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Posts Tagged ‘Colombia’

Razones para un mundo mejor.. ¿Con o sin Coca Cola?

In Malas Viejas on 30 mayo, 2011 at 10:00 AM

Millones de personas han publicado en sus muros de Facebook o compartido en Twitter la publicidad de Coca Cola en la que se insiste en que “Hay Razones Para Creer En Un Mundo Mejor“. Es difícil esquivar los virales que se generan en Internet y mucho más aún cuando estás mucho tiempo en las redes sociales. La gente se entusiasma con la canción, quizás realmente cree en el mensaje o simplemente se vincula con una de las marcas más grandes del mundo.

El caso es que cada vez que vi esta publicidad, pensé en cuando llegarían las miradas críticas sobre una marca como Coca Cola que induce a creer en ella como marca sumamente limpia, más allá que no lo diga explícitamente, cuando al menos genera sospechas. No acuso a la marca, porque además conozco ciertas acciones con las que Coke pretende ser más sustentable, solo me refiero acá que no voy a comprar el concepto.

¿El mundo será mejor con Coca Cola o sería mejor si sus industrias no existieran? Ustedes decidan.

Y finalmente una mirada totalmente pesimista (y discutible) que llega desde Colombia.

Vía Danilo Tonti / Nelson Lastiri

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La Guajira y los intensos pueblitos colombianos

In Exclusivos, Jorge on 25 febrero, 2011 at 9:29 AM

Santiago Jorge es Columnista permanente de este Blog, y por eso comparte con nosotros las anotaciones de su viaje. En 2011 partió para Colombia y otro de sus post. Leer anteriores.

Me estaba cansando de la rutina, de tener todo organizado y de recorrer lo mismo que la mayoría de los argentinos que crucé. Fue un punto de inflexión en el viaje, decidí ir a un lugar del que no supiera nada, que nadie me lo haya recomendado y que nunca estuvo en los planes.

Me sumé a unas colombianas que amablemente me invitaron a pasar 4 días en el departamento de La Guajira; la hoja de ruta incluía: Riohacha, Manaure y Cabo de la Vela.

En el camino a Riohacha lo primero que se me vino a la cabeza fue el nombre de Gabriel García Márquez, es que éste siempre nombra en sus cuentos a alguna mulata caderona, personaje estrafalario o gitano proveniente de allí. Pensábamos hacer trasbordo y quedarnos solo 6 horas, terminamos pasando 2 noches.

Es un pueblo bajo, no hay muchos edificios, su calle principal es la Nº 1 que tiene solo 20 cuadras que bordean al mar, en ella se concentran toda la actividad de la ciudad: restaurantes, confiterías, puestos de turismo y discotecas. Aquí no hay hostels para viajeros, hay pocos hoteles y se ven pocos turistas (donde nos alojamos éramos los únicos huéspedes), ya que la mayor parte de éstos pasa por Riohacha para salir en camioneta al Cabo de la Vela.

No obstante el poco movimiento, esta ciudad sabe tratar al extranjero, toda la gente es cálida, su máximo orgullo es que el foráneo no se sienta como tal.

Vale la pena contar una de las tantas cosa que sucedieron: con mi amiga a las seis de la mañana buscábamos un baño para ella, alguien nos vio preguntando, se acercó, camino una cuadra con nosotros y abrió su ¡Boliche! ya cerrado para prestarnos el baño.

Caminar por sus calles de punta a punta, tomar jugo de mango con la sola compañía de las señoras que lo venden, y por las noches comer cocktales de camarón con cerveza de parado en la playa fueron de lo mejor de mis días en Colombia. En Riohacha no hay nada para ver, y ese es su encanto, para enamorarse de un lugar no hacen falta que estén las siete maravillas.

Seguimos a Manaure, zona donde habita la comunidad indígena Wayuu; es la capital salífera del país, de donde se extrae el 60% de la sal que se consume en Colombia. Un lugar de novela donde se ven montañas de la sal más pura (que parecen glaciares) y a 20 metros el mar caribe con su color particular.

Aquí se repite la historia de siempre, un wayupe me explicó lo que me imaginaba: los indígenas extraen y trabajan el mineral en jornadas de hasta 11 horas, a cambio de un salario exiguo; la empresa que explota estas tierras esta en manos de capitales extranjeros, y las regalías que se recibe a cambio son un chiste. ¿Te suena?

Terminamos en Cabo de la Vela, un desierto al que solo se llega en 4×4 y pagando una bolsa grande de caramelos de peaje, ¿Cómo es esto? El camino es complicado, arenoso y con mucho barro, en el medio de la nada, te topas con una soga a un metro de altura que te impide el paso, quien amarra estas cuerdas es un niño o niña que nunca tienen mas de 12 años, si no le convidas caramelos (y bastantes) no te abren paso. A estos chicos se les llama “pelaos”, nos cruzamos a mas de 10. No es realismo mágico, lo vi con mis propios ojos.

El Cabo es un rancherio, no hay luz, ni agua ni camas, solo hamacas para dormir y una cantina para comer, para bañarte podes comprar por un dólar un balde de agua de río y con el hacer lo que se pueda. Los originarios reciben a quienes se animan a llegar allí, ellos cocinan, atienden y explotan esta playa cristalina y tierras que les pertenecen; sus costumbres y tradiciones se respetan a rajatabla y también las explican en español, ya que entre ellos hablan su dialecto.

Aunque me dolió dejar a mis compañeros de viaje atrás, la experiencia de La Guajira no la olvido más, recorrer pueblitos en camioneta con gente colombiana, conocer esos lugares que nunca estuvieron en mis planes y ser tratado como fui, me hacen pensar que conocí el país que vine a visitar. Me quedan pocos días pero estos fueron de los más intensos.

Leer crónicas anteriores.

Recorriendo Cartagena de Indias

In AguaSuaves, Jorge on 13 febrero, 2011 at 11:56 PM

Santiago Jorge es Columnista permanente de este Blog, y por eso comparte con nosotros las anotaciones de su viaje. En 2011 partió para Colombia y acá su tercer post. Leer anteriores.

Llegamos a la ciudad más famosa de Colombia, fundada en 1533, sabíamos que fue el puerto más importante de América en la época colonial-español, y ahora es la mezcla perfecta entre historia, playa y diversión.

El primer día me di cuenta de que Cartagena de Indias tiene dos realidades bien distintas y marcadas, siendo malo y politizado podría decir que es una postal del capitalismo a ultranza: en Boca Grande y Castillo Grande, las zonas top, se ven edificios de 60 pisos todos vidriados, autos de alta gama e importados, y comer en los restaurantes sale arriba de 100 dólares. A 10 cuadras se encuentra la zona del viejo mercado, allí hay mucha gente mendigando, durmiendo en la calle y revolviendo basura para comer lo que otros botan.

Las playas de Cartagena no son como uno se lo imagina, su cercanía con el rió Magdalena hace que sus costas del este sean sucias, poca arena y muchas piedras. Solo en Boca Grande y El Laguito hay carpas y verdaderos balnearios. La mayoría de los que visitan la ciudad, se embarcan hacia Playas Blancas en la isla de Barú, a solo una hora en bote y es allí donde se puede disfrutar de playas vírgenes y paradisíacas.

Las zonas más antiguas y coloniales son Getsemaní y la Ciudad Amurallada, barrios populares y con historia, en ellos el paisaje combina a turistas tomando fotos y vecinos humildes que toda la vida vivieron allí. Al caminar por ellos te da la sensación de estar en otro siglo, el tiempo parece detenerse al ver como su gente esta todo el día sentada en la calle, charlando ó escuchando música, las puertas de casa están todas abiertas, y se almuerza y cena en pequeñas mesas que se ubican en la vereda.

Aquí fue el único lugar de Colombia donde sentí que no se trata al extranjero como en otras ciudades, es que al haber tanto turismo internacional, los vendedores ambulantes (que son muchos y molestos) siempre te quieren cobrar de más ó engañarte, y no prestan atención ni ayuda cuando le es requerida.

También fue el lugar del país donde el comercio de drogas es desvergonzado, mientras uno camina tranquilo por la calle te ofrecen a viva voz todo tipo de sustancias prohibidas; la policía (casi en todas las esquinas) mira para otro lado.

Me pareció que existía un pacto implícito entre traficantes y uniformados, ya que es imposible no darse cuenta, pregunté y un señor me dijo: “la policía no actúa porque ellos venden tranquilos a cambio de que no se atraque turistas. Va a ser muy difícil que dejemos de convivir con estos mercaderes de la muerte”

En pocos días me alcanzó para conocer lo que hay que visitar: Ciudad amurallada por dentro, castillo San Felipe y Centro de Convenciones Getsemaní. Pensaba quedarme cinco noches, pero me vi conociendo la Colombia superficial, la que se quiere mostrar y no la verdadera. En la playa no pude conversar con ningún lugareño porque solo hay europeos, australianos y argentinos; decidí dar un giro de 180 grados, no quería pasar mi estadía ombligo arriba.

Aunque partí antes de tiempo, no se puede negar que Cartagena es muy bonita, cómoda y segura, todo esta dado para que el turista disfrute allí sus vacaciones, sucede que no era el tipo de viaje que tenia planeado, supongo (y espero) que de grande podré volver para estar tirado sin hacer nada.

Con un poco de suerte, casualidad y hasta imprudencia, dejo a mis amigos en Cartagena y me sumo a unos colombianos que van hacia La Guajira, frontera con Venezuela.

Será hasta entonces.

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Recorriendo Colombia: Bogotá

In AguaSuaves, Exclusivos, Jorge on 27 enero, 2011 at 7:44 AM

Santiago Jorge es Columnista permanente de este Blog, y por eso comparte con nosotros sus anotaciones de su viaje. El veranos pasado estuvo recorriendo Perú, Ecuador y varios rincones mas (foto). En 2011 partió para Colombia y acá su segundo post. Leer el primero.

Viajamos a Bogotá vía tierra, cruzamos la selva colombiana y subimos a 2.800 mts. de altura; el servicio de colectivos es muy subdesarrollado y los viajes con alta peligrosidad. Cuando llegamos nos dimos con la primera sorpresa, aquí todo el año hace frío, no hay estaciones siempre es igual: si hay sol 20 º, si esta nublado o lluvia de 12 a 15º, y de noche pase lo que pase la temperatura baja a los 8 grados. No vinimos preparados para estos fríos.

Si Medellín nos pareció moderna, cosmopolita y comercial; Bogotá es muy distinta: universitaria, cultural y muy política. Tiene mucha historia y museos, en los cafés y graffitis se percibe una conciencia política social.

Nos hospedamos en el antiguo barrio La Candelaria, casco historico de la ciudad, son todas casas coloniales y pintadas con distintos colores. Por momentos al caminar se parece mucho a La Boca ó San Telmo. Es en este lugar donde se filmó la famosa pelicula “La estrategia del caracol”. Allí la oferta cultural es amplia y recomendable, visitamos el Museo del Oro (el mas grande de sudamerica) la Casa de la Moneda (donde el virreinato de Nueva Granada acuñaba su moneda) el Museo Botero y el Museo de Bogotá; todo en un radio de 15 cuadras.


Las zonas colindantes a La candelaria son Barrio Germania (se llega caminando) donde se encuentra la quinta de Bolivar, un inmueble impresionante que el primer gobierno patrio le entregó al Libertador como recompensa, y donde éste pasó sus ultimos dias antes de partir a Santa Marta para nunca mas volver. La quinta esta restaurada y armada como museo, se pueden ver objetos personales y ajuares.

En el centro político del pais, se encuentra la plaza Simon Bolivar (una especie de plaza de mayo) donde se encuentran concentrados y uno alado de otro: El Palacio Presidencial, el Congreso Colombiano, el Palacio de Justicia, el regimiento de infantería Nº 1 y la Catedral. Aunque poco se de arquitectura, es impactante ver esas construcciones.

Sobre la seguridad, durante el día las zonas mencionadas estan fuertemente custodiadas con mucha presencia policial, todo lo contrario a la noche, que nos recomendaron no caminar ya que es muy peligroso, por primera vez nos movimos en taxi.

La movida noctura se encuentra en la zona rosa, que es para gente de alto nivel adquisitivo. Allí se encuentra Andrés Carne de Res, no hay nadie que no te lo recomiende y hable de él, todo el que visita Colombia sabe de lo que hablo. Aunque es muy costoso, vale realmente la pena pasar una noche ahí, son 4 pisos de restaurante, barras, música en vivo y en el último nivel una pista para rumbear. La atención, la comida y la ambientación son excelentes. Imposible no recomendarlo.

Desde que arribé me llamó mucho la atención el nombre del aeropuerto, “El Dorado”, caminando la ciudad noté que así mismo se llaman distintos bares, zapaterias, hoteles y boliches. Pregunté a la gente del lugar, algunos no me supieron contestar y otros me lo explicaron así:

El Dorado es un indio que se bañaba en oro, con el paso del tiempo se convirtió en un mito. Luego, mientras los colonizadores se encargaban de asesinar para saquear todo el oro posible, los indígenas engañaban a los españoles contandoles de un lago lleno de oro puro y fundido (que no existía) donde se bañaba aquel cacique; así perdian el tiempo en búsqueda de ese paraíso inexistente. Por un momento la presa se reía del depredador.

Nos vamos de Bogotá sabiendo que conocimos una capital del mundo con todos sus condimentos de gran urbe. Se termina la montaña, viajamos para la costa.

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Mochila y actitud para recorrer Colombia

In Exclusivos, Jorge on 19 enero, 2011 at 8:43 PM

Santiago Jorge es Columnista permanente de este Blog, y por eso comparte con nosotros sus anotaciones de su viaje. El veranos pasado estuvo recorriendo Perú, Ecuador y varios rincones mas (foto). En 2011 partió para Colombia y acá su primer post.

Llegaron las vacaciones y nos las tomamos, dejamos de fingir ser periodistas para ser turistas, cambiamos diarios por guías de viaje, y el clima pasa a ser tan importante como la política. Sin celular, sin novedades de la patria, sin revisar el correo y casi sin preocupaciones; veinticinco días para mochilear, conocer y sentir Colombia.

Muchas personas asocian al mochilero con el movimiento hippie, con vivir sin plata, con almorzar conservas y con ausentarse con aviso de las duchas. En mi opinión, solo es un modo de viajar, de descubrir, de ponerse en los zapatos de otro. Se puede ir con ó sin efectivo o tarjetas, no es una cuestión de dinero, sino de actitud y predisposición.

Las ciudades y países no son sus aeropuertos, hoteles de lujo y restaurantes bien calificados. Se conoce un lugar cuando se toma su transporte público, se comen platos típicos en comedores locales, se hospeda en barrios residenciales y fundamentalmente charlando e interactuando con la gente del lugar, pero no como un foráneo superfluo, sino como un habitante del mundo preocupado e interesado por aquel rincón lejano, porque las diferencias muchas veces nos hacen parecidos y porque somos tan parecidos que buscamos diferenciarnos de nuestros iguales.

Todo viaje es una experiencia, y de las experiencias siempre se aprende, abrir la mente sin perjuicios ante otras culturas y costumbres nos dan cuenta de que no siempre tenemos la razón y somos los mejores, y que fuimos criados bajo un etnocentrismo estúpido y reduccionista.

Medellín

En los 90 nos enseñaron que Medellín era una de las ciudades más violentas del mundo; las guerras entre los carteles de drogas la habían tornado inhabitable, cualquier día una bala perdida ó no tanto terminaba con tu vida. Hoy los Antioqueños luchan por cambiar su imagen y vivir mejor, a nadie le gusta el narcotráfico y tratan al turista con amabilidad y predisposición.

Al llegar me encontré con una ciudad totalmente distinta de la que me imaginaba;la calidad y servicio del metro, la infraestructura y confort de los dos aeropuertos y la terminal, las autopistas y accesos a la ciudad, las zonas comerciales y de “business”, me hacen saber que estoy ante una ciudad moderna y que progresa, lejos de aquella postal de violencia callejera que fue o que hicieron creer.

Llegue inquieto con el tema de la seguridad, con el primer paisa que conversé sobre el tema me contestó con una sonrisa pícara: “no se preocupe amigo, el único argentino que murió en Medellín, fue, es y será el mito más grande del mundo” haciendo alusión al accidente del Zorzal Criollo de 1935.

Pudimos caminar tranquilos, tanto de día como de noche por El Poblado, la Zona Rosa y Parque Berrio; en Manrique y el micro-centro hay que tomar las precauciones de toda gran urbe, y en el barrio Colombia nos pegamos tremendo susto porque 2 “muchachos” se tirotearon a 20 metros de la combi que nos trasladaba, el chofer dijo en chiste “welcome to Colombia” pero luego se excusó diciendo que son hechos aislados. Igual el miedo nos duró unos días, aunque nada malo nos pasó en nuestra estadía.

Medellín es una ciudad larga, para conocerla bien lo primero que hay que aprender es a utilizar el metro (considerado el mejor servicio público de Colombia en los últimos 5 años) que recorre la ciudad de norte a sur y te deja cerca de casi todos los puntos turísticos.

Es imposible caminar por Medellín y no escuchar hablar de dos personajes, un niño bueno y un niño malo, uno reconocido en todo el mundo y el otro buscado en todo el mundo, uno donó más de 100 obras (entre esculturas y pinturas) para que todos puedan acceder a ellas y el otro dividió a la población en dos: mitad sangre y rencor, y mitad agradecimiento y fidelidad:

Fernando Botero, escultor, muralista y pintor colombiano, la plaza más bonita lleva su nombre, allí están a la vista de todos 15 de sus mejores esculturas de bronce, que vale aclarar que a nadie se le ocurrió pintar con colores alusivos a equipos de futbol ni nada parecido. El museo local exhibe sus pinturas, la entrada es libre y gratuita. Todos lo quieren y además de la plaza, bares, cafés y hoteles llevan su nombre.

Pablo Escobar, fallecido hace ya 17 años, es un fantasma y mito que recorre la ciudad, fue el narcotraficante más famoso y perseguido del mundo, su fortuna llegaba a los 25 mil millones, jefe del Cartel de Medellín y acusado de más de 4500 asesinatos.

Aun hoy la opinión pública está en contraste respecto a su persona, la mayoría de la gente lo recuerda con odio por sus crímenes y el baño de sangre que hizo de Colombia, y nos les gusta que se asocie a su país con Escobar y cocaína.

Los mas humildes lo veneran por sus obras de beneficencia: 120 canchas de futbol, 3 hospitales, 3 escuelas y 560 viviendas. En los barrios Las violetas y Pablo Escobar se leen grafitis “Pablo vive”, “P.E. no te olvidaremos”. Alguien me explicó: “ El les daba coca a los gringos y les sacaba dólares.”

Estos dos personajes se unen en una obra de arte, Botero pinta la muerte de Escobar, el cuadro se puede ver en el Museo de Antioquia.

Y así dejamos Medellín, con más sorpresas de las que esperábamos, con buenos recuerdos y algunos amigos. Nos vamos a Bogotá. Hasta la próxima.

+ Leer el segundo post

Libros que viajan en Biblioburro

In Pasiones on 12 julio, 2010 at 2:45 PM

La escena tiene algo tan común como un par de burros y un hombre que sueña llevar un cargamento de libros para que decenas de niños en la profunda Colombia puedan descubrir el arte de leer y soñar. Lo llaman Biblioburro y es un proyecto que nació para que las lecturas lleguen a los niños de cada pueblo.

"Es el pago que hay que hacer como habitantes de esta tierra, ofrecer un servicio social"

El sendero angosto se subraya de tierra, dos burros llamados Alfa y Beto caminan cansinos dejando atrás la vegetación que oculta pueblos enteros, en sus lomos llevan nada mas y nada menos que libros. Los conduce Luis Humberto Soriano, quien alimenta la esperanza de que cada niño aprenda la magia de leer.

Soriano se sintió fascinado por la lectura desde pequeño y se graduó en literatura española con un profesor que visitaba la aldea un par de veces al mes. Ejerciendo como profesor de escuela primaria, se le ocurrió la idea de Biblioburro confiando en el poder transformador de la lectura. A finales de los años ’90, Soriano empezó a viajar por las comunidades interiores de la Colombia caribeña con una librería portátil que empezó con 70 libros

Mientras existan estas iniciativas, algo mejor es posible

Soriano escribió a Juan Gossaín después de oírle leer fragmentos de su novela La Balada de María Abdala en un programa de radio, preguntando por una copia de la novela para ser distribuida a través del Biblioburro. En respuesta Soriano recibió una avalancha de donaciones de libros de la audiencia de ese programa.

En 2008 la colección de libros ha llegado a los 4.800 volúmenes y actualmente se ha logrado construir una pequeña biblioteca donde los niños visitan a Soriano y disfrutan de sus libros.

En 2010 fue nominado como Héroe CNN por la cadena de noticias norteamericana y a partir de este video en Ayoka es que se recibieron las donaciones necesarias para terminar el hogar de la Biblioburro. Es una iniciativa que se mantiene y lo mas importante es que sigue creciendo. A logrado difusión en El MercurioLa Nación, el New York Times y la BBC lo ha relacionado con un proyecto similar sucedido en Africa llamado Ethiopia Read y las Bibliomulas en Venezuela.

Con la ayuda de Ayoka se logró la infraestructura

Soriano viaja hasta 8 horas en burro o recibe a los niños en la biblioteca durante la semana

También esta historia inspiró el documental Biblioburro, producido por el cineasta Carlos Rendón y financiado por la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) y los canales regionales.

El realizador fue productor de documentales como ‘Tamalameque’ (1992), ‘Nukak Maku’ (1993), ‘Charanguita’ (1998) y ‘Portadores de agua’ (2003), con los cuales ha obtenido reconocimientos internacionales.

Biblioburro ha sido ganador de las ayudas del Fond Sud del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia y de la pos-producción del FDC 2008, del Ministerio de la Cultura de Colombia, y seleccionado en el 2008 para participar en los festivales de Amies y Biarritz, en Francia, y en el Festival Documental de Bogotá. De igual manera, participó en el Festival de Cine de Chicago, Estados Unidos.

Que se conozca es la intención desde acá. Mientras queden en el mundo “soñadores” como este colombiano de noble corazón y su Biblioburro, entonces, habrá esperanzas de cambiar el sueño de la humanidad”, dijo un amigo Suelto y me invitó a conocer la historia. De ensueño quizás, aunque una nueva oportunidad de realidad para todos esos niños que ven llegar a Alfa y Beto.

+ Blog del Biblioburro

> Conoce el caso de las Bibliotecas Populares en Argentina



3er Congreso Iberoamericano de Cultura

In Paladar mostaza on 5 julio, 2010 at 4:39 PM

Sucedió en Medellín, Colombia, el 3er Congreso Iberoamericano de Cultura con la intención de lograr un diálogo entre las voces artísticas de la región, sosteniendo que puede ser el medio por el cuál nuestros países quizás acerquen posiciones, definan objetivos compartidos y ejecuten planes conjuntos.

Un manojo de artistas se apoderaron de las calles y los espíritus durante estos días en los que también se redactaron documentos de compromiso entre ministros de Cultura de todos los países de la región.

“La música convoca, comunica y une a pueblos. Genera sensaciones, sentidos, identidades y valores culturales. La música es el lenguaje común de los seres humanos. Ritmos, acordes y sonidos muestran la riqueza y diversidad de nuestras músicas”

El encuentro se desarrolló desde el 30 de junio hasta el 4 de julio en la ciudad de Medellín, utilizando la música como eje central pero concretando alrededor de 70 actividades que tuvieron como punto de inicio siempre la cultura latinoamericana. Se construyó un excelente foro para debatir y compartir visiones sobre lo acontecido en torno a la cultura en nuestros países.

Los ejes temáticos del 3er Congreso Iberoamericano de Cultura fueron los siguientes y aquí sus planteos iniciales:

Como hijos de la mezcla, nos hallamos ante una inmensa polifonía de voces entrecruzadas, de estéticas múltiples y pluralidades sonoras, donde tienen cabida la creación y la memoria, la tradición y la modernidad, lo popular y lo académico. El Congreso debe convertirse en un espacio intermediario para el encuentro y la manifestación de la diversidad de lenguajes, prácticas y corrientes de las músicas de Iberoamérica y en un escenario para que los jóvenes creadores puedan ofrecernos su visión de la estética, la música y la sociedad.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han impactado de manera determinante la industria de la música, generando cambios vertiginosos en los modos de producción, circulación y consumo. La venta de compactos cae dramática e irreversiblemente, los grandes sellos transnacionales entran en crisis, los almacenes cierran, pero al mismo tiempo existe una explosión creativa inédita y músicos independientes acceden a tecnologías de grabación más económicas y asequibles, y circulan sus músicas por redes virtuales. ¿Cómo afrontan los diferentes actores de la música estos cambios?

La musicalización ciudadana es el mayor propósito de los procesos de educación estética y musical. Es el resultado de la articulación de las esferas de la formación, la investigación y el acceso de la población a la música. Durante el Congreso se abordará la reflexión sobre la educación como motor de la transformación social: enfoques de la educación musical en sus diversas modalidades y su relación con los procesos creativos, productivos y de investigación. Asimismo, se hablará sobre el papel del Estado, de las instituciones públicas y privadas, y de las comunidades en el fortalecimiento de las diversas prácticas musicales.

La integración económica y cultural iberoamericana debe ser sustentada por legislaciones, acuerdos internacionales y demás documentos que protejan la producción, diversidad y acceso a la música en la región. Necesitamos repensar las relaciones entre Estado, mercado y comunidad para formular estrategias de articulación que busquen una estructuración sistémica del campo de la música. Iberoamérica necesita con urgencia implementar proyectos multilaterales de cooperación para el intercambio de expertos, hacia el fortalecimiento de modelos y sistemas actuales.

"La música acompaña los movimientos de la gente" León Gieco

Fito Páez tuvo a cargo el cierre bajo la lluvia

Lo que pasó

En el show inaugural actuaron Silvio Rodriguez, Jorge Drexler y León Gieco, mas el encuentro de Zona de Riesgo como experimento creativo que continúa creciendo, pero en los días siguientes hubo un recital sinfónico y hasta un concierto denominado pacífico – caribe. El cierre estuvo a cargo de Fito Páez en el escenario iberoamericano bajo un diluvio tan eufórico como el público que disfrutó durante todas las actividades.

Pero mas allá de tener como hilo conductor a la música, el encuentro contó con 12 talleres de pedagogía, lutería, periodismo cultural y dirección orquestal entre otros. La intención de construcción política alrededor de la identidad regional corrió por cuenta de los ministros de diferentes países que se dieron cita y concluyeron en una serie de puntos de cara al futuro.

Ministro de Cultura argentino Jorge Coscia y su par colombiana Paula Moreno

La denominada declaración de Medellín consta en 9 puntos que plantean la necesidad de un Comité Permanente de Trabajo para elaborar un proyecto para fomentar las músicas iberoamericanas además de considerar la iniciativa de estudiar la constitución del Fondo Iberoamericano de Cooperación para la música y de esta manera promover una ciudadanía musical que, a través de los procesos de creación, producción, promoción, circulación, acceso, salvaguarda o consumo, potencie mejores posibilidades para las músicas iberoamericanas.

“Nos llevamos una visión clara de los desafíos que tenemos como región. Estamos convencidos de que los países iberoamericanos tienen la opción histórica de acudir a un espacio cultural común, suficiente para construir sinergias en el acontecer social y económico y para equilibrar el diálogo y las relaciones de intercambio. Y queremos llevar los documentos a acciones concretas” sintetizó Consuelo Saizar, presidenta del Consejo Nacional de las Artes y Cultura de México terminando la reunión.

+ Sitio oficial del Congreso muy recomendable y con mucho contenido

+ Programa oficial del Congreso (PDF)

+ Info del Ministerio de Cultura (Argentina)

+ El Congreso en cifras

+ La declaración de Medellín completa

+ Lo dicho en Twitter del #CongresoCultura

Lo que viene

Además se presentó a la Argentina como sede del IV Congreso, que se realizará del 20 al 24 de mayo de 2011 en Mar del Plata, y el Mercado de Industrias Culturales Argentinas, entre el 26 y el 29 en la Ciudad Cultural Konex, teniendo como ejes la cultura, la política y la participación popular.