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Entrevista a Don Tapscott

In Derecho a Replica on 17 diciembre, 2010 at 3:00 PM

Don Tapscott es el creador de Wikinomics, un libro de culto en la economía digital, y un luchador contra la brecha digital, la frontera que hay entre los que tienen acceso a la Red y los que no. Recorre el mundo impartiendo conferencias. Estuvo en España y el diario El País lo entrevistó.

¿Cómo ayuda la tecnología a dar recursos a quién no los tiene?

Todavía hay una gran brecha digital, se va cerrando, pero existe. Gracias a los móviles hay lugares donde no hay agua potable ni electricidad pero sí cobertura de móvil. Gracias a eso se puede informar y tomar mejores decisiones. Si se tiene acceso se abre un mundo de posibilidades. El 80% de las nuevas empresas depende de Internet y tiene menos de cinco años. El mundo de los emprendedores se ha acelerado, son el verdadero futuro. La web proporciona una verdadera meritocracia. Se crea lo que denominé ‘ideagora’, un lugar para participar de la sociedad y de la economía.

En España tenemos un problema con los mayores de 45 años que se quedan sin trabajo pero no tienen una formación digital, ¿qué sugiere para solucionarlo?

El primer problema es la falta de jóvenes. Hay que aumentar la tasa de natalidad. Además la educación es mucho más barata ahora. Las universidades en Estados Unidos están perdiendo su poder. El 80% de los másteres de negocios son online y se imparten en Asia. ¿Por qué iría alguien a una clase con 300 personas si lo puede hacer en casa y, además, el profesor le contesta por correo?

En sus libros suele hablar de compartir ideas, sin embargo, no es algo que suceda en el día a día. ¿Cómo se puede impulsar que esto suceda?

Compartir una idea no es comunismo. Al contrario, es capitalismo, del bueno, del mejor. Es la mina de oro. Tengo un vecino que hizo un reto a partir del mapa de unos terrenos que compró. Quería buscar oro en ellos pero no sabía dónde hacerlo. Ofreció medio millón de dólares a quién le ayudara. Lo pagó, muy a gusto además. Supo de nuevas técnicas de extracción de oro y su empresa paso de tener un valor 19 millones de dólares a 10.000 millones de dólares. Ahora tengo un vecino muy rico. No es cuestión de compartir todo pero sí de dejar de pensar como un solo ente y pensar como un colectivo. Nike ha mejorado mucho desde que creó GreenXchange, unaplataforma que promueve iniciativas sostenibles y colectivas.

En España, todavía tímidamente, comienzan a verse iniciativas de datos abiertos (Open Data) en Gobiernos regionales, como el del País Vasco, ¿qué beneficios aportan?

Es mejor que bueno. Cambia la naturaleza de los Gobiernos y su sentido. En Madrid, por ejemplo, el Ayuntamiento y la policía saben perfectamente cuáles son los puntos críticos donde hay accidentes de tráfico. Podrían liberarlos, decirlo, y que alguien lo metiese en un mapa de Google. En dos días comenzarían a salvarse vidas. El coste es cero, pero el ahorro es grande. Así hay montones de ejemplos: negocios, sanidad, seguridad… Los datos en bruto, tal cual, convierten a la administración en una plataforma, en un aliado. Liberar datos es lo justo. Si lo pagamos entre todos, ¿por qué no nos devuelven lo que nos pertenece? Una vez que cumplen su función, que también digan qué conclusiones sacan. Que nadie lo confunda con la privatización. Es lo contrario. Es el nuevo valor público, de todos.

La gestión sería más transparente, ¿cree que la gente confiaría más en sus dirigentes gracias a ello?

Exacto. Por un lado verán los rédito. La luz es el mejor desinfectante. Si están desnudo, si el gobierno no hace nada, se sabrá. Por otro lado, si eres transparente, eres digno de confianza.

¿Qué piensa de la publicación de cables de Wikileaks?

Ahora mismo Wikileaks está dando información de países. Lo siguiente son los bancos y las grandes corporaciones. Entonces sí que vamos a hablar, mucho más, de transparencia. Va a cambiar por completo la relación entre las empresas y sus clientes. Van a ser más responsables con la sociedad. Gobiernos y empresas tienen derecho al secreto, por supuesto, no se trata de contar todo pero sí de hacerlo mejor, de ser responsables con la sociedad. Los que ponen en el punto de mira a algunos cables concreto o Assange se confunden. Tiene que servir para reflexionar y que cada institución reflexione sobre su integridad. Como dije, el la luz aclara todo. Habrá regulación ciudadana. La sociedad controlará la calidad de los servicios. Imagina una sociedad formada y con acceso a la información. Eso sí será un mundo mejor.

¿Cree que el iPad es tan revolucionario?

No, es solo un aparato más. Novedoso, claro, pero no es algo que cambie la comunicación. El móvil sí es revolucionario. La tercera pantalla está cambiando el mundo. La primera fue la televisión. La segunda es el ordenador. La tercera está dando acceso a un nuevo entorno a gente que no tendría oportunidades de desarrollo.

Fuente: El País

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Periodista pasante en crisis

In Malas Viejas on 3 diciembre, 2010 at 2:28 PM

El periodismo es una profesión de riesgo. El mayor de ellos es el de morirse de hambre. Suele el común general idealizar al periodista como una especie de Superman quijotesco de las libertades, siempre dispuesto a desfacer entuertos, defender al menesteroso frente al potentado, y sacar brillo a la verdad con las teclas de su portátil. Y desconoce que la principal preocupación del periodista moderno es llegar a fin de mes.

Dice Enric González, el mejor columnista de la prensa española, que la creciente precariedad del periodista no es ni más ni menos grave que la de cualquier otro oficio, dígase albañil o corredor de seguros, con la diferencia que solo el informador tiene al alcance papel de prensa u ondas hercianas para contarlo.

No seré yo quien le lleve la contraria al gran Enric. Tan solo haré la salvedad de que el reportero, por razón de su profesión, se codea cotidianamente con jerarcas, sean políticos, jueces o directivos de empresas. ¿Cómo no le va a temblar el pulso al humilde tribulete que lleva una dieta rica en chóped y es incondicional del Lidl y del Ikea al preguntar por sus chanchullos al cacique político de turno o al ejecutivo millonario que le convoca en el Ritz y le agasaja con percebes de Roncudo?

Claro que la crisis golpea por igual a los de abajo, pero el operario de la cadena de montaje no come con el dueño de la General Motors (ahora creo que es Obama) que le cierra la planta. Sufre con los suyos la desgracia y tiene a salvo su identidad de clase.

La dicotomía de saberse generalmente miserable en lo personal mientras a cada rato charla o almuerza con la élite que gobierna el mundo le crea al periodista una zozobra existencial. Ser un pobre diablo y tener la necesidad deontológica de sentirse influyente conduce a una paradoja sobre el poder casi tan irresoluble como a la que llegaron los escolásticos al plantearse la omnipotencia de Dios. Se dijeron que ya que Dios lo podía todo, podría crear una piedra tan grande que ni Él mismo pudiera levantar. Ahora bien, al no poder alzarla dejaría de ser omnipotente.

La justificación del periodismo es ser un contrapoder frente a los que tienen realmente el poder. Pero ¿cómo hacerlo estando en la base de la jerarquía social y laboral, despreciado cuando no vapuleado por la opinión pública por la que se quiere velar?

Con todo, el mileurismo no es la principal singularidad del periodismo moderno. La sustancial es que la mercancía con la que trabaja, la noticia, ha dejado de tener valor y está al alcance de todos. Le llaman periodismo ciudadano. Y consiste en que cualquier hijo de vecino con un móvil con cámara de más de tres megapíxeles puede convertirse en reportero estrella. Graba el vídeo o la foto y lo sube a YouTube. Si encima lotwittea puede aspirar al Pulitzer. De esta forma, se ponen a la misma altura las matanzas de la revuelta iraní y los vídeos de primera de la despedida de soltero del cuñado.

Antes el periodista era celoso de su primicia, su razón de ser. Tal era la ansiedad por alcanzarla que cuando no existía, se la inventaba. El británico Evelyn Waugh escribió en 1938 ¡Noticia bomba!, una deliciosa novela en la que un grupo de periodistas, tan borrachines como escépticos, son enviados a cubrir un conflicto en un país africano y, como allí no pasa nada, se dedican a inventarse noticias sobre una presunta revolución, rivalizando en disparates para ganarse el favor de lectores y editores.

Waugh no podría ya escribir su novela. Primero porque la CNN se haría con la exclusiva. Pero sobre todo porque las grandes noticias ya no se las inventan los periodistas, sino los gobernantes. Que se lo digan si no al trío Bush, Blair y Aznar con aquellas terroríficas armas químicas de destrucción masiva que resultaron ser polvitos de Ariel con Actilift y provocaron la invasión de Irak. Y no digamos de la crisis que nunca existió para Zapatero. O las que están ahora tan de moda: lo peor de la recesión ha pasado ya y los bancos gozan de buena salud.

Menos mal que la profesión es cada vez más saludable. Ya no hay una botella de whisky escondida en el cajón y mucho menos esos purazos de humo pestilente que se fumaban nuestros predecesores para celebrar una buena exclusiva. El nuevo periodista está abonado a la manzana (Apple, en inglés) y al Aquarius. De hecho, yo les llamoperiodistas Aquarius. Son amables con el poder, sus preguntas nunca incomodan y sus crónicas suelen tener la misma fuerza que la bebida isotónica. A veces hasta aplauden al final de las intervenciones.

Hay un escalón por debajo. El del periodista figurante, ese que va a las ruedas de prensa donde no se admiten preguntas. Viéndoles ahí, rodeando el atril desde donde suelta su perorata el político, me recuerdan a esos muñeco-tes de latón que les ponen a los futbolistas en los entrenamientos para ensayar las faltas. ¿Se imaginan que a los abogados se les prohibiera hablar en el juicio en defensa de sus clientes?

Los métodos de trabajo también han cambiado. Decía mi primer redactor jefe que el periodista siempre tiene que tener las dos manos ocupadas. La una en el teléfono, y la otra con el boli (él tenía siempre las suyas en el whisky y en el puro). Al reportero moderno ya solo le hace falta una mano: con la que maneja el ratón o twittea con el móvil. Las primicias no se las aportan las fuentes sino Google (aunque etimológicamente eso sea imposible, puesto que si ya están ahí, son primicias de otros) y las crónicas no se escriben, se twittean. Y es que ya no se buscan lectores sino seguidores.

Ese periodismo epiléptico de corta y pega en 140 caracteres me remite a la reciente declaración de principios de Calamaro acerca de Twitter (la encontrarán aquí). Ahora bien, a diferencia del cantante, que presume de llevar codeándose décadas con la élite del rock, yo no soy más que un periodista del montón y un paseante. Así que me voy con mi crisis a otra parte.

Fuente: El País

Entrevista Rolling Stone a Barack Obama

In Derecho a Replica on 8 octubre, 2010 at 9:09 AM

Barack Obama es Presidente de los Estados Unidos, hijo de un economista keniano y una antropóloga estadounidense, y fue elegido en 2009 Nobel de la Paz. Para enfrentar las próximas elecciones legislativas se acerca a los famosos del hip hop, saldrá en MTV y en esa estrategia de captar a los votantes de entre 18 a 30 años es que se enmarca la entrevista que dio a la revista Rolling Stone. Habló sobre la guerra, la economía, lo que se juega en noviembre y también sobre música.

Rolling Stone ya había entrevistado a Barack Obama dos veces, ambas en su avión de campaña: la primera en junio de 2008, a pocos días de haber obtenido la nominación por el partido demócrata, y la segunda en octubre, un mes antes de las elecciones.

En relación a la colaboración de la oposición durante su gestión asegura que esperaba mejor comportamiento republicano. “Suponíamos que todo el mundo iba a estar dispuesto a colaborar, porque existía una amplia probabilidad de que sufriéramos un colapso financiero y de que el país entero se sumiera en una depresión. El paquete de recuperación que diseñamos se basó en la idea de que no debíamos rechazar ninguna idea por motivos ideológicos, por lo cual un tercio del paquete se destinó a rebajas impositivas. Pero la estrategia que los republicanos iban a adoptar sería básicamente mantenerse a un costado, tratando de poner el palo en la rueda, en base a la suposición de que, debido al tamaño y al alcance del paquete de recuperación, la economía no mejoraría mucho, ni siquiera en 2010, y que les convenía más responsabilizarnos por eso que cooperar con nosotros para tratar de solucionar el problema”.

¿Cómo se siente con el hecho de que día tras día ataca ferozmente cada cosa que propone?

“No me sorprende, para nada. Eventualmente logramos agotarlos, así que finalmente conseguimos que se aprobaran leyes importantes, algunas de las cuales no han recibido demasiada atención: la ley de reforma de las tarjetas de crédito, o la legislación antitabaco, o las leyes para prevenir el fraude inmobiliario e hipotecario. Pudimos convencer a dos o tres republicanos que querían hacer lo correcto. Pero las demoras, las clausuras, y las obstrucciones sin precedentes que ocurrieron en el Senado tuvieron consecuencias. La gente pensaba: “Uh, Obama dijo que iba a venir e iba a cambiar Washington, y es lo mismo de siempre, con las peleas de siempre”. Se ha creado una atmósfera de incredulidad en la gente, que antes de las elecciones tenía esperanzas y que ahora quizás se siente defraudada y dice: “Al final, es más de lo mismo”.

Tea Party es un movimiento que nació en los primeros meses del año 2009 como respuesta al paquete de estímulo fiscal o Ley de Reinversión y Recuperación. Es básicamente un grupo de presión, enfocado en una política conservadora fiscal, y definido por el originalismo, es decir, la vuelta a los orígenes de Estados Unidos.

En relación a esto Obama dice que “hay algunos aspectos del Tea Party que son poco más oscuros, que tienen que ver con sentimientos xenofóbicos o con cierta preocupación por lo que yo represento como presidente. De manera que me parece que es difícil definir el Tea Party como un todo, creo que todavía está en proceso de definirse a sí mismo”.

El 44º Presidente define y entiende el escenario interno que en términos de crisis tiene repercusiones difíciles. “No hay duda de que existen enojos, frustraciones y preocupaciones genuinos en la gente en general respecto de la peor crisis financiera que hemos vivido desde la Gran Depresión. Tenemos que tener en cuenta que esta recesión es peor que la que Ronald Reagan sufrió en los ochentas, la recesión de 1990-91 y la de 2001 combinadas. Su alcance ha sido muy profundo. Este electorado recibió un golpe muy duro, y eso siempre afecta nuestras políticas. Pero a causa de la capacidad de muchos grupos con muchos recursos económicos para canalizar ese enojo -y en mi opinión, para manipularlo en su interés-, esto se está convirtiendo en una fuerza política considerable de cara a las elecciones”.

Casi como tema de eterna moda, en EEUU también se viven momentos particulares en la relación del gobierno de y los medios, en este caso con una de las cadenas mas poderosas del mundo.

¿Qué piensa usted de Fox News? ¿Piensa que son una institución positiva para los Estados Unidos y la democracia?

[Risas] “Mire, como presidente juré respetar la Constitución. Y parte de esa Constitución es respetar la libertad de prensa. En este país, tenemos una prensa que tradicionalmente se ha caracterizado por expresar sus propias opiniones. La época dorada de la prensa objetiva fue un período de tiempo muy breve en nuestra historia. Antes de eso, había gente como Hearst, que usaba sus diarios muy intencionadamente para promocionar sus ideas. Creo que Fox es parte de esa tradición. Es parte de la tradición que tiene un punto de vista muy claro e innegable. Es un punto de vista con el que no estoy de acuerdo. Es un punto de vista que, en último término, resulta destructivo para el crecimiento a largo plazo de un país que tiene una clase media muy dinámica y que es competitivo en el mundo. Como empresa ha sido enormemente exitosa y sospecho que si le preguntaran a Rupert Murdoch cuál es su primera preocupación diría que es el éxito de Fox.

La gestión del primer presidente negro del país del norte ha sido hasta criticada en el seno de su propio partido y entre sus seguidores, pero frente a esta potencial desilusión cuenta que “cuando hablo con demócratas de todo el país, les digo: “Gente, despiértense. Hemos logrado muchas cosas en las circunstancias más adversas imaginables”. Llegué al poder y tuve que evitar una Gran Depresión. Reparar el sistema financiero para que funcionara y ocuparme de dos guerras. En medio de todo eso, di fin a una de esas guerras, al menos en términos de operaciones de combate. Conseguimos aprobar legislación histórica en materia de salud, una reforma histórica de las regulaciones financieras y gran cantidad de victorias en el ámbito legislativo de las que la gente ni siquiera se da cuenta. Logramos recuperar miles de millones de dólares que iban a los bancos y a intermediarios a través del programa de préstamos a estudiantes, y ahora ese dinero está yendo directamente a esos estudiantes para ayudarlos a pagar la universidad. Ampliamos los servicios sociales más que nunca. La ley de recuperación constituye la mayor inversión en materia de investigación y desarrollo de nuestra historia, la mayor inversión en infraestructura desde Dwight Eisenhower, la mayor inversión en educación -y todo eso combinado, por cierto, con una reforma educativa que no habíamos visto en este país en los últimos 30 años- y la mayor inversión en fuentes energéticas sustentables”.

Interesante es su análisis en torno al escenario ambiental que de manera global enfrentamos. “El cambio climático puede potencialmente tener consecuencias devastadoras en la gente de todo el mundo, y en que tenemos que hacer algo al respecto. Para hacer algo al respecto, vamos a tener que movilizarnos a nivel nacional, y vamos a tener que movilizarnos a nivel internacional. Las inversiones que estamos haciendo en investigación y desarrollo en materia de energía sustentable van a ser muy importantes si queremos cumplir con lo que nos propusimos. ¿Estoy satisfecho con lo que hemos logrado? De ninguna manera”.

Como tema ineludible, Obama, también dedica unos párrafos de esta charla de hora y media a la situación en Afganistán:

“Lo cierto es que todavía no podemos hablar de fracaso. Tampoco de éxito. Hemos logrado progresos en términos de crear una línea de seguridad alrededor de Kandahar, pero no hay duda de que Kandahar todavía no es un lugar seguro, como tampoco lo eran Mosul o Fallujah en ciertas fases de la guerra de Irak”.

“Idealmente, lo que tendría que haber pasado debería haber sido no ir a Irak. Luego de nuestra victoria en 2001, si nos hubiéramos concentrado en reconstruir Afganistán, y si hubiera habido más cooperación diaria y directa con los karzai y su gobierno, no nos encontraríamos ahora en esta situación.

Ahora bien, tengo que jugar con las cartas que me tocaron. En un mundo ideal, no habría heredado un déficit de u$s 1.300 billones y la peor recesión desde la Gran Depresión. Pero hay que trabajar con lo que hay”.

Con el carisma que lo caracteriza, Obama recorre el Salón Oval con soltura en medio de chistes y hasta cuenta la música que lleva consigo a cada momento.

“Mi iPod tiene unas dos mil canciones y es una gran fuente de placer para mí. Creo que sigo escuchando bastante más la música de mi infancia que cosas nuevas. Todavía escucho mucho a Stevie Wonder, a Bob Dylan, a los Rolling Stones, mucho R&B, mucho Miles Davis y John Coltrane. Ésos son los clásicos.

También escucho mucha música clásica. No soy un gran fanático de la ópera al punto de ir a escucharla en vivo, pero hay días en los que María Callas es justo lo que necesito.

Gracias a Reggie [Love, el asistente personal], he ampliado mi gusto por el rap. Antes, solía escuchar sobre todo a Jay-Z, pero ahora escucho un poco a Nas y a Lil’ Wayne y también otras cosas, pero no diría que soy un experto. Malia y Sasha están llegando a una edad en la que empiezan a hacerme escuchar cosas. La música sigue siendo para mí una fuente de alegría, y a veces de consuelo en días difíciles”.

Barack Obama tiene por delante el examen legislativo al que todo mandatario se enfrenta en medio de su gestión, del resultado de la misma dependerá la potencia que pueda darle a la parte final de su mandato. Para muchos la ilusión se ha desvanecidos, otros le guardan esperanzas y para algunos no podrá cambiar mucho mas de la política norteamericana. Al ritmo de ese viejo clásico de Miles, Walkin‘, Obama sigue intentado.

+ Entrevista completa

De la Sota llama a imitar el modelo de Brasil

In Derecho a Replica on 3 octubre, 2010 at 1:47 PM
Nadie puede negar que José Manuel De la Sota tiene una gran trayectoria política, al menos desde el tiempo en el que milita dentro del Peronismo y las distintas funciones públicas que ha desarrollado. Maduro, suave y calculador para hablar, plantea imitar el modelo político – económico de Brasil con las particularidades argentinas.

El dos veces gobernador de Córdoba apareció en conferencia después de mucho tiempo.

 

Desde aquel viejo movimiento conocido como “Renovación peronista” en la década de 1980 hasta hoy, De la Sota fue Diputado Nacional por Córdoba, Embajador en Brasil, Senador Nacional y Gobernador de la provincia de Córdoba desde diciembre de 1999 hasta el 2007, reelecto en 2003.

El escenario político cordobés actualmente observa detenidamente sus movimientos, porque se sabe que en de él dependen los rumbos que tome el PJ provincial, con respecto al Kirchnerismo y las elecciones presidenciales de 2011. Invitado por la Universidad Siglo 21 habló en términos internacionales del escenario que viene y lo que convendría tener en cuenta según su óptica.

Lula le recomendó para unos años de la función pública, cuenta el cordobés.

Simpatizante declarado del modelo brasileño, hace ya un tiempo, De la Sota evitó las calificaciones a sus “contrincantes” de la política local, criticó en términos genéricos a lo que sucede a nivel nacional y se limitó a explicar los fundamentos en los que se debería basar la política industrial nacional.

Asegura que en estos tres años sin función pública ha aprendido de la gente y la realidad; dentro del espectro político de Brasil ha podido ver lo que el llama una revolución en paz; y que el futuro nada debería tener que ver con el show de bajezas que caracteriza a la clase política argentina.

“El que gobierna tiene que entender que cada hora que pasa sin resolver un problema, le corre en contra”.

Sobre liderazgo, comercio exterior y producción industrial de distintas índoles habla De la Sota en la siguiente entrevista institucional que le realiza Roberto Avilia.

+ Excelente post sobre la situación de Brasil

El conflicto del campo: dónde estuvimos y en dónde estamos

In Derecho a Replica, Exclusivos on 29 julio, 2010 at 12:12 PM

Por Alejandro Castagno

Luego del voto no positivo de Julio Cobos para la resolución 125 que reglamentaba acerca de las retenciones al sector agropecuario, la sociedad y la clase política entraron en un letargo acerca de la cuestión. Entre la conformidad y el calculo constante el sector del Campo y el Gobierno Kirchnerista entraron en “tregua” aunque el conflicto resurgió en ciertas ocasiones pero nunca lo suficiente como para que sostenerse en la agenda.

La soja sigue en discordia acerca de las retenciones. No hay consenso opositor

El contraste en La Rural - LN En Foco Blog

Hoy en día el tema vuelve a tener exposición mediática, o retomada con más energía. Esto es asi por la realización de la Exposición Rural en Buenos Aires y la intención de la oposición de buscar que no se prorroguen las facultades del Gobierno para fijar retenciones (atribuciones que vencen el próximo 24 de agosto).

Se empiezan a ver los primeros movimientos. La mayoría de la oposición proclama por una nuevo sistema o mapa de retenciones en el país. El problema es, como se evidencia, si dentro de este mismo arco de partidos políticos existe un consenso para logar una propuesta unificada.

Vemos posiciones que van desde la eliminación de todas las retenciones, hasta aquellas que piden discriminar las de la soja y regularla (segmentación). Esto puede hacernos recordar aquellos discursos de madrugada en el Senado de la Nación coronada con el voto que no fue positivo.

La situación por parte de la Comisión de Enlace que agrupa a las cuatro entidades del campo tampoco aparece sencilla. En estos últimos días trató de acercarse a una propuesta unificada, y se pudo comprobar la existencia de roces que pasaron por el lado de la Sociedad Rural (SRA) y la Federación Agraria (FAA).

La implementación de segmentaciones, zonas periféricas y la soja generaban ciertas dificultades de acuerdo. Pero sin duda, aunque cueste creerlo, la FAA de Eduardo Buzzi logró imponer en las discusiones muchos temas hasta ahora no tenidos en cuenta o contrarias a la posición de la SRA. También esto deriva en muchos resquemores y desconfianzas entre las dos entidades, ya que la SRA no quiere perder su poder dentro de la frágil alianza.

Miembros de la Comisión de Enlace

Así se podría llegar a hacer un pequeño esquema de alianzas en cuanto a proyectos de retenciones, por un lado la SRA con su propuesta de retenciones cero apoyadas por el PRO y la Coalición Cívica, mientras que la idea de retenciones segmentadas de FAA tendría el aval del Peronismo Federal y del Partido Socialista. Mientras tanto en la UCR se encuentran divididos por las dos propuestas.

El que todavía no se ha expresado claramente es el Gobierno. Todo hace pensar que debido a su postura de 2008 no tendría que ver con malos ojos una propuesta de segmentación, pero todo intento de controlar las retenciones por parte del Congreso ya tiene una respuesta negativa de su parte.

Se considera desde el poder del Ejecutivo a las facultades sobre las retenciones como una herramienta fundamental para la gestión. Gran parte de la economía nacional se ve influenciada por el manejo y adquisición de las retenciones, principalmente el comodity de la soja.

Es así como llegamos a que en esta mitad del año el tema de las retenciones volverán a aparecer en debate, los políticos van tratando de posicionarse, sin dejar de ver el caudal de votos de este sector y su importancia. Sin ser ingenuos y hablar también de buscar un debilitamiento de poder del Gobierno.

Mientras tanto las entidades agropecuarias tratan de aprovechar este momento de atención, y continuar tratando de lograr una unidad que parece más ficticia que real. El plano de la política y la sociedad se encuentran frente a otro desafío de lograr conciliar intereses y de reparto de dinero, sin olvidarnos de la cuestión de la intervención del Estado. En la economía el precio de la soja sigue marcando parte importante del rumbo, por ahora los vientos están tranquilos.

+ La Mesa de Enlace y la Oposición sin acuerdo sobre como bajar las retenciones.

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Las democracias latinoamericanas y la responsabilidad ciudadana

In Exclusivos on 23 julio, 2010 at 10:08 AM

Por Gabriel Márquez

Entre Washington y Chavez se debate Latinoamérica y sus ciudadanos, que deberán ser parte responsables de los cambios que pretendan para sí en la política de sus países.


Frecuentemente, los ciudadanos, o mejor dicho las personas, nos quejamos; mucho. Esto no es ninguna novedad, pero, también, así como siempre tenemos una excusa para protestar deberíamos pensar concretamente: ¿Por qué protestamos? ¿A quien dirigimos nuestras protestas? Y lo mas importante, aunque algunas veces seamos escuchados (las menos) y nuestros problemas se resuelvan, siempre encontramos algo que nos molesta, algo que cambiar.

En primer lugar hay que resaltar algo fundamental, la necesidad de cambio es intrínseca al ser humano, y esa necesidad se manifiesta permanentemente durante nuestra existencia en este mundo; es decir, somos animales subjetivos, dotamos de forma a todo lo que vemos, sentimos y experimentamos, y, de esta manera, desarrollamos puntos de vista diferentes, tan distintos que, cuando enfrentamos un dilema social, y a la hora de exigir la solución, somos tendenciosos y esperamos que esa exigencia; que se canaliza a través de una acción en forma de respuesta concreta y precisa, sea en la forma y tiempo que nosotros esperábamos para así sentirnos satisfechos (solo de momento) para luego mudarnos al próximo problema, a la próxima cuestión.

Ahora, ¿Esta mal protestar y exigir? No, al contrario, seria preocupante si no lo hiciéramos y es un deber, más que un derecho, reclamar y observar los problemas de nuestra sociedad, sobre todo cuando podemos disfrutar ese privilegio estando en democracia.

El problema surge cuando los “elásticos” democráticos, y el “resorte” representativo (para ser absolutamente grafico) fallan al ser exigidos, se cortan, e incapaces de responder, tornan la problemática social en un dilema insoluble, haciendo que la sociedad se impaciente, perdiendo a veces, mucho mas que la compostura.

¿Por qué fallan las instituciones? La cadena de soluciones, es como un plan bien elaborado, aceitado y ensayado, para que a la hora de ofrecer una respuesta, esta sea la correcta y concreta; sin embargo, la realidad nos muestra lo opuesto: improvisación, inacción, desorganización, lentitud y tantos otros adjetivos, malos, por cierto.

La democracia latina, hija del paternalismo, la fragilidad política, y la corrupción,  sufre de estos problemas, que parecen mas del terreno de la psicología que de la ciencia política, pues, resurgen, inexplicablemente, entre tanto y tanto; populismos por aquí, ultra conservadurismos por allá, neoliberales por aquí, “socialistas caribeños” por allá.

Toda esta maraña de pseudo democracias, complica el surgimiento de lo único que se necesita para conseguir respuestas, para reactivar la cadena de soluciones y para empezar a satisfacer demandas justas y pertinentes: un plan a largo plazo.

Aparentemente los latinoamericanos somos enemigos del largo plazo, no nos place, somos “espontáneos” y como todo lo espontáneo algunas veces es milagroso y otras desastroso pero siempre, inconcluso e incompleto fallando tarde o temprano.

Chile parece haber dado un paso importante hacia el largo plazo. Desde la vuelta a la democracia, el país trasandino decidió seguir un camino coherente, y aunque, a veces se plantearon problemas, incluso estructurales, el pueblo y el gobierno chileno pudieron adaptarse y hoy marcan tendencia como el país latinoamericano mas conectado con el mundo.

También Brasil parece haberse dado cuenta de que el éxito económico y el desarrollo social se consigue a través del esfuerzo y la constancia, posicionándose de esta forma como el líder económico y geopolítico de la región, evitando las soluciones “mágicas” y los abruptos virajes de timón.

Por el otro lado tenemos a Argentina, Bolivia, y Venezuela, que en un lapso de 20 años pasaron de tener gobiernos neoliberales a: casi de izquierda, muy de izquierda y extremadamente de izquierda respectivamente. Estos cambios, dirán algunos, se dieron por la exigencia del “pueblo”, un pueblo oprimido por recetas neoliberales salvajes y el Consenso de Washington.

Quizás sea cierto, pero no menos verdadero es que ese pueblo fue manipulado con promesas artificiales, con recetas mágicas y soluciones instantáneas que finalmente, mas temprano que tarde terminan fracasando y propiciando que ese mismo pueblo que los puso en el poder, exija, que dejen el gobierno por otro que les venda habichuelas, tal vez mas coloridas y mas tentadoras.

Se preguntarán, estimados lectores, ¿si estoy a favor del Consenso de Washington y en contra del socialismo “del siglo XXI” de Hugo Chávez?

Pues, no, y si. No estoy a favor de las directivas del Consenso de Washington, porque su adopción fue consecuencia directa de nuestra inmadurez política y de los cambios de dirección bruscos que vengo criticando, y si, estoy en contra del chavismo, o cualquier forma de gobierno que atropelle las instituciones, sea de derecha o izquierda.

Vemos, de una manera extremadamente amplia, que el origen de los problemas excede nuestro propio medio, y es estructural, es orgánico, sistémico e inherente a la ingeniera política que se propagó por America Latina en sus casi 200 años de historia.

Ahora, ¿Todo esta perdido? ¿Estamos condenados a padecer in eternum a nuestros ineficaces gobernantes? No. Tenemos que seguir exigiendo, protestando, con conciencia ciudadana y participación activa.

Comprometerse es la solución, es el primer paso, si no hay compromiso la misma parsimonia va a continuar, nadie nos va a solucionar los problemas mágicamente, pues, estos están enterrados en lo mas profundo de un sistema de por si inexpugnable,  cuando exigimos tenemos que ser articulados, en vez de exigir uno por uno, exijamos juntos, en vez de protestar en voz alta, protestemos con el ejemplo, en vez de ser individuos, seamos una sociedad.

Por eso la próxima vez que protestemos por algo, recordemos que los problemas hay que tomarlos en nuestras manos, porque solo nosotros podemos iniciar la depuración que la política latinoamericana necesita, nuestras herramientas son el voto, la organización, la honestidad y la honradez, porque solo alguien que sabe lo que es trabajar duro para conseguir un plato de comida, ropa y un techo para sus hijos, puede tener la pureza de conciencia y la ética suficiente para exigir que le llegue lo mismo de sus gobernantes, esto es, esfuerzo, trabajo duro y sobre todo, moderación. Esta en nuestras mentes y en nuestras manos.

Cobrar al pueblo la crisis de los banqueros

In Malas Viejas on 10 julio, 2010 at 12:55 PM

Enfrentados por los efectos de una crisis creada por los estratos más acaudalados, los del G-20 decidieron pasarles la factura a los más pobres y vulnerables.

Durante la cumbre del grupo de los 20 países más desarrollados (G-20), celebrada en Toronto, mi ciudad se sintió como el escenario de un crimen. Y los criminales se están fundiendo con la noche, huyendo de la escena.

No, no estoy hablando de los chicos de negro que rompieron ventanas e incendiaron patrullas policiales. Estoy hablando de los jefes de Estado que destruyeron las redes sociales de seguridad social y quemaron buenos empleos en medio de una recesión.

Enfrentados por los efectos de una crisis creada por los estratos más acaudalados y privilegiados, decidieron pasarles la factura a los habitantes más pobres y vulnerables de sus países.

De qué otra forma podemos interpretar el comunicado final del G-20, que no incluye siquiera un mísero impuesto sobre los bancos o las transacciones financieras, pero dice a los gobiernos que recorten sus déficits a la mitad para 2013.

Ajustes y más ajustes.

Se trata de un recorte enorme e impactante y debemos ser muy claros en cuanto a quién pagará el precio: estudiantes que verán un deterioro adicional en su educación pública, mientras sus cuotas de los colegios aumentan; jubilados que perderán sus beneficios duramente ganados; trabajadores del sector público cuyos empleos serán eliminados. Y la lista continúa.

Ese tipo de recortes ya empezaron en muchos países del G-20, y están a punto de empeorar. Reducir a la mitad, por ejemplo, el déficit proyectado de Estados Unidos -de no imponerse un aumento impositivo sustancial- significaría un ajuste fenomenal de unos 780 mil millones de dólares.

Los recortes están ocurriendo por una sencilla razón. Cuando el G-20 se reunió en Londres en 2009, en el peor momento de la crisis financiera, los líderes no lograron unirse para regular el sector financiero con el fin de que este tipo de crisis no vuelva a ocurrir.

Todo lo que recibimos fue una retórica vacía y un acuerdo de poner miles de millones de dólares de recursos públicos sobre la mesa para reforzar a los bancos. En tanto, el gobierno estadounidense hizo poco para que la gente pudiera conservar sus empleos y viviendas, así que además de causar una hemorragia de dinero público para rescatar a los bancos, la base fiscal se colapsó y creó una crisis totalmente previsible de deuda y déficit.

El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, convenció a sus colegas de que simplemente no sería justo castigar a las entidades financieras que se portaron bien y no crearon la crisis, pese al hecho de que los bancos de Canadá, muy bien protegidos, son rentables y podrían absorber con facilidad un impuesto.

Sin embargo, esos líderes no tuvieron tales preocupaciones acerca de la justicia cuando decidieron castigar a individuos inocentes por una crisis provocada por los operadores bursátiles de derivados, y los reguladores ausentes.

Cómo nació el G-20.

La semana pasada, The Globe and Mail, de Toronto, publicó un artículo fascinante acerca de los orígenes del G-20. La idea fue concebida durante una reunión en 1999 del ministro de Finanzas de Canadá, Paul Martin, y su colega de Estados Unidos, Laurence Summers.

Los dos hombres deseaban expandir el Grupo de los 7 (G-7), pero sólo a países considerados estratégicos y seguros. Necesitaban hacer una lista y, al parecer, no tenían papel a la mano. Así que, relatan los periodistas John Ibbitson y Tara Perkins, los dos hombres “tomaron un sobre de papel manila, lo colocaron sobre la mesa, entre ellos, y empezaron a trazar el marco de un nuevo orden mundial”. Así fue como nació el G-20.

La anécdota es un buen recordatorio de que la historia se hace por decisiones humanas, no por leyes naturales. Summers y Martin cambiaron el mundo con las decisiones que escribieron en el reverso de ese sobre. Pero no hay nada que diga que los ciudadanos de los países del G-20 deben acatar las órdenes de este club de miembros así seleccionados.

Hoy, trabajadores, jubilados y estudiantes han salido a las calles para protestar contra las medidas de austeridad en Italia, Alemania, Francia y Grecia, marchando frecuentemente con el lema “No pagaremos por su crisis”. Y tienen abundantes sugerencias acerca de cómo obtener recursos para enfrentar sus respectivos déficits.

Muchos piden un impuesto sobre transacciones financieras que frene un poco el dinero “caliente” y recaude fondos nuevos para programas sociales y a favor del cambio climático. Otros están demandando fuertes impuestos sobre los que contaminan el medio ambiente, que servirían para financiar el costo de enfrentar los efectos del cambio climático y dejar de lado los combustibles fósiles. Y poner fin a las guerras, que siempre es una buena forma de ahorrar costos.

El G-20 es una institución ad hoc carente en absoluto de la legitimidad de las Naciones Unidas. Dado que acaba de tratar de dejarnos con una enorme factura por una crisis en la que la mayoría de nosotros nada tuvo que ver, yo propongo que imitemos el ejemplo de Summers y Martin. Démosle vuelta al sobre y escribamos en el reverso: “Regresar al remitente”.

Por Naomi Klein

Fuente: The New York Times Syndicate y La Voz del Interior

Los que vuelven

In Derecho a Replica, Exclusivos, Jorge on 8 junio, 2010 at 12:52 PM

Por Santiago Jorge

España atraviesa una profunda crisis, ya empezaron los recortes y por supuesto quienes más sufren los ajustes son todos aquellos inmigrantes que se encuentran en dicho país.

Inmediatamente se me vinieron a la mente, los días de diciembre 2001; era un niño pero la piel se ponía como gallina cuando veía las imágenes de lo que pasaba en las calles, y nunca se borraron las palabras de los que hacían filas eternas en los consulados: “este país es una mierda, me voy”; “no sé como no hice los trámites antes, ahora me jodieron la plata del banco”; “acá no se puede laburar, cada 10 años revienta todo”; “no vuelvo nunca más, me robaron todos los ahorros”.

¿Doble nacionalidad real?

Después de un tiempo trabajando en el viejo continente, (donde no hay doble nacionalidad que valga, allí todos los nacidos en el sur del mundo son “sudacas”), muchos emprenden su vuelta al barrio que los vio nacer. Se los recibe con los brazos abiertos, y bien que así sea, pues ésta patria es muy generosa con todos nosotros, como lo fue también con nuestros abuelos o bisabuelos que llegaron a éstas tierras sin más nada que las ganas de progresar.

Entiendo que en el 2001 la situación era difícil, habíamos tocado fondo, a muchos no les quedo otra que buscar un nuevo destino, pero hay que reflexionar también, que si su país de destino los aceptaba, fue porque muchos años atrás en Argentina se recibió a sus ancestros nacidos en Europa.

Sucede que a veces, por coyunturas económicas y políticos de turno, nos la pasamos despotricando contra la Argentina, desvalorizando todo cuanto tenemos alrededor y dejando de lado las infinitas posibilidades que nos ofrece.

Nunca voy a poder olvidar las palabras de mi abuelo, que ante la insistencia de mi padre por presentar un amparo judicial y saltar el corralito bancario debido a su edad, este me comentaba más o menos así:

“¿Cómo le voy a iniciar un juicio a la Republica Argentina? Si todo se lo debo a ella: pobre y con 8 hermanos estudie en un colegio público, a duras penas pude estudiar y recibirme en la universidad pública y luego de muchas idas y vueltas, trabajé como juez y el Estado me pagó mi sueldo y jubilación hasta el día de hoy; litigar contra la Nación seria una herejía, a los 82 años no puedo ser más que un agradecido”.


Debemos tomar conciencia de las puertas que el país nos abre, y las oportunidades que nos brinda a diario.

¿Cuántos de nosotros fuimos a escuelas públicas? ¿Cuántos profesionales se formaron en las universidades nacionales? ¿Hemos concurrido alguna ves a  hospitales públicos aunque mas no sea a ponernos una curita? ¿Cuántos de nuestros padres trabajaron en relación de dependencia con la Administración Pública? ¿Cuántos vivimos y dormimos bajo un techo propio?

Yo mismo, en muchas ocasiones me he encontrado hablando pestes de la facultad a la cual asisto, criticando los mil y un defectos que posee, pero mirando mas allá, el día de mañana si tengo la suerte de recibirme y ejercer mi profesión, toda mi formación personal y académica se la deberé a ella, a la cual no he pagado ni un centavo, y a la sociedad entera que subsidio a través de los impuestos mis estudios.

Por ello, debemos tener mas cuidado en las palabras que utilizamos, por mas destierro que suframos o lejos que nos encontremos, porque quizá algún día nos toque volver al País al cual pertenecemos, y el que nos esperará con mucho o poco para ofrecernos, pero de brazos abiertos al fin, como fue y como será.

> Este autor es Columnista permanente de este Blog

“El Milagro” Sala: dos visiones

In Malas Viejas on 5 junio, 2010 at 12:43 PM

Milagro Sala se ha convertido desde Jujuy en una dirigente social y política de proyección nacional. Desde los estratos sociales mas bajos salió a convertirse en una dirigente gremial que se fue transformando en una “héroe” de la justicia social. Hoy se discute cuantos millones de pesos del presupuesto nacional maneja, su contacto directo con los Kirchner y su accionar entramado de denuncias de diferentes ilícitos.

El origen ideológico

El movimiento a favor de la emancipación indígena y de la abolición de la esclavitud más trascendente de la época pre revolucionaria en el Virreinato del Río de la Plata, fue el encarnado por José Gabriel Condorcanqui o “Tupac Amaru II”. Este líder indígena encabezó dos rebeliones, entre 1780 y 1783, y tuvo como zona de influencia el valle de Cuzco, el Alto Perú y la Quebrada de Humahuaca.

Estas insurrecciones, si bien no efectivas en si mismas, ya que no lograron ningún resultado concreto, si tuvieron la cualidad de inflamar los corazones revolucionarios a lo largo y ancho de los dominios españoles en America, poco antes de los acontecimientos de principios de siglo XIX. Hoy, este movimiento, tiene una autoproclamada “representante”, la dirigente con proyección nacional, Milagro Sala.

Nacida en la mas absoluta de las pobrezas, y padeciendo los pesares de la desigualdad durante toda su infancia y adolescencia, parecía incluso la persona perfecta para personificar el espíritu de Condorcanqui, por supuesto, agiornado a la época y con demandas sociales que contemplen a los desfavorecidos, incluso su nombre parecía augurarle, porque no, un lugar en la conciencia colectiva de los jujeños mas relegados en la escala social. Sin embargo la historia fue y, aun para otros, es distinta.

La llegada

No hay que ser el precisamente un analista político brillante, para darse cuenta que el camino de Milagro como interprete de la doctrina de reivindicación “Amarista” empezaría de la peor manera y desde la peor posición (ética, no social) imaginable.

Cuenta la “leyenda” que tras conseguir un trabajo en la municipalidad de la capital jujeña, Milagro se dio cuenta del potencial que tenía como dirigente, y que explotó ese potencial siendo una de las partes en disputa sobre el control de la barra brava de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, club que por aquel entonces militaba en primera división y movía varios miles de pesos por partido, se dice que es allí, donde Milagro comienza a probar las mieles del dinero y el poder.

Ya había pasado un lustro del siglo XXI y Milagro ya se hallaba asentada en la lucha sindical, desde el seno del peronismo local, Sala, habíase constituido en uno de los principales voceros de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) de la mano de la cual, había creado unos años antes el ahora “afamado” y siempre polémico movimiento barrial Tupac Amarú.

Sala y Kirchner

Pero fue el mismísimo Néstor Kirchner, que ante un Estado provincial ausente e incapaz de satisfacer siquiera las demandas mas básicas de la sociedad jujeña, encomendó a Milagro la titánica tarea de reivindicar y profundizar la doctrina del peronismo mas prebendario y de manejar un presupuesto de asistencia social multimillonario con la finalidad de taponar los agujeros que por entonces la administración provincial no podía tapar, desde la Organización Tupac Amaru.

Fue así que el “Milagro” se dio para su homónima, con fuentes ilimitadas de dinero, apoyo incondicional del gobierno nacional y con el gobernador de turno sentado a su derecha, empezó a crecer un fenómeno que tuvo y aun tiene todo tipo de aristas y condimentos.

El Poder

La polémica es siempre la misma, siempre se recae en aquella máxima maquiavélica de si el fin justifica los medios, y a la hora de analizar el fenómeno “Sala” esta parece ser el denominador común.

Entre sus detractores la critica es siempre brutal y despiadada, de igual forma, quienes reivindican a la dirigente lo hacen de manera incondicional y con la lealtad característica de  aquel que depende del otro para poder comer.

En el primero de los casos la crítica pasa por cuestiones muy puntuales y que, como muchas cosas en la Argentina, están a la vista de todo el mundo.

Sala junto a seguidores

La corrupción por supuesto es la primera de esas cuestiones, con un patrimonio millonario y un ejercito propio, la impunidad en el accionar de la dirigente esta presente en todos sus procederes, de esta forma “recupera” fabricas, “compra” lotes y terrenos y se “adjudica” obras y frecuencias radiales de manera absolutamente arbitraria, ignorando por completo el estado de derecho y utilizando todo su poder para satisfacer sus propios caprichos y antojos. Otra de las cuestiones vitales a la hora de analizar el fenómeno, es sin duda el potencial clientelismo.

Desde que la organización de Milagro se hizo cargo del reparto de los planes sociales “Jefes y Jefas de Hogar” y de la distribución de los bolsones de alimentos la cantidad de afiliados al movimiento barrial de Sala aumentó exponencialmente, llegando incluso a superar los cien mil afiliados, en una provincia con casi setecientos mil habitantes es un numero mas que considerable.

Otro de los puntos que los críticos a Milagro siempre utilizan como argumento es el numero de “guardaespaldas” de esta dirigenta (como le gusta que la llamen, al igual que nuestra presidenta) popular, que en el ultimo de los sondeos extraoficiales superaba al numero de policías provinciales, recordando que la policía es el brazo institucional que vela por la seguridad publica y el cumplimiento de las leyes, y si la policía es superada en numero por un ejercito de choque, muy poco probablemente pueda exigirle a la líder de este movimiento que cumpla con el estado de derecho y las leyes provinciales.

También creo necesario atender la otra campana, la de los que se muestran a favor de la líder barrial y escuchar los fundamentos que estos esgrimen.

La realidad es que nunca antes en la historia de la provincia se han emprendido y finalizado tantas obras de bien publico como en la era de Milagro, abriendo escuelas, centros deportivos, de recreación y la construcción de barrios populares; todo esto, destinado a los mas pobres, y es este accionar (no menor) el caballito de batalla de aquellos que defienden la gestión de Sala al frente del movimiento barrial Tupac Amaru.

Pero, como planteábamos con anterioridad, ¿es justificada la puesta en marcha de obras sociales sacrificando el estado de derecho, las leyes de propiedad que organizan la sociedad moderna y el acrecentamiento sistemático del patrimonio y del poder de quien las ejecuta? Eso, estimado lector, queda a su consideración.

> Ver mas de “Construyendo del Milagro” película documental de Miguel Pereyra.

¿El final?

Algunos vaticinan que el fin del “Milagro” vendrá de la mano de la desaparición del kirchnerismo, escenario a estas alturas poco probable, en primer lugar porque la contienda presidencial aun no tiene numero puesto y en segundo lugar, porque Kirchner ya adelantó se va a volcar a la transversalidad en caso de perder en Octubre de 2011, y sin duda uno de sus estandartes en ese caso será Sala.

Otros arguyen que depende de que la propia sociedad jujeña se canse de las demostraciones de poder paralelo de Milagro y de la abrumadora corrupción que esta últimamente ya ni se preocupa en ocultar.

Y por ultimo, y menos probable, que el hoy considerado por muchos corrupto e ineficiente estado provincial tome las riendas del bienestar social de sus conciudadanos, desplazando a Milagro como la administradora de los fondos que el estado nacional le destina, esto, poco probable debido a que es imposible dilucidar cual de los dos actores políticos tiene peor reputación hoy en día en el imaginario provincial.

La ministra Alicia Kirchner durante una visita a Jujuy, junto al gobernador Barrionuevo y Milagro Sala, dirigente con la que tiene una fluída relación.

Finalmente, otra opción, y la que parece mas probable por estos días, es que Milagro continúe ejerciendo el poder para policial y sustituyendo a la administración provincial en el reparto de planes que la Nación le gira, ya que Sala tiene muy buena relación con casi todos los hombres de la política jujeña, porque por supuesto no les conviene (a ellos y a su ambición personal) enemistarse con la gobernadora paralela de la provincia.

Y pensar que cuando, en ocasión de los festejos por el último ascenso del club Gimnasia y Esgrima de Jujuy a primera división, Sala entró en ropa interior al campo de juego desaforada, y un periodista sentenció, pobre mujer, seguramente tiene algún desequilibrio mental… Que equivocado que estaba.

+ “Mi oficina es el barrio, la villa, el asentamiento”

+ El Estado paralelo – La Nación

+ Entrevista a Milagro Sala – Página/12

+ Una nueva millonaria K – Misionlandia

> Milagro Sala en la Municipalidad de Palpalá, Jujuy “discutiendo” sobre la continuidad de una empresa de servicios.

El silencio de los inocentes

In Derecho a Replica, Exclusivos, Jóvenes Sueños, Malas Viejas, Tonti on 2 junio, 2010 at 10:30 AM

Por Danilo Tonti

Ahí están, en el lugar justo y en la forma indicada, sosteniendo el imperio. Son condición necesaria: si están, lo que aparenta es; si faltan, nada es lo que parece. Mulas de una historia no elegida, de un cuento jamás soñado.

Tanto se ha dicho y tanto se ha incomprendido de la pobreza, que de tanto que se la conoce pareciera no conocerse nada. Tantas hojas escritas por las mismas manos oscurecen las ideas, haciendo que lo que creen sea, que lo que sostienen se imponga.

Difícilmente existieran los héroes sin los villanos, los buenos sin los malos, los victoriosos sin los derrotados. Al fin y al cabo, somos lo que no son, lo que nos diferencia. Así, aquellos a los que la historia los relega a personajes de reparto, son tan protagónicos como aquellos héroes en condiciones tipos ideales.

Porque en su existencia se camufla un propósito ajeno: el de que estén donde están, para que otros sean lo que son.

Siempre me pregunto por qué hablamos de los “pobres” como dicotomía desprendida de los “no pobres”, y por qué, en cambio, no hablamos de los “no pobres” partiendo de los pobres. ¿Por qué no centrarnos en quienes, por su “funcionalidad” sistémica y por ser la evidencia estructural de un orden de exclusión, ocupan el rol central dentro de la sociedad?

¿Por qué no se invierte la mirada? ¿Por qué el “no pobre” es siempre el que mira, define, analiza y explica al “pobre”? ¿Acaso no puede el “pobre” mirarlo, interpelarlo, definirlo, construirlo, re-ubicarlo? ¿Será acaso que eso significaría desacreditar las estructuras más sólidas del sistema que nos gobierna?

En fin, fácil y liviano parece resultar analizar la pobreza -criminalizarla, estigmatizarla, marginalizarla-, sin ir nunca a quienes la generan, la perpetúan, la pintan de oscuro y la transforman en lobo. Sería bueno entender que no se trata de ver a los pobres, sino de mirar desde los ojos del pobre, para encontrar lo que desde donde estamos no vemos, o no queremos ver.

Pero ese momento de lucidez aún no llega, y seguimos aislándonos: los que más tienen en el country, los que menos en la villa. Alejándonos de nosotros mismos, cuidándonos de nosotros mismos. Aceptando, en la deriva de lo que nos toca, la rutina recetada, el mapa asignado.

Comprender la pobreza implica descubrir la intencionalidad -por acción u omisión- del sector hegemónico de generar, sostener y reproducir esa pobreza. Naturalizarla en un hecho cotidiano, desplazando la carga de la deuda y el error, volviendo causa la consecuencia y “peligroso” lo amenazado.

La rutina arrastra al olvido, el olvido trae el silencio y, en el medio, la inocencia de aquellos que asumen como estructural la explotación de los pueblos, naturales disfunciones de un proceso exitoso. Y aunque pasen los años la historia no aprende de sí misma y reincide: lo mucho para pocos; lo poco para muchos.

El poder se concentra, los caminos se cierran, la palabra se privatiza, los sueños se alejan, la honradez se compra, la mirada se esquiva. Todo se achica hacia arriba y todo se agranda hacia abajo; la ambición se desmide, el egoísmo se vive.

Entrenados mediante un sin fin de prácticas sociales acríticamente asumidas, somos exclusivamente diseñados para no mirar más allá de los problemas de la rutina, de las banales circunstancias del día a día. Las primeras impresiones remplazan el pensamiento, al tiempo que los prejuicios alivian la incomodidad de conocer; porque si conocemos comprendemos, si comprendemos identificamos, si identificamos actuamos, si actuamos buscamos el cambio, y si buscamos el cambio nos transformamos en problema.

En ese filosofar inmediato, de naturaleza reproductiva, pobre es quien quiere serlo, quien flaquea en sus funciones, quien no sabe asumir compromisos, quien prefiere robar a trabajar, quien nos genera inseguridad, quien debe ser encarcelado, quien debe ser aislado. Los famosos “barrios-ciudad”, disfrazados de políticas sociales inclusivas, ratifican la ideología asumida: que vivan  bien, pero allá, a las afueras, al costado, donde no se vean, donde no afeen la ciudad.

En definitiva, mirar hacia donde no debemos puede ser tan inválido como vivir cegados, anulados en la inconsciencia colectiva, tan amnésica como paralizadora. Hablar siempre en los mismos términos puede que sea una sutil forma de no hablar, “inocente” fracaso de la palabra sin propósito.

Dar un paso al costado quizás no siempre sea quedar afuera; tal vez signifique salir de la seguridad del lugar en el que nos encontramos, para vernos inseguros en lo desconocido, y -desde ese estado de novedad- re-conocernos y re-conocer el entorno. Será cuestión de dejar de ver a la pobreza para que dejemos que ella vea, analice, hable, construya, modifique, sea protagonista. De lo contrario, condenada al silencio, la inmutabilidad reina.

> Este autor es Columnista permanente de este Blog

Debemos cambiar la mirada sobre la pobreza