maximo tell

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He visto

In Para ella..., Prosas Propias on 8 mayo, 2010 at 7:35 PM

Aunque no lo crean realicé un centenar de viajes en estos tiempo y he visto un par de cosas.

He visto decenas de estrellas fugaces o al menos eso parecían.

He visto miles de arboles iluminarse por un segundo al pasar.

He visto cientos de tonos negros en el cielo y sus noches.

He visto muchos autos pasar sin llegar a ningún lado.

He visto las estrellas reírse de mi escena de extrañarte.

He visto pueblos fantasmas que no sobrevivieron al frío.

He visto pasajeros que nunca entienden de donde vengo ni saben a donde voy.

He visto mis ojos en lluvia en cada cristal brilloso.

He visto amanecer las ganas de encontrarte en cada destino.

He visto mis brazos y piernas cansadas de buscar tu abrazo.

He visto millones de asfalto amenazante correr debajo mío.

He visto tus palabras colgadas en cada centímetro de oscuridad.

He visto manos que se agitan pero no despiden.

He visto rostros que están a mi lado pero no conocen de mi.

He visto pasar miles de veces la historia de extrañarte.

He visto en recuerdos millones de veces nuestro primer beso.

He visto como prendo la luz pretendiendo desaparecer.

He visto mis ganas de abrazarte estrellarse mil veces.

He visto tu rostro en cada uno de los cielos que me abandonaron al caer en sueños.

Mañana quiero… de ti

In Para ella..., Prosas Propias on 21 abril, 2010 at 11:48 AM

Mañana quiero besarte y que el mundo vuelva a su órbita. Que los continentes dejen de vagar por los océanos y se estabilicen con mi respiración.

Mañana quiero abrazarte y que las venas de mis brazos recuperen el color de alegría que solo tu piel logra darles. Que tus brazos me envuelvan y se conviertan en la mejor guarida, de donde nunca quiero salir, nunca.

Mañana quiero que tu risa lo cubra todo y voltee las fantasias decrépitas que tejen los edificios fríos de la ciudad. Que aturdan mis oídos tus líricas dulces para nunca mas escucharte a lo lejos.

Mañana quiero que tus ojos amanezcan y estén sin dormir mientras respire. Que me miren y me permitan envolverme en tus pupilas y mirar nuestros sueños sentados en alguna pradera.

Mañana quisiera que tu mano tome mi corazón y le recuerde como latir. Que susurres algo en mi pecho para que la dulzura suba hasta mi cabeza y me vuelvas a besar.

Mañana quiero que cada vidrio refleje tu rostro y todos los carteles lleven tu nombre. Que se luzca enamorado el rojo, el verde y los azules de las vidrieras.

Mañana quiero que tus labios hagan desaparecer el frío de mis mejillas y las carreteras con sus trampas. Que desaparezcan mis ojos del cielo cuando cada noche salen a extrañarte.

Mañana quisiera simplemente verte, abrazarte y sentir ese enorme placer que significa dejar caer los segundos de arena en el reloj de nuestros sueños.

Mañana solo quiero mirarte a los ojos y saber que me has esperado, decirte que volví, y que no veía las horas que mañana sea hoy y el dolor se transforme en besos.

Mañana quiero que llegue ya, que no demore, que no duela mas y que vivas para siempre en mi mañana. Así como en mi hoy.

Mañana quiero amarte inmensamente y extrañarte menos que hoy. Tenerte y que las estrellas se vuelvan a pintar en el cielo de mi ventana.

Solo si mañana te encuentro podré volver a mirar el cielo sin sentir el dolor de no encontrarte hoy y tener que esperar hasta mañana

Tan solo marcos vacíos

In Prosas Propias on 16 marzo, 2010 at 12:07 PM

Tan solo son marcos vacíos.
Tres fotos en las que no saliste.
Tantos momentos en los que no estuviste.
Incomparable es el sentimiento que me dejaste.
Porque nos dejaste, porque los marcos quedaron vacíos.
Con el corazón como un atrapa sueños y las fotos haciendo de peor pesadilla.
El marco de cada una de esas tardes, las noches y las mañanas en que esperaba encontrarte.

Hoy ya es improbable que te recupere.
Hoy formas parte de mis imposibles.
Tomaste un viaje a mi pasado y decidiste ser residente allí.

Mientras tanto acá miro las fotos que no están.
Siento los momentos en los que no estuviste.
Sin rencores, solo con dolor.
No hay colores, ni expresiones, ni miradas.
Tan solo marcos vacíos.

De marco difuso

In Prosas Propias on 16 marzo, 2010 at 12:06 PM

Sueños de sábanas

In Prosas Propias on 16 marzo, 2010 at 12:05 PM

Por fin pude abrir los ojos.
Mi párpado perdió el peso opresor y pude ver la luz que entraba por la persiana. Ella giró y su pierna quedó sobre la mía y su espalda se apoyo en la mitad de mi pecho. Volví a mirar la ventana y a sentir el dolor en mis ojos por la luz que invadía la habitación. Ella suspiró de vuelta e hizo una mueca como que algo la molestaba.

Logré despertar y abrir mis ojos.
El ya no está y cuanto lo extraño en esta cama. Es un naufragio de esperanzas cada vez que volteo sobre la almohada y nadie espera mi mirada. Si pudiese elegir un minuto para pasar observandote sería mientras dormías. Por la tranquilidad que me transmitías, la paz, tu respiración calma y las sonrisas entre sueños.

Por fin logre abrir los ojos, después de tanto intentar, y vi nuestra cama vacía, revuelta y sin sueños. Las sabanas nos soñaban a nosotros que nunca mas volvimos. El espejo era único testigo de lenta decadencia de suspiros de esas almohadas, inmutables las cortinas no tenían a quien esperar cada noche.

Abrí y mis ojos y estaba ella, en paz, viva y solitaria. Incomoda de dormir sola, con espacios en el corazón y la cama imposibles de llenar. Pareció decir algo entre sueños pero no llegue a escuchar. Me acerque a sus labios fríos y me di cuenta que no podía ni siquiera tocarlos. Decidí irme y ya no volver. Nunca volvería a esa cama, ni en sueños ni con vida. Cerré mis ojos aunque sospecho que en realidad nunca los abrí.

Abrí los ojos y no pude dormir mas. Lo sentí que me miraba, me pareció que lloraba. Intenté preguntarle porque pero no me contestó, llevo dos meses durmiendo sola y sin él. Hoy es tan solo otra noche de malos sueños desde su muerte. Sueños de sabanas que lo extrañan y piden abrir los ojos de una vez por todas. Y los cerré.