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“Google se creó una imagen intocable”

In Derecho a Replica on 19 enero, 2011 at 8:29 AM

La Unión Europea actualmente investiga si la empresa que gestiona el buscador manipula los resultados de los datos que aparecen en la pantalla. Entrevista de Eduardo Febbro a Renaud Chareye, investigador y autor del libro Google Spleen.

El gran devorador universal de libros e información empieza a tener algunos problemas con la imagen de pertinencia que cifró su éxito. Google es objeto de una investigación abierta por la Unión Europea para establecer si la empresa que gestiona el buscador manipula los resultados de los datos que aparecen en el buscador. La multinacional de las dos “O” procede de una forma que está lejos de coincidir con la honestidad y la transparencia que forjaron su imagen.

Los europeos sospechan desde hace mucho que Google manipula los esquemas de su motor de búsqueda no sólo para favorecerse económicamente, sino también para instaurar una situación de monopolio en el mercado. El gigante de la doble “O” no parece honrar la divisa de la empresa, “No hagas el mal”. Google viene haciendo las cosas muy mal desde hace cierto tiempo. En 2006 preparó una versión autocensurada destinada al mercado chino para ahorrarse una confrontación con el poder comunista de Beijing, luego emprendió una poderosa campaña para digitalizar los libros con intenciones no siempre honradas, más tarde apareció espiando las cuentas de los correos y los accesos, Internet con su sistema Street View, y por último Google fue denunciado innumerables veces por espiar a los usuarios de Internet con el objetivo de establecer un perfil personalizado y adaptar la publicidad según cada persona.

El Departamento de Competencia de la Comisión Europea, a cargo del vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, investiga si hoy Google no está violando las reglas del Tratado de la Unión. El año pasado, el portal británico de comparación de precios, Founden, el portal de compras online Ciao! y el buscador jurídico francés ejustice.fr incriminaron a Google por la manera en que el buscador los relega en los últimos puestos de los resultados de las búsquedas. Ciao!, a su vez, cuestionó a Google por las condiciones artificialmente elevadas que fija en las tarifas publicitarias. En ambos casos, es el corazón menos noble de Google que queda al desnudo. Las autoridades de la Unión Europea enviaron a empresas y organizaciones unas cien preguntas para determinar si la empresa californiana manipula o no los resultados.

Renaud Chareyre no tiene ni la más mínima duda sobre esa manipulación. En un libro de perfil riguroso, Google Spleen, este investigador desmenuzó el lado menos brillante de Google, el famoso sistema AdWords mediante el cual Google asocia la publicidad a los resultados de una búsqueda. Y cuando más se paga, más arriba se aparece. Renaud Chareyre demostró que las respuestas que ofrece el buscador están, de hecho, manipuladas, pasadas por el tamiz del provecho. En París, el autor de Google Spleen (www.googlespleen.com) expone las prácticas de una empresa que todo lo que hace apunta a un solo objetivo: hacer más y más dinero con el conocimiento humano.

–Google siempre gozó de una imagen muy positiva. Para la gente el gigante que domina 90 por ciento del mercado de los motores de búsqueda siempre apareció como al anti Microsoft por excelencia. Sin embargo, poco a poco, quien era como una suerte de antídoto del demonio empezó a perder sus atributos de ángel.

–Google es una empresa extremadamente poderosa, tanto en el plano económico como de la imagen. El tema Google es muy complejo, hay muchos parámetros y es extremadamente difícil hacerle ver a la gente la realidad de Google. Con Google tenemos una empresa que supo desarrollar una estrategia de marketing muy eficaz que le sirvió para construirse una imagen casi intocable, que se apoya en gran parte sobre el principio de gratuidad de las soluciones que propone. Pero detrás de esto está el modelo económico que financia las soluciones propuestas por Google. Ese modelo es poco claro. La entidad que financia Google es AdWords. El utilizador no paga cuando lanza una búsqueda. Todo reposa sobre la publicidad de los anunciantes, quienes aportan los presupuestos en el sistema Google. Ahora, se trata de saber cómo se organizan esos anuncios.

–Eso se debe al hecho principal de que la respuesta del buscador depende de lo que pagó o no el anunciante. O sea, si hacemos una búsqueda sobre un objeto la respuesta que aparece primero está regulada según lo que abonó el anunciante. Es, en suma, una respuesta organizada según un criterio comercial.

–Efectivamente, en la lógica del sistema AdWords. Google asegura a los anunciantes que el que pagó el precio más alto aparecerá mejor ubicado en las respuestas. Google estudia también la tasa de clics y modula su respuesta en función de ella. Los mecanismos que intervienen en este proceso son extremadamente complejos. Pero nos damos cuenta de que, al final, es Google quien decide qué lista aparece en la pantalla de los internautas y ello sin que los anunciantes puedan decidir algo. Google también decide la clasificación de los anuncios. Más aún, las respuestas de Google varían de una pantalla a otra. La aparición o no de determinadas publicidades está determinada por Google en función del perfil de A o de B. Un usuario A verá en su pantalla un determinado tipo de anuncios mientras que el B verá otros.

–Ello implica una vigilancia constante.

–Google trabaja con un algoritmo permanente que analiza los resultados de las publicidades a fin de modular la aparición o no de los links subvencionados. El objetivo de todo esto consiste en modelizar de manera permanente la gestión de los afiches publicitarios.

–Google es como Dios: está en todas partes: lo encontramos como motor de búsqueda, como correo electrónico a través de G-mail, también tiene su propio sistema de explotación con Androide, lo tenemos como devorador de libros, en fin, es una máquina con una filosofía expansionista única.

–Google es una empresa que hace dinero con las relaciones cognitivas. Buscará apoderarse de todo lo que puede permitirle a un individuo extender el campo de sus conocimientos para sacar provecho de ello. De allí la lógica que consiste en proponer publicidad según lo que se conoce del internauta, del perfil que se estableció de él, de la tipificación de sus centros de interés. El mismo principio es válido en lo que atañe al proyecto de numerización de los libros. Google quiere ofrecer una apertura a gratuita a la cultura pero, por debajo, este principio le permite a Google seguir a cada internauta según sus intereses. Se pueden saber muchas cosas conociendo los libros que una persona lee. Se pueden conocer sus ideas, sus gustos, etc. El proyecto de digitalización de los libros es un espejo de lo que Google hizo con YouTube. Se ponen libros al alcance de la gente, de allí se establece un perfil de la persona y detrás se sacan beneficios con la publicidad. Google podrá conocer los autores favoritos de cada internauta y, paralelamente, hacer publicidad sobre los libros que vende en su librería en línea.

–Muchos analistas se preguntan hoy si acaso Google no se convirtió en algo demasiado grande que representa un peligro para la democracia, para el principio de elección.

–En cuanto al principio de elección, a partir del momento en que sabemos que Google está en condiciones de regular la información que ofrece al internauta –y todo esto con una imagen de pertinencia– vemos enseguida que hay una amenaza fuerte sobre la libertad de elección del consumidor. Esto nos lleva a interrogarnos si con este modelo aún estamos en la economía de mercado, es decir, en un modelo de libre circulación de la oferta y la demanda. Nuestra tesis, en el libro, es que Google está en una posición en la que puede aportar una información comercial con la cobertura de la pertinencia –los internautas tienen una confianza ciega– para orientar al internauta hacia preferencias de consumo. En el plano político también hay muchos interrogantes. Cuando contamos con una herramienta útil como Google, que es capaz de prever la evolución de la gripe A en función de las consultas de los internautas al motor de búsqueda, igualmente podemos pensar que Google es capaz de anticipar las tendencias de la opinión, las tendencias electorales. Por consiguiente, Google puede regular el flujo de la información según las ideas o las opiniones.

–¿Cuál es el secreto mayor de Google?

–Su primer secreto es haber sido capaz de montar un sistema económico que vende algo que no se corresponde con lo que los clientes compran. El segundo, y gracias a una extrema inteligencia, consiste en fabricarse una imagen de extrema pertinencia. Los internautas utilizan Google cuando en realidad no hay mucha pertinencia en ese sistema. El secreto es la imagen que borra toda la realidad y las incoherencias de su sistema económico.

Fuente: Página/12

 

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Ideología horizontal

In Exclusivos, Froy on 8 junio, 2010 at 8:07 AM

Por Rogelio Froy

Buscando un tema para presentar en este debut, naufrague en internet sin lograr conseguir un tema al que yo le pudiera dar mi mirada como para que pase a formar parte de las millones de botellas con mensajes en su interior que naufraga por la red de redes, y se me acababa el tiempo para presentar esta nota, esta primera nota.

Por suerte el dueño del site sin querer colaboro en la elección de este primer tema. En uno de sus posteos publico un video que comenzaba con un recitado de unas palabras de Tato Iglesias, ahí recordé esas palabras y un concepto como latente que existe pero no se ejecuta, que lo he oído muchas veces en muchos lados, que han compuesto canciones, escritos libros y se han hecho manifestaciones en pro de todo esto.

El tema en cuestión es la situación social del mundo occidental, es esa idea de que así no se puede vivir más y que tiene que cambiar, pero todos cuando nos levantamos cada mañana vemos que nada ha variado y que tendremos que padecer un día más esperanzados en el cambio pero resignados a la realidad.

Es necesario volver a retomar sin miedos ni prejuicios el tema de la revolución.
Una revolución que necesariamente tiene que partir de esta realidad, aceptando que vivimos en el sistema capitalista, debemos pensar, actuar y animarnos a vivir desde otros paradigmas.

En parte de sus líneas el sociólogo nos invita a una revolución, a actuar y animarnos, creo que son dos verbos más que olvidados en nuestro ejercicio diario. Si digo que el poder está en manos de pocos no voy a revolucionar el mundo literario, entonces si ya hemos aceptado vivir con el régimen de unos pocos, porque la lógica dicta que la historia la escriben los que ganan y los regímenes los sentencian quienes poseen esos poderes y esta mas que visto, que solo son unos pocos los que disfrutan vivir y somos muchos los que no entendemos el por qué de todo esto.

Nuestras sociedades desde su formación siempre ha tenido una dirección vertical, siempre hemos tenido un rey, emperador, faraón, cacique, papa, o lo que fuere que posee el poder de dictaminar como deben ser las cosas, siempre a beneficio de mantener ese poder, hemos creado la democracia “El Poder del Pueblo” cuantas veces hemos leído y estudiado el significado del latín de esa palabra, la democracia nos trajo Primeros Ministros, Presidentes, Gobernadores, pero nunca dejo de tener el poder en manos de unos pocos, y estos pocos siguieron escribiendo las normas en pos de mantener ese poder alejados de las mayorías.

No se puede establecer la libertad del pobre, sobre la base de dejar sin libertad al rico.

Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá  haber trabajado para ello, pero sin recibirlo.

El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.

Cuando la mitad de las personas llega a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo; ese, mi querido amigo, es el fin de cualquier nación.

No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola.

Dr. Adrian Rogers

Estas palabras para mi reflejan el estado actual de la sociedad argentina, somos muy capaces, somos el ombligo del mundo, la Europa sudamericana, los condenados al éxitos, todo eso fuimos, y creemos que somos; creo que en algún momento nuestra sociedad tuvo la capacidad para ser, pero decidió no serlo, el poder no nos dejo ser, hoy en día una publicidad del mundial es el orgullo del país porque afuera nos ven que lloramos por un partido que jugamos y vemos con el corazón, ya nos olvidamos que no suben los impuestos, que congelan los sueldos, que los colegios no tienen calefacción pero si televisores, que la desnutrición aumenta en el Chaco, Tucumán, Catamarca, sin ir más lejos a pasos de la Gral. Paz, que las estadísticas nos dan cada vez más negativo, pero eso no importa, porque ahora tenemos un mes para olvidar y esperar “una alegría para este pueblo tan sufrido”.

Argentina según mi versión de la historia, tuvo dos grandes momentos que nos llevaron a nuestro presente, uno es claramente nuestro último gobierno de facto, sin ahondar demasiado en un tema que yo no entiendo porque hoy se discute si fue una guerra, si había buenos o malos, o si fueron 1, 10 o 30.000 los que el gobierno desapareció. En ese período se erradico de nuestra sociedad un movimiento ideológico, no sabremos si era bueno o malo, lo que sí sabemos es que era distinto y que el que nos rige hoy no nos gusta, si hacía falta revalorizar ideológicas de poderes, decidieron enfrentar una guerra con el saldo de siempre, beneficios para pocos y perjuicios para el resto. Eso logró que pasado 20 años no exista una clase política capaz de animarse a lograr otra cosa, solo queda la ambición de poder y saber que si se llega es para respetar regímenes, no innovar. El segundo momento dio como fruto a la clase dirigencial actual, la de segundo o tercer rango, la que será gobernante en años próximos, está, tuvo su adolescencia en los albores de la Argentina del uno a uno y la pizza con champan, esa gente se educo bajo un sistema donde las la cantidad de días anuales con suerte superaba la mitad, que le permitía llevarse 3 materias y hasta 4 y poder pasar de año en el secundario, esos educados del ayer, son nuestros punteros políticos hoy, son los que se forman en la “inferiores” de los partidos políticos, los que eligen no trabajar, porque saben que obtienen su riqueza en base a la otra mitad que está trabajando por ello, llámese “plan trabajar, ayuda social,” o como fuere. El poder ha logrado asegurarse que no será derrocado por un buen tiempo.

Mientras vemos que sociedades más desarrolladas caen victimas de su propio sistema, pero no hay preocupación alguna, todos vimos a USA caer en una profunda crisis, y también vimos como se sacaron 7.000 millones para rescatar el sistema, cuando no fue así, solo se rescato a los bancos y empresas que estaban en problemas, es decir, el poder, se blindo para no perder más, la sociedad ya estaba sumida en una crisis hacía mucho tiempo, así que para ellos no varía. Ahora le toco el turno a Europa, y el sistema aplicado es el mismo, reducción de sueldos, congelamiento y suba de impuestos (le suena de algún lado esas medidas?) y un rescate de cifras nunca antes vistas en pos de salvar a las instituciones financieras, salvar las herramientas del poder, la sociedad de todas maneras seguirá trabajando para la riqueza de esa otra mitad.

Creo que de una desordenada manera he planteado el problema desde mi óptica, ahora voy a intentar comentar una solución, quiero que esto sea digno mensaje de botellas que naufragan.

El arte define como pensamiento lateral a aquel capaz de encontrar la solución a un problema sin alterar las normas establecidas. Cuantas veces escuchó el problema de “Como se hace para meter 4 elefantes en un Fiat 600” la respuesta ante la evidente imposibilidad, es no saberlo, y vemos como muy graciosamente nos responden “Dos adelante y dos atrás”, esa, es la demostración de lo que es el pensamiento lateral, cuando se nos planteo el problema nunca se nos dijo el tamaño del Fiat ni el tamaño de los elefantes, nosotros mismos somos los que nos hemos condicionado por que estamos formados para el pensamiento vertical, el que nos han inculcado en todos lados, solo los artistas son capaces de escapar al encierro de esa metodología y buscar alternativas.

Bajo el concepto de horizontalidad es que intento buscar la solución a nuestro problema, creo que las palabras de Iglesias y esa idea de revolución no son muy aceptadas por muchos, porque al oírla lo primero que tenemos en mente es que tomamos las armas y nos convertirnos en una turba iracunda en cacerías de brujas. El concepto más claro de revolución que hay es la cubana, es la idea de esos pocos hombres convencidos de que así no se podía más y tomaron las armas para instaurar su paradigma, pero solo hubo un cambio de poderes, el paradigma con que se rige, cambió conceptos económicos y de acceso, pero básicamente siguió siendo lo mismo, el poder concentrado en unos pocos. Y hoy vemos una sociedad con analfabetismo cero, y un gran sistema de salud, pero sin posibilidad de elegir si puede entrar o salir del país o de elegir a sus gobernantes, y hoy a más de 50 años de esa revolución las nuevas generaciones pretende un nuevo cambio, una nueva revolución, lo que demuestra que el cambio de paradigma fue valido para el siglo pasado, pero hoy demanda cambios, lo mismo sucede en Venezuela o Bolivia, poderes concentrados en una persona, que ante su ausencia solo habrá lamento de mayorías, como en la antigüedad con los grandes reyes.

El pensamiento lateral es el que tenemos de manera natural, cuando se le da a un niño una hoja con el famoso laberinto de la rana y el lago, y se le pide que ayude a la rana a llegar al lago, lo primero que hace el niño es tomar el camino del lago hacia la rana, inmediatamente viene el regaño y la acusación de tramposo, pero el niño lo único que está haciendo es hacer lo que le hemos pedido, no le explicamos que nuestro cerebro está estructurado y el suyo va en vía de estarlo y que así no se resuelve ese problema, supongo que ahí es cuando matamos al artista, pero ese es otro tema. Entonces si la solución lateral a nuestro problema es buscar el camino desde el lago a la rana, entonces volví a nuestra definición de democracia, es tan simple como eso, solo hay que ejercer el poder del pueblo, ese poder se ejerce de manera vertical, el concepto de las divisiones y las personas eligiendo líderes, estos líderes eligiendo a los suyos y así hasta formar la pirámide, pero sigo encontrando que ahí puede estar el problema, debemos ejercer nosotros el poder, de manera horizontal, lateral.

Creo que es muy difícil optar el cambio de paradigma, que el consumismo deje de ser nuestro sistema social, creo que no lo cambiaremos en esta era, pero si podemos cambiar la manera de regirnos, somos nosotros los que debemos cambiar, cada uno para poder lograr este poder horizontal, no precisamos un líder que nos invite a levantarnos en armas contra nuestros opresores, no necesitamos pisar a quien tenemos al lado para llegar primero al asiento del colectivo. Lo que necesitamos es darnos cuenta de algo que ya sabemos, qué es que, esto no puede seguir así, tener la resignación de aceptar que esto no cambiara de un día para otro, pero si saber que estamos haciendo bases para algo distinto, algo que nos hubiera gustado ver.

A estas alturas si no me maldijo y cerró la página y tampoco está pensando que soy un utópico que plantea obviedades, y no fundamenta diferencias, es que asume al igual que este autor que vale la pena intentarlo, vale la pena “actuar y animarse”.

El sistema económico consumista con base capitalista precisa del movimiento de transacción para estar vivo, y es ahí donde podemos cambiar, podemos vivir sin electricidad, probablemente no del modo en que vivimos actualmente, pero si podemos vivir sin las empresas que nos proveen electricidad actualmente, tenemos muchas otras fuentes comprobadas. Así como también, tenemos alternativas para las redes de celulares, de teléfonos, de combustibles, de alimentos y de todo. Solo que no nos interesa salirnos del consumismo, y a los que nos interesan necesitamos del que tenemos al lado, para poder ejercer el poder horizontal, sin liderazgos, ni rangos de mando, todos horizontales. Elegir a nuestros gobernantes de manera horizontal, si ya le hemos dado tantas veces nuestra parte del poder mediante el voto y hoy sentimos que es inútil, entonces cambie su voto, la última reforma de los estatutos electorales, pretende que la argentina se centre en un bipartidismo que ya existe, pero pide legalidad, para seguir perpetuando el poder, entonces apostemos a las minorías, no sugiero un voto en blanco o el famoso voto bronca, no, sino, dar la oportunidad a quienes no pueden, si su pensamiento es que no concuerda ideológicamente con ellos, o que son todos unos ladrones y es de un derrotismo total, entonces sigue sin perder nada, si el poder no necesitara del voto, este no existiría, es como creer que la esclavitud termino por que un grupo de valientes decidieron finalizar con ello y que la revolución industrial no tenía ninguna relación. Entonces si tenemos la oportunidad del voto, entregue su poder horizontalmente, es por lo menos una manera diferente a lo que tenemos. Si no se logra nada, tendrá una nueva oportunidad de hacerlo, pero siempre sabiendo que usted es el que ejerce ese poder.

No pido que arme 1000 grupos en facebook, tampoco que salga con su cacerola en la versión moderna de las turbas iracundas, tampoco que done dinero a una ONG que le calme la conciencia. Intente cambiar su manera de generar su basura, su manera de contaminar el planeta, su manera de pensar sobre su vecino, su manera de dar su parte de poder.

Somos muchos los que nos disconforma el sistema, los que nos disconforma los paradigmas que nos rigen, y la impunidad con que se hace, entonces si somos muchos demostremos el cambio. Con poco podemos imponer el “Poder del Pueblo”.

Solo necesitamos animarnos y actuar.

> Este autor es Columnista permanente de este Blog

El (incierto) papel de la prensa

In Derecho a Replica on 6 junio, 2010 at 2:00 PM

A lo largo de una década, los periódicos de la Unión Europea han perdido 12 millones de ejemplares. En 1998 circulaban 80,8 millones de copias, y 10 años más tarde la difusión había bajado a 68,8 millones en la UE de los Quince. Además de ventas, los diarios han perdido ingresos. Una virulenta crisis publicitaria ha agravado la salud de una industria con 200 años a sus espaldas. Los últimos dos han sido especialmente dramáticos, y España no ha sido ajena a la tragedia.

En 2008, los beneficios después de impuestos de los diarios españoles alcanzaron los 11,9 millones de euros, un 95% menos que el año anterior (232,9 millones). Pese a todo, la prensa se lee más que nunca. Aunque de otra manera. Las ediciones en Internet (mayoritariamente de acceso gratuito) han atraído a millones de lectores, pero estos nuevos usuarios, instalados en la cultura de la gratuidad, apenas han tenido repercusión en los ingresos.

Los grandes editores –capitaneados por el magnate Rupert Murdoch – negocian con los poderosos buscadores -con Google a la cabeza- la manera de rentabilizar sus contenidos en la Red. Paralelamente, exploran las posibilidades de los dispositivos electrónicos inalámbricos (iPad, cibertabletas, lectores electrónicos), y se preguntan si esta será su tabla de salvación.

Aunque nadie tiene respuestas firmes, los expertos afirman que cada una esas plataformas exigirá diferentes estilos de redacción y formas de empaquetar los contenidos. En el quiosco electrónico los periodistas deberán desarrollar al menos cinco formatos: alertas, artículos, podcast,videorreportajes y noticias en redes sociales.

A pesar del auge de las redes sociales, los blogs, el llamado periodismo ciudadano y el aluvión de sitios que se autodeclaran “informativos”, parece difícil que vayan a desplazar a los diarios online. A no ser que se piense que el periodismo es una afición y no un oficio.

Todos coinciden en que, a la postre, por encima de los soportes estará la marca. Es la cabecera la que avala el rigor, algo que en el ámbito digital parece haber pasado a segundo plano. La consultora Cases i Associats, que ha elaborado un estudio sobre las tendencias de los medios, lo expone gráficamente:

“De la misma manera que publicar un remedio casero para el resfriado no convierte al usuario en médico ni al foro donde lo publicó en un centro de atención primaria, escribir sobre un evento en Internet no convierte a esa persona en reportero ni a la web utilizada en un medio periodístico”.

El periodista Francisco Amaral, coautor del estudio, recuerda que la prensa escrita es el principal proveedor de información. Ha alimentado a la radio y a la televisión y ahora hace lo propio con Internet. “Los blogs no investigan, y tampoco el periodismo ciudadano. Son herramientas útiles, sobre todo por su cercanía, pero no son periodismo”.

Pese a todo, los periódicos de papel no pierden de vista el impacto de los blogs. Tienen, además, un ojo puesto en el fenómeno de las redes sociales. Para intentar ampliar su base de lectores, las cabeceras tradicionales han optado por perseguirlos allí donde se encuentren. Por eso se han lanzado en brazos de las redes sociales.

El británico The Guardian recurre a sus usuarios para orientar sus contenidos. “Nos piden que sigamos determinadas noticias o que investiguemos temas concretos. Hace dos años les preguntamos a quién deberíamos defender en las elecciones”, cuenta la antropóloga Meg Pickard, directora de desarrollo de medios sociales de The Guardian, que participó en la reciente reunión en Madrid de WAN-IFA, organismo que agrupa a 18.000 publicaciones de todo el mundo.

Durante la reunión del G-20 en Londres, el rotativo dio un paso más e impulsó el “periodismo en red“. Los reporteros salieron a la calle para cubrir la manifestación anticumbre pertrechados con su móvil para relatar la protesta minuto a minuto a través de Twitter. “Fue un enorme movimiento digital”, apunta Pickard, “y comprobamos que teníamos que estar donde estaba la gente”. El diario tiene ahora dos millones de seguidores en Twitter y 300 periodistas están presentes en esa comunidad virtual.

El potencial de las redes sociales es enorme, sobre todo si se tiene en cuenta que aglutinan más de 300 millones de personas y que sus usuarios son ya más que los del correo electrónico. Pero Twitter no parece que sea el milagro que espera la prensa. “No reemplaza la forma de contar la noticia. Es una forma de visibilidad, de potenciar el boca a boca”, subraya la directiva de The Guardian. Es un interesante barómetro para saber qué suscita el interés del público.

Aunque las cifras cambian día a día, se estima que una quinta parte del tiempo de navegación de un internauta está dedicado a una red social. Por eso “toca estar ahí”, dice Amaral. Como toca estar en los dispositivos móviles y subirse al carro de la revolución de los smartphones. Se calcula que el próximo año la mitad de los móviles que se vendan en EE UU permitirán navegar por Internet, de manera que la Red será accesible a 120 millones de usuarios desde el celular.

El móvil será el instrumento favorito para ver vídeos, mandar correos electrónicos, chatear o acceder a redes sociales. ¿Será también un soporte idóneo para distribuir noticias? “Es difícil pensar que el protagonismo del ordenador vaya a desaparecer de la noche a la mañana”, pronostica Cases i Associats, porque “el hábito de consultar noticias en Internet está muy ligado con el trabajo de oficina, lo que seguirá dando al ordenador un papel clave como soporte de los diarios digitales”.

En pleno proceso de transformación, los diarios buscan la manera de reinventarse. El presidente del WEF (foro mundial de editores) y director adjunto de EL PAÍS, Xavier Vidal-Folch, sostiene que los detonantes de la crisis de la prensa son la explosión de la información hasta un nivel prácticamente infinito, el cambio de la fábrica de la información -desde un modelo de manufactura a otro de renovación continua-, y la brecha entre el producto informativo y la publicidad. “En este marco, empresas y periodistas han de apostar por la cooperación”, dice Vidal-Foch.

A la vanguardia multimedia, el diario noruego Verdens Gang (VG, del grupo 20 Minutos) presume de ser una de las cabeceras más rentables en la web. Convencido de que “la industria de los periódicos nunca será la misma”, el director del área de móviles de VG, Morten Holst, cuenta que el secreto ha sido “la experiencia de usuario”;

“Los periódicos llevan 200 años de experiencia con sus lectores. La gente sabe lo que compra y por qué lo compra. Un periódico no es un contenido, es una experiencia de usuario. Y eso no se ha conseguido en la web“.

Holst considera que cada uno de los soportes exige “estrategias distintas” porque los hábitos de consumo son distintos y una de las razones para que el público pague en Internet es “la experiencia de usuario”. Además de operar en el papel, VG tiene potentes ramificaciones en Internet, el móvil, la webTV o las redes sociales. Casi el 20% de sus beneficios proceden del área digital. “Nuestra máxima es aprovechar las ventajas que brindan cada una de las plataformas”, exponen sus directivos.

Desde que en 1992 se envió el primer mensaje de texto, el móvil ha evolucionado de manera espectacular. Las modernas pantallas táctiles y la capacidad para navegar a gran velocidad son vistas como una oportunidad única para los medios, aunque Mark Challinor, director general de la consultora g8wave, es de los que piensan que los periódicos no están apostando por el móvil al ritmo que debieran.

“Mucha gente está optando por acudir a Internet a través del móvil. Pero hay que educar a los consumidores en este nuevo entorno y ofrecerles contenidos más sofisticados”.

The Guardian lanzó una oferta para plataformas móviles en las que cobra (unos tres euros) no por el contenido, sino por la funcionalidad. Se puede, por ejemplo, grabar noticias y leerlas en el metro o ver galerías fotográficas. El ocio acapara la mayoría de las aplicaciones de The Guardian App, un servicio que hasta ahora ha registrado más de 700.000 descargas. En su primer año, sin publicidad, espera superar los dos millones de euros de ingresos. El impacto de estos artilugios es tal que ya se empieza a hablar de un nuevo perfil de usuarios: los movilnautas.

Actualmente, el 36% de los propietarios de teléfonos móviles navegan por Internet y el 55% emplea mensajes SMS. Michael Read, director general para Europa de comScore, opina que el cambio no va a ser rápido. “Hay que pensar a medio plazo; 2011, 2012 y 2013 no serán los años del móvil“. Read vaticina que el pago (o micropago) por contenidos en el móvil solo se justificará si son diferentes de los de la web.

Otros rotativos han ensayado experimentos, como los códigos de barras, pictogramas impresos que permiten reconocer crónicas o anuncios. El francés Le Parisien articuló el año pasado un sistema que permitía fotografiar un artículo y a partir de ahí comentarlo o ver un vídeo. El alemán Rhein-Zeitung ensayó hace tres meses la “realidad aumentada”: mientras el lector pasa un código de barras bajo la cámara de su ordenador, un objeto tridimensional o un vídeo aparecía en su pantalla. Este invento podría servir para ilustrar determinadas noticias. Por ejemplo, una crónica deportiva podría ir enriquecida con imágenes de un penalti discutido en un partido de fútbol.

En marzo, el belga La Dernière Heure aumentó su tirada de 85.000 a 115.000 ejemplares mediante la inclusión de gafas de 3D que permiten visualizar las fotografías en ese formato. El experimento fue curioso, pero no pasó de ahí. Demasiado caro. El tratamiento de las fotos y la calidad del papel requerían una enorme inversión.

Más confianza tienen los editores en las pizarras electrónicas. Muchos proclaman que 2010 será el año de las tabletas y se preguntan cómo cambiará la industria de la prensa con los dispositivos móviles y cómo afectará a la labor periodística. Los aparatos de lectura electrónica (e-reading) se presentan como un desafío, aunque están envueltos en una inquietante incertidumbre.

Nadie sabe para qué utilizarán los usuarios el recién llegado iPad y si desplazará a otros soportes. Los expertos apuestan por una cohabitación. No sustituirá al papel, de la misma manera que los teléfonos móviles que hacen fotos no han provocado la muerte de las cámaras digitales.

El avance tecnológico “es cada vez más rápido y los nuevos soportes electrónicos, como el iPad, representan nuevas oportunidades, sobre todo en el ámbito de la publicidad”, afirma por correo electrónico el director general de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE), Ignacio M. Benito, convencido de que las cibertabletas son “mucho más versátiles para los formatos publicitarios, con lo que serán capaces de abrir nuevas fórmulas y de generar nuevas vías complementarias de ingresos”.

A diferencia de las versiones online, que sitúan todas las informaciones en el mismo plano, las tabletas ofrecen una ventaja sustancial: pueden jerarquizarlas. “De entrada, ofrecen algo similar al espacio ergonómico de diarios y revistas. Pueden devolver la capacidad de editar la superficie, algo que los lectores aprecian”, afirma Amaral. ¿Hasta dónde llegará el hechizo de estos prometedores dispositivos?

Algunos piensan que bloqueando las reglas comerciales y las herramientas tecnológicas, Apple ha convertido el iPad en una manzana envenenada para la prensa. “El quiosco condiciona un peaje del 30%, por eso tenemos que estar atentos al mundo Apple y a los acuerdos comerciales con los periódicos. Tengo la sensación de que Apple necesita a los diarios”, advierte.Tampoco Mark Challinor piensa que las tabletas sean una letal amenaza para la prensa. “El papel tendrá en el futuro más valor. La prensa escrita es eterna. Persistirá, aunque es verdad que todo está cambiando”, proclama.

Para los medios online, una cuestión no resuelta es cómo generar ingresos (apenas captan el 3% la publicidad). Los anuncios en la Red son agresivos, molestos e intrusivos. Los usuarios huyen de ellos. Casi la mitad de los lectores afirma que ignora de manera sistemática los banners y tan solo un 0,1% hace doble clic cuando el anuncio salta a su pantalla.

Empresarios y agencias de publicidad han comprobado que la publicidad online es una auténtica pesadilla, mientras que los anuncios en la prensa de papel son los que más impacto tienen en los consumidores. Son especialmente valorados a la hora de adquirir un producto, mientras que los banners de las páginas web suelen ser ignorados. Su fracaso reside en haber exportado al mundo digital un modelo publicitario propio del mundo impreso.

En Estados Unidos, un fiable termómetro de lo que pasa en Occidente, la prensa escrita perdió el año pasado el 28% de los ingresos, pero este retroceso no fue aprovechado por la digital, que mermó también un 17%. Con Rupert Murdoch a la cabeza, los periódicos impresos exploran ahora cobrar por sus contenidos.

Harto de que los buscadores (Google, Yahoo!) se lleven el gran bocado del pastel publicitario, el magnate estadounidense de origen australiano ha decidido encriptar los contenidos de sus cabeceras. A partir de junio, The TimesThe Sunday Times cobrarán por el acceso a los contenidos digitales.

En España, AEDE ha exigido que Google News asuma cambios radicales en su modelo de negocio y pague por usar contenidos de los diarios. El buscador se aprovecha del trabajo de los periódicos para agigantar su facturación, mientras que las cabeceras no ven ni la sombra de los ingresos que genera la publicidad. Los motores de búsquedas y los agregadores de noticias “se reservan para sí el grueso de los ingresos publicitarios, de manera que los editores creadores de estos contenidos solo acceden a unos ingresos marginales”, asegura Benito.

Google parece estar en el epicentro del cambio. Se ha convertido en un embarazoso problema para los medios de papel, aunque hay quien piensa que la crisis de los diarios es externa a la prensa. “Es un cambio de paradigma de la sociedad, que vive otras necesidades informativas. Me preocupa pensar que pueda perder su papel como mediador”, dice Amaral, consciente de que “si la prensa pierde su fuente de financiación, no tendrá fuerza para mediar entre el poder y la sociedad”.

Fuente: Diario El País

Operación: Plomo impune

In Derecho a Replica, Malas Viejas on 3 junio, 2010 at 9:00 AM

Por Eduardo Galeano

Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas.

Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos. Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados.

Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó limpiamente las elecciones, en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador. Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen.

Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelita usurpó. Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina.

Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa.
Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa.

No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al acecho.

Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros.

¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con eta, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar al ira.

¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos?

El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica.

Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí.
Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.

Bombardeo israelí

La llamada comunidad internacional, ¿existe?
¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que Estados Unidos se pone cuando hace teatro?

Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas rinden tributo a la sagrada impunidad.

Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.

La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima, mientras secretamente celebra esta jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas. Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

«Este artículo está dedicado a mis amigos judíos asesinados por las dictaduras latinoamericanas que Israel asesoró.

Enero 2009

Fuente: BrechaComUy + Revista La Luciernaga Feb 2009 Num 136

“Desgraciadamente, el futuro de Europa será Italia”

In Derecho a Replica on 2 mayo, 2010 at 10:53 AM

La figura de Umberto Eco es tanto mayor cuanto más tiempo pasa. Y no sólo en sentido intelectual, sino que su cuerpo se ha multiplicado casi por dos, y hasta su peso, su apostura y su firmeza.

Posee casi todos los atributos de las personas amables que nunca se olvidan y una conversación que mueve a la alegría y la risa con frecuencia. Con 38 honoris causa en su haber, confiesa que a menudo debe renunciar a la aceptación de otro más, en parte porque ya conoce de sobra la ceremonia, el laudatio y todos esos inconvenientes de la reverencia universitaria, pero también porque ¿para qué realizar fatigosos viajes que ni le ponen ni le quitan nada?

Pero hay excepciones. Y una fue Sevilla hace un par de meses. De siempre, dice, quiso conocer esta importante ciudad, y la cita que tenía concertada con la Universidad para el pasado noviembre coincidió, dice, “con que cogí una bronquitis tremenda, con mucha fiebre, y no pude viajar”.

“Mi mujer también quedó muy frustrada con aquella circunstancia y ahora, que retrasaron amablemente el acto, es ella la que no ha podido acudir. Pero volveremos. Sevilla es una ciudad maravillosa que siempre deseamos conocer”.

¿Cuántos libros ha publicado Umberto Eco? Casi un sinfín entre ensayos y novelas. Desde su primer trabajo sobre santo Tomás de Aquino (El problema estético en santo Tomás de Aquino en 1956) hasta su última narración: La misteriosa llama de la reina Loana (2004).

Nació en Alessandria, una ciudad italiana del Piamonte, el 5 de enero de 1932, y con sus 78 años impresiona el vigor mental y la arrolladora fuerza vital que imprime a sus respuestas, a sus críticas, sus reflexiones y sus ademanes. Lleva un sombrero que le otorga un carácter entre antiguo e intrigante inspector y se apoya en un bastón que, ateniéndonos a su brío, bien podría partir en la cabeza de un enemigo o de un tonto.

La diversidad de sus trabajos, en la televisión, en las editoriales o en la universidad, y la capacidad mental para obtener oportunamente los puestos académicos a que aspiraba han contribuido a enriquecer su sabiduría, pero acaso fue, al revés, su extraordinaria condición de sabio la que ha inspirado una obra tan universal, conocida en medio centenar de idiomas y multiplicada por millones de ejemplares.

Empezando por el principio… ¿Que cómo empecé la experiencia intelectual de mi vida? Pues mire, entré enseguida a trabajar, tras terminar en la universidad, en la televisión cuando la televisión estaba empezando, allá por 1954.

¿Y qué hacía en la televisión? Era un funcionario en las oficinas, no salía en la pantalla, pero fue una experiencia enorme. Entonces se hacía todo en directo, así que podía ocurrir que también nosotros, los funcionarios, tuviéramos que ayudar si algo no funcionaba. Yo tenía entonces 22 años. Me acababa de licenciar en la Universidad de Turín y por un milagro me presenté a una oposición de televisión y la gané junto a otras personas.

¿En Turín? No, en Milán. Lo gané junto a otras personas también bastante conocidas: una fue Gianni Vattimo, el filósofo, y la otra, Giulio Colombo, que ha sido director de L’Unità, etcétera. Y esto determinó, sin duda, mi interés por los problemas de la comunicación.

¿Su licenciatura en qué había sido? Sobre la estética medieval, algo completamente distinto. La televisión fue una experiencia muy importante para mí. No hice nada interesante, pero vi montones de cosas, porque la televisión en aquella época era un lugar en el que uno, al pasar por un pasillo, se podía encontrar a Ígor Stravinski o a Bertolt Brecht. A mí me ocurrió. Todo pasaba por allí… Después lo tuve que dejar, porque sólo observaba lo que pasaba, pero no hacía nada interesante y me fui a trabajar a la editorial Bompiani, que sigue siendo mi editor. Entre tanto, continuaba mis estudios y mis investigaciones, obtuve varios títulos universitarios, empecé a trabajar en editoriales y comencé a dar clases en la universidad, así que en 1975, cuando conseguí la plaza definitiva en Bolonia, dejé lo que estaba haciendo.

¿Y entonces se casó usted? Usted quiere saberlo todo. Verá: lo primero que hice antes en la editorial, donde luego dirigí las colecciones de filosofía, fue un gran libro ilustrado, La historia de las invenciones, que había que paginar… No sé si usted ha visto mis dos últimas diversiones, la Historia de la belleza y la Historia de la fealdad.Pues bien, resulta que al final de mi vida me he puesto a hacer lo mismo, libros ilustrados.

Había allí un gran diseñador gráfico, Bruno Munari, que era uno de los más importantes diseñadores italianos del siglo. Un día llevó a un ayudante que vino a ser una diseñadora alemana que estudiaba historia del arte y, así, accidentalmente nos casamos. Lleva cincuenta años en Italia, pero continúa siendo alemana.

¿Y tuvo hijos? El año 1962 fue muy importante en mi vida, porque me casé, engendré a mi primer hijo, que nació al año siguiente, publiqué el libro que me dio más fama en esa época, Obra abierta, y murió mi padre. Así que de pronto me convertí en adulto, era yo el padre.

¿Estaba usted muy unido a su padre? Sí.

¿Su padre, qué era? Un empleado en una empresa privada. Sí, teníamos una buena relación.

¿Y cuántos hermanos eran ustedes? Yo tengo una hermana. Y luego tuve dos hijos: un hijo y una hija. Mi hijo ha trabajado durante 12 años en Nueva York, en el mundo editorial. Ahora trabaja en la oficina de prensa de RBS en Roma y mi hija es arquitecta. Eso es todo. Ah, y tengo dos nietecitos, de nueve años y medio y de uno y medio.

¿Que le gustan mucho? Ser abuelo es un trabajo maravilloso. Porque se tienen todos los placeres y las ventajas y ninguna responsabilidad.

Claro que sí. Publica, pues, ‘Obra abierta’, triunfa internacionalmente y después llega su otra gran obra de referencia, ‘Apocalípticos e integrados’, en la sociedad de masas. Apocalípticos e integrados quizá sea mi libro de ensayos más conocido en el mundo español, España e Hispanoamérica, no sé por qué. En realidad no era un proyecto. Como le he dicho, me interesaban los problemas de la comunicación de masas, la televisión, etcétera, y escribía ensayos en alguna revista. De repente convocaron la primera oposición para una cátedra de comunicación, oposición que no la ganó nadie porque en esa época no había una definición de lo que fuera comunicación de masas. Se presentó la gente más diversa: un sociólogo, un psicólogo, un historiador… Así que el tribunal ya no sabía bien lo que era un comunicador. Pero como para toda oposición hay que tener publicaciones, reuní todos esos ensayos de revista, que por casualidad se convirtieron en Apocalípticos e integrados. Y hay que decir que me ayudó mi editor, Valentino Bompiani, uno de los más célebres editores italianos junto con Mondadori. Como aquí Carlos Barral, personajes ya históricos. Lee el resto de esta entrada »