maximo tell

Posts Tagged ‘Cine’

Raúl Vidal estrena ‘Contemplando’ en el Espacio INCAA

In Paladar mostaza on 22 noviembre, 2011 at 8:51 PM

20111122-203023.jpg

Los invito a todos los cordobeses al estreno del largometrajeContemplando“. La proyección es el Lunes 5 de diciembre, en el Espacio INCCA de la Ciudad de las Artes (Córdoba) desde las 21 hs.

Contemplando“, les cuento orgullosamente, es la ultima obra del Director Raúl Vidal. Acá pueden ver el trailer extendido y agendar la ida al cine. Este es el futuro del cine de Córdoba.

20111122-203701.jpg

20111122-203029.jpg

20111122-203709.jpg

Muchas Manos Films es una Asociacion de Realizadores Cinematograficos de Córdoba, Argentina. Fundada a principios del 2009, a fines de poder realizar proyectos audiovisuales con calidad profesional, tanto audiovisual como narrativamente. Tienen como objetivo, producir cine sin detenerse, cooperando entre los miembros para filmar sus propios proyectos.

La misma obtuvo el premio HISTORIAS BREVES 2010, del I.N.C.A.A. para realizar el film de cortometraje, EL GRAN VAIRITOSKY, dirigido por Matias Carrizo. Para mas información: www.incaa.gov.ar

20111122-203714.jpg

Anuncios

La calle de Domingo perdida en la distancia

In AguaSuaves on 22 mayo, 2011 at 9:38 AM

Por Franco Micalizzi

La calle de domingo perdida en la distancia, un hilo en medio del tejido de la ciudad. Le servia de sendero. El andar mostraba el fin, la tarde pintaba aquella imagen, el viento la hacia sonar.

Sensaciones de algo que había terminado, levantaron el telón. Nuevas escenas, fotos, sonidos. Los ojos se hicieron cámaras, los oídos micrófonos y el aire respirado era lo que lamentablemente le llevara mucho tiempo transmitir al cine. Comenzó a rodar una historia: contradictoria y confusa.

Él apareció primero: serio, niño, inocente, expuesto a los dolores de la vida; creíble, soñador, fracasado y enamoradizo. Dispuesto a hacerse cargo de su vida, entusiasmado con los encuentros, gran apostador por lo tanto gran perdedor.

La historia siguió mostrándose a ritmo especial: sacado, egoísta, intimidante. Entre las imágenes cotidianas como diapositivas. Se dejo ver una con luz protagonista; siguieron pasando las diapos, sonaba jazz. Quien estaba en esa imagen: comenzó a verse más seguido en la secuencia, de distintas maneras, en diferentes paisajes, con nuevos colores, siempre con esa luz presente.

La secuencia de a poco se fue convirtiendo en cinta. Los personajes tomaron vida en una esquina, de dos calles desiertas de algún lugar de la tarde de domingo en la gran ciudad; ella caminaba alejándose. El miraba con la paciencia eterna su partida, la que solo otorga la certeza de saber que esa despedida lo llevaría necesariamente a su reencuentro.

Con la misma paciencia, luego de verla desaparecer, se agachó, tomó sus cosas y se fue en dirección diferente a continuar con su vida. Siguió como si esa tarde no hubiese existido nunca: como si esa imagen fuese la de una publicidad en la revista del diario de domingo, como si ese sonido fuera el de un disparo en medio de la madrugada de la ciudad dormida.

Vivió momentos tristes, alegres, importantes, insignificantes, coloridos mayormente. Vinieron etapas de desenfreno, de andares agitados. Otras de calma y paciencia, de euforias y alegrías; en una de esas, de las de imparable ajetreo, de corridas sin descanso, de respiros agitados. Retorno esa imagen: viva otra vez.

Todo se detuvo, el mundo giraba en torno a esa luz, los latidos se calmaron paulatinamente, la respiración encontró sentido, se normalizó. Enfrentados hablaron, mientras todo seguía girando desenfocado, muy lento, alrededor de ellos.

El encuentro duró poco, tanto que podría entrar en un suspiro, sin embargo logró detener el ritmo que se venía imponiendo. Hizo una buena pausa, un silencio interesante. Quizás este momento se veía como una foto, nítida de colores fuertes, alegre.

La rueda entró a girar otra vez cual retirada de tren. La pelota corría, como para no dejarse alcanzar por ningún jugador. El sonido del proyector era un buen detalle a esta parte: ameno, cálido. Se mostraban historias acordes a tiempos y sonidos, sin olores. Tampoco se escuchaban las respiraciones (que le llevará siglos lograr expresar al cine).

Ese sonido continuaba, de la misma manera: agradable. Pasaron muchas imágenes de buenos momentos, todo sucedía a ritmo vertiginoso; las historias iban como van los días: locos, corriendo alienados, maquinarios, arrasantes, asesinos del arte, como entrenando cazadores. Los colores dispersos.

Lentamente comenzó a mostrarse una sombra cual la de un fantasma: cada vez más seguido, y poco a poco más notoria. Como siguiendo este signo, el ritmo de las imágenes disminuía, las historias se detenían, el sonido del proyector se quería ir, los colores se hacían más firmes: imágenes vivas otra vez. Volvía la extraña respiración de aquella tarde.

La sombra dejo ver su cara y otro encuentro acontecía, junto con él, el tiempo descansaba: produciendo aquellas sensaciones, pero renovadas, más claras y coloridas. Miradas enfrentadas, palabras confusas, actitudes contradictorias, los describían en esta ocasión. Quizás los ojos brillaban como no lo habían hecho hasta ahora, los corazones encontraban calma violenta. Esta historia monopolizaba la pantalla, la sala le otorgaba su atención: radiante expectante: con la adrenalina a niveles inimaginables; la sangre corría generando energía que superaba la que produce cualquier motor a combustión inventado.

Algo interrumpió, las miradas se perdieron al instante, seguían ahí pero desconectadas, solas y tristes; la gente distrajo su atención. A él le regreso la paciencia eterna de aquella tarde. La dueña de la sombra, lentamente giró, y empezó su nueva retirada.

La sala desconcertó, se desanimó, el ritmo volvió a latir; sucedieron nuevas imágenes. Esta vez grises y duras, molestas, entrometidas, apabullantes. Las historias que se vinieron, otra vez a esa velocidad, se movían en estos matices, oscureciéndose cada vez más.

Sonaba el proyector: ahora más grave, más protagonista, molesto con todos incluso con él mismo. Los días pesaban más en cada momento y a cada historia. Llevaba mucho esfuerzo dilucidar qué había en la pantalla; ese sonido seguía taladrando, incrementando su presencia. A ritmo desenfrenado desaparecían los grises, ahora había negros, con algunos tintes de blanco en las imágenes, nada simple, destellaban, enloquecía. Todos miraban intranquilos: violentados. Entonces los blancos fueron desapareciendo, el sonido se incrementaba; las imágenes ahora se esfumaban como si se quemaran: algunos los de buena imaginación alcanzaban a percibir el olor, los oídos ya no soportaban más.

En un instante, como estallido, se prendieron todas las luces, cegaron a quienes estaban con los ojos abiertos, el momento se envolvió de un silencio aturdidor, nadie se animaba a levantar la mirada o a girar. El calor de las luces reprimía cualquier movimiento.

Luego de un interminable minuto algunos atrevidos del fondo de la sala comenzaron a recomponerse de a poco, aun encandilados no comprendían lo sucedido. Cuando las pupilas lograron contraerse lo suficiente para permitirles hacer foco: alcanzaron a individualizar dos siluetas conocidas en el centro de la sala: erguidos, incólumes, acompañados entre si. Como si no les afectara la luz ni el calor.

Estaban ellos dueños de sus sombras: con la paciencia eterna lentamente se levantaron de sus asientos y se retiraron de la sala. Muchos aun cegados no lograron verlos, estos sólo encontraron dos lugares vacíos en el centro de la sala.

Prestado por el autor desde francomicalizzi.com.ar

La experiencia de escribir “Cuadernos de jóvenes suicidas”

In Exclusivos, Jóvenes Sueños on 17 abril, 2011 at 4:21 PM

Candela Romero estudia la Licenciatura en Comunicación Social en Universidad Nacional de La Rioja, tiene 19 años y cuando me contó su experiencia me alegró el día. Jóvenes, creando, festejando la imaginación estimulada y descubriéndose desde un espacio de producción. Ella misma escribe a continuación cómo le llegó la chance y próximamente conoceremos a fondo los “Cuadernos de jóvenes suicidas”.

En una de mis tantas tardes haciendo nada, en mi amigo el señor caralibro, leí una publicación que decía: “Se necesitan jóvenes entre 14 y 19 años, a los que les guste la literatura y también escribir”. Por supuesto que como soy hiper curiosa, me anoté, sin saber de que se trataba. Me contestaron un “Ok, estás anotada. En unas semanas me contacto con vos”. Y así fue, pasaron dos semanas y me convocaron para una reunión en la biblioteca Mariano Moreno.

Cuando llegué, a la única gente que ví fue un grupo de chicos a los cuales no conocía, me quedé parada esperando que alguien apareciera y me dijera, sí… es acá!  Lo curioso fue, que se me acercó  un señor y me preguntó: “¿Vos estás por el casting para el documental?” creo que es imaginable mi cara de “¿Ah?”, no tenía idea de que era para un documental, pero bueno, lo único que pude decir es .

Cuando se sumaron varios chicos más, entre ellos una amiga y compañera, nos presentaron a otro de los productores, José, y este señor que me preguntó si estaba ahí por el casting, se presentó como Jorge Leiva, director del documental. Y nos empezaron a contar sobre el proyecto.

Resultó ser que el documental, de nombre “Cuadernos de jóvenes suicidas” es un documental que ganó un concurso del INCAA, en donde se presentaban distintos proyectos para generar producciones. El mismo, se va a emitir por algunos canales de la TV Digital. Y ahí estaba yo… y lo único que pensaba era “en donde me metí”, pero bueno.. ya estaba en el baile, así que baile!

Me entrevistó el director, me preguntó absolutamente de todo, mi vida, qué hacía, que estudiaba, qué experiencias grosas tuve, si leía, qué leía, qué tipo de personalidad tenía, qué apreciaba, qué no, qué me gustaba, qué no, y al mismo tiempo un señor con cara amigable me sacaba fotos y me filmaba. En cuestión de 30 minutos ya estaba enroscadisima y super ilusionada con todo, era una mezcla de sensaciones raras que al fin resultó genial.

Después de las entrevistas, nos presentaron Adriana Petrigliano, famosa escritora de La Rioja, quién nos dictó un mini taller literario y así generar algún fragmento para que supieran de que forma escribíamos. El cuestionario fue sobre la muerte, pero la muerte vista desde otro punto de vista, y la consiga era contestar de la forma más loca posible.

Luego de que escribimos, hicimos ronda de lectura, y pude ver que la muerte no es solamente oscuridad y dolor, en realidad si lo es, pero observé que hay gente que tiene la capacidad de agregarle algo tan lindo como la poesía, a tan fatal pérdida. Al fin de todo, quedaron en comunicarse con quienes fueron seleccionados, me fui totalmente esperanzada, fue una hermosa experiencia!

A la semana siguiente, el celular sonó: “Candela, te quería comentar que te seleccionamos para el documental, te felicito! Mañana reunión en X lugar” y fue como Siii, estaba chocha, feliz! Luego de eso viví acontecimientos tan lindos, tardes y tardes y tardes de talleres literarios con disparadores para escribir que iban desde un zapping televisivo, hasta cambiar verbos por sustativos y viceversa.

Como lo dice el nombre del documental, literalmente, teníamos nuestros cuadernos, lo hicimos artesanalmente y cada uno tenía el toque personal de los 6 jóvenes que estábamos participando.

El rodaje empezó el miércoles 23 de Marzo, y se realizó en una Casona vieja y refaccionada de Sanagasta, un pueblo de la provincia. Seis hectáreas de historias y bosque, belleza por donde se busque. En tres semanas, el documental fue grabado, con tomas individuales, grupales, también se filmaron los talleres en los que escribiamos, las rondas de lectura y tomas en el medio del bosque buscando inspiración entre tanto verde.

En todos esos días contamos nuestras historias, las charlamos, las lloramos, se nos mostraron cortos super interesantes sobre el tema, imágenes, noticias, columnas, cartas, diarios, y también conocimos algo tan fabuloso y mágico como es el Kamishibai, un miniteatro de papel. Fue genial, y eso que la experiencia comenzó por el solo hecho de ser curiosa.

Al terminar de grabar el documental, me dí cuenta de algo, el nombre, que tanto chocaba a la gente cuando se lo contaba (me acuerdo patente la cara de mi viejo, y el comentario de mis amigos “che, vos hacés como que te suicidas?”), terminó por ser Cuadernos – Jóvenes – Suicidas, cuando se vea el trabajo listo van a entender de que estoy hablando.

Además, la gente que conocí fue tan, interesante, personas tan distintas que en el fondo tenían algo en común, todos coincidimos en algo: “Las palabras pesan, pesaron y pesarán, siempre”, los chicos de la producción que se re portaron con todos, pero lo más satisfactorio fue que me dejaron ser, fui esa Candela que siempre estuvo guardada, me dí mi tiempo de escribir, de llorar, de contar mi vida y mis experiencias. Eso fue lo mejor, definitivamente.

Necesitaba a alguien que me lleve de la mano a experiencias tan insospechadas como esta. Fueron tres semanas de felicidad e imaginación, fue genial!

Sofia Coppola habla de Somewhere, en un rincón del corazón

In Paladar mostaza on 11 enero, 2011 at 9:00 AM

Después de hacer María Antonieta para un estudio grande, la hija de Francis Ford Coppola –uno de los productores del film– vuelve a terrenos conocidos: como en Perdidos en Tokio, narra el encuentro entre dos solitarios durante un breve período. Aquí una buena nota de Gilbert Adams que tradujo Horacio Bernades.

Tras incursionar en terra incognita, Sofia Coppola vuelve a casa con Somewhere, que en la Argentina se estrena con el subtítulo En un rincón del corazón. La terra incognita fue la de la Francia del Antiguo Régimen, la película de época, la peluca y el miriñaque que cuatro años atrás la hija de Francis le colocó a Kirsten Dunst en María Antonieta. Desconocido fue también para ella el hecho de trabajar para un gran estudio, Columbia en aquel caso.

Tanto Las vírgenes suicidas, su ópera prima de 1999, como Perdidos en Tokio (2003) fueron producciones independientes, y eso es Somewhere, uno de cuyos productores no es otro que papá Francis. No le fue nada mal a Sofia con la rentrée: en su cuarta presentación sucesiva en festivales de primera línea (Las vírgenes… y María Antonieta compitieron en Cannes; Perdidos en Tokio y Somewhere, en Venecia), Sofia Coppola resultó la primera cineasta en toda la historia en ganar el León de Oro, máximo premio veneciano.

Como Perdidos en Tokio, Somewhere narra el cruce de dos solitarios durante un breve período. No se trata esta vez de un gastado actor veterano y una recién casada tempranamente decepcionada, aunque sí flota sobre la película una vaga, a veces graciosa, incomodidad existencial. El gastado actor veterano es ahora una incipiente estrella de cine de acción, y el hotel de Tokio es reemplazado por el Chateau Marmont, celebridad de Los Angeles que suele servir de refugio a gente de la profesión. Así como alguna vez una veinteañera Scarlett Johansson alteró por unos días la soledad de Bill Murray, lo que irrumpe de golpe en la vida de Johnny Marco (interpretado por Stephen Dorff) es su hija de 11 años, encarnada por Elle Fanning, hermana menor de Dakota.

En la entrevista que sigue, la hija más chica de Francis Ford Coppola explica qué fue lo que la devolvió de la Francia del siglo XVIII a Los Angeles de hoy, y del cine de estudios al indie. La ex niña actriz de La ley de la calle y El padrino III cuenta también cuánto hay de su propia vida en la película, por qué filma adultos que parecen niños y niños que parecen adultos, cómo se las arregla para fotografiar la intimidad de la gente, por qué Somewhere está llena de planos fijos y qué papel juegan las ciudades en su cine.

–Somewhere, en un rincón del corazón da la impresión de ser un regreso a sus primeras películas, pequeñas e intimistas, después de una gran producción de época como María Antonieta.

–No voy a decirle que no la pasé bien filmando María Antonieta, sus excesos verdaderamente me divirtieron. Pero era una producción tan grande, con tanta gente en escena y fuera de ella, que me dieron ganas de volver a algo más manejable. A una historia que se centrara en sólo un par de personajes y en la que yo no estuviera rodeada por un ejército de técnicos y asistentes, sino sólo de un pequeño grupo de gente.

–¿Qué se propuso contar en Somewhere?

–Quería retratar a ese personaje, en ese momento preciso de su vida. Hay ciertos momentos en los que uno para de hacer lo que está haciendo y se somete a una especie de examen, replanteándose a dónde dirigirse. Quería observar cómo este tipo, que es casi una celebridad, vive uno de esos momentos en los que uno tiende a mirar para adentro.

–Es llamativo que haya elegido narrar la relación entre un padre y su hija, justo cuando usted venía de ser mamá.

–Sí, bueno, no creo que sea casualidad. En verdad me gusta que las películas sean personales, y esto incluye volcar tus propias experiencias en ellas. Tuve a mi hija después del rodaje de María Antonieta y creo que es la clase de experiencia que realmente te cambia la cabeza. Cambia tus prioridades, cambia tu perspectiva de las cosas. Cambia tus tiempos, incluso: salís a caminar con tu hija y para llegar a un lugar tardás el triple de lo que normalmente te llevaría hacerlo…

–El otro paralelismo en el que uno piensa es en su propia experiencia como hija de una figura del show business.

–Supongo que también debo haber volcado esa experiencia en la película, aunque creo que a mi padre siempre le costó menos que a Johnny Marco asumir ese rol.

–Johnny Marco es actor, como Bill Murray en Perdidos en Tokio. ¿No temía que la acusaran de repetirse?

–La verdad es que no me preocupé demasiado por lo que pudieran decir, sólo por lo que me interesaba contar. Más allá de que ambos sean actores, creo que se trata de personajes muy distintos, en situaciones muy distintas.

–¿Hasta qué punto se inspiró en gente que conoce?

–Me basé en gente que conozco, en historias que escuché y en cosas que imaginé.

–¿Volcó cosas suyas en el personaje de Johnny Marco?

–Francamente, mi vida no se parece mucho a la de él. En general, los directores de cine no somos “gente famosa”, como suelen serlo los actores. No es común que tengamos la clase de conflictos que trae la fama. Tenemos otros (risas).

–Como hija de Francis Ford Coppola, debe haber viajado seguido a Italia. ¿Vivió alguna vez algo parecido a lo que vive Johnny Marco en Milán?

–¿Los premios Telegatto? Sí, estuve en una entrega. Son bastante surrealistas… Toda Italia es excesiva. Esa suite de hotel con piscina incluida, por ejemplo: una vez estuve alojada con mi familia entera en esa misma habitación. Es algo que no vi en ninguna otra parte.

–Como la María Antonieta de Kirsten Dunst, como Bill Murray en Perdidos en Tokio, Johnny Marco parece un chico perdido en el mundo de los grandes.

–Sí, creo que es así como se siente, y creo que eso corre también para los personajes que usted menciona. Me parece algo muy propio de mi generación, la de treinta y pico o cuarenta. Mucha gente de mi edad parecería que no quiere crecer. No estoy haciendo un juicio sobre eso, y en buena medida puede que eso también me suceda a mí: simplemente retrato lo que veo.

–En sus películas parecería tener más peso lo que pasa por dentro de los personajes que los acontecimientos externos.

–Creo que en la vida es así. A veces ciertos acontecimientos te hacen cambiar, como decía hace un rato sobre el hecho de ser mamá. Pero otras veces se trata de cosas pequeñísimas, casi imperceptibles si se las ve desde afuera. Creo que a mí me interesan más esos movimientos internos.

–¿Qué la llevó a elegir como protagonista a Stephen Dorff? No es un actor al que se vea seguido.

–Esa fue una de las razones que me llevaron a elegirlo. Al no ser un rostro tan identificable como puede serlo el de una estrella, el espectador no se relaciona con lo que conoce o supone de él, sino con el personaje. Eso era lo que yo buscaba.

–Por más que tenga aspecto de duro, hay un costado blando en Dorff.

–El personaje tenía que tener ternura, porque el corazón de la película es el reencuentro con su hija. Por otra parte, esa ternura permite que el espectador sienta una empatía hacia él, aunque vea que el tipo hace una buena cantidad de macanas.

–¿Cómo se planteó la película en términos visuales?

–Le pedí a Harris Savides que se hiciera cargo de la dirección de fotografía. Admiro su trabajo en películas como Elephant, Los últimos días o Zodíaco, creo que tenemos una sensibilidad parecida. Quería una imagen intimista y naturalista, que la cámara no se notara para que el espectador pudiera sentirse a solas con los protagonistas.

–Lo que sí se nota es el tiempo, ya que usted usa planos fijos de larga duración.

–Quería que el espectador pudiera ponerse en el lugar de Johnny Marco, sentir lo que él siente. Para eso necesitaba que los planos duraran más de lo habitual.

–Eso ya es bien notorio de entrada, con ese plano fijo apuntando hacia el desierto y un auto que da vueltas sin cesar.

–Deseaba establecer de entrada el tempo de la película, que el espectador supiera a qué atenerse.

–Como sucedía en Perdidos en Tokio, la ciudad tiene aquí un papel protagónico.

–Quería que Los Angeles “se sintiera”, que no fuera concebible otra ciudad como marco para esta historia. Tenía en la cabeza películas como Shampoo o Gigoló americano, en las que sucede eso.

–Por último, la pregunta inevitable, teniendo en cuenta que la película está producida por American Zoetrope, la compañía de su padre. ¿Le gustó la película a papá?

–Bueno, este año cumplo 40, no soy una niña que ande necesitando de la aprobación del padre. De todos modos, debo decirle que le gustó mucho. Me comentó que se notaba que era una película mía y de nadie más.

Fuente: Página/12

Se lanzó INCAA TV

In Paladar mostaza on 28 diciembre, 2010 at 4:15 PM

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzó hoy a INCAA TV, la nueva señal de la Televisión Digital Terrestre que está a cargo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). El canal no contará con producciones propias, sino que ofrecerá las 24 horas películas nacionales (65%), latinoamericanas (25%) y el resto será para rodajes internacionales y cortometrajes locales.

El nuevo canal “significa la puesta en marcha de un proyecto largamente soñado como es el de agrupar en un canal de difusión pública el arte cinematográfico argentino, sus productores y directores de todas las épocas”, dijo Cristina, y explicó que INCAA TV “va a transmitir ininterrumpidamente películas argentinas de todas las épocas y muchos argentinos podrán conocer lo que fue la industria cinematográfica argentina, que fue un modelo para la época”.

Tendrá distintos segmentos, a saber:

1) Fuera de la Ley: Ciclo de policiales.
2) Sábados de comedia: ciclo con los mejores capo cómicos argentinos.
3) A sala llena: grandes películas taquilleras.
4) Fronteras: cine de autor.
5) La cámara lúcida: cine documental.
6) Una que sepamos todos: musicales.
7) Punto Cardinal: cine Latinoamericano.
8) Todos los Cines: cine internacional.
9) Trasnochados: cine de terror.

Coincido con Santiago Jorge cuando dice que “Creo que se da un paso más en fomentar y acceder a nuestra cultura”. Y me hago eco de sus párrafos.

Se vienen momentos extraordinarios: que lindo sería que a los chicos se les deje de mostrar basura, armas, bombas, guerras (in) justificadas y demás perversidades. Que lindo que los mayores dejen de importar emociones que nada tienen que ver con ellos.

Siento propia esta victoria del Cine Nacional, desde siempre fui seguidor y admirador de vuestro cine; mas aun convertí a varios amigos en devotos de las producciones argentinas. En ellas se muestran nuestras costumbres, modos de vida, modos de actuar; nuestras calles, barrios y personajes; nuestros sentimientos, pesares y alegrías, nuestra historia y presente.

Resumiendo: son películas que hablan y viven como nosotros.

En el acto estuvieron presentes, además de los funcionarios de rigor, varias de las celebridades kirchneristas como Andrea Del Boca, la ex candidata testimonial Nacha Guevara, Norma y Mimí Pons y China Zorrilla. A esta última, Cristina le dedicó un saludo especial y sostuvo: “Serás uruguaya pero sos patrimonio argentino”.

“Brando” por Daniel Salzano

In Paladar mostaza on 10 noviembre, 2010 at 9:23 AM

En 1965, con la caja chica en menos 10, la Fox decidió combatir la recesión apostando una fortuna a la mano de Morituri, un plomo al que las gacetillas obsecuentes definían como una película de, para, sobre, tras y con Marlon Brando (el mismo tipo de gacetillas que insistía en definir al actor como un comediante radiactivo).

Aprovechó la bolada el radiactivo para demostrar que el profundo desprecio que sentía por Hollywood continuaba intacto. En lugar de colaborar con el lanzamiento del filme enfundándose en un buzo de la Fox y hacer footing jacarandosamente por los jardines del show business, prefirió, a lo bestia, arrojarse de cabeza a la pileta de las excentricidades.

No sólo dio la vuelta al mundo (por cuenta del estudio) soltando eructos y discutiendo con la prensa sobre lo divino y lo humano, sino que comparaba a Morituri con una cáscara de banana olvidada en la puerta de un colegio. De un colegio para ciegos.

Cuando la película inició su andadura comercial, fue recompensada por un inapelable chaparrón de patadas en el trasero. La película naufragó, la Fox tuvo que pedir un préstamo al Fondo Monetario Internacional y Brando dio comienzo a una prolongada etapa de oscurecimiento exiliado en una isla de Tahití, obvia, freudiana, meteorológica y metafóricamente azotada por el viento. A lo largo de una profunda virada psicológica, inició los trámites para cambiar de nombre. Rudyard, eligió. Como Kipling.

En la Muni recibieron la solicitud de Brando y la archivaron sin siquiera detenerse a analizarla. Era habitual que el actor, cada vez que se sentía confundido, buscara solucionar sus cuitas convirtiéndose en otra persona.

¿Fue feliz haciéndose el mono por cuenta de la Fox y boicoteando descaradamente la película? No. Brando no fue feliz nunca. Ni siquiera cuando tendría que haberlo sido. Una constante estremecedora: condenado por misteriosas razones, tuvo que ver a lo largo de su vida cómo todo lo que construía, de inmediato se derrumbaba.

Incluida su propia familia. Comenzaron cediendo sus cinco mujeres y después siguieron sus hijos. Cheyene Brando (25), su hija, siempre pálida, siempre nerviosa, siempre dominada por la gripe, amaneció colgada de una viga en la casa más famosa de la isla. El actor fue el más afectado de toda la tribu. Estaba emocionado, abstraído de golpe y continuamente aterrado.

Los gritos que Brando gritó en Un tranvía llamado deseo no fueron gritos. Las lágrimas que lloró en El padrino no fueron lágrimas. Sólo un entrenamiento intensivo para su pálido final.

Pesaba dos veces más de lo necesario para convertirse en el quesito preferido de su corazón. Ni siquiera podía agacharse para ponerse las medias. Estaba gordo como un animal. ¡Flop!, hizo el corazón de Rudyard, que no se llamaba Rudyard.

Cuando me enteré de su deceso, escribí en una libreta el título de la nota necrológica que con toda seguridad me iban a encargar: “Brando nos da una oportunidad de ganar”.

Después me dio vergüenza y la taché.

Proyecto audiovisual “Caminos de Serrezuela”

In Contreras, Paladar mostaza on 25 octubre, 2010 at 3:16 PM

El proyecto audiovisual “Caminos de Serrezuela” plantea fortalecer y conformar una red para generar espacios de capacitación e impulsar a los jóvenes, a través de la creación de la sala audiovisual que permita estimular la participación de adolescentes en la creación de sus propios relatos y la expresión de sus intereses.

Se intenta promover el cumplimiento de sus derechos a partir de la difusión de sus cortos, donde dan cuenta de sus miradas sobre su territorio y contexto. Junto a Ariel Gaia, Gisela Hirschfeld y Celeste Franco está José Luis Contreras (columnista de este blog).

El lenguaje audiovisual no es una estructura con compartimentos estancos, separados unos de otros sin relación alguna sino que es una construcción de constante interrelación y retroalimentación entre lo que vemos, escuchamos y en consecuencia de lo que sentimos. Es por ello que la actividades se asientan sobre la base de conceptos construidos desde la interpretación y comprensión del mundo audiovisual y no como consecuencia de definiciones estructuradas o reglas que deben seguirse con la rigidez de las ciencias duras.

El objetivo es que exploten y exploren su creatividad en la producción de videos que pueden ser ficcionales, documentales, artísticos o una combinación de ambos. Para tal fin deberán trabajar en grupos, instancia necesaria para la producción audiovisual, pero vital tambien en toda accción de los chicos: el trabajo grupal y mancomunado por mostrar una visión de la realidad a través de un producto audiovisual.

Caminos de Serrezuela” cuenta con el apoyo de la Fundación Arcor y colaboran en Diversas instancias: Taller de Lenguaje III y Producción Audiovisual; Escuela de Ciencias de la Información; Departamento Universitario de Informática (DUI) Universidad Nacional de Córdoba.

“Valió la pena llegar allá. Al comienzo no nos daban bolilla, dado que la mayoría había sido obligado a ir, y encima nosotros por el tema del trasbordo, llegamos hora y media mas tarde. 5 horas de viaje desde Córdoba capital hasta Cruz del Eje y de allí a Serrezuela (a 18kms del limite con La Rioja) Una vez allí, si … bien habíamos planeado actividades, comenzamos a improvisar sobre la marcha. Y logramos que se entusiasmaran.

La clave la dieron Susana (Coordinadora) y Francis (Trabaja en la Municipalidad y es el encargado del registro audiovisual de eventos entre otras cosas) que nos contaron rápidamente de los posibles atractivos turísticos de Serrezuela, y lo poco conocidos que son. (En Serrezuela hay: Pictografías aborígenes, aguas termales -las únicas de la provincia-sin explotar, esta cerca de la salina, y paisajes serranos, entre otras cosas) Una experiencia maravillosa”.

El blog del proyecto


Oliver Stone: talento, polémica y política de cine

In Paladar mostaza on 11 octubre, 2010 at 10:18 AM

Oliver Stone es sin dudas un Director diferente, un guionista especial y un personaje que particulariza cada uno de sus párrafos, sean visuales o no. Dispuso diferentes miradas sobre Vietnam, sus escenas encierran conceptos que pocos ven y hasta se anima a pronosticar el fin de Estados Unidos como imperio. Luego de muchos soldados, imperios y Presidentes latinoamericanos vuelve a las paradójicas miserias de Wall Street.

Hijo de un agente de bolsa judío y madre francesa y católica, Stone se convertiría al budismo. Peleó en la Guerra de Vietnam y pocos recuerdan que son suyos los guiones de El expreso de medianoche de Alan Parker y Scarface de Brian De Palma. Con la dirección de Pelotón obtuvo el Óscar a la mejor dirección y un año después realizó Wall Street, una de sus mejores películas y bien interpretado por Michael Douglas, que ganó un Óscar por este rol.

En 2010 presenta la secuela de aquel éxito donde se narraba las peripecias de un tiburón de las finanzas y en cada oportunidad se muestra políticamente incorrecto, al menos de lo que uno esperaría de un director yanqui de su envergadura.

“Estoy trabajando en un documental de 12 horas de duración que se llama “La historia nunca contada de Estados Unidos“, que habla de un imperio y un Estado de seguridad nacional desde 1900 hasta 2010. Información que se publicó en su día pero que está olvidada. En esta serie demostramos cómo varios, no todos, pero algunos intereses americanos financieros apoyaron a Hitler y Mussolini”.

Su documental entrevistando a los Presidentes latinoamericanos, “Al Sur de la Frontera“, tuvo una crítica en su mayor parte, hostil y en Estados Unidos tuvo un lanzamiento pequeño en unas 25 ciudades, es decir, estuvo una temporada en cines, y ahora va a salir en DVD. Aunque tuvo mejor acogida en el Reino Unido y en Sudamérica. Además hizo una película sobre las Torres Gemelas y “W” sobre George W. Bush.

Sr Stone, después de ver su película” W”, recordando la escena de la reunión de Bush con su gabinete, hablando de una posible invasión de Irán, me asalta la duda: la ficción, ¿inspira a la realidad o viceversa? O, es que ¿realmente es tan previsible la invasión de Irán?

“Desde luego, es previsible. Estamos a punto de una guerra, e Israel se ha portado de una forma muy agresiva. La idea de la escena en “W” era un plan maestro para que Estados Unidos se quedara como única superpotencia. Es un Pacto para el Estados Unidos del Siglo XXI. En la película, visualmente, quería demostrar la importancia de Irán, geográficamente situada en el medio de centro-Asia. Si controlas el Oriente Medio, Irán y Pakistán, tienes todo Asia Central… gas, petróleo, y toda la riqueza mineral. Es la región más rica del mundo. Si Bush hubiera tenido éxito en Iraq, estoy seguro de que ya estaríamos en Irán. Fue un fracaso para Estados Unidos lo que pasó allí, pero ha sido positivo”.

Las películas de Stone conceptos en sí mismas y además se deberían ver juntas y casi en cámara lenta para poder entender todo aquello que el director plantea. Políticamente sus opiniones sobre la potencia del norte continúan. Dice creer que como consecuencia de la crisis venidera, Estados Unidos se hundirá a la manera de los antiguos imperios y agrega:

“Estados Unidos tiene muchas buenas cualidades, pero una de las más negativas es su afán de encarcelar a las personas, creo que tiene la tercera población reclusa más grande del mundo, y casi la mitad son por crímenes sin víctimas, hay demasiados presidiarios pobres y negros, y demasiada policía, igual que en China y Rusia”.

Son cientas las escenas que se me vienen a la cabeza desde su filmografía, como la violación a una vietnamita al principio de Entre el Cielo y la Tierra; la poco valorada The Doors infaltable para encenderse un trago rockero; la corrupción deportiva desnuda en Un domingo cualquiera y las arengas en batalla de su polémico Alexander.

No se puede desconocer que el Congreso de EEUU abrió los archivos confidenciales del asesinato del Presidente John F. Kennedy luego del estreno de JFK. Filmó Comandante, en torno a la figura del presidente cubano Fidel Castro, hizo la biopic Nixon y se arriesgó con la historia de los veteranos de guerra en Nacido el 4 de julio.

¿De qué está más cerca Oliver Stone, de ser un espía de la CIA (Como se ha dicho en varios mentideros de Hollywood) o de un tigre de las finanzas?

“Un tigre de las finanzas, desde luego, es mucho más interesante y creativo que ser de la CIA, y ser responsable de opresión y asesinato. Me gustaría ser bueno con el dinero, me gustaría ayudar a la sociedad, y creo que hay un capitalismo que es saludable”.

¿Qué te ha parecido el Premio Nobel a Mario Vargas Llosa?

“Creo que ha hecho una buena campaña durante los últimos 20 años para conseguirlo. Aunque no le he leído en español, lo que he leído de su obra traducida al inglés me hace pensar que tiene un punto de vista jerarquico, católico, conservador y reprimido, y ha dirigido su veneno hacia las reformas progresistas en Latinoamérica. Por cierto, creo que, en todo caso, el que lo merece es Carlos Fuentes”.

Ninguna película de Oliver Stone tiene desperdicio, toma grandes historias y genera tramas muy ambiciosas que se desandan con una visión única. Sus tomas encierran múltiples detalles que ofrecen infinitos sentidos. Les recomiendo mirar sus películas considerando todo aquello que se intenta decir en términos de contexto y de manera subliminal.

Quizás también así perciban la ideología de un Director que no escapa al compromiso, que tiene en claro cuál puede llegar a ser su aporte desde el 7mo arte y que sin dudas tiene un don para filmar y contar historias.

+ Entrevista con Oliver Stone en El País

Stanley Kubrick: fotografía de un genio

In Exclusivos, Paladar mostaza on 9 octubre, 2010 at 8:30 PM

Por Milly Bianchiman

Stanley Kubrick nació en El Bronx, Nueva York, el 26 de julio de 1928. De chico por ser mal estudiante sus padres lo enviaron para incentivarlo con su tío a Pasadena. Con el tiempo resulto ser un aficionado y muy buen jugador de ajedrez, también se encontraba muy atraído por el jazz, la lectura, el cine y la fotografía que le dio  reconocimiento y un contrato con la revista Look a los 17 años llegando a ser uno de los fotógrafos mejor pagados.

La foto con la que consiguió fama mundial en abril de 1945 fue el retrato de un vendedor de diarios afligido por la muerte del presidente Roosevelt, rodeado de los periódicos con la trágica noticia del día. Con hambre de cultura asistía a todas las proyecciones de películas en el Museo de Arte Moderno, donde término adquiriendo los conocimientos que después supo aplicar en sus proyectos, sobre todo rescatando las cosas malas que había visto alegando que él las podía mejorar.

En los comienzos de los años 50 debutó como director cinematográfico con una serie de documentales, los cortos: “Day of the fight” (1951) que cuenta el día de la vida de un boxeado, “Flying Padre” (1951) y “The seafarers” (1953). Para ese entonces Stanley ya había renunciado a la revista para dedicarse solamente al cine. En 1956 fue donde capto la atención de Hollywood con The Killing por la forma que trabajo la historia bastante reiterativa para la época, pero que supo innovarla con el uso de flash backs en su relato. Un año después se encontró filmando con Kirk Douglas como protagonista, Senderos de gloria (Paths of Glory).

La cinta fue el primer escándalo del director acusado de antibelicista y siendo prohibida en Francia por varias décadas. Luego en 1960 Douglas lo llamo para sustituir al director Anthony Mann en la película Espartaco, la cual lo catapulto a la fama tras ser  un éxito rotundo comercialmente y ganar  tres premios de la Academia junto a una nominación a los Globos de Oro como mejor director, candidatura que volvería a lograr por “Lolita” (1962), adaptación de la obra homónima del ruso Vladimir Nobokov, quien se embarcaría como guionista, siendo nominado al Oscar por su trabajo.

El film deparaba una estupenda interpretación de James Mason como el profesor Humbert y la revelación internacional de la joven Sue Lyon en el papel de Lolita. Kubrick sustituyó la simple lujuria y deseo que el profesor sentía por la púber, por amor, evitando así la menor injerencia posible de la censura aunque no se libro de los problemas con la Legión Católica de Decencia entre otros. En 1964 comenzó a rodar Dr. Insólito (Dr. Strangelove or how I learned to stop worrying and love the bomb) basada en la novela de Peter George, Red Alert, adaptándola para transformarla en comedia de humor negro en función a las parte más ligeras del libro.

La cumbre de su carrera llego en 1968 con uno de sus proyectos más ambiciosos, 2001: Una Odisea del Espacio co-escrita por el director y el escritor Arthur C. Clarke autor de “El Centinela”, novela en la que estaba basada la cinta. Con unos efectos especiales sin precedentes diseñados por el mismo Kubrick daría vida a una de las películas más arriesgadas y osadas en la historia de cine, estableciendo las bases estéticas de las futuras producciones del género, además de convertirse en el objeto de culto y punto de inflexión para el género que es hasta el día de hoy. Los delirios del director lo llevaron a  descartar la banda sonora que se había compuesto originalmente, usando partituras de Richard Strauss y la más famosas de todas György Ligeti que se convirtió en un fenómeno mundial. Stan ganaría el primer y único  Oscar en toda su carrera a los mejores efectos especiales y sería nominado como mejor director.

A partir de los 70 el director impondría una prolijidad en cada proyecto dejando en claro que ese era su sello personal por lo que se convertiría en parte de la cultura cinematográfica  que muchos directores de  distintas épocas querían  imitar. En este proceso se encontró el nacimiento de La Naranja Mecánica adaptando una novela de Anthony Burgess y establecía una perspectiva sobre la violencia social con chispas de comedia negra y sátira, creando otra vez iconos y modas que influirían en la moda. La música del film incluía sintetizadores siendo lo más novedoso de la época; su arquitectura  y fotografía estaban compuestas por el pop art y el arte moderno, además en lo técnico se uso todo la innovación posible como el empleo de lentes más rápidos, cámaras ligeras de mano y nuevos equipos de iluminación que facilitaban las largas tomas.

Estrenada en 1971, fue uno de los proyectos más caóticos del director generando debates en diarios y tv, dividiendo a la crítica y el público, y además se culpaba a la película como causante de hechos delictivos y asesinatos de ese entonces, argumentando que se imitaba al protagonista de la historia, lo que llevo a Kubrick a exigir prohibir en el Reino Unido la exhibición de su film hasta el 2000; por otro lado la fama y  la plata que ingreso a Warner Bros le dio el poder al director de tener control absoluto sobre todos sus proyectos venideros. “Barry Lyndon” (1975) con el protagonismo de Ryan O’Neal, recreó de manera espléndida el ambiente de Inglaterra del siglo XVIII, hecho que volvió a ser recompensado con varias y solo candidaturas a los Oscar.

Luego de 5 años Stan se volvió a ver enceguecido por un libro, en este caso del autor de moda, Stephen King con su novela de terror “El Resplandor” protagoniza por Jack Nicholson quien daría vida a uno de los personajes más famosos del cine, Jack Torrance. Otra vez el film traería lo novedoso refiriéndose a lo técnico, el steadycam, que permitía a la cámara desplazarse a través del espacio sin vibraciones, y poder filmar a través de los pasillos del hotel donde se desarrollaba la historia. Pasado los 7 años vuelve con “La chaqueta metálica” (Full Metal Jacket) volviendo a recalcar sus postulados anti bélicos desarrollando su acción en la Guerra del Vietnam.

Sin la prioridad del tiempo, Kubrick, quien estudiaba varios proyectos, entre ellos “A.I. Inteligencia Artificial”, un film que después rodaría su admirador Steven Spielberg, terminó realizando “Eyes Wide Shut” (1999), un drama psicológico protagonizado por la pareja Tom Cruise-Nicole Kidman. Este último film se estrenaría de manera póstuma, ya que Stanley Kubrick fallecería el 7 de marzo de 1999 en Inglaterra. Tenía 70 años.

Para resumir a este director y genio del cine hay que utilizar la frase “Menos es más”. Su corta pero compleja filmografía, demostró a los estudiosos que realmente era un detallista, meticuloso y apasionado por lo que hacía. El producto final era lo que importaba, mas allá de lo que el resto pensara. Todo genio tiene su porcentaje de locura y el suyo era lo suficiente grande como para saber que todas sus obras son autenticas y maestras, todas ellas puestas a extensos análisis dado que todo estaba realizado con una justificación. Su material nos dejo cosas e historias mas allá de lo visual y superficial, produciendo el sentimiento de querer mirar y hacer cine.

En mis años de estudios una vez contando una historia similar a esta y me pregunte: si en 1968, él nos mostro el 2001, en estos días ¿con que futuro nos deslumbraría?

Las fotos de este post son obra de Stanley Kubrick. Actualmente en Venecia (hasta el 14 de noviembre) se realiza una exposición con sus mejores fotografías tomadas entre 1945 y 1950. Se trata de una selección de entre los 20.000 negativos que el profesor de historia del arte Rainer Crone encontró dentro de unas bolsas de plástico en la Biblioteca del Congreso y en el Museo de Nueva York.

Green Film Fest: concientizar con Cine Ambientalista

In Paladar mostaza on 14 agosto, 2010 at 8:47 AM

El Green Film Fest se llevará a cabo del 12 al 16 de agosto en Buenos Aires (Cinemark Palermo) y tiene como objetivo concientizar a través de la cultura, utilizando el cine como medio para acercarle a la gente información y entretenimiento, logrando sensibilización en temas fundamentales para nuestra calidad de vida.

El cine puede entretener, informar y generar conciencia. Porque es necesario desenmascarar a la industria alimenticia o pensar desde la arquitectura una construcción sustentable; debemos discutir el consumismo y hacer algo por frenar el cambio climático; tenemos que comprender nuestra relación con el planeta y conocer a quienes están luchando.

En el Green Film Fest se proyectarán las siguientes películas:

  • Big River Man
  • Garbage Warrior
  • Ponyo
  • Home
  • Turtle: the incredible journey
  • No impact man
  • Climate of change
  • The age of stupid
  • Food Inc
  • Milking the rhino

Se exhibirá de lo mejor del cine ambiental esta vez en Argentina, para generar conciencia y así contribuir a la protección de nuestro planeta. Se difundirán los temas como: el cambio climático, agotamiento energético, extinción de especies animales, reciclajes y acciones de sustentabilidad.

+ Descarga la Programación y horarios del Green Film Fest

> La entrada general cuesta $17 o podes sacar un abono para las 10 películas a $150. Es en Cinemark Palermo: Beruti 3399 esq. Bulnes, Ciudad de Buenos Aires. Podes llegar en Subte: Línea D (estación Bulnes) o en Colectivo: 12 – 15 – 29 – 39 – 64 – 68 – 92 – 111 – 128 – 152.

+ Consultas: info@greenfilmfest.com.ar
+ GFF en Facebook y Twitter

The age of stupid (de Franny Armstrong) es un docu drama de gran ambición, protagonizado por el ganador del Oscar, Pete Postlethwaite, quien personifica a un hombre mayor que vive en el devastador mundo de 2055 y observa el archivo de 2008 y se pregunta: ¿Por qué no hicimos nada para frenar el cambio climático cuando tuvimos la oportunidad?

Big River Man (de John Maringouin) documenta el viaje de Martin Strel por el Amazonas. Es el seguimiento de las 3375 millas, de lo que se reconoce como el mayor nado del mundo hasta el momento. Strel ya ha completado varios record Guiness en el río Danubio y el Mississippi. Historia que conocí a través de mi amigo Suelto.

Garbage Warrior (de Oliver Hodge) es un documental de toma de conciencia, que relata la historia del inconformista arquitecto Michael Reynolds y su pelea por introducir radicalmente la construcción sustentable. Es una extraordinaria historia del triunfo sobre la burocracia.

Ponyo (de Hayao Miyazaki) trata de un niño de 5 años llamado Sosuke que libera de un frasco a un pez rojo al que llama Ponyo. La amistad entre Sosuke y Ponyo crece hasta el punto que Ponyo quiere convertirse en humana.

Home (de Yann Arthus Bertrand) es un original viaje alrededor del planeta, para contemplarlo, para entenderlo. Home nos ayudará a comprender nuestra relación con el planeta. Al mismo tiempo nos mostrara los tesoros que ofrece y las marcas que dejamos detrás nuestro.

Turtle: the incredible journey (de Nick Stringer) es sobre una pequeña tortuga sigue el camino de sus ancestros en un viaje extraordinario por el mundo natural. Nacida en la costa de Florida, comienza su camino por la corriente del Golfo hasta el norte y luego nada por el Atlántico Norte hacia África y de vuelta a la costa a donde nació.

No impact man (de Laura Gabbert) es la historia de la familia Beavan y su abandono del estilo de vida y consumo típico de la quinta avenida, con el objetivo de lograr vivir un año sin dañar al medio ambiente.

Climate of change (de Brian Hill) es un documental basado en los esfuerzos diarios de la gente alrededor del mundo que están haciendo una diferencia en la lucha contra el calentamiento global.

Food Inc (de Robert Kenner) desenmascara la industria nacional alimenticia, exponiendo la alta mecanización que se le estuvo ocultando a los consumidores, con el consenso de las agencias reguladoras del gobierno, USDA y FDA. El suministro de alimentos ahora esta controlado por una gran cantidad de corporaciones que ponen las ganancias por encima de la salud del consumidor, de la vida del granjero, la seguridad de los trabajadores y nuestro propio ambiente.

Milking the rhino (de David E. Simpson) examina los profundos conflictos entre el hombre y los animales en el mundo actual. Es el primer gran documental que explora la conservación de la vida salvaje, desde la perspectiva de gente que vive con animales salvajes. Filmada en una de las locaciones más increíbles del mundo, Rhino, ofrece complejas e intimas escenas de la vida rural africana, ante la conservación de la vida de la comunidad: una revolución que esta tomando importancia en función de la preservación de las tierras locales.