su propio destino.

  6. Ruben: ¡Muchísimas gracias! Sin duda, antes de pensar en los demás es ineludible empezar por nosotros, como sostenedores y reproductores del mismo orden. En la cotidianeidad, en la relación con los demás, en la inclución social; de eso somos parte, en eso podemos intervenir. Gracias por pasar y leer!

    Manuco: Muchas gracias por tu opinión. En lo personal, siento que temas como estos no son propiedad de ningún sector específico sino responsabilidad de todos. Es que el sistema nos hace creer que no hay más que hacer que dar una ropa que no nos sirve o la sobra de la comida. El involucre va mucho más allá; desde lo ideológico (romper con los prejuicios y las representaciones sociales) hasta lo práctico. Hay innumerables organizaciones que trabajan en este campo; claro, suplen el rol del estado, estamos de acuerdo. Pero qué hacemos entonces, ¿Nos desvinculamos porque no es nuestra función o tratamos de hacer y contribuir en lo que podamos? Sin dudas, es un camino dificil en el que posiblemente no veamos los resultados, pero prefiero eso a quedarme sentado. De nuevo, muchas gracias por tu tiempo, tu disposición y tu comentario!

    Ana: ¡Gracias! Coincido plenamente. Darles la posibilidad de ser protagonistas en la construcción de su realidad, de su presente y de su futuro, cosa que no hacen las políticas sociales actuales. Sólo es cuestión de un “asistencialismo” que no va para nada acompañado de acciones que busquen la posibilidad de una movilidad social en post de la equidad y la igualdad en el acceso a las posibilidades.

    ¡GRACIAS A LOS TRES! ES BUENO CUANDO LAS PALABRAS GENERAN DEBATES, NOS ESTIMULA A SEGUIR, INTENTÁNDOLO UNA Y OTRA Y OTRA VEZ.
    UN ABRAZO!

    Danilo
    UN ABBRAZO!

  7. moria casán comentó en una entrevista que tenia vidrios polarizados en su auto para no ver la pobreza… otro gran actor argentino emigró porque no queria ver más pobres! puff… “esquivar la mirada”.
    Supongo que a veces ser “no vidente” tiene sus vendajas…
    muy linda nota dani!!
    te super felicito…..!!

  8. Gracias!!! Todo lo que se esquiva se prolonga, y lo que se prolonga tarde o temprano tiene que ser visto.
    Un beso enormeeee!!

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