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Dando vueltas por Jujuy

In Paladar mostaza on 13 enero, 2012 at 5:21 PM

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Otro verano visitando Jujuy. Estuve unos días de vacaciones, encantado por sus aires y deslumbrado por sus colores, como siempre. Enloquecí con su tranquilidad y me enamoré cada tarde en la que los cerros se robaban el sol. Desperté en Yala, deambulé por Purmamarca y acaricié el cielo el Tilcara.

Y me gusta difundir cada vez que vengo, porque la expresión de todos los que hemos pasado o vivido en estas tierras es siempre fundamental. La emoción de los artistas que tocan para la Princesa Máxima de Holanda en el video del final, son las lágrimas del orgullo. Son las ganas de que a este Jujuy le vaya mejor, que su gente sea reconocida y pueda vivir mejor.

El Cerro de los Siete Colores en Purmamarca! Jujuy (Arg) es sencillamente único. A lo lejos se impone por sus tonos que son la piel del Norte. Una insignia.

Ver imagen 360º de Purmamarca

El norte argentino tiene algo especial. Una energía particular, “exceso de oxígeno” dicen otros o será simplemente que uno se siente más cerca del cielo. Anduvimos visitando Jujuy y te acercamos una crónica con fotos y detalles de su cultura.

Leer nota completa sobre Purmamarca

En la cima del Pucara en Tilcara, Jujuy (Arg). Una sensación magnifica, realmente mas cerca del cielo que nunca.

Ver imagen 360º de Tilcara

Subiendo por la Quebrada de Humahuaca podemos encontrar a la popular Tilcara, donde te marcamos un par de lugares que no podes dejar de visitar. Además detalles de Humahuaca, corazón de la quebrada jujeña y unos versos de Fortunato Ramos, ícono cultural autóctono.

Leer nota completa de Tilcara y Humahuaca

Este es un hermoso rincón en Yala, Jujuy (Arg) acá lo pueden conocer en 360 grados. Es un Coto de Pesca, sirven unas Truchas exquisitas.

Ver imagen 360º del Coto de Truchas en Yala

The Sound of the Bandoneón. Con Daniel Vedia y Fabricio Aramayo llegamos todos los que nos emocionamos con esta música. Por su historia, por la lucha y por cada sentimiento acongojado en un garganta norteña.

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Digitalizadores de libros, “Hay esperanza de gozar un acceso franco a la cultura”

In Paladar mostaza on 25 enero, 2011 at 7:30 AM

El diálogo establecido con varios personajes dedicados a la digitalización de textos aquí y en el mundo revela que, más que una búsqueda de hacer dinero con productos piratas, hay una intención de mantener la circulación de conocimientos.

Para empezar, una hipótesis de trabajo: en un reino de- sigual –tal vez pequeño, tal vez colorido– hay gente que no puede acceder a los libros. Los aldeanos siembran, rezan, se enamoran. Leer, en cambio, es para ellos una rareza. Y lo peor es que esos volúmenes vedados no sólo sirven para entretenerse, sino para vivir mejor. El monarca de aquel feudo, sin embargo, persigue a quienes intentan acabar con la escasez. ¿Cómo modificar esa injusticia? Hay activistas que tienen su propia visión sobre la mejor manera de resolver el problema. Refugiados en las frondosidades de la web, aprovechan para digitalizar y distribuir obras literarias y académicas a granel, sin que les importe demasiado la opinión de las autoridades. Y su perspectiva no es la única, pero sí una de las más interesantes.

A juzgar por lo que cuentan los entrevistados, lo primero que deberían proponerse estos aldeanos imaginarios es poner en circulación los pocos libros que haya. Es, después de todo, lo que hacen muchas personas de carne y hueso en este lado de la realidad. Como E. G., que se refugia en las iniciales para que nadie sepa su verdadero nombre. La timidez se le va cuando expresa su alegría por los diez años de Librosgratis, un grupo de correo electrónico del que fue fundador y por el que sigue yendo y viniendo material digitalizado. “Nosotros distribuimos, no digitalizamos. Pero la verdad es que no sé cómo la Cámara del Libro y sus amigos nos han dejado vivir tanto”, se sorprende. “Cuando arrancamos, los lugares para dejar archivos y descargarlos eran pocos. Hoy tenés una gama de herramientas para compartir (4shared, Rapidshare, Megaupload, etcétera). Eso hace todo más fácil”, detalla el hombre, que también tiene contactos con el Partido Pirata Argentino.

Distribuir, entonces, ¿pero qué? Si bien hay ejemplos de excelencia, como Bibliofyl –un sitio que reparte los apuntes que se usan en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA–, lo cierto es que lo que sucede fuera de la red tiende a repetirse adentro. Por eso hay quienes imploran por la puesta en disponibilidad de los bestsellers más lamentables. “Se digitaliza más lo que se vende masivamente, como pasa con la música. Hubo usuarios que venían y nos decían ‘¡digitalicen El Código Da Vinci!, ¡tengo el derecho de leer a Dan Brown!’. Hasta que decidimos no aceptar pedidos en la lista; y que si era un libro de ficción, se esperaría un año para que circulara. Con eso logramos que se fueran los que te pedían hoy un libro que había salido ayer”, repasa E. G.

–¿Distribuyen todo tipo de textos?

–Tratamos de evitar la mierda que anda dando vueltas, como El holocausto no existió, Cúrese el cáncer bebiendo té o zonceras por el estilo. Algún criterio editorial hay que tener…

Ahora conviene retornar al reino imaginario que se puso a germinar al inicio de esta nota. El experimento marcha bien: los aldeanos ya están repartiéndose a escondidas los escasos libros que han podido reunir. El paso siguiente sería hacer copias. Lo que los pone ante decisiones fundamentales: ¿Quién decidirá el criterio con que se harán esas copias? ¿Quién las guardará y ordenará?

Si por ahí anduviera un gigante llamado Google, ya se sabe lo que ocurriría. Porque Google es –casi con seguridad– el mayor digitalizador de letras que pueda concebirse. Tanto, que ha hecho explícita su intención de escanear los más de ciento veintinueve millones de títulos de los que –según sus propias estimaciones– dispone la humanidad. No es una promesa vacía. Desde 2004, Google Books ha llevado al plano digital a más de quince millones de libros ubicados en más de cien países y escritos en más de cuatrocientos lenguajes. Y a pesar de que los curiosos pueden revisar sólo parcialmente las obras que no están en dominio público, la iniciativa ha despertado el terror de los que defienden las leyes de propiedad intelectual vigentes. La frutilla del postre es que la megacompañía abrió una tienda online con la que pretende transformar su esfuerzo en dividendos. No es una proyección inverosímil, si se tiene en cuenta que en los Estados Unidos las ventas de dispositivos electrónicos de lectura –Kindle, Nook, Sony Reader, iPad– se cuadruplicaron en los últimos doce meses.

La incógnita, llegado este punto, tiene que ver con los efectos de que una corporación estadounidense maneje semejante cantidad de información. Si, por el contrario, se le encarga la responsabilidad a una institución, ¿cuál debería ser? A lo mejor varias. O ninguna. Como sea, fuera de los centros de poder hay células que se dedican al escaneo y la corrección de textos digitales desde la mística de lo independiente. Es un camino.

Es simple. Cuando se escanea un libro se produce un archivo de imagen; la imagen que se “extrajo” de las páginas. Sobre esos datos se aplica un programa que reconoce los caracteres y los traslada a un documento editable en un procesador de textos. Ese paso, que parece menor, es clave: si la obra no está guardada así, los ciegos no pueden utilizar el software que sintetiza voces y les “lee”. A continuación viene la etapa de las correcciones. Hay que cotejar el original con la copia y verificar que no se hayan perdido detalles importantes. Ese nivel de puntillismo, no obstante, se está volviendo cada vez menos frecuente.

Algunos entrevistados afirman que un escaneador ducho puede capturar quinientas páginas en una hora. Un tal Filobiblion –que además de ser fan del monje benedictino Ricart de Bury (1287-1345) ha sabido irse convirtiendo en especialista en este tema– detalla que “la demora está en función de la pericia del escaneador y del corrector involucrados, que no siempre coinciden en un solo individuo, porque en los grupos se divide el trabajo entre los que corrigen y los que escanean”. El informante cree que la tarea completa puede tomar de una semana a un par de meses, dependiendo de la complejidad del texto (notas a pie, ilustraciones, otros idiomas).

Por último, hay que repartir. Labor que adquiere especial valor en Argentina, un país que de acuerdo con datos difundidos por la Secretaría de Cultura de la Nación concentra el 31 por ciento de sus librerías, el 63,2 por ciento de sus editoriales y el 84,2 por ciento de sus ejemplares impresos en la Capital, donde habita sólo el 7,7 por ciento de la población. Filobiblion relaciona las estadísticas con vivencias concretas. “Tiempo atrás me dediqué a conseguir Fondo negro. Los Lugones, Leopoldo, Polo y Piri, de Eduardo Muslip, para una chica de Rosario que investigaba sobre el tema de los desaparecidos a raíz de tener un hermano en esa condición. Se lo escaneé y se lo mandé. La copia no está en la red: sólo la tenemos ella y yo”, ilustra. ¿Más? “Hace poco solicité La inteligencia fracasada: teoría y práctica de la estupidez, de José Antonio Marina; inhallable en Buenos Aires. A la semana un digitalizador anónimo me lo envió a mi correo, diciéndome que ‘lo había conmovido mi pedido’. Ahí tenés muestras de solidaridad entre lectores.”

Jimena Méndez estudia antropología. Vive en el extranjero pero participa en Bibliotheka.org, donde los argentinos son patota. “Las bibliotecas en todas partes ‘prestan’ obras. Nuestra biblioteca digital hace lo mismo. El hecho de que no ‘devolvés’ ese material es una derivación del tipo de tecnología que se usa, pero la naturaleza del proyecto es la misma. No hay negocio detrás”, resume a través de la distancia.

¿Se identifican estos escaneadores y distribuidores con los primeros imprenteros? La mayoría no. “Si me lo preguntás en el sentido de que estamos haciendo un trabajo pionero del que aún no sabemos sus verdaderas consecuencias, puede ser”, sopesa Jimena. Y ajusta: “La circulación en la red es más compleja que con las imprentas. Es incontrolable e imparable. Vos subiste un libro de Sartre y al mes está en miles de discos rígidos alrededor del planeta”. El dinamismo es tal que sus frutos no están claros. “El gran problema es que, si se logra pensar en la ‘libertad digital’ para los bienes culturales, esa discusión podría permear otras esferas y, sobre todo, cuestionar el mercado y sus reglas. Y no creo que estemos preparados para esa discusión todavía”, provoca la muchacha.

Pulsar esa tecla es interesante. Desde una lectura trasnochada de El Capital, cabría vaticinar que el capitalismo cognitivo será marco para el desarrollo de algo así como una “lucha de clases informacional”. Quedó más que claro durante la campaña por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Hay quien hace dinero con el retaceo de datos socialmente importantes y hay quien lucha –con diversos intereses– por socializar una determinada cantidad de esos datos. Frente a un contexto así, la repartija gratuita de libros destaca como un acto de profundo carácter político.

Desde Europa, un español célebre en el ambiente –alias Mr. Williams– recapitula su ingreso en estas lides. “Como lector con medios económicos limitados –rememora– comencé a conseguir todo lo que iba apareciendo en la red. Un día pensé en montar una ‘biblioteca’ tomando como modelo las bibliotecas físicas.” Así nació La Biblioteca Oculta de Mr. Williams, que luego mutó a la bitácora Mr. Williams in Blog. “Como ya lo hacía para mí, poco me costaba compartirlo. Pronto me llegó el agradecimiento de muchísimos cibernautas que no disponían de ningún tipo de biblioteca. Ahí comenzó el compromiso”, revela.

–¿Qué lo impulsa a seguir?

–Sigo por los que no pueden comprarse un libro porque les cuesta el equivalente al salario de un día o más. Por aquellos que padecen la censura de estados que prohíben a determinados autores y hacen lo imposible por imprimir esas obras y leerlas en comunidad. Por aquellos que, aun teniendo capacidad de compra, no tienen esa chance al vivir lejos. Y, por supuesto, por aquellos que no tienen ni tendrán una biblioteca física para tomar prestado un libro. Yo –que se supone que vivo en el Primer Mundo– hasta los catorce años no tuve una biblioteca en mi pueblo. Por lo tanto me impulsa la esperanza de que podamos gozar de un acceso más franco a la cultura. Porque nos van a seguir engañando, pero les va a costar el doble.

Ultimo regreso al laboratorio ficcional, donde el rey está perdiendo los estribos. A esta altura, la nación de criaturitas que no pueden leer vive días tenebrosos. Se ha declarado que los que copien libros o los distribuyan sin permiso deben ser sancionados. Así, se ha expulsado fuera de la legalidad a una enorme masa de hombres y mujeres. “A los que persistan se los tratará como ladrones”, brama el soberano. Y el mundito imaginario se marchita lentamente.

¿Una exageración? Aquí las cosas no son tan distintas. Aunque copiar no es lo mismo que robar, los abogados que defienden a los actuales sistemas de propiedad intelectual insisten en la analogía. Por encima del malentendido, las cuestiones fundamentales quedan fuera del debate. Dejando de lado el innegable derecho de los autores a percibir una remuneración, ¿deberían tener precio los libros digitales? Los consultados insisten en que las quejas de las editoriales no son comparables a las de las discográficas, porque un CD se puede copiar manteniendo la calidad, en tanto que el archivo digitalizado de un libro ofrece una experiencia de lectura muy distinta a la de su edición impresa. “No sé cuánto demanda fabricar una copia de un libro físico. Pero sí sé lo que me cuesta a mí copiar uno digital: un mega, un segundo. La versión electrónica no lleva aparejados gastos de distribución o impresión; y sin embargo nos la venden al mismo precio que si los tuviera. Si un libro nuevo en digital costase 5 euros, estoy seguro de que nadie se tomaría el trabajo ni de escanearlo”, cierra Mr. Williams.

Fuente: Página/12

Apoyo la Ley Sinde, pero con condiciones

In Derecho a Replica on 14 enero, 2011 at 8:32 AM

Por Alvaro Bohórquez Rivas

Desde España

Vamos a dejarnos de formalismos, el título lo deja claro, yo apoyo la aprobación de la Ley Sinde echada atrás por el Congreso. Y la apoyo por una sencilla razón, es la ley que nos merecemos, tal y como comentaba el otro día por Twitter César (@cesvlc). En este país nos hemos acostumbrado a la descarga de contenido en vez de pagarlo en tienda o en taquilla, exigimos derechos y nos olvidamos de las responsabilidades. Si algo me ha quedado claro del social confirming es que debemos de ser responsables con el entorno y eso no solo está dirigido hacia las empresas, los ciudadanos, que también tenemos el poder, debemos de ser responsables con nuestros actos y si descargamos como posesos pues apechuguemos de una vez por todas.

<style=”text-align: justify;”>Vamos a partir de la base que toda creación de contenido requiere su esfuerzo, que puede ser intelectual, temporal o económico, pero para crear algo es necesario un trabajo de elaboración, no es algo que surja de la nada y en la mayoría de los casos ese esfuerzo debería de ser remunerado y, ojo, no digo que sea monetariamente, hay muchas formas de recompensar un producto cultural. En el tema de responsabilidad debemos de aprender que cultura libre no significa cultura gratis, que no es lo mismo que cultura accesible, es cierto que está cara, pero la piratería y las descargas ilegales tampoco ayudan mucho. Y no ayudan, ni a mejorar el sistema, con sus altos precios y sus dificultades para acceder a ella, ni a los nuevos creadores, que pagan el pato al no poder entrar en el mundo cultural. En este mundo los grandes prevalecen y los que acaban viendo la cara más dificil son los pequeños, los que no cobran cheques de siete cifras y no pueden vivir de lo que les motiva, gusta o lo que se le da bien, no se habla de mansiones, se habla de mileuristas.

Uno de los puntos más polémicos de la ley es el cierre de webs de manera cautelar. ¿Acaso no es eso lo que llevamos haciendo desde que el mundo es mundo? Quiero decir, la policía detiene y mantiene privado de libertad al sospechoso de un delito, aún siendo inocente, es un recurso que tienen para evitar interferencias en la investigación. En mi más sincera opinión creo que esto es lo mismo, que igual me equivoco, pero una comisión dicta que webs cerrar, como la policía, y es el juez quien tiene que dar la orden, al igual que en las detenciones. Creo que se está llevando al exceso el cierre de páginas webs, no cerrarán todas, si no las que sean sospechosas de un ataque contra los derechos de propiedad intelectual, esas a las que todos recurrimos para las descargas (yo también, no lo niego). El
problema se puede encontrar en que pasen dos años entre el cierre cautelar y la resolución judicial, pero es que el sistema de la judicatura en este país nunca ha sido para echar cohetes y este sería un buen momento para reformarlo.

No estoy a favor de que gente como Miguel Bosé, Alejandro Sanz o Pilar Bardem se lucren por el esfuerzo de muchos, ni que monopolicen la atención mediática, en parte la mala imagen de esta ley es por ellos, por apoyar sus intereses y el de sus compañías, pero es algo que afecta a todos y deberíamos de volver a mirar y repensar en l aparte más baja del escalafón, la que más daño va a sufrir por las descargas ilegales, que aunque no sean suyas directamente, van a repercutir negativamente. Los trabajadores de esas empresas, que son los primeros en ser despedidos, porque los beneficios son exiguos y el gran jefe no quiere bajarse su multimillonario sueldo. La mal llamada industria cultural está sustentada por mucha gente que calla y lo está pasando mal, mientras los que dan la cara, gente como Rosario Flores, que admite que se muere de hambre (vergüenza debería de darle) ven como su fortuna crece y pueden añadirle un ala más a su casa, lejos de España, para no tributar.

Creo que esta ley puede ayudar a mejorar el sistema cultural de este país, quiero creer que es un acto de fe del gobierno, que si se hubiera aprobado hubiese sido un paso atrás para coger impulso y dar un salto. Apoyo la Ley Sinde con restricciones, aquellas que llevan a mejorar el sistema cultural y facilitar el acceso a él, tanto de nuevos artistas, como del público general. No me parece bien que se paguen 20 o 25 euros por un CD de música, que un libro de tapa blanda de poco más de 250 páginas cueste 23 euros o que los precios de las entradas de cine estén en continuo crecimiento. Espero y me gustaría creer que esta ley mejoraría el país, culturamente hablando. Hay grandes iniciativas, por ejemplo el Bono Kultura del Gobierno Vasco, en el que tú pagas 25 euros y accedes a 40 para comprar libros, discos, entradas…, tiene cosas que mejorar, pero ayuda a promocionar la cultura.

Y creo que el futuro puede ser claro, con luz. Los sistemas legales se van imponiendo poco a poco y la gente casi no descarga música, escucha Spotify, algunos incluso pagan la versión premium. Yo espero con ganas la llegada a España de HuLu, para poder visionar películas y series a bajo precio, 9,95€ al mes la suscripción, con acceso ilimitado y en buena calidad de un amplio catálogo. En épocas de crisis se agudiza el ingenio y si no es posible descargar películas, quizás la creación de alternativas legales de pago, pueda ser una buena solución. Lo que queda claro es que hace falta una importante reforma estructural de todo el sistema y creo que la Ley Sinde hubiera podido ser una aproximación. Todavía podemos utilizar una de las claves del social confirming, si no te gusta, no consumas, al menos eres consecuente, no estás de acuerdo con la empresa y por lo tanto no compras lo que vende, pero si te interesa, respeta a quién lo ha hecho.

Este autor es Columnista permanente de este Blog

Imagen de
Forges obtenida de Microsiervos.com

Sustancias elementales: las ideas.

In Jóvenes Sueños on 25 agosto, 2010 at 11:00 AM

Un arquero de frac, un equipo delirante, una hinchada que no insulta y aplaude el gol contrario. 60 pibes con capacidades diferentes cruzando un río de 40 metros de profundidad, un profe de natación como guía. Barrileteros nocturnos que confunden a la gente, los cometas parecen OVNIS pero nunca llegan los marcianos. Niños artesanos que queman sus muñecos en la noche de San Pedro y San Pablo. Arte efímero. Historias cotidianas, sencillas. Cuatro elementos. Cuatro historias. Y una sustancia elemental: las ideas.

El jueves 26 de agosto de 2010 a las 20.00 se presentará en el cine El Cairo de Rosario Sustancias Elementales. La proyección será la antesala de la emisión en Canal Encuentro. El ciclo llegará a la pantalla chica durante los cuatro viernes de septiembre: 3, 10, 17 y 24 a las 21.30 en lo que será el primer programa rosarino en la pantalla del canal del Ministerio de Educación de la Nación.

Sustancias Elementales es un ciclo de crónicas periodísticas para televisión que, en su primera etapa, comprende cuatro capítulos de treinta minutos. En cada programa se narra la historia de un grupo vinculada a una sustancia: Tierra, Aire, Agua y Fuego, resaltando valores sociales, culturales, políticos, humanos y medioambientales.

El proyecto ganó el Programa Estímulo a la Realización Audiovisual del Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe 2008, accediendo a una tutoría del Canal Encuentro, del Ministerio de Educación de la Nación. El jurado, compuesto por Bruno Stagnaro, Jorge Gaggero y Alberto Ponce, ha considerado que es “un proyecto original que amalgama de una forma novedosa distintas historias que hacen a la realidad de la región”.

Bigote Acosta en Sustancias Elementales

Los tiburones del Paraná II

“Hay un millón de historias que la TV no cuenta”, asegura el periodista y realizador audiovisual Juan Mascardi que fue autor del premiado documental Gud Morning Colón. Entrevistado por el Diario Página/12 cuenta que “el objetivo fue mostrar a los personajes en su propio hábitat. Que sean espontáneos, naturales” por lo que Mascardi define a Sustancias Elementales como un “docu-reality”.

“La mayoría de las historias surgieron entre fines de los 80′ y principios de los 90′, los protagonistas pertenecen a la misma generación. Se muestra cómo mientras vivíamos en un país que apelaba a la individualidad y se iba de viaje a Miami, había gente que se jugaba con proyectos colectivos y sociales”, contó Mascardi.

> Leer nota completa en Pág/12

+ Sustancias Elementales Blog

Green Film Fest: concientizar con Cine Ambientalista

In Paladar mostaza on 14 agosto, 2010 at 8:47 AM

El Green Film Fest se llevará a cabo del 12 al 16 de agosto en Buenos Aires (Cinemark Palermo) y tiene como objetivo concientizar a través de la cultura, utilizando el cine como medio para acercarle a la gente información y entretenimiento, logrando sensibilización en temas fundamentales para nuestra calidad de vida.

El cine puede entretener, informar y generar conciencia. Porque es necesario desenmascarar a la industria alimenticia o pensar desde la arquitectura una construcción sustentable; debemos discutir el consumismo y hacer algo por frenar el cambio climático; tenemos que comprender nuestra relación con el planeta y conocer a quienes están luchando.

En el Green Film Fest se proyectarán las siguientes películas:

  • Big River Man
  • Garbage Warrior
  • Ponyo
  • Home
  • Turtle: the incredible journey
  • No impact man
  • Climate of change
  • The age of stupid
  • Food Inc
  • Milking the rhino

Se exhibirá de lo mejor del cine ambiental esta vez en Argentina, para generar conciencia y así contribuir a la protección de nuestro planeta. Se difundirán los temas como: el cambio climático, agotamiento energético, extinción de especies animales, reciclajes y acciones de sustentabilidad.

+ Descarga la Programación y horarios del Green Film Fest

> La entrada general cuesta $17 o podes sacar un abono para las 10 películas a $150. Es en Cinemark Palermo: Beruti 3399 esq. Bulnes, Ciudad de Buenos Aires. Podes llegar en Subte: Línea D (estación Bulnes) o en Colectivo: 12 – 15 – 29 – 39 – 64 – 68 – 92 – 111 – 128 – 152.

+ Consultas: info@greenfilmfest.com.ar
+ GFF en Facebook y Twitter

The age of stupid (de Franny Armstrong) es un docu drama de gran ambición, protagonizado por el ganador del Oscar, Pete Postlethwaite, quien personifica a un hombre mayor que vive en el devastador mundo de 2055 y observa el archivo de 2008 y se pregunta: ¿Por qué no hicimos nada para frenar el cambio climático cuando tuvimos la oportunidad?

Big River Man (de John Maringouin) documenta el viaje de Martin Strel por el Amazonas. Es el seguimiento de las 3375 millas, de lo que se reconoce como el mayor nado del mundo hasta el momento. Strel ya ha completado varios record Guiness en el río Danubio y el Mississippi. Historia que conocí a través de mi amigo Suelto.

Garbage Warrior (de Oliver Hodge) es un documental de toma de conciencia, que relata la historia del inconformista arquitecto Michael Reynolds y su pelea por introducir radicalmente la construcción sustentable. Es una extraordinaria historia del triunfo sobre la burocracia.

Ponyo (de Hayao Miyazaki) trata de un niño de 5 años llamado Sosuke que libera de un frasco a un pez rojo al que llama Ponyo. La amistad entre Sosuke y Ponyo crece hasta el punto que Ponyo quiere convertirse en humana.

Home (de Yann Arthus Bertrand) es un original viaje alrededor del planeta, para contemplarlo, para entenderlo. Home nos ayudará a comprender nuestra relación con el planeta. Al mismo tiempo nos mostrara los tesoros que ofrece y las marcas que dejamos detrás nuestro.

Turtle: the incredible journey (de Nick Stringer) es sobre una pequeña tortuga sigue el camino de sus ancestros en un viaje extraordinario por el mundo natural. Nacida en la costa de Florida, comienza su camino por la corriente del Golfo hasta el norte y luego nada por el Atlántico Norte hacia África y de vuelta a la costa a donde nació.

No impact man (de Laura Gabbert) es la historia de la familia Beavan y su abandono del estilo de vida y consumo típico de la quinta avenida, con el objetivo de lograr vivir un año sin dañar al medio ambiente.

Climate of change (de Brian Hill) es un documental basado en los esfuerzos diarios de la gente alrededor del mundo que están haciendo una diferencia en la lucha contra el calentamiento global.

Food Inc (de Robert Kenner) desenmascara la industria nacional alimenticia, exponiendo la alta mecanización que se le estuvo ocultando a los consumidores, con el consenso de las agencias reguladoras del gobierno, USDA y FDA. El suministro de alimentos ahora esta controlado por una gran cantidad de corporaciones que ponen las ganancias por encima de la salud del consumidor, de la vida del granjero, la seguridad de los trabajadores y nuestro propio ambiente.

Milking the rhino (de David E. Simpson) examina los profundos conflictos entre el hombre y los animales en el mundo actual. Es el primer gran documental que explora la conservación de la vida salvaje, desde la perspectiva de gente que vive con animales salvajes. Filmada en una de las locaciones más increíbles del mundo, Rhino, ofrece complejas e intimas escenas de la vida rural africana, ante la conservación de la vida de la comunidad: una revolución que esta tomando importancia en función de la preservación de las tierras locales.

“Ciudad X”, una revista de culturas, nacida en Córdoba

In Cobertura iPhone, Derecho a Replica, Exclusivos on 6 agosto, 2010 at 9:51 AM

Siempre es necesario, y cada vez mas, que la cultura empapele los kioscos y tape las mesas ratonas de casa. No siempre sucede, no todos lo logran, pero bienvenidos sean aquellos que aún lo intentan. Ciudad X es la revista de culturas que publica el Diario La Voz del Interior asociado al Centro Cultural España Córdoba. Aquí conocemos el Nº1 del mes de Julio.

King en Tapa de Julio, logo a la izquierda y mucho aire

Ciudad X se vende a 3 pesos (por separado del Diario), sale los primeros jueves de cada mes a partir de Julio 2010.

La revista se presenta con un tamaño casi de 32 x 28 cm que a mi entender es correcto e incita a que busquemos el lugar relajado de la casa o copar la mesa del café para que la comodidad permita desplegar el contenido de las páginas. No será difícil leer con los brazos extendidos y la publicación a lo lejos porque en algunos cuadros el texto reduce considerablemente su tipo.

El papel de tapa es excelente y creo permitirá tener lindas portadas desde lo visual; duele tener que doblarla para llevársela de una lado a otro por los quiebres que va sufriendo; y muchos reniegan de que el papel no se mantenga con la misma calidad de papel en su interior, queja que no comparto porque me parece hasta romántico (también en costos) el clásico de obra.

Me parece agradable el aire que propone la cantidad de blanco y los espacios en tapa; no comparto del todo el hecho de presentar igual tamaño y extrema sencillez en la presentación de los títulos; pero respeto y reconozco que hacer algo distinto es diferenciarse y la sobriedad también es un sello distintivo que se marca como objetivo.

Secciones y contenido interior

En la retiración de tapa encontramos Póker de Ases: 4 creadores 4  imágenes 4 viajes, una manera que me encantó para mostrar estos dos par dobles y que la casa pague. Me gustó el estilo que lo había visto ya hace tiempo en Brando para presentar a sus columnistas invitados. Interesantes las fotos y las auto reseñas que hacen los protagonistas. Le pondría color a los links para coincidir justamente con la cultura del enlace colorido que hay en la web.

Buen diseño de arranque. El anotado es mío.

El Sumario me gustó en su diagramación con ladrillos celestes y tan solo algunas fotos mínimas. Sigo pensando que me enseñaron que es mejor una foto grande que 4 pequeñas que no terminan aportando, pero entiendo la presentación. Aunque no sea para detenerse demasiado, que el texto disminuya en su tamaño y los números sean blancos molesta al leer.

Nice color

La Editoral que firma Carlos Schilling, se titula Doble incógnita y me pareció una correcta bienvenida, explica de porque Ciudad X aunque no suena me suena convencido ya que recurre a la anécdota de la patente cordobesa y el juego de la letra en sí, pero me parece tan solo un rodeo para decir que había dos opciones para nombrar la revista: poner un nombre extenso o seguir la lógica empresarial y de marketing de la revista cultural de Clarín (multimedio propietario de La Voz). Al leer sobre la sociedad formada en torno a este proyecto entre el Diario y el CCEC, me queda la duda de que Schilling es un pibe sin querer confesarle del todo a la madre que está de novio.

Schilling firma la del mes siguiente?

En la página 4 aparece la Nota de Tapa, se la reconoce porque la foto se repite y porque no debe haber personaje mejor que Stephen King para inaugurar portada de revista literaria o cultural. Personaje oscuro y transversal en el mercado impreso, que no tiene lazo con Córdoba pero aquí se lleva el honor.

La foto busca nuevamente el aire visual pero yo hubiese colocado una pequeña bajada de la nota en ese extremo derecho hacia King mira. Ya en el texto hay que destacar que la llamada que interrumpe las dos primeras columnas de la nota (en la octava línea) molesta en lo visual y los datos que aporta podrían ser mas útiles quizás en el inicio de la segunda columna (casi como bajada) o mejor disimulada mas adelante.

King garpa y a mi me encanta

Buena crítica

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La crítica del libro es excelente, con agradable ritmo y prosa “joven”, fue un gusto Elvio Gandolfo. La columna de Mariana Enriquez también me gustó aunque desde lo gráfico la hubiese colocado mas arriba o “adornarla” para romper la linealidad que trae la nota anterior.

El hecho de traer un fragmento de “La Cúpula” de Stephen King es destacable aunque debería llamar mas al lector. “El pururú del diablo” de José Playó rompe la palabra genial porque le queda chica y en la misma página es una lástima que tan buena ilustración no merezca firma.

Excelente ilustración e imperdible lo de Playo

Que posturas interesantes

Lo que se propone en la página 07 es interesante. Como el título lo indica se intenta que una carilla se forme una contracara de un tema, en este número: Córdoba se debate entre “ser rebelde” y “ser tradicional”. El contraste es bien logrado aunque algo previsible y notorio, además que no sabemos donde se queda Ciudad X finalmente.

Gráficamente me parece que la firma de la nota debería ocupar el ancho de la columna (quizás hasta de alguna manera destacada) y no interrumpir parte de la misma, porque al final estorba y se pierde sin lograr destacarse por contraste.

La sección Cazadores dice Fauna urbana en la mira: noche / escenarios / episodios / novedades. Me gusta en general su onda vintage aunque las imágenes (algunas) no colaboran con la info. No es una agenda clásica claro está, pero tampoco logra dar un sabor diferente. Se cuentan sucesos pasados y por pasar, pero quedan a mitad de camino algunos cuadros.

Se podría dar aire a los textos quizás con menos cuadros y hasta sería entretenido haber roto la linealidad y guías de la hoja. Si se insiste con los recuadros a cada texto – info, se le podría dar cierta lógica para detectarlos según tema. Mas allá que no me gustó el juego de cazadores – fauna se debería destacar mas al Francotirador.

Cuadrados en algo vintage

Sección clásica con giro entretenido

La ilustración de La (s) Lista (s) Interminable (s) es excelente y la nota posee una dosis de color justa. Otra vez me molestó el corte de las dos primeras columnas, a cinco líneas de haber empezado a leer la nota aparece una llamada que estorba. Insisto que podría haber servido de bajada (mas destacada y útil) en el techo de la segunda columna por ejemplo, quizás así hasta evitábamos los dos pozos blancos al final de las primeras dos columnas.

En la página 12 la nota es pintoresca y colorida como la obra de Bustos, que pone su ojo artístico sobre el símbolo – emblema del caballo y genera una mirada renovada. En la página que sigue están mejor usadas las llamadas ya que no cortan tanto los textos y aparecen mas armónicas (aunque segmentadas en la info). Genial la foto + reseña de Bustos y pienso podrían contrastar mejor la columna Anzuelos.

La belleza escrita de la edición de Julio de Ciudad X está en Se imprime (página 14), que embriaga de calor redactado combinado con siglo XXI, porque acá si que se propone descubrir otros canales y el puente es la ‘X’. En el espacio de Reflexión la nota de Miriam Liborio es un deleite pensando en una arquitectura sociológica, además que aparece aquí la primera firma para una ilustración.

La mejor de las páginas escritas

Crist podría haber sido tapa?

El uso que se hace de la “doble central” me pareció excelente, como también el detalle de la firma del artista al inició de la nota. Mas allá que me parece que la bajada podría estar mejor alojada, la nota es imperdible y lástima que Crist; sigue su propio trazo no dio tapa de este número y se confió en el mas vendedor del terror.

En los Adelantos CCEC aparecen todos los colores juntos y se destaca la nota de Omar Hefling sobre la visita de Daniel Canogar. Le seguirá páginas mas adelante Entre el laboratorio científico y el público que recomiendo leer sin conocer a Matías Loewy.

Se jugaron un poco en la Todo queda (página 27) y bienvenido sea. De cara al final la columna de Julieta Fantini me simpatizó y me gustó la página de Los frágiles confines de una vida (página 29) que sirve para llegar con ganas a repasar libros. El “bocatto di cardenale” es la nota Miles Davis, discografía king size para apuntar y cargar el playlist. Recomiendo llegar al final, repasar los Consumos culturales, la opinión y ver la retiración de contratapa.

Conclusión

Me parece excelente y felicito desde acá a quienes impulsan la idea que seguramente no es nada liviana. Lo que busco con este post es recomendar la lectura de Ciudad X compartiendo las sensaciones que tuve al leerla. Quizás sea acotado para convertirse en una crítica al primer número pero ya demasiado me extendí.

Espero el CCEC pueda quebrar el tradicionalismo que a veces toma del brazo al diario centenario cordobés y llevarlo a explorar nuevos lugares. Señores editores, no piensen solamente en hombres de 50 leyendo cultura, apunten también a un público joven que si lo estimulan correctamente van a descubrir un gran campo.

Ahora a leer el número de este mes.

Las Bibliotecas Populares en Argentina

In AguaSuaves on 3 agosto, 2010 at 3:05 PM

Otra vez gracias a un post inspirador de Suelto me pareció correcto compartir con ustedes lo que se lleva adelante en Argentina con las Bibliotecas Populares. Hace poco publiqué la historia del Biblioburro en Colombia y orgullosamente ahora ponemos el foco en las mas de 2.000 Bibliotecas Populares que existen en el país.

Imponentes salones con personas que escriben sus nombres en minúsculas por el tamaño de las estanterías repletas de libros. Algunos empolvados, otros olvidados, pero todos esperando ese momento en el que los necesitamos y podemos acceder a ellos fácilmente. Ellos nos salvarán y por eso es necesario mantenerlos protegidos para que nos cuiden.

Las Bibliotecas Populares son asociaciones civiles autónomas, dirigidas por una Comisión Directiva, cuyos miembros son elegidos por votación de los socios activos. Se constituyen en torno al espíritu de compromiso social de un grupo de vecinos de una localidad, comuna o barrio y trabajan “ad honorem”.

Buscan brindar información y promover la educación mediante una colección documental bibliográfica y multimedial de carácter general, además de proponer acciones recreativas y diferentes formas de animación socio-cultural (hora del cuento, títeres, cursos, talleres, conferencias, etc.

Su dinámica persigue el objetivo de que el público esté en permanente contacto con la información ofrecida, por eso el acceso a la colección documental en sala es totalmente gratuita y el retiro de los materiales cuesta una mínima cuota social.

El sostenimiento de las Bibliotecas Populares se logra mediante el  cobro de cuotas societárias además de los eventuales subsidios otorgados por la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (CONABIP). A su vez algunas brindan servicios alternativos, alquiler de sus espacios y realización de festivales para lograr autonomía económica.

Protegidas

La CONABIP es el organismo estatal dependiente de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación que desde 1870 apoya y fomenta el desarrollo de bibliotecas populares en todo el territorio de la República Argentina.

La Ley 419 del 23 de septiembre de 1870, propiciada por Domingo Faustino Sarmiento, dio origen a la CONABIP, con el propósito de fomentar la creación y el desarrollo de estas instituciones, constituidas por asociaciones de particulares, con la finalidad de difundir el libro y la cultura. En 1986, la Ley 23.351, estableció los objetivos y el funcionamiento de la Comisión, y creó el Fondo Especial para Bibliotecas Populares.

Uno de los proyectos en el que ponen un especial énfasis es el de trabajar para consolidar una red virtual de bibliotecas (Descargar audio), por lo que se otorgaron subsidios para la compra de computadoras y poder tener conectividad a la red, según declaró María del Carmen Bianchi, presidenta de la Conabip.

Bibliomóviles son las Bibliotecas Populares móviles

Los Bibliomóviles trasladan material bibliográfico, equipamiento informático, cine, Internet, y desarrollan en cada sitio al que llegan diferentes actividades culturales, como animación a la lectura, narraciones, títeres, música y teatro. Además, estos homenajearán a escritores en sus lugares de origen.

Son nueve vehículos especialmente equipados como bibliotecas ambulantes y pequeños centros culturales recorrerán distintas localidades del país para promover la lectura y rescatar a escritores argentinos. Que pasarán por la ciudad de Buenos Aires y por las provincias de Formosa, Tierra del Fuego, Río Negro, Salta, San Juan, Chaco, Santa Fe y la provincia de Buenos Aires, hasta cubrir un total de 130 localidades.

Difusión cultural móvil

+ Busca la Biblioteca Popular mas cercana

+ 2000 voluntarios de las BP en la Feria del Libro (Video)

+ Apoya las Bibliotecas Populares en Facebook

La cultura de la lectura algo que debe nacer en todas las edades

> “A propósito del próximo Día del Niño, yo quiero preguntarles si la lectura es algo de lo cual las familias pueden desentenderse” por Rogelio Demarchi.

Fuente: Las bibliotecas populares en Argentina: una forma concreta de voluntariado hacia la promoción educativa y cultural – Luis Kosachek


Libros que viajan en Biblioburro

In Pasiones on 12 julio, 2010 at 2:45 PM

La escena tiene algo tan común como un par de burros y un hombre que sueña llevar un cargamento de libros para que decenas de niños en la profunda Colombia puedan descubrir el arte de leer y soñar. Lo llaman Biblioburro y es un proyecto que nació para que las lecturas lleguen a los niños de cada pueblo.

"Es el pago que hay que hacer como habitantes de esta tierra, ofrecer un servicio social"

El sendero angosto se subraya de tierra, dos burros llamados Alfa y Beto caminan cansinos dejando atrás la vegetación que oculta pueblos enteros, en sus lomos llevan nada mas y nada menos que libros. Los conduce Luis Humberto Soriano, quien alimenta la esperanza de que cada niño aprenda la magia de leer.

Soriano se sintió fascinado por la lectura desde pequeño y se graduó en literatura española con un profesor que visitaba la aldea un par de veces al mes. Ejerciendo como profesor de escuela primaria, se le ocurrió la idea de Biblioburro confiando en el poder transformador de la lectura. A finales de los años ’90, Soriano empezó a viajar por las comunidades interiores de la Colombia caribeña con una librería portátil que empezó con 70 libros

Mientras existan estas iniciativas, algo mejor es posible

Soriano escribió a Juan Gossaín después de oírle leer fragmentos de su novela La Balada de María Abdala en un programa de radio, preguntando por una copia de la novela para ser distribuida a través del Biblioburro. En respuesta Soriano recibió una avalancha de donaciones de libros de la audiencia de ese programa.

En 2008 la colección de libros ha llegado a los 4.800 volúmenes y actualmente se ha logrado construir una pequeña biblioteca donde los niños visitan a Soriano y disfrutan de sus libros.

En 2010 fue nominado como Héroe CNN por la cadena de noticias norteamericana y a partir de este video en Ayoka es que se recibieron las donaciones necesarias para terminar el hogar de la Biblioburro. Es una iniciativa que se mantiene y lo mas importante es que sigue creciendo. A logrado difusión en El MercurioLa Nación, el New York Times y la BBC lo ha relacionado con un proyecto similar sucedido en Africa llamado Ethiopia Read y las Bibliomulas en Venezuela.

Con la ayuda de Ayoka se logró la infraestructura

Soriano viaja hasta 8 horas en burro o recibe a los niños en la biblioteca durante la semana

También esta historia inspiró el documental Biblioburro, producido por el cineasta Carlos Rendón y financiado por la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) y los canales regionales.

El realizador fue productor de documentales como ‘Tamalameque’ (1992), ‘Nukak Maku’ (1993), ‘Charanguita’ (1998) y ‘Portadores de agua’ (2003), con los cuales ha obtenido reconocimientos internacionales.

Biblioburro ha sido ganador de las ayudas del Fond Sud del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia y de la pos-producción del FDC 2008, del Ministerio de la Cultura de Colombia, y seleccionado en el 2008 para participar en los festivales de Amies y Biarritz, en Francia, y en el Festival Documental de Bogotá. De igual manera, participó en el Festival de Cine de Chicago, Estados Unidos.

Que se conozca es la intención desde acá. Mientras queden en el mundo “soñadores” como este colombiano de noble corazón y su Biblioburro, entonces, habrá esperanzas de cambiar el sueño de la humanidad”, dijo un amigo Suelto y me invitó a conocer la historia. De ensueño quizás, aunque una nueva oportunidad de realidad para todos esos niños que ven llegar a Alfa y Beto.

+ Blog del Biblioburro

> Conoce el caso de las Bibliotecas Populares en Argentina



En el camino… ¿Cuál?

In Paladar mostaza on 26 junio, 2010 at 10:30 AM

Por Paola Gonzales

Soy muy responsable en el uso de mis palabras por eso escribo sobre lo que conozco, experimento, vivo. No puedo escribir si las palabras no salen del fondo de mi corazón, la mayoría de las veces a borbotones y sin pensar. Hoy quiero ponerme al día y hablar de uno de mis libros favoritos: En el Camino de Jack Kerouac.


Este señor pertenece al grupo de escritores catalogados como la generación beat de los años cincuenta en Estados Unidos. El término traducido literalmente quiere decir derrotado, sin embargo en la práctica hace referencia a una generación de escritores inconformes con los valores yanquis de las épocas, amantes de la libertad sexual, las drogas, el jazz y la filosofía (barata y de la otra, si es que existe esa definición).

Debo aclarar que soy amante de dicha generación. Adoro a William Burroughs y al gran Hunter Thompson. Desestructuran, deliran con tal intensidad que entre toda su locura uno no sabe cómo pero entiende lo que quieren decir en ese caos.

En el camino es un libro de viaje carretera. Un libro para llevar debajo del asiento del auto y darle una mirada de vez en cuando. Pero más allá de hablar de las características literarias de la publicación quisiera expresar lo que a mí me hizo sentir cuando llegó a mis manos.

JK y NC

Primero que nada fue un encuentro muchas veces pospuesto…

Lo conocí mientras estudiaba filosofía y una compañera publicó un fragmento en su fotolog (si, los

estudiantes de filosofía también teníamos y algunos hasta tienen). Lo copié y quedó ahí, en un pedazito de hoja en mi cuaderno de escritos.

Pasaron los años y siempre leía algo sobre el libro pero nunca lo conseguía. Hasta ese momento no era proclive a bajar publicaciones de Internet cosa que ahora si hago así que imposible conseguirlo a no ser de buscarlo en librerías.

Hasta que un día lo encontré en el lugar menos pensado: la biblioteca de mi facultad. Entre Periodismo Idea, Ignacio Ramonet y mucho “Medios” estaba Jack Kerouac abrazado a  Neal Cassady. Realmente increíble.

Aunque no tenía mucho tiempo me lo llevé y después de leerlo prorrogué la vuelta para tenerlo unos días ahí, en casa. Después lo presté a mi amiga Roxy para aumentar su locura y desperdigar un poco de semilla beat por mi facultad. Sí, están creando un monstruo.

Fue un encuentro intenso.

Ese libro representa mis deseos más profundos. El inconformismo frente a todo (característica ineludible de mi ser muchas veces poco expresada) pero también y más que nada, el palpitar interno que nos hace desear tirar todo al diablo y viajar.

Amo viajar. Como supe escribir en una crítica “ver pasar las luces distantes, los lugares como un espectador de esas vidas lejanas, desconocidas que no saben quién soy”.  Ni hablar de un viaje completamente sola a un lugar no antes visitado. Me fascina. No hay nada mejor que sentirse ausente, pasar desapercibido.

De eso se trata en el camino. De no estar conforme con la vida rutinaria y sin matices, de largar justamente por eso todo a la mierda, subirte al auto que venga y viajar. Desandar caminos, vivir experiencias, conocer gente realmente delirante pero que como dije antes, sin saber cómo logras comprenderlos. Quizás en el fondo, todos somos en menor o mayor medida delirantes prisioneros de lo tradicionalmente establecido.

Hoy en que un camino de los tantos que forman mi vida está culminando y se vislumbra otro no puedo dejar de pensar con melancolía en este libro.

Quizás por el cansancio de convenciones sociales retrógradas o reglamentaciones que estandarizan, quizás por esa rebeldía que me caracteriza, o más que nada por mi soledad. Hoy quisiera, como siempre, largar todo a la mierda, la educación académica (gracias a dios no es la única que existe), las convenciones, los dogmas y liberar al Sal Paradise y al Dean Moriarty que laten desde siempre en mi ser.

Pero quisiera terminar mi escrito con ese fragmento que me empujó a enamorarme de este libro con la esperanza de que alguien lo lea y le ocurra lo mismo:

“Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que esta loca, la gente que esta loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca  bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un “¡Ahhh!”.”

+ Descargar “En el camino” de Jack Kerouac (PDF)

Falleció Carlos Monsiváis: la conciencia moral de México

In Paladar mostaza on 20 junio, 2010 at 11:56 AM

Carlos Monsiváis Aceves (Ciudad de México, 1938) falleció el 19 de junio de 2010 alrededor de las 14:00 horas, víctima de una fibrosis pulmonar que lo mantenía postrado en una cama del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, desde el pasado 2 de abril.

1938 - 2010

Desde hace varios años, el cronista había sostenido una batalla contra esta misma septicemia pulmonar que lo llevó en varias ocasiones al hospital. Era frecuente verlo en sus presentaciones con un tanque de oxígeno y sensiblemente cansado.

Fue uno de los escritores contemporáneos mexicanos de mayor relevancia y reconocimiento nacional, que parte del fenómeno social, cultural, popular o literario y que luego disecciona, lo analiza y lo replantea. Destaca por su ácida y penetrante visión que se vio reflejada en ensayos escritos en torno a la cultura nacional.

Estudió Economía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y desde temprana edad se desenvolvió en los medios impresos del país. Colaboró en El Universal, Excélsior, Novedades, El Día, Uno Más Uno y la revista Proceso, entre otros.

“No puede ser la afrenta de que haya sesenta o setenta millones de mexicanos viviendo en la pobreza, en situaciones terribles, con problemas de salud, de habitación, de educación y de empleo. No puede seguir el país así, la sociedad no lo admite, la fluidez social no lo permite”, declaró en una entrevista realizada en 2006 en su casa, un lugar rodeado de gatos y libros.

Carlos Monsiváis es reconocido por su crónica impecable, como ensayista pulcro e imaginativo y por resaltar la exquisitez de lo más puro de la cultura mexicana. Su trabajo como escritor también se basó en la crítica férrea contra los abusos del poder, y aunque practicó diversos géneros literarios como el cuento y la fábula, se le considera por encima de todo cronista y ensayista, a tal grado de que se le considera el padre de la crónica moderna en México.

“Nadie me dice Carlos”, afirmaba el escritor. La mayoría se dirigía a él con un respetuoso “maestro” o un cariñoso “Monsi”. Crítico e irónico, el autor fue, según el poeta José Emilio Pacheco, el único escritor “que la gente reconoce en la calle”.

Así mismo, Monsiváis se definió en diversas ocasiones como “un simple lector” y supo en su obra utilizar herramientas como la inteligencia y la ironía, para abordar temas complejos como el Movimiento de 1968, hasta personajes como Mario Moreno “Cantinflas” o Pedro Infante, de quien se declaró admirador de su obra.

De acuerdo con sus críticos, su obra tiende a un doble registro: los movimientos sociales y los grandes personajes, la política y el espectáculo, la cultura popular y la alta cultura.

Su curiosidad universal, su eficaz escritura y su capacidad de síntesis le permitieron desentrañar los aspectos fundamentales de la vida cultural y política mexicana, por lo que gran parte de su obra se ha publicado en casi todos los periódicos del país o transmitido oralmente.

Para el autor, esta doble vertiente es inexistente pues no hay verdaderas fronteras entre tales fenómenos y contextos. De hecho, ya en su Autobiografía (elaborada a los 28 años de edad) escribió: “acepté esta suerte de autobiografía con el mezquino fin de hacerme ver como una mezcla de Albert Camus y Ringo”.

Sus aportaciones a la sociedad fueron múltiples, entre ellas el Museo del Estanquillo, que partió de su propia colección privada en el que lo mismo se le rinde homenaje a caricaturistas de la talla de Gabriel Vargas, con su famosísima Familia Burrón o Eduado del Río, ‘Rius’, o bien a grandes genios del arte.

Más de 12 mil objetos conforman su colección que le llevó más de tres décadas atesorarlos y le han permitido a este recinto realizar las más diversas curadurías, donde la figura de Monsiváis siempre está presente de una u otra forma.

Entre sus aficiones se encontraban sobre todo la lectura, los gatos que rondaban siempre en su domicilio de la colonia Portales, en la Ciudad de México y la cinematografía. Su sentido del humor también llegó a sus felinos, que ostentaron nombres como “Miau Tse-tung”, “Ansia de militancia”, “Mis-oginia” o “Katzinger”.

Entre sus más recientes publicaciones se encuentra Apocalipstick, en la que muestra a la Ciudad de México como una asamblea de lugares, así como las conferencias y cursos que impartía en el país y el extranjero.

Tiempo atrás, Sergio Pitol, escritor mexicano ganador del Premio Cervantes dijo sobre Monsiváis: “Es el cronista de todas nuestras desventuras y prodigios, más de las primeras. Es el documentador de la fecundísima fauna de nuestra imbecilidad nacional”.

Por otro lado, Elena Poniatowska, con quien escribió una crónica sobre el terremoto de 1985, sobre el cronista y ensayista declaró que “era una guía para los intelectuales de este país, ya que en su mayoría lo consultaban para escribir sus libros incluso, para recibir consejos de manera personal”.
“Fui al hospital a verlo, pero estaba en terapia intensiva y estaba inconsciente, lo vi unos días antes de que se hospitalizara, pues participamos en un programa de televisión”, agregó.

OBRA:

Su obra es extensa y reconocida. Días de guardar (1971), Amor perdido (1977), Nuevo catecismo para indios remisos (1982), Escenas de pudor y liviandad (1988), Los rituales del caos (1995), Aires de familia. Cultura y sociedad en América Latina (2000), entre otros.
Además, Monsiváis cuenta con una vasta obra de textos biográficos. Frida Kahlo (2007), Rosa Covarrubias: una americana que amó México (2007) y Pedro Infante: las leyes del querer (2008), son sólo algunas de las obras escritas por Monsivais.

PREMIOS:

Recibió diversos reconocimientos, incluyendo el Premio Mazatlán, el Premio Xavier Villaurrutia, el Premio Lya Kostakowsky, el Premio Anagrama de Ensayo y el Premio FIL de Guadalajara, entre otros.

Defensor de causas en la política

El corazón lo tenía a la izquierda. Simpatizó con el Subcomandante Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), movimiento originado en Chiapas, y respaldó a Andrés Manuel López Obrador en las disputadas elecciones presidenciales de 2006, aunque criticó el bloqueo que duró más de un mes en Paseo de la Reforma, en protesta por el supuesto fraude electoral.

Después de la matanza de Acteal, Monsiváis estuvo en Chiapas, donde se encontró con José Saramago. El mexicano escribió sobre sus encuentros con Marcos y de la situación que se vivía en el Sur del país.

“Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo ansiaron reducir las proporciones del conflicto a cuatro municipios sin importancia militar alguna, pero los hechos no los apoyan. Todavía hoy, Chiapas quiere decir resistencia al neoliberalismo (y a la empresa de saqueo que en México emblematiza a la ortodoxia económica neoliberal) y urgencia de modificar el modelo económico que aplasta al país entero”, escribió Monsiváis en Letras Libres.

Carlos Monsiváis llegó a confesar sin empacho que “la noche del 2 de octubre de 1968 no estuve en la marcha que se dirigió a la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, porque llegué tarde; me tocó ver, nada más, las consecuencias”.

El cronista

La cultura mexicana ya no puede entenderse sin la obra de Carlos Monsiváis, el cronista de lo mexicano. El escritor dio cuenta por escrito de prácticamente todas las manifestaciones de la cultura en México, desde la música pop hasta la política. En Días de guardar, Amor perdido, Escenas de pudor y liviandad, Entrada libre, Los rituales del caos, Las alusiones perdidas y Apocalipstick, interpretó y reinventó México.

En alguna ocasión, Octavio Paz dijo: “Carlos Monsiváis me apasiona. No es ni novelista ni ensayista, es más bien cronista, pero sus extraordinarios textos en prosa, más que la disolución de estos géneros, son su conjunción. Un nuevo lenguaje nace en Carlos Monsiváis ¿El lenguaje de un muchacho callejero de la Ciudad de México?, un muchacho que ha leído todos los libros, todos los cómics, ha visto todas las películas. Monsiváis es un nuevo género literario”.

El comienzo. Carlos Monsiváis decidió ser lector a los seis años, “es lo único que puedo hacer y entender, digamos que forma parte de las limitaciones del universo”. Lo primero que leyó fue La Ilíada y La Biblia, por el tema religioso. Lo primero que memorizó fue: “En el principio era el verbo y el verbo era Dios”.

¿Qué no escribió Carlos Monsiváis? “De toros no hablaré nunca. Es un espectáculo de barbarie al que llaman arte. Y jamás hablaría de fútbol. Juan Villoro ha dicho que Dios es una pelota. En este caso específico soy ateo… Quizá cinco segundos antes de morir comprenda de qué se trata y me llevaré ese secreto para mí en una tumba esférica”, dijo el escritor en una entrevista para El País.

Fuente: Informador

+ Retrato en taxi por C. Monsiváis

+ Excelente columna de @jorgekravitzMexico de Luto