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Sudáfrica, terror para las lesbianas

In Malas Viejas on 28 enero, 2011 at 12:32 PM

La violación correctiva se ha vuelto sistemática y extendida en Sudáfrica, en particular contra la comunidad lésbica, con más de diez nuevos casos de violación correctiva denunciados cada semana, sólo en Ciudad del Cabo.

Eudy Simelane, era considerada una de las más destacadas deportistas de Sudáfrica. Fue una de las primeras mujeres en declarar abiertamente su homosexualidad. - Agencias Agencia

Eudy Simelane era una de las estrellas del equipo nacional femenino de fútbol de Sudáfrica. También era lesbiana y fue una de las primeras mujeres en declarar abiertamente su orientación sexual, convirtiéndose en activista por los derechos de los homosexuales. En 2008, Simelane fue violada de forma tumultuaria (por un grupo), golpeada y apuñalada 25 veces. Su muerte hizo más público aún un crimen que se comete a diario contra las lesbianas en Sudáfrica y en otros países de Africa.

Estas mujeres están siendo víctimas de violaciones, generalmente en grupo, con la intención de “curarlas” de su “enfermedad”. Es así que a la semana, la policía sudafricana recibe por lo menos 10 denuncias de violaciones correctivas. Los violadores son generalmente liberados luego de pagar fianzas de apenas 10 dólares. La comunidad de lesbianas, los gays, los bisexuales y las personas transgénero (GBLT) vive aterrorizada en esta tierra llena de paradojas.

Reino del terror

Luleki Sizwe es una organización benéfica de Sudáfrica que trabaja para rescatar, apoyar, alimentar y cuidar la salud a las sobrevivientes de la violación correctiva. Fue fundada por Ndumie Funda en 2007, luego de que su pareja fuera víctima de una violación correctiva.

Esta fundación reporta que cada semana más de 10 lesbianas son violadas o ultrajadas por pandillas sólo en la localidad de Ciudad del Cabo. 150 mujeres son violadas cada día en Sudáfrica y en la última década 31 lesbianas han sido asesinadas a causa de su sexualidad. Cada año, aproximadamente 500 mujeres denuncian que han sido víctimas de violación correctiva.

Muy pocos casos son resueltos y castigados. Muchas de estas mujeres violadas han sido infectadas con VIH y/o han quedado embarazadas.

El sistema de justicia sudafricano es acusado de fallar a las víctimas al dejar libres a los autores con fianzas ridículamente bajas. Un ejemplo es lo sucedido cuando las autoridades sudafricanas liberaron a Andile Ngcoza, un hombre que violó, golpeó y estranguló a Millicent Gaika durante cinco horas para ‘hacerla heterosexual’.

Ngcoza fue puesto en libertad con una fianza de 60 rands, el equivalente a menos de 10 dólares.

Eso llevó a Ndumie Funda, quien había ayudado a Millicent Gaika a recuperarse de la violación y abogar por su caso, a pasar a la clandestinidad. Sin embargo, poco tiempo después, Millicent Gaika enfrentó a su violador en tribunales, en un acto de mucha valentía.

Lamentablemente, los violadores y las mujeres victimizadas a menudo se conocen entre sí. Los violadores son raramente castigados y las mujeres deben vivir con la probabilidad de ver cotidianamente a sus violadores o ser burladas y amenazadas por ellos después del ataque. A pesar que Sudáfrica tiene una constitución progresista, el odio y la intolerancia hacia las personas LGBT todavía es muy latente.

Paradoja cruel

Sudáfrica ha sido la primera nación en el mundo en considerar ilegal la discriminación basada en la orientación sexual, ha sido también el primer país africano en legalizar el matrimonio del mismo sexo y la primera república del mundo en garantizar a los ciudadanos de la comunidad GLBT, iguales derechos en todos los aspectos de la vida (incluyendo la adopción y el servicio militar), sin embargo los casos de violación correctiva han ido en aumento.

Y es que en este país, y en otros de este continente, hay una extendida creencia que considera la homosexualidad como algo ajeno a la comunidad africana. La afirmación de la ‘no africaneidad’ esconde un punto de vista moral y cultural que afirma que las sociedades africanas son de alguna manera únicas e inmunes a lo que se percibe como una importación occidental y europea. La denigración sistemática de la homosexualidad por varios dirigentes africanos en los últimos años ha impulsado estas percepciones, que están profundamente arraigadas en la cultura y la tradición.

La violación correctiva se utiliza para brutalizar a las mujeres por miembros del sexo opuesto como un medio para ‘corregir’ su orientación sexual. Esta práctica no sólo viola a las mujeres, sino que también las despoja de sus derechos humanos básicos consagrados en la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos y otras leyes internacionales, denuncia la fundación Luleki.

Tomar acción

La muerte de Simelane ha levantado protestas en todos los sectores de la sociedad. La condena de 32 años al principal instigador, sin embargo, se sigue considerando leve, pero es un mensaje para aquellos que aún no han sido aprendidos, y para que cesen la violaciones. La sentencia largamente esperada en el juicio por asesinato de la activista lesbiana y ex jugadora del Banyana Banyana, fue muy celebrada.

Khumbulane Magagula, Johannes Mahlangu y Themba Mvubu enfrentaron cargos de robo con circunstancias agravantes, violación y asesinato de Simelane. Thato Mphiti fue declarado culpable de los mismos delitos en febrero de 2009, con 32 años de prisión.

Pero la violación correctiva todavía no se considera un crimen de odio en Sudáfrica.

Actualmente, la organización Change.org reúne firmas para enviar al Ministro Rabede una petición para que la justicia sudafricana endurezca las penas contra los criminales y para exigir una reunión de este funcionario con la fundadora de Luleki Sizwe, Ndumie Funda. Al cierre de este artículo se había reunido más de cien mil firmas, convirtiendo esta petición en una de las más populares desde la creación de Change.org

El año pasado, ActionAid Reino Unido publicó, un análisis del contexto en el que vive la comunidad homosexual en varios países africanos, y en particular en Sudáfrica. (Ver en PDF)

La dramática situación se resume en las palabras de Tshidi, una lesbiana de 31 años, residente de Ciudad del Cabo: “En Sudáfrica los jueces envían a una mujer a la cárcel por robar un pedazo de pan para alimentar a su hijo, pero los hombres que violan a las mujeres, que asesinan a las lesbianas o golpean hasta la muerte a sus esposas, caminan en las calles como hombres libres.”  (Con datos de IPS, www.Change.org)

Fuente: Los Tiempos

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Yoani Sanchez, activista siglo XXI

In Pasiones on 4 noviembre, 2010 at 9:09 AM

Por Josefina Molinari

Ama su tierra. Adora su idiosincrasia. Quiere su libertad. Inmersa en un cuerpo débil, pero con un espíritu de gladiador, Yoani Sanchez busca vencer las barreras impuestas por la “revolución cubana”, hace más de medio siglo, con armas de destrucción masiva: un twitter, un blog, dos libros y una academia blogger en el centro de La Habana, Cuba.

La bloggera cubana se entregó de cuerpo y alma a “un ejercicio de cobardía” que le permitió transmitir en espacios on line lo que tiene prohibido como ciudadana en espacios palpables. Para muchas personas esta es una actividad cotidiana y de fácil acceso pero para tantos otros es difícil de alcanzar, como los cubanos, que quieren romper las cadenas de un estado que ya esta oxidado.

Las primeras líneas fueron escritas y los recuerdos de aquellos días en la isla empiezan a sonar en mi mente, a 8 meses de haber recorrido de norte a sur y de este a oeste la isla, compartir una comida, un café o una simple charla con los nativos y me sigo haciendo miles de preguntas que no tienen respuesta. Acaso, ¿Algún día lo tendrán?

Tiene un compañero de lucha, su esposo Reinaldo Escobar, un periodista independiente que por sus cuestionamientos al régimen fue invitado a dejar su trabajo en el Estado y empezar como guía turístico, profesor de extranjeros y mecánico de ascensores. Una constante en la isla. Juntos trajeron al mundo a Teo, el adolescente que preocupa a Yoani por su futuro incierto, por sus ganas de escapar de su tierra, esas que ella no tiene, ni quiere.

El calor de sus amigos le permite saltear los bloqueos de Internet en Cuba. Los 140 caracteres los escribe con su celular, no puede ver quienes la mencionan pero los siente muy de cerca. Sabe de que se trata la solidaridad, combate gracias a la ayuda de otros, por eso recomienda e-books o como twittear sin necesidad de tener una computadora conectada a la red.

Generación Y, el blog que la hizo reconocida mundialmente, hoy en día es traducido a 15 idiomas y los textos son subidos por sus amigos en el exterior. El gobierno bloqueo su bitácora dentro de la isla. Además, una hora de conexión a Internet cuesta 5 euros, una tercera parte del salario mensual.

No ir a conocer a Yoani a su departamento en Centro Habana es una asignatura pendiente que me quedó de aquel viaje. Las restricciones que reinan para los cubanos, las sentí propias, no sabía que me podía pasar al atravesar esa mole de cemento, rectangular, fría, enorme y soviética donde vive la bloggera.

Yoani es madre, esposa, hija, docente, periodista, filóloga, bloggera y ganadora de premios internacionales pero por sobre todas las cosas es cubana y eso dice muchos mas que estos 2696 caracteres.