maximo tell

Posts Tagged ‘Brasil’

La perspectiva de un Brasil sin Lula

In Derecho a Replica, Exclusivos on 31 octubre, 2010 at 11:54 AM

Por Vinícius Bruno

Desde Sao Paulo, Brasil

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, más de la mitad de los electores no votaron por la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) y por la continuación del estilo de gobierno del presidente Lula. La gran sorpresa fue el tercer lugar donde quedó la ecologista y ex ministra de Lula, Marina Silva, con 19% lo que equivale a casi 20 millones de votos. Con la “Olla Verde”, Dilma Rousseff fue obligada a disputar un balotage, que hace algunas semanas se creía descartado, ante José Serra, el candidato socialdemocrata y ex gobernador de São Paulo.

¿Qué significa eso? Que al menos, la mitad del país no cree que Dilma Rousseff tenga la capacidad o sea la persona adecuada para seguir adelante con los éxitos que Brasil viene logrando desde hace 15 años, cuando asumió Fernando Henrique Cardoso trás un pasado terrible de inflación, inestabilidad económica y corrupción del gobierno de Fernando Collor, el primero civil elegido por el pueblo después de la dictadura militar (1964-1984), que en el pasado era enemigo de Lula y hoy son férreos aliados.

Según el ultimo sondeo DataFolha, Lula concluye sus ocho años de gobierno con una aprobación récord de más de 83% mientras Dilma ha ampliado una ventaja que no es estrecha pero ni tan larga de 10 puntos sobre su rival Serra, 51% y 41% de la intención de voto, respectivamente, según la encuesta divulgada 18 horas antes de empezar la votación.

¿Será Serra?

A pesar de haber sufrido una derrota electoral parcial en la primera vuelta, no se puede decir que el oficialismo sale derrotado. Además, al revés. Lula amplió la mayoría que ya tenía en la Cámara de Diputados, pasando para 408 parlamentares, dejando al bloque del la oposición con solamente 100 y un camino libre para que Dilma gobierne con tranquilidad.

El mismo pasa en el Senado Federal. Ahora por la primera vez desde que ha llegado al poder en 2002, el PT tiene mayoría con 59 senadores. Aunque algunos estados importantes y más ricos como São Paulo, Minas Gerais y Paraná quedan en las manos de la oposición, el PT pasó a conducir el estado de Rio Grande do Sul, conservó la Bahia, debe ganar en el Distrito Federal, que es la capital del país, y casi todos los estados del nordeste siguen controlados por partidos aliados.

¿Será Dilma?

Desde la vuelta de la democracia, es la primera vez que Lula no disputa una elección.

Suena todo muy raro para los brasileños. La nación vive un nuevo momento en su historia. Si Lula cambio muchas cosas en Brasil, no es una exageración decir que el Brasil ha cambiado más cosas aun en la personalidad del presidente Lula.

El gran mérito de Lula es haber mantenido, ampliado y defendido políticas y acciones, que contrastan con las posiciones ideológicas que el mantuvo durante años en su trayectoria.  Hace más de 20 años a Lula lo consideraban un obrero metalúrgico radical de izquierda, hoy Brasil forma parte del BRIC (países emergentes más desarrollados) y Lula ha sido quizás el presidentes más pro-mercado, pro-sector privado e inversión extranjera que ha tenido Brasil.

Muchos de los instrumentos del mercado para proveer al avance social son ideas de la oposición copiadas por el presidente Lula y ampliadas con el desarrollo del país tras un periodo de adaptación a la estabilidad de las políticas públicas.

El mandatario de Brasil heredó una economía muy reformada, con políticas sociales de vanguardia y una base muy sólida para continuar profundizando la liberalización y desregulación económica que explican el actual éxito de Brasil,  que pasó de ser deudor al FMI a convertirse en acreedor.

Lula deja un país con muchos desafíos y ambiciones. Fueron ocho años con una destacada proyección internacional (Brasil ha sido escogido como la sede de los Juegos Olímpicos 2016 y Mundial de Futbol en el 2014, eventos que invertirán millones en la economía y infraestructura del país), tuvo también una mayor participación en organismos multilaterales ( FMI, Banco Mundial, OMC, Mercosur, Unasur) y la diplomacia del país empezó a una busca incesante por un sillón permanente en el Consejo de Seguridad.

Pero Lula tiene sus contradicciones y ha cometido errores graves. Aparte de juntarse a sus enemigos históricos del pasado y actuar de manera muy poca generosa al no compartir el crédito por los logros del país con Fernando Henrique Cardoso, su predecesor en la presidencia, Lula entra para la historia como un presidente que ha hecho la vista gorda ante ciertas irregularidades públicas, como la corrupción de auxiliares muy próximos a su gabinete y el clientelismo de neoaliados.

La corrupción es un mal endémico en Brasil y el pueblo brasileño está acostumbrado a esas prácticas. La pragmática condescendencia del presidente ensucia su gestión. El episodio del “Mensalão,  compra de votos en el Congreso para aprobar los proyectos de Lula en su primero mandato presidencial, golpeó de lleno la imagen ética del Partido de los Trabajadores y de figuras claves del Lulismo.

Con Lula, algunas instituciones enfrentan un creciente desprestigio. Hay en Brasil la percepción de que los integrantes del gobierno están por encima de la ley.

Soborno, tráfico de influencias en empresas gubernamentales y financiamiento paralelo de campaña, por ejemplo, se convirtieron en prácticas sistemáticas del gobierno. Creerse por encima de las críticas también es otro problema común. La prensa viene recibiendo vanas descalificaciones por parte de los oficialistas siempre que surgen denuncias incomodas.

Sin embargo, es un grande error acotar el potencial de Brasil a la suerte de un presidente o de un gobierno circunstancial. No hay dudas que esa es una elección importante, pero gane José Serra o gane Dilma Rousseff, Brasil ha encontrado el camino para transformarse en potencia. Son desafíos que independientemente del mandatario de turno deberán hacer parte de la nueva administración.

El liderazgo que Brasil procura en el mundo lo obliga a darle una importancia central a la región sudamericana y por eso, mantener con Argentina lazos comerciales y diplomáticos fuertes es fundamental para su desarrollo y reconocimiento.

Estamos listos para seguir adelante sin Lula.

+

Anuncios

El videojuego de Dilma Rousseff es furor en Brasil

In Derecho a Replica on 19 octubre, 2010 at 10:10 PM

Ayuda a Dilma a cumplir sus metas gubernamentales“, dice el juego, que muestra a la candidata Dilma Rousseff, con un clásico vestido rojo, el color de las banderas del PT, inspirado en el estilo de Mario Bros, es furor en Brasil y recibe decenas de miles de visitas diariamente. Serra como zombie, Lula acompañando como un plus y Dilma de heroína.

El videojuego “Dilma Adventure” presenta a Dilma Rousseff, la candidata oficialista a presidente de Brasil como una heroína que tiene que superar obstáculos y enemigos. El juego consiste en recoger el mayor número de estrellas y usarlas como arma contra su mayor obstáculo, el candidato opositor José Serra, cuyo dibujo recuerda el de un zombi.

Recordemos a aspirante del oficialista del Partido de los Trabajadores (PT) busca suceder a Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de elecciones, el próximo 31 de octubre. (leer La revolución en paz de Lula en Brasil)

El juego, que lleva varios días circulando en páginas web, fue idealizado por Alex Leal, director de la empresa brasileña creadora de videojuegos Give me Five y completa una elección que tuvo una batalla mediática sin precedentes (Ver nota).

Para jugar “Dilma Adventure”, haga click aquí <

La revolución del Presidente Lula en Brasil

In Derecho a Replica on 3 octubre, 2010 at 6:58 PM

Con una historia de vida de película, llegó a la Presidencia sin gestión previa y siendo una incógnita. Al llegar a ser Presidente de Brasil las dudas sobre él eran tantas como hoy su alta imagen positiva. Carismático, con espíritu obrero y visión de estadista, Luiz Inácio Lula da Silva será sucedido en su cargo y habrá dejado una importante huella en la historia.

Lula deja la Presidencia de Brasil tras 8 años de logros.

En una entrevista concedida en vísperas de las Elecciones Presidenciales, explicaba como reforzar la democracia en América latina, será parte de la agenda política del futuro. “En la Presidencia lo primero que aprendemos es a gobernar” cuenta Lula acerca del paso de la oposición al oficialismo ya que gobernar “es una eterna toma de decisiones”.

Luiz Inácio da Silva nació el 27 de octubre de 1945, en el pequeño pueblo de Caetés, estado de Pernambuco, en una familia de labradores. Tiene siete hermanos: cuatro hombres y tres mujeres, él es el séptimo. Muy poco después de nacer, su padre se mudó a São Paulo, para trabajar como estibador en el puerto de Santos.

En esa ciudad, Lula comenzó trabajando a los doce años como limpiabotas, más tarde consiguió un trabajo mejor como ayudante en una tintorería, y también trabajo vendiendo tapioca y frutas tropicales en la calle. A los catorce años consiguió un puesto en una metalúrgica, donde trabajaba doce horas diarias.

De igual forma se hizo de tiempo para realizar un curso de tornero mecánico de tres años impartido por el Servicio Nacional de Industria (SENAI), dicho curso lo terminó en 1963. Cuando se encontraba el quinto curso, abandona la escuela, al presentar un expediente académico poco prometedor.

El carisma como su insignia

Después de casi ocho años de gobierno, Lula asegura que en gestión aprendió como gastar desde el Estado y que un constante proceso el rol del pueblo también fue fundamental para enseñarle.

“Pasar por la Presidencia, enfrentar las adversidades que enfrentamos nosotros y llegar al final del segundo mandato con esta buena situación de hoy es algo que logramos porque practicamos intensamente el ejercicio democrático. Convocamos a 72 audiencias nacionales sobre todos los temas, desde la seguridad pública a la comunicación, pasando por la discapacidad. Todas las políticas que implementamos fueron resultado de audiencias. El pueblo participó activamente de las decisiones y de las políticas públicas. Ese es el cambio fundamental. Cuando llegué, en 2003, en el Ministerio de Transportes se gastaban mil millones de reales por año. Hoy gastamos 1,6 mil millones de reales por mes. O sea que aprendimos a gastar y aprendimos a hacer obras”.

En su historia política guarda las derrotas estatales en São Paulo y un par de elecciones presidenciales en las que no pudo vencer. Finalmente, el 27 de octubre de 2002, Lula fue electo presidente, derrotando al delfín de Cardoso, José Serra del PSDB. “Y yo, que durante tantas veces fui acusado de no tener un título universitario, consigo mi primer diploma, el título de presidente de la República de mí país”.

Construyó su poder a fuerza de carisma internacional, justicia social interna y visión económica que hoy hacen de Brasil la 8va economía del mundo. Nada hubiera sido posible sin su visión madura, amplia y superadora del escenario político.

“Tengo una tesis que vale tanto para la prensa como para nuestra conducta cotidiana: si todos los días alguien está a favor del gobierno, perderá credibilidad. Pero también la perderá si todos los días está en contra. Los dos extremos son malos. Hay que hablar de las cosas buenas del gobierno cuando suceden. Entonces, cuando se hable de las cosas malas, la credibilidad estará intacta. Eso es lo que desarrollaría y consolidaría la libertad de comunicación en el país: el compromiso sólo con la verdad y nada más que con la verdad, le duela a quien le duela”.

PetroBras fue pilar de su plataforma política y económica.

Lula califica como una revolución sus dos mandatos y ocho años de gobierno. “Sacamos a 27 millones que estaban por debajo de la línea de pobreza absoluta y al mismo tiempo llevamos 36 millones de personas a convertirse en parte de la clase media. No es poca cosa. Generamos 15 millones de empleos”.

En 2005 su gestión se vio salpicada por escándalos de corrupción de su partido, que recibió el nombre de Mensalón o escándalo de las mensualidades. El caso fue que el diputado federal y presidente del Partido Laborista Brasileño (PTB), Roberto Jefferson, denunció que el tesorero del Partido de los Trabajadores (PT, de Lula), Delúbio Soares, pagaba jugosas mensualidades a diputados del PTB para que votaran según la orientación del bloque oficialista.

El escándalo tuvo múltiples ramificaciones e involucró no sólo a dirigentes históricos del PT, sino varios niveles del Ejecutivo federal y se extendió a todos los grandes partidos. Sin embargo Lula logró salir airoso de esta crisis y su partido aceptó formalmente que fuera su candidato en busca de la reelección.

+ Entrevista completa

De la Sota llama a imitar el modelo de Brasil

In Derecho a Replica on 3 octubre, 2010 at 1:47 PM
Nadie puede negar que José Manuel De la Sota tiene una gran trayectoria política, al menos desde el tiempo en el que milita dentro del Peronismo y las distintas funciones públicas que ha desarrollado. Maduro, suave y calculador para hablar, plantea imitar el modelo político – económico de Brasil con las particularidades argentinas.

El dos veces gobernador de Córdoba apareció en conferencia después de mucho tiempo.

 

Desde aquel viejo movimiento conocido como “Renovación peronista” en la década de 1980 hasta hoy, De la Sota fue Diputado Nacional por Córdoba, Embajador en Brasil, Senador Nacional y Gobernador de la provincia de Córdoba desde diciembre de 1999 hasta el 2007, reelecto en 2003.

El escenario político cordobés actualmente observa detenidamente sus movimientos, porque se sabe que en de él dependen los rumbos que tome el PJ provincial, con respecto al Kirchnerismo y las elecciones presidenciales de 2011. Invitado por la Universidad Siglo 21 habló en términos internacionales del escenario que viene y lo que convendría tener en cuenta según su óptica.

Lula le recomendó para unos años de la función pública, cuenta el cordobés.

Simpatizante declarado del modelo brasileño, hace ya un tiempo, De la Sota evitó las calificaciones a sus “contrincantes” de la política local, criticó en términos genéricos a lo que sucede a nivel nacional y se limitó a explicar los fundamentos en los que se debería basar la política industrial nacional.

Asegura que en estos tres años sin función pública ha aprendido de la gente y la realidad; dentro del espectro político de Brasil ha podido ver lo que el llama una revolución en paz; y que el futuro nada debería tener que ver con el show de bajezas que caracteriza a la clase política argentina.

“El que gobierna tiene que entender que cada hora que pasa sin resolver un problema, le corre en contra”.

Sobre liderazgo, comercio exterior y producción industrial de distintas índoles habla De la Sota en la siguiente entrevista institucional que le realiza Roberto Avilia.

+ Excelente post sobre la situación de Brasil

La batalla mediática en las elecciones de Brasil

In Malas Viejas on 20 septiembre, 2010 at 8:12 AM

Los medios tradicionales sienten la incorporación de las redes alternativas de comunicación en términos políticos. El escenario nos encuentra atentos a lo que sucede en las elecciones presidenciales de Brasil y para tener cierto panorama me pareció interesante este artículo pensando en como serán las elecciones presidenciales en Argentina 2011.

Tapa de la Revista Rolling Stone de Dilma Rousseff

La tapa de la Revista Rolling Stone de José Serra.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Los blogs y el twitter están en el centro de la batalla discursiva electoral entre los candidatos Dilma Rousseff y José Serra, pero sin duda los seguidores del presidente Lula da Silva logran en la red la visibilidad que no tienen en los grandes medios tradicionales, acusados por el mandatario de esconder que apoyan a la oposición.

“Blogs sucios”, calificó el candidato opositor Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) a los sitios que respaldan la candidatura presidencial de Rousseff, favorita en los sondeos a las elecciones del 3 de octubre.

La acusación de Serra le trajo grandes dividendos de tráfico de usuarios a los blogs considerados lulistas y defensores del Partido de los Trabajadores (PT), que dicen ejercer el contradiscurso de la llamada gran prensa nacional, como los diarios Folha de Sao Paulo, O Estado de Sao Paulo, O Globo, la cadena televisiva Globo y la revista Veja.

“Veníamos manteniendo un promedio de 433 mil accesos. Con los ataques de Serra duplicamos el número de lectores. La propaganda no podía ser mejor”, dijo Helena Sthephanowitz, editora del blog “Los Amigos del Presidente Lula”.

El presidente Lula acusó en la víspera a ciertos órganos de prensa tradicional de no tener “coraje” para apoyar a la oposición. “No sólo vamos a derrotar a los adversarios en las elecciones, sino también a algunos diarios y revistas que se comportan como si fueran un partido político con candidato que no tienen el coraje de decir que tienen candidato”, dijo Lula en un acto en Campinas junto a Rousseff.

Lula despotricó contra los medios más influyentes en una semana crítica: denuncias de Folha de Sao Paulo y de Veja sobre tráfico de influencias en el gobierno provocaron la renuncia de la jefa de la Casa Civil, la ministra Erenice Guerra.

La autora del blog pro Lula escribió que en Estados Unidos los diarios asumen en su editorial sus preferencias electorales. En Brasil, el único medio entre los grandes a apoyar abiertamente a un candidato, Rousseff en este caso, es la revista Carta Capital.

Los grandes medios “perdieron la capacidad de manipular al telespectador. El pueblo no es bobo, ellos son los bobos”, dijo la bloguera. Lula afirmó: “No existen más formadores de opinión pública porque el pueblo, nosotros, somos la opinión pública”.

Mientras, otros blogs de periodistas consagrados en los grandes medios actúan como contrainformantes, a veces con primicias. Uno es el de Paulo Henrique Amorim, ex periodista del poderoso grupo Globo y ahora conductor de un programa de televisión de la TV Record, su principal competidora.

Amorim sostiene en su blog “Conversa Afiada”, con un amplio tono antiserrista, que en Brasil es necesaria una Ley de Medios como en Argentina, en lugar de la ley de radiodifusión de 1963. Del otro lado, aparece como insignia del sector anti PT y anti Lula, que considera que la corrupción tomó cuenta del Poder Ejecutivo, Reinaldo Azevedo, bloguero de la revista Veja, conocida por su ultraliberalismo.

“El contar con amplia aceptación popular no convierte en virtudes los crímenes de su gobierno. Lula quiere ser aplaudido también por sus errores”, dice Azevedo en su blog, en el cual acusa al PT y al gobierno de “fascistoide” y “stalinista”.

El diputado de Rio de Janeiro Brizola Neto, nieto del caudillo nacionalista de izquierda Leonel Brizola, denunció en su blog “Tijolaço” (Ladrillazo) que el gobierno del PSDB de Sao Paulo está blindado por poseer millonarios contratos de suscripciones de la revista Veja y los diarios Folha y Estado para escuelas y organismos públicos.

Desde la prensa tradicional, la columnista María Inés Nassif, del diario Valor Económico, editado por una sociedad de Globo y Folha de Sao Paulo y leído por los sectores más ricos y poderosos de las finanzas y la industria, considera que la oposición basa su campaña electoral en el respaldo que tiene en los medios, en base a un modelo arcaico.

Del otro lado del mostrador a esta crítica constante de los blogs, los nuevos medios y el twitter se ubica el periodista Clovis Rossi, tal vez el más respetado articulista de Folha de Sao Paulo, que cubre todos los viajes de Lula al exterior.

“La Folha siempre se declaró independiente, pluralista, apartidaria, crítica. No hay una orientación contra el PT como dice el PT. El director no se levanta a la mañana pensando en arruinar al PT, que se cree víctima de la prensa pero le debe mucho a la prensa”, dijo.

Fuente: Ansa

El Quinto Poder

In Paladar mostaza, Pasiones on 31 marzo, 2010 at 12:40 PM

Por Ignacio Ramonet

La prensa y los medios de comunicación han sido, durante largos decenios, en el marco democrático, un recurso de los ciudadanos contra el abuso de los poderes. En efecto, los tres poderes tradicionales -legislativo, ejecutivo y judicial- pueden fallar, confundirse y cometer errores. Mucho más frecuentemente, por supuesto, en los Estados autoritarios y dictatoriales, donde el poder político es el principal responsable de todas las violaciones a los derechos humanos y de todas las censuras contra las libertades.

Pero en los países democráticos también pueden cometerse graves abusos, aunque las leyes sean votadas democráticamente, los gobiernos surjan del sufragio universal y la justicia -en teoría- sea independiente del ejecutivo. Puede ocurrir, por ejemplo, que ésta condene a un inocente (¡cómo olvidar el caso Dreyfus en Francia!); que el Parlamento vote leyes discriminatorias para ciertos sectores de la población (como ha sucedido en Estados Unidos, durante más de un siglo, respecto de los afro-estadounidenses, y sucede actualmente respecto de los oriundos de países musulmanes, en virtud de la “Patriot Act”); que los gobiernos implementen políticas cuyas consecuencias resultarán funestas para todo un sector de la sociedad (como sucede, en la actualidad, en numerosos países europeos, respecto de los inmigrantes “indocumentados”).

En un contexto democrático semejante, los periodistas y los medios de comunicación a menudo han considerado un deber prioritario denunciar dichas violaciones a los derechos. A veces, lo han pagado muy caro: atentados, “desapariciones”, asesinatos, como aún ocurre en Colombia, Guatemala, Turquía, Pakistán, Filipinas, y en otros lugares. Por esta razón durante mucho tiempo se ha hablado del “cuarto poder”. Ese “cuarto poder” era, en definitiva, gracias al sentido cívico de los medios de comunicación y al coraje de valientes periodistas, aquel del que disponían los ciudadanos para criticar, rechazar, enfrentar, democráticamente, decisiones ilegales que pudieran ser inicuas, injustas, e incluso criminales contra personas inocentes. Era, como se ha dicho a menudo, la voz de los sin-voz.

Desde hace una quincena de años, a medida que se aceleraba la mundialización liberal, este “cuarto poder” fue vaciándose de sentido, perdiendo poco a poco su función esencial de contrapoder. Esta evidencia se impone al estudiar de cerca el funcionamiento de la globalización, al observar cómo llegó a su auge un nuevo tipo de capitalismo, ya no simplemente industrial sino predominantemente financiero, en suma, un capitalismo de la especulación. En esta etapa de la mundialización, asistimos a un brutal enfrentamiento entre el mercado y el Estado, el sector privado y los servicios públicos, el individuo y la sociedad, lo íntimo y lo colectivo, el egoísmo y la solidaridad.

El verdadero poder es actualmente detentado por un conjunto de grupos económicos planetarios y de empresas globales cuyo peso en los negocios del mundo resulta a veces más importante que el de los gobiernos y los Estados. Ellos son los “nuevos amos del mundo” que se reúnen cada año en Davos, en el marco del Foro Económico Mundial, e inspiran las políticas de la gran Trinidad globalizadora: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Organización Mundial del Comercio.

Es en este marco geoeconómico donde se ha producido una metamorfosis decisiva en el campo de los medios de comunicación masiva, en el corazón mismo de su textura industrial.

Los medios masivos de comunicación (emisoras de radio, prensa escrita, canales de televisión, internet) tienden cada vez más a agruparse en el seno de inmensas estructuras para conformar grupos mediáticos con vocación mundial. Empresas gigantes como News Corps, Viacom, AOL Time Warner, General Electric, Microsoft, Bertelsmann, United Global Com, Disney, Telefónica, RTL Group, France Telecom, etc., tienen ahora nuevas posibilidades de expansión debido a los cambios tecnológicos. La “revolución digital” ha derribado las fronteras que antes separaban las tres formas tradicionales de la comunicación: sonido, escritura, imagen. Permitió el surgimiento y el auge de internet, que representa una cuarta manera de comunicar, una nueva forma de expresarse, de informarse, de distraerse.

Desde entonces, las empresas mediáticas se ven tentadas de conformar “grupos” para reunir en su seno a todos los medios de comunicación tradicionales (prensa, radio, televisión), pero además a todas las actividades de lo que podríamos denominar los sectores de la cultura de masas, de la comunicación y la información. Estas tres esferas antes eran autónomas: por un lado, la cultura de masas con su lógica comercial, sus creaciones populares, sus objetivos esencialmente mercantiles; por el otro, la comunicación, en el sentido publicitario, el marketing, la propaganda, la retórica de la persuasión; y finalmente, la información con sus agencias de noticias, los boletines de radio o televisión, la prensa, los canales de información continua, en suma, el universo de todos los periodismos. Lee el resto de esta entrada »