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Los ciudadanos de Islandia dan una lección al mundo

In Derecho a Replica on 12 marzo, 2011 at 5:20 PM

Las crisis se viven y afrontan de diferentes formas en cada país. Llegan por razones y circunstancias variadas y seguramente se irán logrando nuevas soluciones. “Para el futuro de la democracia“, me decía un amigo europeo, “lo mejor sería que el poder vuelva realmente a los ciudadanos. Y que los gobiernos y políticos se den cuenta de que ese proceso ha comenzado”. Estas palabras resonaban cuando sucedió lo de Egipto y ahora vuelven a mi por el caso de Islandia. Conócelo.

Si alguien cree que no hay censura en la actualidad, que me diga si así como se ha sabido todo lo que pasa en Egipto, porque los periódicos no han dicho nada de nada sobre lo que pasa en Islandia:

En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución.

Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que nos ha conducido hasta la crisis actual.

He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años :

¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?

Esta es, brevemente, la historia de los hechos:

2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota.

2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.

Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.

2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum.

En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.

En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.

A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.

En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa.

Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.

La asamblea constitucional comenzó su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.

Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.

Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la constitución por los ciudadanos.

¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos?

¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas?

¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.

El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

Original en Facebook de Pedro Rozas Terrados.
Visto en JivaBlog

La lucha simbólica por Luciano Arruga, desaparecido en democracia

In Malas Viejas on 3 febrero, 2011 at 1:19 PM

Se dice que la Justicia ampara a la policía bonaerense y que por eso la causa nunca avanzó. Se habla de testigos amenazados y que no son protegidos. Aquí la historia de Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga, desaparecido en democracia. Excelente nota de Sandra Meyer.

Si Luciano Arruga se transformó en bandera del reclamo contra la represión policial e institucional, su hermana Vanesa Orieta es, sin duda, su abanderada. Dos años pasaron desde que apareció en la redacción con la denuncia desesperada de la desaparición de este joven de 16 años, que había sido visto por última vez moribundo en el destacamento policial de Lomas del Mirador. Vanesa lleva ahora el pelo muy corto y ya no viste el trajecito-uniforme de la empresa en la que trabajaba.

Por estas horas su teléfono no para de sonar, protagoniza entrevistas, homenajes y actos varios por Luciano, donde habla del gatillo fácil y del reclutamiento policial de menores para delinquir. Sigue estudiando sociología y espera recibirse, aunque dice sentirse “desencantada y agotada del discurso armado de la universidad”.

Afirmó que los testigos clave del caso están amenazados y que los policías implicados están libres, sin imputación. Y describió cómo transformó el dolor en acción, la solidaridad que recibe, el trabajo barrial que armaron en la casa donde vivía Arruga para proteger a los pibes de la policía y las permanentes amenazas a su entorno.

–¿Nunca apareció el cuerpo de Luciano? ¿Ni siquiera rastros?

–Hubo peritajes con perros que dieron positivo. Hay dos testigos que lo vieron en la comisaría octava, el día que desaparece, que cuentan cómo fue golpeado toda la noche. Dejó huellas y por eso seguimos el camino de la sospecha que involucra a la policía del destacamento de Lomas del Mirador. No estábamos errados, la Justicia sigue la misma línea, pero aun así no encontró el cuerpo de Lu y continúa como un desaparecido en democracia.

–En el segundo aniversario de su desaparición, el caso de su hermano parece haberse transformado en un símbolo.

–Hay una problemática, un chico de un barrio pobre muere víctima del gatillo fácil, no es algo aislado, un policía loco, una manzana podrida. Nos acercamos a quienes también sufrieron desidia social, política y judicial, lo que nos ubica como grupo social. Somos personas pobres que tenemos que pelearla todos los días, y vamos perdiendo a nuestros familiares de las formas más violentas. Nos unimos desde el dolor para transformar eso en esperanza y seguir luchando. La actividad del 29 (recitales y actos en Lomas del Mirador) fue un espacio donde diferentes expresiones artísticas denunciaron lo mismo que nosotros, con referentes de derechos humanos, de partidos de izquierda, de familiares. Cuando no hay respuesta del poder político o judicial tenés que ganar la calle.

–¿Qué los une?

–Somos víctimas de la represión policial e institucional. Hoy la imagen de Luciano está en muchos lugares de denuncia y de lucha. El caso de Luciano tiene el agravante de que se trata de una desaparición forzada, pero lo que le pasó a mi hermano les pasa a un montón de jóvenes pobres de la villa, discriminados y criminalizados por dónde viven, cómo visten y su color de piel, que terminan siendo víctimas de la violencia policial. Con Luciano la policía perfeccionó su método: mató dentro de una comisaría a un chico de 16 años a los golpes y ocultó su cuerpo. Y la Justicia ampara esto, la causa estuvo paralizada los primeros 45 días, se perdieron pruebas que quizá nos hubieran permitido encontrar su cuerpo.

–¿En la causa no hay ningún resultado?

–No logramos que sean procesados los ocho policías implicados, siguen en funciones y están como testigos en la causa, que aún sigue caratulada como averiguación de paradero. Es grosero lo que ocurre, la Justicia busca apagarte, que no tengas fuerzas. Y esto sólo va a cambiar con la movilización. La sociedad sólo mira y los familiares quedan desamparados, enfermos y tristes peleando contra algo enorme como el aparato judicial.

–¿Así quedó su familia?

–No, encontramos mucho apoyo y gente solidaria, estamos rodeados de amigos y de hermanos. Y para transformar el dolor armamos una actividad en el barrio, en la casa de mi mamá empezamos a dar apoyo escolar, un espacio de contención para que los chicos vayan a pintar, a escuchar música, a aprender algo que les cueste en la escuela. Es en homenaje a Luciano y para el barrio 12 de Octubre, para que no vuelvan a aparecer grupos de policías cooptando pibes para mandarlos a robar, para que la gente empiece a participar, por eso vamos casa por casa para decirles que hay que hacer algo para que lo que le pasó a Luciano no les pase a sus hijos. Los chicos me cargan de otra energía, son muy alegres. Es solidaridad mutua, ellos nos hacen sentir menos tristes y nosotros les entregamos lo que podemos. Mucha gente se acercó conmovida y se desprendió de cosas. Una banda de rock de nuestra zona nos ayudó a transformar la casilla de mi mamá de una casa de material, con el baño que no tenía.

–¿Hubo testigos amenazados?

–Las amenazas son constantes. Una amiga sufrió la más grave, se la llevaron detenida mientras estaba volanteando con info de Luciano. Tocó mi puerta de madrugada, a mediados del año pasado, con un ataque de nervios, las muñecas lastimadas y golpes en el cuerpo. Quisieron obligarla a sacarse la ropa con varios policías alrededor, le pidieron plata para dejarla ir, le ofrecieron seguridad a cambio de estar con uno de ellos. Se denunció, pero es perder el tiempo ver un fiscal. A nosotros nos siguen en forma constante, un día quisieron entrar a casa de mi mamá y mis hermanos estaban sosteniendo la puerta. No entraron pero quieren generar miedo. Pretenden sacarte de tu eje, su odio es que seguimos en pie y denunciando.

–¿Y los testigos clave?

–Eran presos que siguen detenidos, han sufrido amenazas y la están pasando muy mal porque no tienen protección. Si realmente al ministro de Justicia y de Seguridad le interesara el caso los habrían protegido.

–¿Policías habían intentado reclutar a Luciano para cometer delitos?

–Nos contó que un grupo de policías que cometía delitos con jóvenes en el barrio intentó sumarlo diciéndole que iba a poder llevar plata a su casa. Luciano dijo que no y comenzaron a pararlo, le decían “vas a terminar en un zanjón” o “negro de mierda, tenés los días contados”. Lo detuvieron varias veces cuando estaba con su carrito de cartones o con los amigos. Las tres comisarías de la zona tuvieron roces con mi hermano. Ese 31 de enero lo empezamos a buscar y la sospecha surgió de inmediato. Luciano no tenía adicciones ni problemas con la familia. Las primeras palabras de los vecinos fueron “vimos cómo la policía paraba a un chico parecido a tu hermano cerca de la plaza”, a dos cuadras de la casa de mi mamá. Cuando fuimos al destacamento con cara de nada nos dijeron que no estaba ahí.

–¿Cuándo tuvieron la información contraria?

–A los 45 días se acercó una persona del barrio y me dijo que a Luciano lo habían detenido y golpeado, y que esta persona por la que él hablaba lo había visto casi muerto en el destacamento. Recién ahí se empezó a investigar a la policía, pero los implicados nunca estuvieron procesados.

–A veces las víctimas son ensuciadas. Se dijo que Luciano vendía droga para el padre o con él. ¿Quiere responder algo?

–Luciano fue abandonado desde muy chiquito por el padre, que vive en Córdoba y nunca se hizo cargo. Lu ni vendía ni tomaba droga. Pero el que dice eso avala que a un chico se lo haga desaparecer por vender droga en un barrio. Es muy grave.

–¿En estos dos años fueron recibidos por las autoridades?

–Me encantaría que nos reciba la Presidenta, y lo pedimos. Pero antes queremos que nos reciba el gobernador, que nos hizo esperar tres horas y luego nos derivó al ministro (Ricardo) Casal y a (el ex ministro de Seguridad Carlos) Stornelli. Y encima tuvimos que soportar que Stornelli nos gritara porque se sentía muy ofendido de que nosotros dijéramos que la policía manda a robar a los chicos del conurbano, que no iba a soportar esas mentiras. La reunión se tuvo que levantar, le gritó también a uno de nuestros abogados. Casal trató de relajar, pero todo fue patético. No están interesados en resolver esta problemática, los ves pidiendo más policía o bajar la edad de imputabilidad. La gente tiene sus derechos básicos violentados desde que nace, y encima la persigue la policía.

–El caso de Luciano visibilizó el reclutamiento de menores por parte de la policía para delinquir. ¿Hubo algún cambio?

–No, porque hay un profundo temor a meterse con la Bonaerense, nadie quiere tocarla, es una mafia con poder propio. Nos podemos cansar de enumerar delitos en los que participa la policía y todo eso se fue naturalizando. Nos reímos al decir que el gordo de la poli le pide plata al de la pizzería, y eso no es ni liviano ni simpático, así empezó todo. Acá no hay loquitos sueltos que cometen errores, son grupos organizados al servicio del delito, y un poder político que mira para otro lado.

–En lo personal, ¿cómo la cambió todo esto?

–Me aferro menos a las cosas materiales, quiero que la educación llegue adonde no está. Tengo ganas de dar vuelta todo, me siento con mucha fuerza. Estoy acompañada por gente que siente esta misma locura. Antes iba si había una causa justa pero no militaba. Hoy me convoca la causa de mi hermano y la de todos los chicos de los barrios que sufren la violencia de la policía. La causa de Luciano tiene que convertirse en una lucha simbólica.

 

Fuente: Página / 12

La democracia según Adam Przeworski

In Derecho a Replica on 21 diciembre, 2010 at 4:29 PM

Adam Przeworski nació en 1940 en Varsovia, Polonia, es profesor de Ciencia Política en la Universidad de Nueva York y uno de los principales teóricos y analistas de la democracia de las sociedades.

Przeworski presentó en Argentina su último libro, Qué esperar de la democracia, en donde analiza las dificultades que tiene la democracia para promover la igualdad, la participación, el control de los gobiernos por los ciudadanos y la libertad. En 2010 se le otorgó el premio Johan Skytte Prize in Political Science, considerado como el Nobel en Ciencia Política.

En el prefacio de su último libro usted afirma que sin salarios decentes y sin ciertos niveles de educación mínima, la democracia no es posible. ¿Cuán extendido cree que está el fenómeno de las democracias sin ciudadanías efectivas?

Yo creo que es un fenómeno que nació en varios países con el sufragio universal. Antes de su implementación primaba la idea de que solamente podían votar los ciudadanos que eran capaces de ejercer sus derechos. Con el sufragio universal, ciudadanos que no estaban en condiciones de ejercer sus derechos entraron a la política. Cuando volvió la democracia en América Latina y en Europa del Este en los años 80, había mucho de esto y todavía existe. Sin embargo, creo que con el desarrollo de la democracia y el crecimiento político la situación mejoró considerablemente. La mayor paradoja se da en  los Estados Unidos, un país que tiene instituciones representativas hace 200 años pero en el que casi la mitad de su ciudadanía no vota, posee el grado más elevado de desigualdad, la mayor población carcelaria y la mayor penetración abierta del dinero en la política de todo el mundo desarrollado.

¿Qué expectativas realistas se pueden tener de la democracia?

No se puede esperar que la democracia produzca igualdad social y económica. No vamos a dejar de vivir en sociedades desiguales. En las sociedades capitalistas, los recursos y los ingresos los asigna principalmente el mercado. Entonces conviven la igualdad política con la desigualdad social y económica. Un segundo punto es que la gente siente  impotencia respecto de sus efectos en la participación política. La democracia es un mecanismo que trata a todos los participantes por igual. Pero cuando individuos desiguales son tratados en forma igualitaria, su influencia en las decisiones colectivas es desigual. Pensemos en un partido de básquetbol en el que un equipo está formado por jugadores de 1,90 y el otro por hombres de 1,50. Las reglas de juego son iguales para todos pero eso implica que el resultado dependerá de los recursos que cada equipo tenga.

¿Qué relación tienen las democracias contemporáneas con el dinero?

El impacto del dinero sobre la política es universal. Pero no sabemos cómo funciona y no sabemos cómo regularlo. Se sabe que los que ganan las elecciones obtienen más recursos que los que pierden. Sin embargo, ¿ganan porque tienen más dinero? ¿O el dinero sabe quién va a ganar y apoya al futuro ganador? Esto es difícil de determinar. Tampoco hay voluntad política de controlar esto, algo que es increíble ya que el dinero entra de manera abierta y obvia a la política. Y una vez que se instala, no hay manera de cambiar las cosas.

¿Qué piensa del fenómeno de los millonarios que incursionaron en la política? Casos como los de los presidentes Berlusconi o Piñera en Italia y Chile, o los de Macri y De Narváez en nuestro país.

Es algo muy llamativo porque parece obvio que esos candidatos apoyarán intereses particulares y no los de los votantes. Recordemos las administraciones de Cardoso o la de Lula. En un primer momento se dijo que Lula obtuvo dinero de una empresa de construcciones y fue un escándalo. Pero luego, sin embargo, la gente lo aceptó, lo toleró.  Pero el caso más emblemático es el de Estados Unidos, donde la ciudadanía tolera la influencia flagrante del dinero en la política.

Jaime Durán Barba, el reconocido asesor de políticos latinoamericanos, suele repetir que un candidato que quiere ganar elecciones debe transmitir básicamente sentimientos, emociones, pero no ideas. ¿Usted cree que hay un vaciamiento de pensamiento en la política?

Siempre lo hubo. Hay un gran pensador de la política inglesa que les dijo a los miembros del partido conservador: “No traten de convencerles, intégrenlos socialmente”. Los resultados son más efectivos que las ideas. Pocos piensan, en el fondo, que los argumentos son funcionales; otros apuestan por las campañas negativas.

A propósito de campañas negativas, Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, autores que han sido escuchados por los Kirchner, creen que la confrontación es necesaria para que un gobierno avance. ¿Qué piensa usted al respecto?

Me sorprende mucho lo que ahora sostiene Ernesto porque hace 30 años decía todo lo contrario. Era completamente antipopulista. No entiendo qué es lo que reivindica; existe una contradicción en sus propios escritos. Las posiciones populistas son unitarias: el pueblo llama, el pueblo crea, todo se hace en nombre del pueblo. Para mí son argumentos antiguos, instrumentales.

Hans Kelsen afirmaba que una voluntad popular homogénea era una ilusión y que la política siempre implicaba negociación.

Vivimos en sociedades divididas pero no con conflictos entre el pueblo (los pobres) y la oligarquía. Los conflictos son muchos más complejos, más descentralizados. Hay conflictos políticos, distributivos, morales y todos ellos a la vez se cruzan. Una democracia debe administrar estos conflictos en libertad y en paz. Me dan miedo los discursos simplificadores.

Es común en las clasificaciones que suelen hacer los analistas políticos latinoamericanos que se divida a los presidentes de la región en dos grupos básicos. Por un lado, el que integran Chávez, Correa y Morales. Por otro, líderes muy distintos como  Piñera, Mujica, Alan García y Lula. ¿Dónde la colocaría usted a Cristina Kirchner?

Argentina tiene una tradición corporativista más fuerte que Chile o Brasil. Sin embargo, yo veo al kirchnerismo del lado de las democracias más liberales; del lado de Chile, Uruguay y Brasil. Las políticas sociales están siempre presentes, como ocurre con los planes que se distribuyen en la Argentina. Pero son muy parecidos a los de otros países. Yo veo al kirchnerismo más cerca de la derecha que de la izquierda.

Hace poco el parlamento argentino vivió un escándalo por una serie de denuncias por compra de votos, presiones y sobornos desde el Ejecutivo sobre muchos diputados. ¿Cuánto afecta este tipo de escándalos a una democracia?

Es raro que tuvieran que recurrir a algo tan burdo. El Ejecutivo siempre tiene instrumentos para hacer aprobar sus programas. Cardoso sabía cómo hacerlo en Brasil. De todos modos, creo que la corrupción provoca reacciones en la gente y debilita a la democracia. Lo que ocurre es que la combinación de desigualdad económica con un sistema político universalista genera desgaste político. También pensemos que algunas cosas que son legales en los Estados Unidos, las vinculadas al lobby, aquí serían un escándalo. Por ejemplo que una empresa escriba proyectos de ley y financie legisladores, acá sería un acto de corrupción.

> Leer Democracia y representación de Przeworski (PDF) Publicado en la Revista del CLAD Reforma y Democracia. No. 10 (Feb. 1998). Caracas.

‘Nobel’ en Ciencia Política 2010 en Crítica Ácida

Fuente: La Gaceta

¿Acceso a la cultura o pan y circo?

In Derecho a Replica, Exclusivos, Jorge on 14 diciembre, 2010 at 6:56 AM

Por Santiago Jorge

Este año, con motivo de los festejos por el Bicentenario, mas un nuevo aniversario del día de la Democracia y los Derechos Humanos, se han llevado a cabo en la cuidad de Buenos Aires y en distintas provincias diversos recitales libres y gratuitos, todos auspiciados por el Gobierno Nacional.

La nómina de los artistas no es para nada menor: Charly García, Andrés Calamaro, Fito Páez, León Gieco, Vicentico, Pablo Milanes, Calle 13, entre otros. Estuve pensando acerca de dichos eventos e invito al lector a participar:

¿Son modos de “achicar” las brechas que existen en el acceso a determinados bienes culturales, entre las diferentes clases sociales? Ó ¿Son medidas que solo tienden captar futuros votos indecisos? (método popularmente denominado “Pan y circo”).

¿Sirven para que la casi inexistente igualdad de oportunidades, se de aunque mas no sea en el ámbito cultural? Ó ¿Son ocasiones para que la viveza criolla actúe una vez mas y se cobren sobre-precios en las contrataciones? (no hace falta agudizar mucho el ingenio, basta una simple comunicación telefónica entre funcionario encargado y manager del artista, para que éste suba a discreción el “cachet”, con tal el dinero lo pone el Estado y no se recuperará ya que es gratuito).

Con los precios que tienen en la actualidad los libros, discos y las entradas a recitales, teatros y estadios de fútbol, se han vuelto asequible a unos pocos y prohibitivo para muchos. ¿Acaso ver a tu equipo, a tu banda o leer a tu autor preferido es también un problema reduccionista de oferta y demanda?

No quiero sonar demagógico ni iluso, pero es un derecho constitucional (Art 75,inc 22), reconocido por el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Art. 15), el cual ha sido aprobado y ratificado por la Argentina.

Así es como creo que con los nombrados espectáculos públicos, el Estado no hace más que cumplir con una obligación asumida, y quienes por razones económicas no pueden ir normalmente a ningún recital, se les da la posibilidad.

Quienes nunca pueden, pueden. ¿No es eso de lo que se nos habla en los manuales cuando se toca el tema “igualdad de oportunidades”?

Con respecto a los otros interrogantes, creo que el problema no es de la medida en si, veamos:

Si con dichos actos se intenta inducir a votar, creo se subestima al ciudadano y al pueblo soberano erróneamente, es pensar en algo muy remoto.

Con el tema de la corrupción que se puede dar, la falla no es de la decisión, sino del funcionario perverso que busca sacar provecho de ella.

¿Cuál es su opinión respecto a los innumerables recitales que ha fomentado y auspiciado el Gobierno?

Este autor es Columnista permanente de este Blog

Activismo y democracia durante el liberalismo del iPod

In Malas Viejas on 12 noviembre, 2010 at 8:37 PM

Evgeny Morozov es a la vista un gordito ruso e inofensivo, aunque detrás de esos lentes y miradas de oficinista se oculta una teoría sobre la sociedad e internet que a mas de uno a sorprendido estos años. El periodista belarús, invita a pensar que internet y las innovaciones tecnológicas no siempre promueven la libertad y la democracia. Su tesis es la crítica a lo que llama El liberalismo del iPod y vale la pena oírlo.

¿Internet ayuda a los regímenes opresivos a reprimir la disidencia? Morozov demuestra que muchas veces el “dejar hacer en Internet” y no operar con la censura directa y explícita puede ser un recurso todavía más efectivo para los que entienden la potencialidad de la plataforma online.

Según el autor, Twitter es fantástico para compartir enlaces y comunicarse con los amigos, pero no tan eficaz a la hora de fomentar la democracia y derrocar dictaduras. Sobre Internet reniega que nos dijeron que marcaría el comienzo de una nueva era de libertad, activismo político y paz perpetua. Se equivocaron.

“Si sólo nos centramos en cómo utiliza la gente las redes sociales a la hora de organizarse antes, durante y después de unas elecciones, pasamos por alto los restantes efectos que a largo plazo tiene Internet sobre la vida pública, social y política de los Estados autoritarios.

¿No deberíamos preguntarnos si la Red no vuelve a la gente más receptiva a los mensajes nacionalistas? ¿O si no podría favorecer una ideología- ligeramente hedónica- que de facto mantiene a las personas más alejadas que nunca de la participación política razonable? ¿Facilita tal vez en las dictaduras el acceso al poder de fuerzas no estatales, pero que no apuestan precisamente por la democracia y la libertad?

Éstas son preguntas difíciles para las que no encontraremos respuestas mientras nos centremos en quién ve más aumentada su influencia durante una ola de protestas: si el Estado o los manifestantes. Porque, bueno, algunos países no viven muchas olas de protestas. O elecciones. En China, los procesos electorales a nivel nacional no existen.

“Si por lo tanto nos preguntamos: ‘¿qué influencia ejerce Internet sobre las oportunidades de democratización de Estados como China?’, tendremos que considerar algo más que la capacidad de sus ciudadanos de comunicarse entre sí o con quienes les apoyan desde Occidente. Hace poco me topé con una estadística fascinante: al parecer, hasta 2003 el gobierno chino había invertido 120.000 millones de dólares en el e-gobierno, y unos 70 millones en el Escudo Dorado, su proyecto de censura.

Comparando estas dos cifras puede constatarse lo entusiasta que se muestra el Ejecutivo chino ante las posibilidades que le brinda la actividad en línea. Nada sorprendente: ésta mejora su eficiencia y le hace aparecer más transparente y resistente a la corrupción. Eso aumenta de su legitimidad. ¿Contribuye también a la modernización del Partido Comunista? Seguramente.

¿Llevará al establecimiento de instituciones democráticas al estilo de las que nos gustarían en las democracias liberales? Seguramente no. La pregunta de si China va a abrirse a la implantación de instituciones democráticas funcionales y qué papel va a jugar Internet en este proceso sigue sin tener respuestas claras”.

Los invito a ver los siguientes 12 minutos de Evgeny Morozov durante su TED talk y me cuenten que les parece la tesis propuesta.

Twitter de Evgeny Morozov

Fuentes: ConectadosReVisto

Mas allá de Ecuador y el caso Correa

In Derecho a Replica, Exclusivos, Jorge on 3 octubre, 2010 at 10:15 AM

Por Santiago Jorge

Todavía no sabemos si lo sucedido en Ecuador ésta semana fue un frustrado golpe de estado, una situación de anarquía en las fuerzas policiales sin ningún tipo de conspiración política ó una exageración del Gobierno Ecuatoriano para salir bien parado.

Si hemos visto las reacciones, tanto de Mandatarios como de ciudadanos de todo el continente: ganó ampliamente la democracia y el respeto al orden constituido.

Sorprendió la agilidad con que los Presidentes americanos se reunieron y repudiaron juntos la sublevación en Quito, demostrando integración regional y gran cooperación ante los fantasmas de la inestabilidad política tan propia de nuestras tierras.

Podría sentarse un precedente en cuanto a forma de actuar ante hechos como éste, un Gobierno sin reconocimiento por sus pares, sin poder comercializar con sus vecinos y con sus fronteras cerradas, no tendría más salida que convocar a elecciones y que el pueblo soberano elija sus autoridades.

En las calles y redes sociales también se hizo sentir el apoyo hacia la institucionalidad, más allá de ideologías ó estar de acuerdo o no con la política desarrollada por el Presidente Rafael Correa. La consigna fue clara: nadie quiere saber nada sobre derrocamientos a Gobiernos constitucionales.

Es que un grupo de personas que toma el poder por la fuerza y sin respetar la ley, puede hacer con nuestros derechos y garantías exactamente lo mismo, es decir, avasallarlos y aniquilarlos sin ningún impedimento.

Todos conocemos la triste historia Latinoamérica de arribar al poder por vías de hecho, sus consecuencias se proyectaron hasta nuestros días (juicios, apropiaciones ilegales). A una generación entera le cuesta olvidarse y aún seguimos hablando sobre aquellos años, basta abrir cualquier diario Argentino y sin excepción, alguna línea nombrará a los “setenta”.

Muchos tuvimos la suerte de nacer, crecer, estudiar y formarnos en democracia, creo que en Argentina esta muy fortalecida, hemos madurado mucho en ese sentido; pero ésta es incipiente en nuestro continente, sobre todo en los países menos desarrollados. Recordamos lo sucedido en Honduras, y hasta el mismo Ecuador desde el año 1996 a la fecha ha tenido 10 presidentes (2 militares incluidos).

Los gobiernos y gobernantes salen del pueblo, son su reflejo, la sociedad los engendra y los elige. Con el sufragio otorgamos y quitamos al mismo tiempo el mandato público, pero a veces no alcanza, se requiere participación ciudadana en las vida pública, ya sea para controlar ó para ser parte activa de la misma.

Se necesita el respeto mutuo entre las plurales voces políticas, se tiene que creer y confiar en las instituciones, con sus tiempos y modos. De ese modo construiremos y consolidaremos nuestra Democracia.

De izquierda a derecha, los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), de Uruguay José Mujica; de Chile, Sebastián Piñera, el secretario general de Unasur, Néstor Kirchner; la mandataria de Argentina, Cristina Fernández; de Bolivia, Evo Morales y de Perú, Alan García, durante la apertura de la reunión de urgencia de Unasur para evaluar la crisis en Ecuador. EFE/Cézaro De Luca

Este autor es Columnista permanente de este Blog

+ ¿Golpe o no golpe?

+ ¿Qué pasó en Ecuador?

Las democracias latinoamericanas y la responsabilidad ciudadana

In Exclusivos on 23 julio, 2010 at 10:08 AM

Por Gabriel Márquez

Entre Washington y Chavez se debate Latinoamérica y sus ciudadanos, que deberán ser parte responsables de los cambios que pretendan para sí en la política de sus países.


Frecuentemente, los ciudadanos, o mejor dicho las personas, nos quejamos; mucho. Esto no es ninguna novedad, pero, también, así como siempre tenemos una excusa para protestar deberíamos pensar concretamente: ¿Por qué protestamos? ¿A quien dirigimos nuestras protestas? Y lo mas importante, aunque algunas veces seamos escuchados (las menos) y nuestros problemas se resuelvan, siempre encontramos algo que nos molesta, algo que cambiar.

En primer lugar hay que resaltar algo fundamental, la necesidad de cambio es intrínseca al ser humano, y esa necesidad se manifiesta permanentemente durante nuestra existencia en este mundo; es decir, somos animales subjetivos, dotamos de forma a todo lo que vemos, sentimos y experimentamos, y, de esta manera, desarrollamos puntos de vista diferentes, tan distintos que, cuando enfrentamos un dilema social, y a la hora de exigir la solución, somos tendenciosos y esperamos que esa exigencia; que se canaliza a través de una acción en forma de respuesta concreta y precisa, sea en la forma y tiempo que nosotros esperábamos para así sentirnos satisfechos (solo de momento) para luego mudarnos al próximo problema, a la próxima cuestión.

Ahora, ¿Esta mal protestar y exigir? No, al contrario, seria preocupante si no lo hiciéramos y es un deber, más que un derecho, reclamar y observar los problemas de nuestra sociedad, sobre todo cuando podemos disfrutar ese privilegio estando en democracia.

El problema surge cuando los “elásticos” democráticos, y el “resorte” representativo (para ser absolutamente grafico) fallan al ser exigidos, se cortan, e incapaces de responder, tornan la problemática social en un dilema insoluble, haciendo que la sociedad se impaciente, perdiendo a veces, mucho mas que la compostura.

¿Por qué fallan las instituciones? La cadena de soluciones, es como un plan bien elaborado, aceitado y ensayado, para que a la hora de ofrecer una respuesta, esta sea la correcta y concreta; sin embargo, la realidad nos muestra lo opuesto: improvisación, inacción, desorganización, lentitud y tantos otros adjetivos, malos, por cierto.

La democracia latina, hija del paternalismo, la fragilidad política, y la corrupción,  sufre de estos problemas, que parecen mas del terreno de la psicología que de la ciencia política, pues, resurgen, inexplicablemente, entre tanto y tanto; populismos por aquí, ultra conservadurismos por allá, neoliberales por aquí, “socialistas caribeños” por allá.

Toda esta maraña de pseudo democracias, complica el surgimiento de lo único que se necesita para conseguir respuestas, para reactivar la cadena de soluciones y para empezar a satisfacer demandas justas y pertinentes: un plan a largo plazo.

Aparentemente los latinoamericanos somos enemigos del largo plazo, no nos place, somos “espontáneos” y como todo lo espontáneo algunas veces es milagroso y otras desastroso pero siempre, inconcluso e incompleto fallando tarde o temprano.

Chile parece haber dado un paso importante hacia el largo plazo. Desde la vuelta a la democracia, el país trasandino decidió seguir un camino coherente, y aunque, a veces se plantearon problemas, incluso estructurales, el pueblo y el gobierno chileno pudieron adaptarse y hoy marcan tendencia como el país latinoamericano mas conectado con el mundo.

También Brasil parece haberse dado cuenta de que el éxito económico y el desarrollo social se consigue a través del esfuerzo y la constancia, posicionándose de esta forma como el líder económico y geopolítico de la región, evitando las soluciones “mágicas” y los abruptos virajes de timón.

Por el otro lado tenemos a Argentina, Bolivia, y Venezuela, que en un lapso de 20 años pasaron de tener gobiernos neoliberales a: casi de izquierda, muy de izquierda y extremadamente de izquierda respectivamente. Estos cambios, dirán algunos, se dieron por la exigencia del “pueblo”, un pueblo oprimido por recetas neoliberales salvajes y el Consenso de Washington.

Quizás sea cierto, pero no menos verdadero es que ese pueblo fue manipulado con promesas artificiales, con recetas mágicas y soluciones instantáneas que finalmente, mas temprano que tarde terminan fracasando y propiciando que ese mismo pueblo que los puso en el poder, exija, que dejen el gobierno por otro que les venda habichuelas, tal vez mas coloridas y mas tentadoras.

Se preguntarán, estimados lectores, ¿si estoy a favor del Consenso de Washington y en contra del socialismo “del siglo XXI” de Hugo Chávez?

Pues, no, y si. No estoy a favor de las directivas del Consenso de Washington, porque su adopción fue consecuencia directa de nuestra inmadurez política y de los cambios de dirección bruscos que vengo criticando, y si, estoy en contra del chavismo, o cualquier forma de gobierno que atropelle las instituciones, sea de derecha o izquierda.

Vemos, de una manera extremadamente amplia, que el origen de los problemas excede nuestro propio medio, y es estructural, es orgánico, sistémico e inherente a la ingeniera política que se propagó por America Latina en sus casi 200 años de historia.

Ahora, ¿Todo esta perdido? ¿Estamos condenados a padecer in eternum a nuestros ineficaces gobernantes? No. Tenemos que seguir exigiendo, protestando, con conciencia ciudadana y participación activa.

Comprometerse es la solución, es el primer paso, si no hay compromiso la misma parsimonia va a continuar, nadie nos va a solucionar los problemas mágicamente, pues, estos están enterrados en lo mas profundo de un sistema de por si inexpugnable,  cuando exigimos tenemos que ser articulados, en vez de exigir uno por uno, exijamos juntos, en vez de protestar en voz alta, protestemos con el ejemplo, en vez de ser individuos, seamos una sociedad.

Por eso la próxima vez que protestemos por algo, recordemos que los problemas hay que tomarlos en nuestras manos, porque solo nosotros podemos iniciar la depuración que la política latinoamericana necesita, nuestras herramientas son el voto, la organización, la honestidad y la honradez, porque solo alguien que sabe lo que es trabajar duro para conseguir un plato de comida, ropa y un techo para sus hijos, puede tener la pureza de conciencia y la ética suficiente para exigir que le llegue lo mismo de sus gobernantes, esto es, esfuerzo, trabajo duro y sobre todo, moderación. Esta en nuestras mentes y en nuestras manos.

La democracia de la web social

In Derecho a Replica on 21 mayo, 2010 at 9:16 AM

Una de las características de la Web social es tener influencia sobre otros a través de publicaciones, razón por la cual la estructura del poder en los grupos humanos se ve afectada. No nos debe sorprender que las redes sociales sean vistas con sospecha y hasta con miedo por esas posiciones de poder. Sin embargo, la realidad es que en Social Media hay espacio para todos, para el que tiene el poder y para el ciudadano común.

Social media es una fuerza democrática que ya está cambiando el balance del poder en el mundo de las publicaciones, y en formas que modificarán a la sociedad. Ahora, debido a que todos los sistemas sociales tienen estructuras de poder, creo que es un mito, una utopía, decir que la Web Social formará un sistema en el que no habrá una estructura de poder o que sus reglas serán las mismas para todos. La comunicación en social media es horizontal, pero la influencia nunca lo podrá ser.

Esa retórica de absoluta equidad no refleja lo que realmente está pasando.Inevitablemente, los servicios de social media, como con cualquier otra actividad humana organizada, requerirá personas que tengan influencia sobre lo que otras hacen. La pregunta es ¿quien tendrá esa influencia y como la ejercerá? En la mayoría de los casos social media se desarrolla cuando esa influencia se basa en lo que los participantes de las comunidades de la Web social eligen que tengan influencia sobre su propia participación.

Esto significa que la mayoría de las comunidades de social media (Twitter con su lista de “recomendados” a seguir es una interesante y debatible excepción) permite que los usuarios determinen quien tiene el poder de influenciar en la comunidad, incluyendo organizaciones que en los medios tradicionales tienen ya un control definitivo.

Existen tres tipos de participantes en social media, las personas, los medios y las empresas (incluyendo gobierno e iniciativas), el poder que lleguen a ejercer será a través de diferentes contextos y diferentes niveles de influencia, podemos identificar que existe diferencia en los canales de comunicación que utilizan. La Web social permite a las personas y organizaciones establecer relaciones y colaboraciones. No se trata de la gente controlando a los que tienen el poder, sino de los poderosos reconociendo que nadie puede establecer con quien quiere relacionarse la gente, sino la misma gente. En social media, la influencia no combina bien con la coerción.

La buena noticia para las corporaciones y los medios es que las personas parecen estar usando las redes sociales para establecer relaciones con marcas, dependencias, colegas y clientes de formas en que les ayudará en volverse más rentables y efectivas organizaciones, en caso de que adapten las estrategias adecuadas para social media, desde luego.

Es claro entonces que el ciudadano común, quien realiza sus publicaciones a título personal, es el corazón de la Web social. Si, esas personas que disfrutan publicar su contenido para que otros lo lean y quienes comparten otros contenidos que les interesa. La palabra clave para llegar a esta conclusión es “disfrutar”, ya que aunque algunas de estas personas publican recibiendo alguna compensación, lo hacen principalmente porque les da una satisfacción personal, desinteresada en un principio y como un función humana natural.

¿Quiénes son los líderes e influyentes a través de sus publicaciones personales en social media? Cualquiera. Todos. Algunas de estas personas tienen talentos extraordinarios y sienten pasión por compartir su contenido de manera constante, mientras que otras personas lo hacen por un rato y lo dejan para hacer otras cosas. En algunos casos el liderazgo en social media será constante, pero en otros casos, la mayoría, el liderazgo y la influencia vendrán de cualquiera, en cualquier espacio de tiempo y lugar que exijan las necesidades y circunstancias del momento.

La habilidad de social media para brindar liderazgo e influencia escalable es el factor clave que está formando la estructura social de nuestro mundo. Es importante saber que hay democracia en las oportunidades, que las tomemos. En la Web social, el que no se mueve, no sale en la foto.

Fuente: Rosaura Ochoa Blog

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