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La calle de Domingo perdida en la distancia

In AguaSuaves on 22 mayo, 2011 at 9:38 AM

Por Franco Micalizzi

La calle de domingo perdida en la distancia, un hilo en medio del tejido de la ciudad. Le servia de sendero. El andar mostraba el fin, la tarde pintaba aquella imagen, el viento la hacia sonar.

Sensaciones de algo que había terminado, levantaron el telón. Nuevas escenas, fotos, sonidos. Los ojos se hicieron cámaras, los oídos micrófonos y el aire respirado era lo que lamentablemente le llevara mucho tiempo transmitir al cine. Comenzó a rodar una historia: contradictoria y confusa.

Él apareció primero: serio, niño, inocente, expuesto a los dolores de la vida; creíble, soñador, fracasado y enamoradizo. Dispuesto a hacerse cargo de su vida, entusiasmado con los encuentros, gran apostador por lo tanto gran perdedor.

La historia siguió mostrándose a ritmo especial: sacado, egoísta, intimidante. Entre las imágenes cotidianas como diapositivas. Se dejo ver una con luz protagonista; siguieron pasando las diapos, sonaba jazz. Quien estaba en esa imagen: comenzó a verse más seguido en la secuencia, de distintas maneras, en diferentes paisajes, con nuevos colores, siempre con esa luz presente.

La secuencia de a poco se fue convirtiendo en cinta. Los personajes tomaron vida en una esquina, de dos calles desiertas de algún lugar de la tarde de domingo en la gran ciudad; ella caminaba alejándose. El miraba con la paciencia eterna su partida, la que solo otorga la certeza de saber que esa despedida lo llevaría necesariamente a su reencuentro.

Con la misma paciencia, luego de verla desaparecer, se agachó, tomó sus cosas y se fue en dirección diferente a continuar con su vida. Siguió como si esa tarde no hubiese existido nunca: como si esa imagen fuese la de una publicidad en la revista del diario de domingo, como si ese sonido fuera el de un disparo en medio de la madrugada de la ciudad dormida.

Vivió momentos tristes, alegres, importantes, insignificantes, coloridos mayormente. Vinieron etapas de desenfreno, de andares agitados. Otras de calma y paciencia, de euforias y alegrías; en una de esas, de las de imparable ajetreo, de corridas sin descanso, de respiros agitados. Retorno esa imagen: viva otra vez.

Todo se detuvo, el mundo giraba en torno a esa luz, los latidos se calmaron paulatinamente, la respiración encontró sentido, se normalizó. Enfrentados hablaron, mientras todo seguía girando desenfocado, muy lento, alrededor de ellos.

El encuentro duró poco, tanto que podría entrar en un suspiro, sin embargo logró detener el ritmo que se venía imponiendo. Hizo una buena pausa, un silencio interesante. Quizás este momento se veía como una foto, nítida de colores fuertes, alegre.

La rueda entró a girar otra vez cual retirada de tren. La pelota corría, como para no dejarse alcanzar por ningún jugador. El sonido del proyector era un buen detalle a esta parte: ameno, cálido. Se mostraban historias acordes a tiempos y sonidos, sin olores. Tampoco se escuchaban las respiraciones (que le llevará siglos lograr expresar al cine).

Ese sonido continuaba, de la misma manera: agradable. Pasaron muchas imágenes de buenos momentos, todo sucedía a ritmo vertiginoso; las historias iban como van los días: locos, corriendo alienados, maquinarios, arrasantes, asesinos del arte, como entrenando cazadores. Los colores dispersos.

Lentamente comenzó a mostrarse una sombra cual la de un fantasma: cada vez más seguido, y poco a poco más notoria. Como siguiendo este signo, el ritmo de las imágenes disminuía, las historias se detenían, el sonido del proyector se quería ir, los colores se hacían más firmes: imágenes vivas otra vez. Volvía la extraña respiración de aquella tarde.

La sombra dejo ver su cara y otro encuentro acontecía, junto con él, el tiempo descansaba: produciendo aquellas sensaciones, pero renovadas, más claras y coloridas. Miradas enfrentadas, palabras confusas, actitudes contradictorias, los describían en esta ocasión. Quizás los ojos brillaban como no lo habían hecho hasta ahora, los corazones encontraban calma violenta. Esta historia monopolizaba la pantalla, la sala le otorgaba su atención: radiante expectante: con la adrenalina a niveles inimaginables; la sangre corría generando energía que superaba la que produce cualquier motor a combustión inventado.

Algo interrumpió, las miradas se perdieron al instante, seguían ahí pero desconectadas, solas y tristes; la gente distrajo su atención. A él le regreso la paciencia eterna de aquella tarde. La dueña de la sombra, lentamente giró, y empezó su nueva retirada.

La sala desconcertó, se desanimó, el ritmo volvió a latir; sucedieron nuevas imágenes. Esta vez grises y duras, molestas, entrometidas, apabullantes. Las historias que se vinieron, otra vez a esa velocidad, se movían en estos matices, oscureciéndose cada vez más.

Sonaba el proyector: ahora más grave, más protagonista, molesto con todos incluso con él mismo. Los días pesaban más en cada momento y a cada historia. Llevaba mucho esfuerzo dilucidar qué había en la pantalla; ese sonido seguía taladrando, incrementando su presencia. A ritmo desenfrenado desaparecían los grises, ahora había negros, con algunos tintes de blanco en las imágenes, nada simple, destellaban, enloquecía. Todos miraban intranquilos: violentados. Entonces los blancos fueron desapareciendo, el sonido se incrementaba; las imágenes ahora se esfumaban como si se quemaran: algunos los de buena imaginación alcanzaban a percibir el olor, los oídos ya no soportaban más.

En un instante, como estallido, se prendieron todas las luces, cegaron a quienes estaban con los ojos abiertos, el momento se envolvió de un silencio aturdidor, nadie se animaba a levantar la mirada o a girar. El calor de las luces reprimía cualquier movimiento.

Luego de un interminable minuto algunos atrevidos del fondo de la sala comenzaron a recomponerse de a poco, aun encandilados no comprendían lo sucedido. Cuando las pupilas lograron contraerse lo suficiente para permitirles hacer foco: alcanzaron a individualizar dos siluetas conocidas en el centro de la sala: erguidos, incólumes, acompañados entre si. Como si no les afectara la luz ni el calor.

Estaban ellos dueños de sus sombras: con la paciencia eterna lentamente se levantaron de sus asientos y se retiraron de la sala. Muchos aun cegados no lograron verlos, estos sólo encontraron dos lugares vacíos en el centro de la sala.

Prestado por el autor desde francomicalizzi.com.ar

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Entrevista con Lucia Carricaburu en La Meca

In Paladar mostaza on 12 noviembre, 2010 at 3:07 PM

La Meca es más que una revista digital e independiente de artes visuales y cultura. Es un espacio dedicado pura y exclusivamente a todas aquellas personas que se adueñaron de la palabra “expresión” y la tomaron como un estilo de vida.

A través de una propuesta bimensual encontrarás una estricta selección de trabajos de artistas de todo el mundo acompañado de entrevistas y notas relacionadas al cine, música, literatura (aunque te podemos venir con alguna que otra sorpresita, atenti!).

La Meca pretende ser una rica fuente de inspiración para todo aquel que esté dispuesto a ver con ojos de niño, limpio de prejuicios y dispuesto a sorprenderse. Dejamos de lado cualquier paradigma para dar lugar a una de las facultades más significativas de nuestra existencia: la imaginación.

Esta joven fotógrafa sorprende con cada uno de los momentos capturados por su cámara. Dice estar inspirada por los sueños y afirma que no existen los riesgos en la pasión.

Contanos un poco sobre vos.

Nací en Buenos Aires el 21 de septiembre de 1987, día del estudiante y del fotógrafo.
Estudié dos años arquitectura en Santa Fe y no funcionó. Fue entonces que me vine a Córdoba a estudiar fotografía.
El proceso de cómo me di cuenta fue algo raro, porque siempre me gusto pero nunca pensé que de esta forma. Una cosa llevo a la otra ¡y acá estamos!

¿Cómo comenzó tu gusto por la fotografía?

Siempre me gusto y me llamo la atención.
Un día viendo revistas y cosas digamos que empecé a analizar más ciertas imágenes. En realidad no sabía que se podía estudiar. Fue entonces que mi mamá me preguntó “¿Por qué no lo estudias?”. Averiguamos y cuando lo hicimos obviamente no lo dude.
Desde ese momento sé que es lo mío y que no lo cambio absolutamente por nada.

¿ Tenes alguna preferencia a la hora de retratar momentos? ¿Cuál es?

Las imágenes que me gusta retratar no son momentos instantáneos sino generados.
Me gusta mucho el fotomontaje, la fotografía artística y publicitaria. Desde ahí se me abren muchas ramas. Me gusta sacar de todo, sobretodo captar gestos y cosas en primer plano, que resalten.

¿Quiénes influenciaron en tu carrera?

Mis padres. Mi mamá más que nada. Ellos fueron quienes me apoyaron en todo. Son únicos.
En cuanto artistas, hay millones! Gaby Herbstein es una que me fascina y Gregory Crewdson es otro. Todo depende de la rama.

5 cosas que te hayan cambiado la forma de ver las cosas.

  • Mis papas
  • Experiencias en los dos primeros años de arquitectura
  • Gente que paso y dejo sus huellitas
  • Una nueva ciudad
  • Sentir en el alma que la fotografía es lo mío

Sin todo ese proceso no haría lo que estoy haciendo ahora.

¿Proyectos a futuro?

Irme al exterior a probar suerte y obviamente ser reconocida por lo que hago y tener mi estudio.
Poder transmitirle a la gente mi punto de vista de las cosas y saber que eso que atrae es muy gratificante.
Saber que por ahí aportas una idea o una reflexión o lo que sea en la cabeza de alguien y saber que podes influir. Es lo mejor que hay.

¿Cómo vez la fotografía en Córdoba?

Complicada para lo que a mí me gusta. Es muy difícil entrar a trabajar con alguien, por ser chico o estar recién recibido no te toman. No es fácil, pero hay que rebuscárselas como todo.
Entre en una agencia de acá llamada 25 Watts gracias a gente de mi ciudad, pero es muy relativo y uno nunca sabe si es fijo o no.

¿Qué inspira a Lucia Carricaburu?

Los sueños. ¡Sueño mucho las cosas! Busco la inspiración en cosas rebuscadas. Por ahí trato de sacar algo lindo de lo que se ve como feo. Trato de dejar un mensaje en cada foto.
Me gusta generar opiniones y que la gente se suelte e interprete.

¿Qué opinas de los riesgos?

No existen. Creo que nadie es conformista y uno siempre quiere superarse. Depende de cada uno hacerlo o no.
Yo me arriesgo y pruebo. La idea de quedarme estancada en algo y decir “¿Qué podría haber pasado? ¡Ni loca lo hago! Hay tiempo para equivocarse.
Me gusta tratar de superarme constantemente y aprender a probar e intentar todo el tiempo. Sino la vida es aburrida. Se te ocurre algo, ¡hacelo! Como está el mundo hoy en día no te podes quedar porque sino perdiste.
Así que riesgos en una pasión, no existen.

El momento ideal para sacar una foto es…

¡Todos!

Para conocer más sobre Lucia descarga el primer número de La Meca Magazine haciendo click aqui.

Artecho, una forma diferente de mirar la realidad

In Jóvenes Sueños on 8 noviembre, 2010 at 10:04 AM

Las imágenes convocan, comunican y cautivan. Quizás por eso se apuesta a distintas visuales y disparos creativos para dar a conocer el trabajo realizado. Un Techo para mi País Argentina presenta una muestra fotográfica que estará expuesta en el Salón de Cerámica de la Ciudad de las Artes de Córdoba hasta el 17 de noviembre.

Por segundo año consecutivo, Un Techo para mi País Argentina recurre al arte como medio para reafirmar su compromiso con la realidad social. En esta oportunidad, la institución realiza una exposición de fotografías de reconocidos artistas con el fin de concientizar a la población sobre la situación de pobreza en que viven miles de familias, y de fomentar el trabajo en conjunto para revertirlo.

Bajo el lema “Miradas que construyen” la muestra fotográfica se encuentra en exposición en las instalaciones de la Escuela Provincial de Cerámica “FERNANDO ARRANZ” ubicada en Ciudad de las Artes. Hasta el 17 de noviembre se encontrará a disposición del público. La exposición tiene carácter itinerante, de esta manera la muestra recorre todas las provincias donde trabaja Un Techo para mi País.

Ya pasó por la Ciudad de Buenos Aires (Centro cultural Recoleta) y La Plata (Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha). Y luego seguirá su recorrido por Río Cuarto (Galería de Artistas Argentinos), Posadas (Centro Cultural Paseo 220), Neuquén y Salta (Museo de Arte Contemporáneo)

Uno de los objetivos de la exposición es seguir recaudando fondos para la labor de la organización, por lo que las fotografías estarán a la venta a través de un catálogo online desde la web institucional.

Esta acción se suma a otras que viene realizando un UTPMP como La campaña nacional y “La Noche sin Techo”.  Gracias al apoyo de toda la sociedad, la organización hizo realidad su meta prevista para este año, con la construcción de más de 2010 viviendas en todo el país, además contó con el apoyo de distintas empresas que construyeron.

Infografía Un Techo para mi País (PDF)

+ Un Techo para mi País en Facebook

Un Techo para mi País en Twitter

Imaginar junto a Lennon todavía emociona

In Exclusivos, Paladar mostaza on 11 octubre, 2010 at 8:29 PM

Por Ruben Ramirez

Esta semana que pasó se cumplieron setenta años del nacimiento de John Lennon y a pesar de su temprana y trágica  desaparición, aún  parece que estuviera entre nosotros, o al menos entre los mayorcitos que vivimos y crecimos junto a él. Son de esas vidas que dejan tanto para los demás, que es mucho para una sola.

Aquel Lennon que nació hace setenta años en los inicios de una Guerra Mundial que por esos días bombardeaba Londres  por los alemanes y que  por supuesto lo debe haber marcado a fuego, de allí su lucha permanente por la paz, un verdadero militante de esta causa y no solo una pose.

Por aquellas épocas un niño abandonado por sus padres y dado en crianza a sus tíos, perdiendo de adolescente a su madre en un accidente de tránsito, y a la que solo después de muchos años en su carrera solista compone un tema “Mother” dedicado a ella casi como una catarsis y que aún hoy resulta emocionante revisar la actuación  en vivo en un recital que él dio en el Madison Square Garden de Nueva York, en la que prácticamente grita, implora la palabra del título de la canción, como en un tardío reencuentro.

Si  estuviera entre  nosotros y después  de setenta años le seguiríamos agradeciendo tantas e inolvidables canciones junto a Mac Cartney o en su etapa solista.

Seguramente nos seguiría sorprendiendo con sus ironías, como cuando con su famoso cuarteto en un recital a la que asistía la realeza británica dijo “para nuestra siguiente canción me gustaría pedir su ayuda, los del gallinero pueden aplaudir, el resto de ustedes basta con que hagan sonar sus joyas”.

O como cuando dijo en una entrevista “el cristianismo se irá, se desvanecerá y reducirá su tamaño, somos mas populares que Cristo” en referencia a The Beatles, cuestión que si bien pasó desapercibida en Inglaterra, en Estados Unidos provocó un escándalo tremendo, con los miembros del Ku Klux Klan junto a los ultracatólicos quemando discos del cuarteto y convocando a que todo el país lo hiciera.

Que decir de un tipo que se enamora por aquellos años de Yoko Ono en los que las parejas interraciales no eran frecuentes como hoy estamos acostumbrados a verlos. Una  verdadera lección de amor  a la que él le rinde culto todos los días de su vida.

Recuerdo perfectamente cuando junto a Yoko,   desnudos sobre una cama de algún hotel de Nueva York,  convocaron a los periodistas para proclamar que le dieran una oportunidad a la paz oponiéndose  firmemente a la guerra en Vietnam, cantando “Give Peace a Chance” una canción que llegó a inquietar al por entonces gobierno de Nixon que varias veces pretendió expulsarlo de Estados Unidos.

Un tipo violento y golpeador de sus mujeres y que se reconoce como tal y cambia llegando a escribir una de las primeras canciones feministas en serio “Woman is the nigger of the word” que hablaba acerca de los derechos de las mujeres, utilizando para la canción el despectivo término “nigger” para poner en ese mismo lugar el desprecio que todavía el mundo mostraba por las mujeres.

Ni que hablar del himno por el creado “Imagine” al que para comprender su profundidad solo basta su traducción literal:

Imagina que no hay cielo,
es fácil si lo intentas.
Ningún infierno bajo nosotros,
por encima de nosotros solo el cielo.
Imagina a toda la gente,
viviendo para el día de hoy.

Imagina que no hay países,
no es difícil de hacer.
Ninguna por lo que matar o morir…
y ni la religión tampoco lo justifica.
Imagina a toda la gente,
viviendo la vida en paz.

Tú podrías decir,
que soy un soñador,
pero no soy el único.
Espero que algún día te nos unas
y el mundo vivirá como uno.

Imagina que no hay posesiones,
me pregunto si puedes.
Ninguna necesidad de codicia o hambre,
una hermandad del hombre.
Imagina a toda la gente,
compartiendo completamente el mundo.

Ustedes podrían decir,
que soy un soñador,
pero yo no soy el único.
Espero que algún día se nos unan

La verdad, todavía me emociono escuchando esa canción y todo su legado por lo que no hay mucho mas para agregar solo, ¡gracias por haber nacido John!.

Twitter y la Literatura

In Paladar mostaza on 7 octubre, 2010 at 10:30 AM
Lo siguiente es un fragmento del análisis de Leonardo Tarifeño (@leotari) sobre “Cómo con un límite de 140 caracteres se pueden abrir nuevas posibilidades para la creación literaria”.

 

Foto: Ana Guellar

 

“El último hombre sobre la Tierra está sentado a solas en una habitación. Llaman a la puerta.” Junto a “El dinosaurio”, de Augusto Monterroso, éste del estadounidense Fredric Brown es uno de los microrrelatos más famosos jamás escritos. Pero desde que existe Twitter, también es, o podría ser, un tweet .

El surgimiento de Twitter representa una revolución en la galaxia digital, y su impacto abre nuevas posibilidades para la creación literaria.

Twitter se parece más a Facebook que a Madame Bovary , y su espíritu se corresponde con la comunicación más que con la narración o la reflexión. Resulta particularmente útil para contar un incendio en tiempo real, informar de un terremoto o convocar a una manifestación; no parece tan práctico a la hora de imaginar una novela o un cuento. Su mundo es el del contacto -virtual- directo, el de la tiranía de lo cuantificable (visible en el esfuerzo de los usuarios por conseguir seguidores o followers retweets para cada mensaje o tweet ), y el del “yo performativo” que crece a semejanza de la imagen construida por los propios tweets .

¿Internet estimula el libre acceso a información valiosa y útil o, por el contrario, promueve la nada generalizada? La nada como vacío o como plenitud: en ambos extremos palpita la experiencia cibernética, y Twitter es uno de los mejores ejemplos de ello.

Tal vez para enriquecer la herramienta con un sentido más denso, desde un primer momento los usuarios vieron en Twitter potencialidades literarias que se expresan en formas de creación, pero también, y sobre todo, de difusión. En este último caso, los ejemplos son innumerables y van de lo más pequeño al novelón de tres kilos. Definido por la brevedad, los 140 caracteres de un tweetson ideales para el haiku, el poema tradicional japonés que consta de unas pocas sílabas; para aprovechar esa longitud, y al mismo tiempo llegar a un público amplio y diverso, Daily Haiku (@dailyku ) “twittea” diariamente uno o varios haiku de Matsuo Bashô, Yosa Buson, Kobayashi Issa y otros maestros del género. En la vereda de enfrente por estética y tamaño, Rayuela , la gran novela de Julio Cortázar, encontró en el proyecto Tuitilibros ( www.tuitilibros.wordpress.com ) a quienes la “twittearan” a razón de 140 caracteres por día, frase a frase y capítulo por capítulo, en una aventura virtual que parece combinar el folletín, el dadaísmo, el eslogan enloquecido y el e-mail interruptus . A partir de esta experiencia, y después de lo que en el sitio califican como un “éxito rutilante”, Tuitilibros prosigue con la twitterización (?) de Cortázar en @62project , donde el libro cortado, pegado y “twitteado” es el ya de por sí vanguardista 62/Modelo para armar.

A la inversa de Facebook, Orkut y otras redes sociales, Twitter democratiza el contacto a tal punto que cualquier usuario puede seguir a otro (convertirse en un follower ) sin pedir autorización.

Esta nueva forma de intimidad determina que aquellos interesados en la literatura puedan estar al tanto del trabajo, las ideas y los pasos de la creadora de la serie de Harry Potter, J. K. Rowling@jk_rowling ), Bret Easton Ellis@eastonellis ), Chuck Palahniuk (@chuckpalahniuk ), Susan Orlean@susanorlean ), Neil Gaiman@neilhimself ), Margaret Atwood@margaretatwood ) y Anne Rice@annericeauthor ), entre muchísimos otros.

Curiosamente, o no tanto, ninguno de ellos utiliza su cuenta para fines de experimentación literaria, y en sus tweets hablan de tortas de chocolate (Orlean), promocionan biografías que les dedican (Palahniuk), linkean entrevistas que les hacen (Easton Ellis), opinan sobre la mezquita que podría levantarse en la Zona Cero neoyorquina (Rice) o felicitan a otros autores (Atwood); en definitiva nada más ni menos banal que lo que podría “twittear”cualquier hijo de vecino no tan ilustrado.

Da la impresión de que las celebridades, literarias o no, se sienten obligadas a formar parte de la red de Twitter, aunque no siempre de la conversación infinita que produce. Como bien apunta Orenstein en “I Tweet, Therefore I Am”, Twitter devuelve una imagen en la que la persona pública y la privada se borran, en un movimiento que de paso equipara autenticidad con falsa sinceridad. En ese mundo, ¿quién resulta más creíble? ¿El escritor que se autopromociona o el que aprovecha para contar su gusto por la torta de chocolate? Todo depende de la coherencia con que se sigan las reglas marcadas por ese yo virtual, hecho a la medida de la mirada de los otros. “Si alguna vez vimos que todo el mundo puede ser un escenario, hoy nos queda claro que es un reality show : ya no somos conscientes de la presencia de la cámara, y simplemente hacemos muecas ante ella -señala Orenstein-; pero, cuando todos los pensamientos se exteriorizan, ¿qué ocurre con la perspicacia? Cuando publicamos nuestros sentimientos, ¿qué ocurre con la reflexión? Cuando los amigos se convierten en fans, ¿qué pasa con la intimidad?”

Como el e-mail o las redes sociales, Twitter llegó para quedarse y aún es temprano para responder esas preguntas. Mientras tanto, tal vez convenga recordar que asumir y, al mismo tiempo, cuestionar la innovación técnica es un rasgo inequívoco de nuestra época, y en esa tensión se dibuja el doble rostro de la ambigua relación que los herederos de la cultura letrada establecen con los paradigmas de la cultura digital.

Desconfiar por principio de la levedad de los lazos virtuales y rechazar el conocimiento instrumental inherente a Twitter suponen atrincherarse detrás de la muralla letrada; la propuesta de hacer literatura sobre la ola cibernética marca un cruce de ambos universos, quizás un último intento letrado por otorgarle sustento humanista a la matriz tecnológica cuya profundidad tiene forma de red. En esa dirección, sólo la creatividad, la frescura y el desprejuicio son capaces de hacer que el encuentro entre culturas no resulte un verdadero encontronazo.

Tal parece la lección del nigeriano Ben Okri ( @benokri ), ganador del Booker Prize en 1991 por su novela El camino hambriento (La Otra Orilla), quien escribió el poema “I Sing a New Freedom” íntegramente vía Twitter. “La forma debe seguir a la adversidad, y hoy vivimos en tiempos inciertos -ha dicho Okri, para explicar el origen de su poema on-line -; creo que necesitamos un nuevo tipo de escritura que responda a la ansiedad de nuestra época? y esa forma es la brevedad. Mi sensación es que estos tiempos son perfectos para las formas breves y lúcidas. Necesitamos decir más con menos palabras.

Mi poema en Twitter trata de responder a esta cuestión, y al sentimiento de libertad.” Para “I Sing a New Freedom”, Okri twitteó un verso por día, inspirado por las limitaciones de la herramienta. Bajo esas normas, dejó que los 140 caracteres de Twitter permearan su poema, a la caza de una forma literaria que integrara lírica y tecnología.

“Le canto a una nueva libertad, / libertad con disciplina”, dicen los primeros versos de su poema, y en ellos puede verse tanto al escritor que se siente libre porque acata reglas como al intelectual que reclama un orden para el caos de libertades en conflicto que caracteriza a Internet.

 

 

Foto: Sebastián Menéndez.

 

“Psicomagia” y novelas

En las antípodas de Okri, el escritor, tarotista, cineasta de culto, historietista y “psicomago” chileno Alejandro Jodorowsky ( @alejodorowsky ) convirtió su cuenta de Twitter en lo más parecido a un consultorio terapéutico on-line , donde los 140 caracteres de cada tweet alcanzan y sobran para dar consejos “psicomágicos” que pretenden resolver los conflictos existenciales de los usuarios.@alejodorowsky utiliza la herramienta como para lo que se supone que la creó @jack , es decir, para comunicarse a través de mensajes breves, pero con su aporte a mitad de camino entre el chamanismo, la puesta en escena teatral, la condensación literaria y la psicología transforma la conversación “tweetera” en un diálogo multilateral de raíces fantásticas.

Para Jodorowsky, como el inconsciente entiende los actos simbólicos como si fueran reales, un hecho real recetado por el “psicomago” podría afectar el inconsciente y permitir que el paciente vea el origen y las razones de sus traumas. Así es que cuando @jamedinapozo le pregunta:

-¿Qué puedo hacer para no sentirme mal cada vez que me enfrento a mis padres por el chantaje emocional al que me someten?

@alejodorowsky responde:

-Cada vez que veas a tus padres oblígalos a recibir de regalo un sobre con dinero.

Y ante el tweet con el que @seirak le dice:

-Tengo 37 años, artritis que me produce dolor en cuello, codos y rodillas y siempre estoy cansado. ¿Qué me recomiendas?

El “psicomago” sentencia:

-Tómate un par de aspirinas y vete a bailar a un club de tango.

Jodorowsky entiende la literatura (en especial, la poesía) como un arte en acción, y adopta la caja de resonancia de Twitter para desde allí lanzar sus dardos teatrales de aspiraciones terapéuticas. Es muy probablemente el escritor “tweetero”de diálogo más activo con los usuarios, y su inclasificable movimiento en Twitter es análogo a la inestabilidad y los cruces que marcan muchos de sus libros, como Donde mejor canta un pájaro Los evangelios para sanar Fábulas pánicas . En la era donde buena parte de la industria del libro descansa en la imaginería new age y la autoayuda en todas sus variantes, @alejodorowsky irrumpe en Twitter con la fuerza de una literatura transversal y dialógica, que crece y se desarrolla con la misma intensa brevedad, concisión y, también, superficialidad que parece tan propia del ping-pong digital.

A un lado de las ambiciones de Okri y Jodorowsky, hoy queda claro que la colaboración entre aquellos que no necesariamente se conocen en persona, la “amistad” a varias bandas y el sentido comunitario a escala global ya son monumentos virtuales de nuestra época, que Internet ha estandarizado como nuevos valores contemporáneos.

La creación literaria dentro de Twitter no los desconoce y tal vez por eso una de sus principales apuestas sea la “novela colaborativa“, proyecto donde la figura del autor único se evapora en nombre de una historia in progress en la que, a veces, cualquiera puede intervenir.

Quizá la más lograda “novela colaborativa” castellana vía Twitter sea El relatweet , inspirada por el periodista español Juan Andrés Muñoz, residente en Atlanta y editor de noticias para CNN en Español, quien el 29 de noviembre de 2009 invitó, bajo su alias “Allendegui” ( @allendegui ), afollowers y extraños a construir una historia a partir del siguiente tweet :

“Se despertó sobresaltado, sudoroso entre un hojaldre de sábanas. Extendió la mano, y a tientas encontró el frasco con su pastilla.”

Minutos después, desde Toledo, @jverbom avanzaba:

“Al sentir en su mano el suave tacto de la cápsula, volvió a recordar los hechos que lo habían llevado allí”.

Y más tarde, @jlori completaba, sentado en su escritorio de Pamplona:

“Un barco demasiado viejo, una mujer demasiado joven y la promesa de un trabajo que nunca llegaría”.

El relatweet terminó de escribirse el 4 de diciembre de 2009, menos de una semana después de iniciado, y su escritura demandó 214 tweets . Bajo el hashtag #relatweet , en el proyecto participaron 39 usuarios de la Argentina, Chile, Ecuador, España, México, Perú y Venezuela, y actualmente puede descargarse en formato PDF desde el blog de @allendegui (http:/www.allendegui.com/el-relatweet/ ).

“Cuando uno escribe algo, tiene una idea más o menos clara de cómo se desarrollará el texto -declaró Muñoz en el Diario de Navarra -; pero en el caso de El relatweet , esa expectativa se cambia con cada mensaje. Es muy interesante ver los giros que va dando la historia hacia un lado y el otro y cómo uno adapta sus expectativas a la nueva línea que otro te ha puesto.”

El relatweet no pasará a la historia grande de la literatura, pero su carácter experimental, lúdico y participativo demuestra que en esa zona híbrida entre el arte tradicional y las nuevas tecnologías hay un territorio apto para la libertad creativa. Una libertad que aquí llega hasta la última página de la ¿novela?, con un final previsto para que el punto definitivo lo ponga el lector-usuario dispuesto a jugar.

El relatweet no es la única “novela colaborativa” escrita en Twitter (entre otras iniciativas comparables, el mexicano José Cohen, @jcohen77 , coordinó El espejo en agosto del año pasado), y la creación colectiva no es el camino excluyente para la literatura hecha con tweets . En castellano, por lo menos dos novelas hechas y derechas utilizaron Twitter como fuerza constitutiva, y ambas -al igual que El relatweet – llegaron desde España. La primera fue Serial Chicken , donde el escritor español Jordi Cervera contó las andanzas de una gallina asesina en @bcnegracast , la cuenta del Festival de Novela Negra de Barcelona, que se llevó a cabo del 1 al 6 de febrero de este año.

“He visto muchos crímenes, pero ninguno como éste. No hay nada que justifique la presencia de una gallina en medio de esta ciudad”, dice el tweet inaugural de Serial Chicken , que además incorporó links con los lugares de los crímenes (en Google Maps), imágenes de los hechos (con fotos en Flickr) y descripciones de los personajes (con sus respectivos perfiles en Facebook). A diferencia de El relatweet , en Serial Chicken el lector no se convierte en coautor, aunque convive con un dinamismo en red que lo aleja de su espacio tradicional, más próximo a la reflexión pasiva.

Un paso más allá de la audacia provocada por @allendegui , el ¿thriller? on-line de Cervera apela al humor y cuestiona la respetabilidad de la literatura con un artefacto resbaladizo, que coquetea con los géneros, la parodia y el cruce de la ficción con las redes sociales sin instalarse en ninguna zona particular.

La otra novela que incorpora la gramática tecnológica a su escritura es No hay perro que viva tanto (EDAF) del andaluz Francisco Balbuena, ganadora del XIV premio de Novela Negra Ciudad de Getafe. No hay perro… tiene tweets en lugar de párrafos e inaugura un camino literario por el que Twitter llega a la obra en papel.

“Decidí escribir una novela castiza sobre Madrid y me pareció que emplear un lenguaje novedoso como el de Twitter funcionaría muy bien como contraste. Quería oponer mundos tan dispares como el arcaico y antiguo del Rastro con el moderno de lostweets “, ha explicado Balbuena, quien por cierto utilizó las redes sociales sólo una vez y con un objetivo extraliterario: conseguir pareja.

“Pero como vi que ese camino no me conducía a nada, decidí explotar las posibilidades literarias de ese nuevo lenguaje”, concluye el autor, quien al día de hoy no tiene Facebook ni Twitter y señala que “el universo de Twitter brinda al escritor maneras muy novedosas de expresarse, con una estructura narrativa que abre otros horizontes”.

Por tamaño y espesor intelectual, el tweet parece hecho para la confesión, el noticiero íntimo o el minidiálogo interior. Sin embargo, la amplia mayoría de las experiencias de ficción narrativa en Twitter los utilizan para la anécdota detectivesca insoslayable en el género policial.

Mostrar la intimidad con los elementos del thriller : en la intersección de ambas esferas hay un enigma, e investigarlo equivale a preguntarse por los rasgos del futuro. Al menos ésa parece la intención de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que en abril pasado anunció que archivará todos los tweets del mundo (55 millones diarios), porque los mensajes de 140 caracteres “forman parte de la historia, ya que cuentan la vida de la gente común segundo a segundo”. Como quería Borges, para entender el mundo hay que perderse dentro de una biblioteca. O mejor dicho: el mundo es una biblioteca. Pero de tweets.

Fuente: ADN Cultura

“Eramos unos niños” las memorias de Patti Smith con Robert Mapplethorpe

In Paladar mostaza on 12 julio, 2010 at 8:22 AM

Patti Smith and Robert Mapplethorpe, New York City 1969

Patti Smith sí que sabe de buenos comienzos. “Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos”: así empezaba su poema “Oath”. Esto viene a cuento porque la cantante, poeta y artista plástica publicó hace poco unas memorias de sus días junto al fotógrafo Robert Mapplethorpe, cuya traducción acaba de ser editada bajo el título Eramos unos niños.

Smith vuelve a sacar de su frondosa imaginación uno de esos inicios demoledores, imposibles de borrar de la memoria: “Yo estaba durmiendo cuando él murió”, escribe en el prólogo.

Portada de "Eramos unos niños"

El prólogo ocupa apenas una página y media de las casi trescientas de Eramos unos niños, pero marca el tono que la siempre poética Smith le imprime a todo el libro. Esta es la historia de dos seres unidos por su amor por el arte, que fueron capaces de sobreponerse a situaciones complejas (ella, un embarazo temprano; él, la homosexualidad que reprimía) y canalizar a través de poemas, pinturas, fotografías y canciones todo eso que latía dentro de ellos.

Patti y Robert, cuando eran unos niños, confluyeron en Nueva York, que en los inicios de los ’70 era la meca del arte pop, con Andy Warhol como Midas que operaba desde su Factory de paredes plateadas. En esa ciudad que nunca dormía –porque parecía estar siempre creando, transpirando sexo o drogándose–, estos dos descastados se conocieron cuando ella entró a la habitación de Brooklyn en la que, se suponía, vivían unos amigos.

En cambio, ahí estaba él, dormido en una cama de hierro. “Era pálido y delgado, con una oscura mata de pelo rizado. Tenía el torso desnudo y collares de cuentas alrededor del cuello. Me quedé quieta. El abrió los ojos y sonrió.” Ella se fue con la dirección donde buscar a sus amigos. Más tarde, él entró a comprar un collar persa –al que ella le había echado el ojo– a la sucursal de la librería Brentano’s en el que Smith era cajera. “No se lo regales a ninguna chica que no sea yo”, le dijo ella. “Descuida”, contestó él con una sonrisa.

El tercer encuentro fue más “aventurero”. Ella no tenía ni siquiera dónde dormir, por eso solía escabullirse en la librería sin que se dieran cuenta los encargados de bajar la persiana, y su dieta distaba mucho de ser la adecuada. Un supervisor de Brentano’s le había presentado un escritor de ciencia ficción que la invitó a comer.

“Pese a tener veinte años, la advertencia de mi madre de que no fuera a ninguna parte con un desconocido resonó en mi conciencia –recuerda Smith–. Pero la perspectiva de cenar hizo que flaqueara y acepté.” Después de comer pez espada, el hombre le sugirió que subieran a tomar una copa a su departamento.

“Miraba frenéticamente a mi alrededor, incapaz de responderle, cuando advertí que se acercaba un joven. Fue como si se abriera una puertecita del futuro y de ella saliera el muchacho de Brooklyn que había elegido el collar persa, como una respuesta da la plegaria de una adolescente”, relata Smith, quien le pidió al chico que se hiciera pasar por un novio celoso antes de salir corriendo con él, lo más lejos posible del escritor despechado. Esa noche en que “Bob” la invitó con un egg cream se selló una amistad indisoluble.

Patti Smith ha sido acusada de acomodar la realidad a su medida, cuando no de mitomanía. Puede ser que “embellezca” las situaciones para adecuarlas a su mirada poética, en la que la mugre está ahí porque también estaba en las películas que la hicieron llorar. Como sea, en Eramos unos niños hace gala de su habilidad para narrar, y traslada al lector hasta el centro de esa relación que arrancó sexual y terminó en una profunda amistad, pero que siempre fue de un amor compartido por las artes, de apoyarse mutuamente, de trabajar (o de prostituirse, en el caso de Mapplethorpe) para poder pagarse los elementos con los que crear.

Patti Smith and Robert Mapplethorpe, New York City 1969

Con sus frases certeras, Smith también hace un recorrido por la Nueva York de inicios de los ’70. Lleva de la mano por las librerías en las que trabajó, la incipiente escena rockera que desembocaría en el punk, el Max Kansas City en el que Warhol reinaba desde una mesa redonda en el VIP o el célebre hotel Chelsea –donde ella y Mapplethorpe vivieron un tiempo– repleto de freaks y celebridades.

Y también instala al lector en los estudios Electric Lady, adonde conoció a Jimi Hendrix durante la fiesta de inauguración –él se había escapado del bullicio, ella no se animaba a inmiscuirse–, justo antes de la muerte del guitarrista, y donde unos años después grabaría Horses con John Cale como productor.

Eramos unos niños es, además, la crónica del despertar de Mapplethorpe como gay y como fotógrafo. “Yo sólo lo miré, sin comprender. No había nada en nuestra relación que me hubiera preparado para semejante revelación”, confiesa Smith, quien siguió siendo amante de su amigo Bob durante un tiempo, mientras él dejaba salir su sexualidad reprimida.

Y era ella quien le insistía para que le prestara atención a la fotografía, cuyo proceso le resultaba demasiado molesto al ansioso Mapplethorpe. El libro refleja, también, el ascenso de ambos como artistas, cuando ella comenzó a cantar en recitales de poesía y luego formó su banda de rock. Y durante, sus encuentros como Janis Joplin, Sam Shepard, Jim Carroll, Allen Ginsberg…

A Mapplethorpe le costó más “llegar”, porque recién cuando le regalaron una Polaroid que también tenía negativo pasó a centrarse en la fotografía. “Yo no había anticipado la absoluta entrega de Robert a los poderes de la fotografía –narra Smith–. Lo había animado a hacer fotografías para que las integrara en sus collages e instalaciones, con la esperanza de que tomara el relevo a Duchamp.

Pero Robert había cambiado su centro de atención. La fotografía no era un medio para alcanzar un fin, sino el fin mismo.” Cuando Smith publicó su primer poemario, y más tarde su primer álbum, las fotos de tapa fueron de Mapplethorpe. La historia detrás de la imagen andrógina de Horses es bastante más sencilla que el impacto que provoca todavía hoy, pero más todavía es la revelación de la cantante acerca de esa foto famosísima: “Cuando ahora la miro, no me veo nunca a mí. Nos veo a los dos”.

Mapplethorpe, mientras tanto, había comenzado a desarrollar sus imágenes sadomasoquistas, ésas que impactan a muchos de los visitantes a la retrospectiva Eros and Order, que actualmente puede verse en el Malba. “Robert no era un mirón –-asegura la cantante en Eramos unos niños–. Siempre decía que tenía que participar de una forma auténtica en las obras que surgían de su interés por el sadomasoquismo, que no había fotografías por sensacionalismo ni se atribuía la misión de contribuir a la aceptación social del sadomasoquismo. No creía que debiera aceptarse y nunca pensó que su mundo clandestino fuera para todos.”

Smith admite que le costaba “compaginar” al nuevo Robert con el muchacho que había conocido. “Y, no obstante, cuando miro la obra de Robert, sus modelos no dicen ‘Lo siento, estoy enseñando el pene’. El no lo siente ni quiere que nadie lo haga. Quería que sus modelos estuvieran satisfechos con sus fotografías, se tratara de un sadomasoquista que se metía clavos en el pene o de un glamoroso famosillo. Quería que todos sus modelos estuvieran seguros de su relación con él.”

Mientras él cobraba fama por su trabajo, ella tenía su hit “Because the Night”, compuesto a medias con Bruce Springsteen. “Robert estaba claramente orgulloso de mi éxito. Lo que quería para sí, lo quería para los dos. Exhaló un hilo de humo perfecto y habló en un tono que sólo utilizaba conmigo; un tono de reproche mezclado con perplejidad, una admiración sin envidia, nuestro lenguaje de hermanos. ‘Patti –dijo, arrastrando la voz–, te has hecho famosa antes que yo’.”

Después de ese momento crucial, en apenas unas líneas, la cantante narra su alejamiento del mundo del rock para vivir junto a su marido Fred Sonic Smith (guitarrista de los MC5) en Detroit. Y después, el capítulo final de Eramos unos niños, con otro de esos comienzos que golpean:

Robert supo que tenía sida al mismo tiempo que yo descubrí que estaba encinta de mi segundo hijo”. “Era 1986, finales de setiembre, y los perales estaban cargados de fruta”, recuerda ella. En ese momento, junto a su esposo trabajaban en el disco Dream of Life, y él sugirió que llamara a Mapplethorpe para que hiciera la foto de portada.

Cuando recibió la noticia de que su amigo estaba internado, Patti quedó “aturdida”. “Me puse la mano en la barriga de forma instintiva y empecé a llorar.” Sus últimos encuentros, las últimas polaroids, la certeza de que él iba a morir, la última imagen de él, tan parecida a la primera (“un joven dormido bañado de luz, que abrió los ojos y sonrió con complicidad a una persona que jamás había sido una desconocida”): hasta el lector más duro se quiebra con las palabras de Smith.

Si hasta se puede imaginarla llorando mientras tipiaba en su máquina de escribir estas palabras que suenan a autorreproche: “¿Por qué no puedo escribir algo que resucite a los muertos? Ese es mi afán más hondo”.

+ No dejen de visitar en el Museo MALBA la muestra Eros and Order (Figueroa Alcorta 3415, hasta el 2 de agosto)

Fuente: Diario Página/12

¿Conoces a Frida Kahlo?

In Paladar mostaza on 6 julio, 2010 at 1:09 PM

Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón nació en CoyoacánCiudad de México y fue conocida en el mundo a través de su obra caracterizada por una síntesis de elementos expresionistassurrealistas, con una temática popular y autobiográfica. Frida Kahlo se alimentó del dolor, se permeo de controversia y nos dejó una obra encerrada en su tragedia y adictiva a nuestros ojos.

Frida: 6 de Julio de 1907 - 13 de Julio de 1954

Ella

Hija de un fotógrafo de origen germano-húngaro de religión judía, tuvo tres hermanas y un hermano que falleció a los pocos meses de nacer. Cristina, la única menor de ella, fue su gran compañera.

La vida de Frida quedó marcada por el sufrimiento físico que comenzó con la poliomielitis que contrajo en 1913 y continuó con diversas enfermedades, lesiones, accidentes y operaciones. Esta primera enfermedad le dejó una secuela permanente: la pierna derecha mucho más delgada que la izquierda.

En 1925 un accidente de tranvía la dejó con lesiones permanentes debido a que su columna vertebral quedó fracturada y casi rota, así como diversas costillas, cuello y la pelvis, su pie derecho se dislocó, su hombro se descoyuntó y un pasamanos le atravesó el vientre, introduciéndosele por el costado izquierdo. La medicina de su tiempo la torturó con operaciones quirúrgicas (32 a lo largo de su vida), corsés de distintos tipos y diversos mecanismos de “estiramiento”.



Ella & El

Kahlo se casó con Diego Rivera en agosto de 1929. Su relación consistió en amor, aventuras con otras personas, un vínculo creativo, de odio y un divorcio en 1939. Al matrimonio lo llegaron a llamar la unión entre un elefante y una paloma, por la diferencia en sus tallas. Debido a sus lesiones, Frida nunca pudo tener hijos, cosa que tardó muchos años en aceptar.

A pesar de las aventuras de Diego con otras mujeres (que llegaron a incluir a la propia hermana de la pintora), ayudó a Frida en muchos aspectos. Él fue quien le sugirió a Frida que vistiera con el traje tradicional mexicano consistente en largos vestidos de colores y joyería exótica. Esto, junto a su semblante cejijunto, se convirtió en su imagen de marca. Él amaba su pintura y fue también su mayor admirador. Frida, a cambio, fue la mayor crítica de Diego.

Sobre papel

Un libro algo rocoso pero recomendable

Diego y Frida cuenta la tormentosa y apasionante historia de una pareja fuera de lo común.

Ella, una mujer frágil, pero tenaz y rebelde, pintora iconoclasta; él, el genio de los muralistas mexicanos, un hombre que le dobla la edad, un terrorífico coloso con reputación de devorador de mujeres, comunista y ateo, que osa pintar frescos en los que incita a tomar los machetes y los fusiles para derrocar la trinidad demoníaca de México.

Le Clézio describe el primer choque de miradas, el dolor y la soledad de Frida, acosada por la enfermedad y la desgracia, la fé en la revolución, su encuentro con Trotski y Breton, la aventura americana, el papel de ambos en la renovación del mundo del arte y su tormentosa historia de amor en tiempos de revolución.

Un libro con muchos eventos para apuntar y algo difícil de llevar pero un deleite para conocer una historia de amor tan particular.

Sobre lienzo

Mi madre siempre me mostró sus obras, admiraba su fortaleza, la “locura” que motivaba su obra y el sufrimiento que se traducía en colores sobre los lienzos. Los invito a recorrer alguna de sus creaciones, pero en particular prefiero que alguna vez se posen frente a sus cuadros y traten de develar el mensaje que Frida dejó pintado para que traduzcas vos su mensaje y lo beses cerebralmente cuanto dispongas.

"Las dos Fridas"

Fuente : Wiki

3er Congreso Iberoamericano de Cultura

In Paladar mostaza on 5 julio, 2010 at 4:39 PM

Sucedió en Medellín, Colombia, el 3er Congreso Iberoamericano de Cultura con la intención de lograr un diálogo entre las voces artísticas de la región, sosteniendo que puede ser el medio por el cuál nuestros países quizás acerquen posiciones, definan objetivos compartidos y ejecuten planes conjuntos.

Un manojo de artistas se apoderaron de las calles y los espíritus durante estos días en los que también se redactaron documentos de compromiso entre ministros de Cultura de todos los países de la región.

“La música convoca, comunica y une a pueblos. Genera sensaciones, sentidos, identidades y valores culturales. La música es el lenguaje común de los seres humanos. Ritmos, acordes y sonidos muestran la riqueza y diversidad de nuestras músicas”

El encuentro se desarrolló desde el 30 de junio hasta el 4 de julio en la ciudad de Medellín, utilizando la música como eje central pero concretando alrededor de 70 actividades que tuvieron como punto de inicio siempre la cultura latinoamericana. Se construyó un excelente foro para debatir y compartir visiones sobre lo acontecido en torno a la cultura en nuestros países.

Los ejes temáticos del 3er Congreso Iberoamericano de Cultura fueron los siguientes y aquí sus planteos iniciales:

Como hijos de la mezcla, nos hallamos ante una inmensa polifonía de voces entrecruzadas, de estéticas múltiples y pluralidades sonoras, donde tienen cabida la creación y la memoria, la tradición y la modernidad, lo popular y lo académico. El Congreso debe convertirse en un espacio intermediario para el encuentro y la manifestación de la diversidad de lenguajes, prácticas y corrientes de las músicas de Iberoamérica y en un escenario para que los jóvenes creadores puedan ofrecernos su visión de la estética, la música y la sociedad.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han impactado de manera determinante la industria de la música, generando cambios vertiginosos en los modos de producción, circulación y consumo. La venta de compactos cae dramática e irreversiblemente, los grandes sellos transnacionales entran en crisis, los almacenes cierran, pero al mismo tiempo existe una explosión creativa inédita y músicos independientes acceden a tecnologías de grabación más económicas y asequibles, y circulan sus músicas por redes virtuales. ¿Cómo afrontan los diferentes actores de la música estos cambios?

La musicalización ciudadana es el mayor propósito de los procesos de educación estética y musical. Es el resultado de la articulación de las esferas de la formación, la investigación y el acceso de la población a la música. Durante el Congreso se abordará la reflexión sobre la educación como motor de la transformación social: enfoques de la educación musical en sus diversas modalidades y su relación con los procesos creativos, productivos y de investigación. Asimismo, se hablará sobre el papel del Estado, de las instituciones públicas y privadas, y de las comunidades en el fortalecimiento de las diversas prácticas musicales.

La integración económica y cultural iberoamericana debe ser sustentada por legislaciones, acuerdos internacionales y demás documentos que protejan la producción, diversidad y acceso a la música en la región. Necesitamos repensar las relaciones entre Estado, mercado y comunidad para formular estrategias de articulación que busquen una estructuración sistémica del campo de la música. Iberoamérica necesita con urgencia implementar proyectos multilaterales de cooperación para el intercambio de expertos, hacia el fortalecimiento de modelos y sistemas actuales.

"La música acompaña los movimientos de la gente" León Gieco

Fito Páez tuvo a cargo el cierre bajo la lluvia

Lo que pasó

En el show inaugural actuaron Silvio Rodriguez, Jorge Drexler y León Gieco, mas el encuentro de Zona de Riesgo como experimento creativo que continúa creciendo, pero en los días siguientes hubo un recital sinfónico y hasta un concierto denominado pacífico – caribe. El cierre estuvo a cargo de Fito Páez en el escenario iberoamericano bajo un diluvio tan eufórico como el público que disfrutó durante todas las actividades.

Pero mas allá de tener como hilo conductor a la música, el encuentro contó con 12 talleres de pedagogía, lutería, periodismo cultural y dirección orquestal entre otros. La intención de construcción política alrededor de la identidad regional corrió por cuenta de los ministros de diferentes países que se dieron cita y concluyeron en una serie de puntos de cara al futuro.

Ministro de Cultura argentino Jorge Coscia y su par colombiana Paula Moreno

La denominada declaración de Medellín consta en 9 puntos que plantean la necesidad de un Comité Permanente de Trabajo para elaborar un proyecto para fomentar las músicas iberoamericanas además de considerar la iniciativa de estudiar la constitución del Fondo Iberoamericano de Cooperación para la música y de esta manera promover una ciudadanía musical que, a través de los procesos de creación, producción, promoción, circulación, acceso, salvaguarda o consumo, potencie mejores posibilidades para las músicas iberoamericanas.

“Nos llevamos una visión clara de los desafíos que tenemos como región. Estamos convencidos de que los países iberoamericanos tienen la opción histórica de acudir a un espacio cultural común, suficiente para construir sinergias en el acontecer social y económico y para equilibrar el diálogo y las relaciones de intercambio. Y queremos llevar los documentos a acciones concretas” sintetizó Consuelo Saizar, presidenta del Consejo Nacional de las Artes y Cultura de México terminando la reunión.

+ Sitio oficial del Congreso muy recomendable y con mucho contenido

+ Programa oficial del Congreso (PDF)

+ Info del Ministerio de Cultura (Argentina)

+ El Congreso en cifras

+ La declaración de Medellín completa

+ Lo dicho en Twitter del #CongresoCultura

Lo que viene

Además se presentó a la Argentina como sede del IV Congreso, que se realizará del 20 al 24 de mayo de 2011 en Mar del Plata, y el Mercado de Industrias Culturales Argentinas, entre el 26 y el 29 en la Ciudad Cultural Konex, teniendo como ejes la cultura, la política y la participación popular.


En el camino… ¿Cuál?

In Paladar mostaza on 26 junio, 2010 at 10:30 AM

Por Paola Gonzales

Soy muy responsable en el uso de mis palabras por eso escribo sobre lo que conozco, experimento, vivo. No puedo escribir si las palabras no salen del fondo de mi corazón, la mayoría de las veces a borbotones y sin pensar. Hoy quiero ponerme al día y hablar de uno de mis libros favoritos: En el Camino de Jack Kerouac.


Este señor pertenece al grupo de escritores catalogados como la generación beat de los años cincuenta en Estados Unidos. El término traducido literalmente quiere decir derrotado, sin embargo en la práctica hace referencia a una generación de escritores inconformes con los valores yanquis de las épocas, amantes de la libertad sexual, las drogas, el jazz y la filosofía (barata y de la otra, si es que existe esa definición).

Debo aclarar que soy amante de dicha generación. Adoro a William Burroughs y al gran Hunter Thompson. Desestructuran, deliran con tal intensidad que entre toda su locura uno no sabe cómo pero entiende lo que quieren decir en ese caos.

En el camino es un libro de viaje carretera. Un libro para llevar debajo del asiento del auto y darle una mirada de vez en cuando. Pero más allá de hablar de las características literarias de la publicación quisiera expresar lo que a mí me hizo sentir cuando llegó a mis manos.

JK y NC

Primero que nada fue un encuentro muchas veces pospuesto…

Lo conocí mientras estudiaba filosofía y una compañera publicó un fragmento en su fotolog (si, los

estudiantes de filosofía también teníamos y algunos hasta tienen). Lo copié y quedó ahí, en un pedazito de hoja en mi cuaderno de escritos.

Pasaron los años y siempre leía algo sobre el libro pero nunca lo conseguía. Hasta ese momento no era proclive a bajar publicaciones de Internet cosa que ahora si hago así que imposible conseguirlo a no ser de buscarlo en librerías.

Hasta que un día lo encontré en el lugar menos pensado: la biblioteca de mi facultad. Entre Periodismo Idea, Ignacio Ramonet y mucho “Medios” estaba Jack Kerouac abrazado a  Neal Cassady. Realmente increíble.

Aunque no tenía mucho tiempo me lo llevé y después de leerlo prorrogué la vuelta para tenerlo unos días ahí, en casa. Después lo presté a mi amiga Roxy para aumentar su locura y desperdigar un poco de semilla beat por mi facultad. Sí, están creando un monstruo.

Fue un encuentro intenso.

Ese libro representa mis deseos más profundos. El inconformismo frente a todo (característica ineludible de mi ser muchas veces poco expresada) pero también y más que nada, el palpitar interno que nos hace desear tirar todo al diablo y viajar.

Amo viajar. Como supe escribir en una crítica “ver pasar las luces distantes, los lugares como un espectador de esas vidas lejanas, desconocidas que no saben quién soy”.  Ni hablar de un viaje completamente sola a un lugar no antes visitado. Me fascina. No hay nada mejor que sentirse ausente, pasar desapercibido.

De eso se trata en el camino. De no estar conforme con la vida rutinaria y sin matices, de largar justamente por eso todo a la mierda, subirte al auto que venga y viajar. Desandar caminos, vivir experiencias, conocer gente realmente delirante pero que como dije antes, sin saber cómo logras comprenderlos. Quizás en el fondo, todos somos en menor o mayor medida delirantes prisioneros de lo tradicionalmente establecido.

Hoy en que un camino de los tantos que forman mi vida está culminando y se vislumbra otro no puedo dejar de pensar con melancolía en este libro.

Quizás por el cansancio de convenciones sociales retrógradas o reglamentaciones que estandarizan, quizás por esa rebeldía que me caracteriza, o más que nada por mi soledad. Hoy quisiera, como siempre, largar todo a la mierda, la educación académica (gracias a dios no es la única que existe), las convenciones, los dogmas y liberar al Sal Paradise y al Dean Moriarty que laten desde siempre en mi ser.

Pero quisiera terminar mi escrito con ese fragmento que me empujó a enamorarme de este libro con la esperanza de que alguien lo lea y le ocurra lo mismo:

“Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que esta loca, la gente que esta loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca  bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un “¡Ahhh!”.”

+ Descargar “En el camino” de Jack Kerouac (PDF)

Crecer filmando

In Exclusivos, Paladar mostaza on 25 junio, 2010 at 10:00 AM

Por Milly Bianchiman

Desde hace unos años hemos visto como la juventud ha mostrado al mundo mediante canales como facebook, youtube y otros, pequeños y grandes sucesos filmados por cámaras caseras o de celulares. Los hechos que se registraban eran alguna que otra imitación, situaciones graciosas, otras no tanto, muestras de distintos talentos, etc., pero la cosa se puso seria y empezó a preocupar cuando lo que se grababa eran situaciones de violencia, sobre todo ocurridas en los colegios.

Como una iniciativa para darle otras riendas a esta especie de moda, surgió el Primer Festival Intercolegial de cine del MERCOSUR, también conocido como Cine Tiza, declarado de interés educativo por el Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba.

El Festival esta organizado por el Colegio Deán Funes junto a un grupo de estudiantes y egresados del mismo llamado grupo ABCine. En este se convoca a jóvenes y adolescentes del país y MERCOSUR, que pertenezcan a una entidad educativa, a participar con distintas producciones audiovisuales con el objetivo de intercambiar vivencias y realidades desde una óptica vinculada a:

  • Identidad
  • Diversidad Cultural
  • El Medio Ambiente
  • La Libertad.

Los alumnos participantes pueden concursar en el rubro guión para cortometraje y en realización de cortos; los trabajos podrán ser incluidos dentro de los géneros: documental, ficción, video clip, video minuto, animación, teatro filmado, fotomontaje, video sin diálogo.

Quienes participan experimentan el proceso que conlleva la realización de los cortos, donde aprenden a generar guiones, experimentan creando tomas, usando la variedad de los planos, haciendo uso de la creatividad en el montaje y la edición, y por sobre todas las cosas se aprende a trabajar en grupo.

Los premios que se llevan sus concursantes para la escuela a la que representan son cámara, luces e isla de edición aportado por la Secretaría de la Juventud de la Provincia, para incentivar a los chicos que sigan participando de este Festival y otros más que se presentan en la provincia como el Festival de Cortópolis, organizado por el Cineclub Municipal Hugo Del Carril, donde se muestran aproximadamente 250 cortometrajes de todas partes de Argentina y una sección que muestra trabajos del resto de América y Europa, otras muestras especiales como Cortos de Oriente, Encuentro en el Cine, Quay Brothers, mas los talleres, charlas y seminarios dictados por profesionales de trayectoria nacional e internacional.

Desde el 2004 el Cineclub Municipal Hugo Del Carril presenta el espacio El Corto, donde todas las semanas se muestra material audiovisual producido en la provincia, y a partir del 2007 se comenzó a presentar cortometrajes del resto de Argentina. A partir de este proyecto se generaron otros como La Cortoteca, una colección de cortos que han pasado por el Festival entre otros; la revista digital Espacio Reducido y las muestras itinerantes Caravana de Cortos.

Alumnos que podrán filmar - Foto La Voz

Todos estos espacios además de tener en común el cine, funcionan como medio para expresarse siendo creativos a la vez. El Festival de Cine Tiza, funciona también como una orientación para los adolescentes que todavía no deciden que quieren hacer después del secundario, los ayuda a descubrirse, a esmerarse y superarse, entre otras cosas, disfrutan de una oportunidad que a muchos nos hubiese gustado tener.

Por otro lado, Cortópolis, ayuda a los estudiantes de cine a difundir sus trabajos, mostrar otros tipos de cine, temáticas, nuevos enfoques a los que no estamos acostumbrados a ver diariamente; a la vez estos Festivales brindan espacios para recrearse, aprender, especializarse y demás, que colabora a la formación de quienes se interesan por el séptimo arte.

Para más información: info@festivalcinetiza.com.ar

+ Tel: Colegio Deán Funes +54 0351 4333435/36 int. 30 de lunes a viernes de 14 a 18 hs.