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Inspiradores videos de TEDx Córdoba

In Exclusivos, Pasiones on 26 octubre, 2011 at 9:01 AM

TEDx Córdoba dejó emociones, reflexiones y a miles de inspirados por magníficas ideas. Con tonada cordobesa y detalles internacionales se vivió una jornada que tuvo entre sus oradores a científicos, artistas y empresarios, pero por sobre todas las cosas a soñadores. Innovadoras ideas que invitaron a re pensar nuestra sociedad, recuperar la risa, nunca abandonar el esfuerzo, entender el sacrificio y conservar la humildad.

Aquí los videos de cada una de las charlas y les recomiendo que lean lo que generó cada uno de los expositores en el público en esta nota colaborativa de Negro & White, donde colaboraron @DeniseMazmanian, @ElenaBrizuela, @LeonardoMBaez, @MarceloCZarate, @MaruLuciani, @Rocamundial y más. (ver nota)

Acá la lista de reproducción de todas las TED Talks en el canal de TEDx Córdoba en YouTube.

Y pronto vendrán más. Les recomiendo esta nota colaborativa de Negro & White, donde colaboraron @DeniseMazmanian, @ElenaBrizuela, @LeonardoMBaez, @MarceloCZarate, @MaruLuciani, @Rocamundial y más. (ver nota)

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Sin futuro, pero con sistema penal propio

In Derecho a Replica, Exclusivos, Tonti on 4 febrero, 2011 at 1:36 PM

Por Danilo Tonti

El miedo es la materia prima de las prósperas industrias de la seguridad privada, y del control social. Una demanda firme sostiene el negocio. La demanda crece tanto o más que los delitos que la generan, y los expertos aseguran que así seguirá siendo. Florecen el mercado de las policías privadas, y las cárceles privadas, mientras todos, quien más, quien menos, nos vamos volviendo vigilantes del prójimo, y prisioneros del miedo“.

La búsqueda del miedo no es ilusoria ni tampoco desprevenida. Es miedo, pero ante todo es búsqueda. “Industria del miedo” en palabras de Galeano. “Ola de inseguridad”, en verborragia de todos.

Para el film hollywoodense es clara la escena, y también la condena: el ejecutivo o la ama de casa, en el trajín de su vida “normal”, y el delincuente (porque antes de ser persona, el sujeto es delincuente) atacando con su desvío social y su anormalidad casi natural, casi heredada. ¿El camino? No hay muchas dudas: cárcel y condena la mayor cantidad de años como fuesen posible, convenciéndose (sin siquiera creerlo) de que el encierro y la desprotección absoluta devendrán en “reinserción”. Pero sucede que aquel delincuente es joven, la secuencia se complica y casi de inmediato olvidamos la verdad que pintorescamente sostenemos: “los jóvenes son el futuro”.

¿Será que no es joven aquel pibe de 15 años que no conoció otro mundo que el robo y el camino de las drogas? ¿Será que no es joven aquel que mordió la bronca del olvido y tragó el resentimiento de la indiferencia? ¿Será que joven no es tanto un término etario como un privilegio y un mérito social? En la locura del prejuicio, los disparates son emblemas.

Lo cierto es que hoy, y con entristecedora liviandad, se discute bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Y me sumo a la pregunta que inteligentemente se realizan los jóvenes de la Cooperativa de Comunicación “La Brújula”: ¿Por qué suponer que desde adentro del  sistema penal se restituirán los derechos vulnerados, que por fuera del mismo no están siendo garantizados? Por motivos que no llego a comprender, para muchos hay lógica y verdad en aquel supuesto.

Los adolescentes que hoy tienen 14 y 15 años nacieron entre 1994 y 1995, en plena  vigencia del gobierno de Carlos Menem, cuyas políticas económicas tuvieron como  resultado la desintegración del tejido social, la marginación de millones de personas. (…) Hoy, esos jóvenes se encuentran en el centro del debate y es el mismo Estado que los dejó fuera del sistema productivo y educativo, quien debe definir qué hacer con ellos ante los crecientes reclamos de la opinión pública“; La Brújula. En todo problema yace una matriz, una causa, y también un efecto, una consecuencia. Ver el efecto y olvidar la causa no sólo evidencia nuestra incapacidad sino que, fundamentalmente, garantiza la continuidad del problema.

A esta altura del partido, hasta resulta hipócrita sostener la cárcel y los institutos de menores como instituciones que garantizan la resocialización del sujeto, reinsertándolo exitosamente en la sociedad. Más bien, parecen sostenerse como la garantía que contrarresta la amenaza; la tranquilidad, naciente del aislamiento, de evitar contacto y encerrar peligros. En este contexto, pensar bajar la edad de imputabilidad no regala otro horizonte que el del aumento de la franja de la desprotección y el olvido, reafirmando la condena y esquivando la inclusión.

La idea de un sistema penal juvenil pareciera responder a la lógica de “aislar y condenar, para curar y reinsertar”. Sin embargo, las políticas en nuestro país a diario reafirman que éste es un camino de ida, en donde el desinterés en verdaderas políticas sociales transforma el camino de regreso en un ideal construido de ilusiones. Podemos cambiar de nombres los sistemas o de títulos los procedimientos, pero mientras la naturaleza sea la misma, la continuidad del “orden” estará garantizada.

Muchos dicen que la cárcel o los institutos son un mientras tanto necesario hasta que se profundicen verdaderas políticas inclusivas. ¿Pero saben cuál es el problema? Que la Argentina es un país del mientras tanto. “Hasta que hagamos lo correcto nos conformemos con lo posible”. Pero sucede que lo correcto nunca llega y lo posible, mediocre y simplista, termina siendo más que el mientras tanto… el horizonte. Bajar la edad de imputabilidad es condenar a esos jóvenes, que no saben nada de la vida más que el mundo que los adultos le entregaron. Condenarlos con la culpa, y soslayando la responsabilidad de un sistema social que no sólo los desprotege sino que, como si fuera poco, los ubica en el ojo de la tormenta.

No hay que olvidarse de algo, muchos de aquellos que roban y que matan en la sociedad fueron, antes que victimarios, víctimas. Y eso es lo que todos pasamos por alto y en lo que nadie se ANIMA a detenerse. Trabajar este tema no requiere sólo nuevas política, requiere nuevas configuraciones de sentido, nuevas concepciones que tienen que ver con la construcción del pobre, del delincuente, de la inseguridad. Pensar que la inseguridad se combate con cámaras de seguridad en las esquinas como convencido sostiene Macri, es evidencia de lo poco que pensamos y de lo mucho que falta.

Ningún chico, en ninguna parte del mundo, nace fumando paco o con un revolver en la mano“, sostiene Alcira Argumedo paraLa Brújula. Es en la construcción social y en la configuración de las oportunidades donde olvidamos el link de la igualdad y damos pie a que, el paco y el revolver, sean las únicas herramientas a la vista.

Pero antes de hablar y de cerrar posiciones es necesario saber de qué estamos hablando y en qué contexto lo hacemos:

“Según una investigación de Unicef, la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, y la Universidad Nacional de 3 de Febrero, sobre un total de  1800 adolescentes menores de  18 años privados de libertad por causas  penales  en  el país,  el 17 %  (300 adolescentes)  son menores  de 16 años. Los datos indican que un 15 % de estos 1800 adolescentes está imputado de homicidio, lo que equivale a 270 casos. Dentro de este porcentaje, sólo 46 corresponderían a adolescentes de entre 14 y 15 años. Pero esa cifra es aún más baja, si se toma como referencia la cifra del total de homicidios dolosos que se cometen por año en nuestro país, alrededor de  2000 casos. De esa cantidad, en unos  200 participan menores de  18 años.  Y según declaró el director regional  de Unicef para América Latina y el Caribe, Nils Kastberg, en sólo 15 de esos 200 casos participan menores de 16 años”. (Menores en Conflicto con la Ley – ¿Responsabilidad Individual o del Estado?; La Brújula).

En definitiva, este tema amerita los replanteos y la voluntad de dejar de lado la simple comodidad y el interés personal. No están en juegos meras opiniones, sino la vida de cientos y miles de jóvenes que en silenciosos gritos piden ayuda. Porque, como dice Galeano:

En un mundo que prefiere la seguridad a la justicia, hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad. En las calles de las ciudades se celebran las ceremonias. Cada vez que un delincuente cae acribillado, la sociedad siente alivio ante la enfermedad que la acosa. El gran negocio del crimen y el miedo, sacrifica la justicia“.

+ Menores en conflicto. ¿Responsabilidad individual o del Estado? PDF de La Brújula Cooperativa de Comunicación

> Este autor es Columnista permanente de este Blog

La frontera que se traga a los niños

In Malas Viejas on 24 enero, 2011 at 7:47 AM

Las mafias sacan tajada en Haití: ha aumentado el número de menores haitianos víctimas de traficantes que se los llevan a República Dominicana.

El paso de Malpasse —a unos 75 kilómetros al este de Puerto Príncipe—es el más transitado de Haití. De fondo suenan bachatas a todo volumen en el restaurancito haitiano Chez Lourdi . Cien metros más allá, una cancela azul que abren miembros del Cesfront —cuerpo dedicado al control fronterizo— armados con fusiles permite poner los pies al visitante en Jimaní. Basta el soborno con unos cuantos gourdes, entre 50 y 100 (1 o 2 euros), para que los militares de la verja hagan la vista gorda, comenta un policía extranjero que conoce bien la frontera.

El lugar es a ambos lados un polvoriento pedregal con puestecillos medio desiertos a la espera de los días de mercado, los lunes y los jueves, que es cuando, al amparo del jaleo comercial, más se aprovecha para llevar sin papeles a niños haitianos a territorio dominicano. Algunos chavales se buscan aquí la vida trapicheando, pidiendo algo a los transeúntes y toreando a la carrera a los agentes, que casi los ignoran. Otros trabajan de vendedores o de limpiabotas.

La inspección de las decenas de camiones que cruzan de un lado a otro está lejos de ser exhaustiva, reconoce otro agente de la fuerza internacional. No son estos niños fronterizos, que a veces emigran solos de manera irregular, los que sufren el tráfico ilegal. Las víctimas son generalmente familias desestructuradas, pobres y casi sin educación que ponen a sus hijos o hijas en manos de personas que los van a llevar a República Dominicana con la promesa de que allí tendrán mejor vida.

Un millón de desprotegidos

El terremoto que causó más de 220.000 muertos en Haití el año pasado agravó el problema del tráfico de menores desde este país a la vecina República Dominicana. A la tradicional falta de medios para impermeabilizar la frontera se une el aumento de niños desprotegidos tras el seísmo. El Gobierno local calculó hace un año que aproximadamente un millón fueron separados de sus padres o quedaron huérfanos.

También se ha multiplicado el número de familias en situación de extrema necesidad. Unicef estimaba antes de la catástrofe en unas 2.000 las víctimas al año. Hoy no hay cifras ni estadísticas oficiales, pero «las mafias utilizan la situación de descontrol para sacar a más menores del país», ha constatado Josefa Rando Redondo, subinspectora de la Policía Nacional de España que se encuentra desplegada en Haití como miembro de la Policía de la ONU (Unpol).

Les ayudan, en algunos casos, miembros de las Fuerzas de Seguridad dominicanas. Esos responsables del tráfico ilegal, considerados como una especie de Robin Hood por la ayuda que supuestamente les prestan, son a veces incluso personas conocidas o emparentadas con los padres, que desconocen el verdadero destino que espera a los niños, señala Josefa Rando. «Lo más frecuente es que participe alguien de la familia», apunta Jean Valcy, de 48 años, miembro de la Brigada de Protección de Menores (BPM) de la Policía Nacional de Haití (PNH). «Algunos padres son incluso sospechosos de participar en el negocio», explica el agente ante los calabozos vacíos de la comisaría de Malpasse.

Instantes después Valcy supervisa el trabajo de dos mujeres de la PNH que cotejan los documentos de una madre que se dirige en un autobús al país vecino con la pequeña Rosa Andrea Montalván, su hija de dos meses. Josefa Rando sostiene rebosante de cariño al bebé en brazos mientras anotan sus datos en un cuaderno. Poco después, una mujer que viaja con su hija y una amiga de esta también menor muestra los papeles necesarios para poder continuar.

Observa la escena Rafaella Toussaint, jefa de equipo de la ONG estadounidense Heartland Alliance. «Tras el 12 de enero de 2010 (día del terremoto) no existían controles y muchos niños iban sin sus padres», se queja esta joven de 26 años al tiempo que agradece que los controles sean más estrictos ahora. «Nuestro trabajo es controlar los documentos que tanto los adultos como los menores deben llevar» desde el terremoto.

En el lado dominicano, el supervisor general y encargado de emigraciones, Edison Richard Trinidad, asegura en su despacho de la frontera de Jimaní que «la trata de niños ha quedado reducida a la mínima expresión en este paso» tras recordar el caso de un grupo de estadounidenses que fueron detenidos en el lado haitiano cuando intentaban llevarse a 33 menores sin papeles pocos días después del terremoto. «Son muchos los que consiguen pasar», señala sin embargo un policía de la ONU conocedor desde hace meses de la situación en la frontera.

Fácil y frecuente

El salvadoreño José Chinchilla, responsable en Malpasse de la Unpol, reconoce que desde que llegó al puesto hace cinco meses han detectado dos casos. En octubre se detuvo a un adulto que iba con tres menores sin papeles y en diciembre a otro que pretendía llegar a República Dominicana con siete. Los testimonios recogidos en la frontera por este reportero, aunque nadie se atreve a dar cifras aproximadas, indican que se cruza con suma frecuencia y facilidad.

Consciente de la polémica, el Gobierno dominicano hacía público un comunicado esta misma semana en el que afirmaba que «ha fortalecido todas las medidas (…) para impedir que se utilice el escenario de una tragedia como la que vivió el pueblo haitiano para vulnerar los derechos de los más desprotegidos». Lo hacía en respuesta a un reportaje publicado en El Nuevo Herald de Miami en el que se recogía el testimonio, entre otros, de una niña haitiana de doce años que huyó de las penurias tras el terremoto y se prostituía con turistas en República Dominicana a un dólar el servicio.

La subcomisaria española, la Policía haitiana y organizaciones como Unicef o Heartland Alliance que tratan sobre el terreno de frenar a las mafias coinciden en explicar adónde van los que caen en sus garras. Muchas niñas son prostituidas, otros acaban realizando tareas agrícolas o como mayordomos en casas particulares (los conocidos como «rest-avec», «quedarse con»).

Las mafias son a veces de alcance internacional y trasladan a los niños a Estados Unidos o Canadá, donde son víctimas del tráfico de órganos. La preocupación por el aumento del tráfico de menores se refleja en el trabajo de la BPM, que nunca se había desplegado en la frontera con República Dominicana hasta semanas después del seísmo.

La situación ha mejorado, dice el agente Valcy. «Antes salían muchos de manera ilegal, constatábamos que muchos pasaban a República Dominicana. Ahora los que vienen con sus padres o con la documentación oficial pasan; los que no, localizamos a sus padres o los entregamos a bienestar social». «Si los niños vienen con terceras personas sin papeles los ponemos a disposición de la Justicia», añade.

Gallianne Palayred, especialista de Unicef, pinta un panorama más sombrío sin restar mérito a la toma de conciencia por el problema y a la aplicación de medidas para contrarrestarlo. «Hay que ser honestos. El control solo se lleva a cabo entre las ocho de la mañana y las cuatro de la tarde. El que quiera pasar acaba haciéndolo» fuera de este horario. «Además —insiste— no se controlan los pasos no oficiales» adonde no llegan apenas las patrullas. Los dos países están separados por una sinuosa línea de 375 kilómetros.

Además de Malpasse, hay otros tres pasos oficiales: Anse-a-Pitres, Belladere y Guanaminte (Juanaméndez). Más allá de estos puntos, la orografía sirve de pasillos improvisados en forma de pistas montañosas o ríos, que son utilizados por la población local que vive en la zona o por los que desean cambiar de país sin la documentación en regla. «Cualquier persona puede cruzar sin problemas por ahí ante la falta de controles», añade la subinspectora Rando.

Las fotos tomadas por las patrullas de la ONU muestran abiertamente grupos de niños pasando de un país a otro a lomos de mulas a través de un río en uno de los pasos no oficiales. Mientras tanto, en la pared de la comisaría de Malpasse dos carteles de la Policía con los rostros de dos niños alertan de su desaparición junto a varios teléfonos de contacto. Se trata de Wildino Emmanuel Jules, desaparecido desde mayo de 2010, y Gradi Mardi, en paradero desconocido desde enero de 2010.

Fuente: ABC

Proniño y la problemática del trabajo infantil

In Malas Viejas on 2 agosto, 2010 at 6:44 PM

El trabajo infantil es una de las problemáticas más complejas del mundo contemporáneo. La pobreza, la desigualdad, los patrones culturales y la permisividad social son los principales factores de su origen. Proniño es el programa de bien público del Grupo Telefónica, desarrollado por MovistarFundación Telefónica para prevenir y erradicar el trabajo infantil en Argentina.

La pobreza y la desigualdad sigue condenando a los niños

Según datos oficiales relevados por un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), y el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS), en la Argentina trabajan más de 450 mil niños, niñas y adolescentes menores de 17 años. En el mundo, la cifra crece hasta alcanzar los 218 millones de chicos, de acuerdo al mismo organismo internacional.

La Argentina participa del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT desde 1996.  En de mayo de 1997 se creó la Comisión de Trabajo Infantil, que en agosto de 2000 se formalizó por el Decreto Nº 719 como la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI) con el objetivo de coordinar, evaluar y dar seguimiento de los esfuerzos a favor de la detección y erradicación del trabajo infantil

La definición de trabajo infantil de CONAETI es: “toda actividad económica y/o estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por niñas y niños, por debajo de la edad mínima de admisión al empleo o trabajo, o que no han finalizado la escolaridad obligatoria o que no han cumplido los 18 años si se trata de trabajo peligroso”

Legalmente el trabajo de los niños menores de 14 años está prohibido en nuestro país. Constituye un atentado contra la garantía de la salud, acceso a la educación y al juego, derechos protegidos por la Convención Internacional de los Derechos de los Niños y la ley nacional 26.061 de Protección Integral de las Niñas, Niños y Adolescentes.

El trabajo “adolescente”, es decir, el que desarrollan chicos de entre 14 y 18 años, no está prohibido pero está protegido legalmente para evitar abusos.

De la totalidad de niños y adolescentes entre 5 y 17 años que trabajan en el mundo, 126 millones lo hacen en lo que se conoce como “las peores formas”: esclavitud, prostitución, tráfico de estupefacientes, participación en conflictos bélicos y “todo aquel trabajo que por las condiciones en que se lleva a cabo, daña la salud, la seguridad o la moral de los niños”, señala el Convenio 182 de la OIT.

No es de extrañar que África o América Latina tengan un lugar tan preponderante en esta problemática. El trabajo infantil es un producto derivado de la pobreza y la falta total o la precariedad de los ingresos de los padres.

En la Argentina, según datos del INDEC, correspondientes al segundo semestre de 2006, de los 12,2 millones de chicos de hasta 17 años residentes en el territorio nacional, el 40,9 por ciento se encuentra por debajo de la línea de la pobreza, y el 14,3 por ciento, bajo la línea de la indigencia.

La pobreza, el desempleo de los padres, la falta de oportunidades, la violencia familiar, la ignorancia, la falta de información, los patrones culturales, la permisividad social son todos factores que inciden y se fusionan de manera aleatoria pero determinante otorgando a la problemática una complejidad profunda y severa que requiere, como dicen los expertos, una “mirada integral”.

Jornada de Proniño en el Obelisco el 12/Junio/2010

Proniño

A través de acciones integrales y en red, que benefician al niño, su familia, la escuela y la comunidad, Proniño busca aportar conocimiento y herramientas, apoyándose en la fortaleza territorial y las capacidades tecnológicas de Telefónica; brindando asesoramiento y recursos a ONGs con iniciativas enfocadas en esta problemática y articulando con el Estado, para transformar una realidad que hoy vulnera los derechos de millones de chicos en nuestro país.

+ Proniño en Latinoamérica

+ Como colaborar con Proniño

+ EducaRed.org en Argentina

+ El papel clave del docente en al detección del trabajo infantil

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Fuente: Proniño

Libros que viajan en Biblioburro

In Pasiones on 12 julio, 2010 at 2:45 PM

La escena tiene algo tan común como un par de burros y un hombre que sueña llevar un cargamento de libros para que decenas de niños en la profunda Colombia puedan descubrir el arte de leer y soñar. Lo llaman Biblioburro y es un proyecto que nació para que las lecturas lleguen a los niños de cada pueblo.

"Es el pago que hay que hacer como habitantes de esta tierra, ofrecer un servicio social"

El sendero angosto se subraya de tierra, dos burros llamados Alfa y Beto caminan cansinos dejando atrás la vegetación que oculta pueblos enteros, en sus lomos llevan nada mas y nada menos que libros. Los conduce Luis Humberto Soriano, quien alimenta la esperanza de que cada niño aprenda la magia de leer.

Soriano se sintió fascinado por la lectura desde pequeño y se graduó en literatura española con un profesor que visitaba la aldea un par de veces al mes. Ejerciendo como profesor de escuela primaria, se le ocurrió la idea de Biblioburro confiando en el poder transformador de la lectura. A finales de los años ’90, Soriano empezó a viajar por las comunidades interiores de la Colombia caribeña con una librería portátil que empezó con 70 libros

Mientras existan estas iniciativas, algo mejor es posible

Soriano escribió a Juan Gossaín después de oírle leer fragmentos de su novela La Balada de María Abdala en un programa de radio, preguntando por una copia de la novela para ser distribuida a través del Biblioburro. En respuesta Soriano recibió una avalancha de donaciones de libros de la audiencia de ese programa.

En 2008 la colección de libros ha llegado a los 4.800 volúmenes y actualmente se ha logrado construir una pequeña biblioteca donde los niños visitan a Soriano y disfrutan de sus libros.

En 2010 fue nominado como Héroe CNN por la cadena de noticias norteamericana y a partir de este video en Ayoka es que se recibieron las donaciones necesarias para terminar el hogar de la Biblioburro. Es una iniciativa que se mantiene y lo mas importante es que sigue creciendo. A logrado difusión en El MercurioLa Nación, el New York Times y la BBC lo ha relacionado con un proyecto similar sucedido en Africa llamado Ethiopia Read y las Bibliomulas en Venezuela.

Con la ayuda de Ayoka se logró la infraestructura

Soriano viaja hasta 8 horas en burro o recibe a los niños en la biblioteca durante la semana

También esta historia inspiró el documental Biblioburro, producido por el cineasta Carlos Rendón y financiado por la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) y los canales regionales.

El realizador fue productor de documentales como ‘Tamalameque’ (1992), ‘Nukak Maku’ (1993), ‘Charanguita’ (1998) y ‘Portadores de agua’ (2003), con los cuales ha obtenido reconocimientos internacionales.

Biblioburro ha sido ganador de las ayudas del Fond Sud del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia y de la pos-producción del FDC 2008, del Ministerio de la Cultura de Colombia, y seleccionado en el 2008 para participar en los festivales de Amies y Biarritz, en Francia, y en el Festival Documental de Bogotá. De igual manera, participó en el Festival de Cine de Chicago, Estados Unidos.

Que se conozca es la intención desde acá. Mientras queden en el mundo “soñadores” como este colombiano de noble corazón y su Biblioburro, entonces, habrá esperanzas de cambiar el sueño de la humanidad”, dijo un amigo Suelto y me invitó a conocer la historia. De ensueño quizás, aunque una nueva oportunidad de realidad para todos esos niños que ven llegar a Alfa y Beto.

+ Blog del Biblioburro

> Conoce el caso de las Bibliotecas Populares en Argentina



Crecer filmando

In Exclusivos, Paladar mostaza on 25 junio, 2010 at 10:00 AM

Por Milly Bianchiman

Desde hace unos años hemos visto como la juventud ha mostrado al mundo mediante canales como facebook, youtube y otros, pequeños y grandes sucesos filmados por cámaras caseras o de celulares. Los hechos que se registraban eran alguna que otra imitación, situaciones graciosas, otras no tanto, muestras de distintos talentos, etc., pero la cosa se puso seria y empezó a preocupar cuando lo que se grababa eran situaciones de violencia, sobre todo ocurridas en los colegios.

Como una iniciativa para darle otras riendas a esta especie de moda, surgió el Primer Festival Intercolegial de cine del MERCOSUR, también conocido como Cine Tiza, declarado de interés educativo por el Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba.

El Festival esta organizado por el Colegio Deán Funes junto a un grupo de estudiantes y egresados del mismo llamado grupo ABCine. En este se convoca a jóvenes y adolescentes del país y MERCOSUR, que pertenezcan a una entidad educativa, a participar con distintas producciones audiovisuales con el objetivo de intercambiar vivencias y realidades desde una óptica vinculada a:

  • Identidad
  • Diversidad Cultural
  • El Medio Ambiente
  • La Libertad.

Los alumnos participantes pueden concursar en el rubro guión para cortometraje y en realización de cortos; los trabajos podrán ser incluidos dentro de los géneros: documental, ficción, video clip, video minuto, animación, teatro filmado, fotomontaje, video sin diálogo.

Quienes participan experimentan el proceso que conlleva la realización de los cortos, donde aprenden a generar guiones, experimentan creando tomas, usando la variedad de los planos, haciendo uso de la creatividad en el montaje y la edición, y por sobre todas las cosas se aprende a trabajar en grupo.

Los premios que se llevan sus concursantes para la escuela a la que representan son cámara, luces e isla de edición aportado por la Secretaría de la Juventud de la Provincia, para incentivar a los chicos que sigan participando de este Festival y otros más que se presentan en la provincia como el Festival de Cortópolis, organizado por el Cineclub Municipal Hugo Del Carril, donde se muestran aproximadamente 250 cortometrajes de todas partes de Argentina y una sección que muestra trabajos del resto de América y Europa, otras muestras especiales como Cortos de Oriente, Encuentro en el Cine, Quay Brothers, mas los talleres, charlas y seminarios dictados por profesionales de trayectoria nacional e internacional.

Desde el 2004 el Cineclub Municipal Hugo Del Carril presenta el espacio El Corto, donde todas las semanas se muestra material audiovisual producido en la provincia, y a partir del 2007 se comenzó a presentar cortometrajes del resto de Argentina. A partir de este proyecto se generaron otros como La Cortoteca, una colección de cortos que han pasado por el Festival entre otros; la revista digital Espacio Reducido y las muestras itinerantes Caravana de Cortos.

Alumnos que podrán filmar - Foto La Voz

Todos estos espacios además de tener en común el cine, funcionan como medio para expresarse siendo creativos a la vez. El Festival de Cine Tiza, funciona también como una orientación para los adolescentes que todavía no deciden que quieren hacer después del secundario, los ayuda a descubrirse, a esmerarse y superarse, entre otras cosas, disfrutan de una oportunidad que a muchos nos hubiese gustado tener.

Por otro lado, Cortópolis, ayuda a los estudiantes de cine a difundir sus trabajos, mostrar otros tipos de cine, temáticas, nuevos enfoques a los que no estamos acostumbrados a ver diariamente; a la vez estos Festivales brindan espacios para recrearse, aprender, especializarse y demás, que colabora a la formación de quienes se interesan por el séptimo arte.

Para más información: info@festivalcinetiza.com.ar

+ Tel: Colegio Deán Funes +54 0351 4333435/36 int. 30 de lunes a viernes de 14 a 18 hs.

Y los chicos se hicieron la “chupina”

In Malas Viejas on 16 mayo, 2010 at 3:44 PM

Los chicos se hicieron la “chupina”, decidieron no ir a la escuela. Prefirieron la plaza, el parque, la calle.


Podríamos preguntar por qué, hacer entrevistas, encuestas, relevamientos, pero seguiríamos queriendo aferrar a los jóvenes con preguntas que vienen del pasado, en lugar de rozar la vitalidad de la que están impregnados y que no siempre entendemos. Casi nunca.

Hablan estos actos un idioma que no entendemos. Y preguntarnos por qué no nos explicará más que lo que querríamos escuchar; es decir, a partir de palabras que nos vienen, de instituciones que ya existen. Y lo que “la chupina colectiva” grita mudamente es la potencia de encontrarse fuera de la normalización de la escuela.

Nos preguntamos ¿por qué? en lugar de preguntarnos ¿cómo?, ¿con qué energías?, ¿con qué deseo?, ¿en qué tiempo?

Acostumbrados como estamos a pensar en términos dicotómicos, la “chupina” es la ausencia de sentido y significación para el estar dentro de la escuela. Pero es necesario pensarla desde otro lugar, pensarla diferente, en relación con lo que sí combina, con lo que se compone, con lo que dispara; de lo contrario, estaremos lanzando un lazo que no amarra nada más que los cuerpos.

En lo educativo. En términos educativos, es necesario preguntarnos qué enseña y qué aprendemos del grito silencioso de los pibes que se revelan. Como en una fotografía, hace aparecer ante nuestros ojos, que no comprenden lo que ven o que simplemente lo juzgan bajo la mortecina luz de viejos y escleróticos esquemas, un acontecimiento que interroga nuevamente al sistema: ¿qué hace un maestro solo en el aula?, ¿qué buscan los chicos en la plaza? Pensar que sólo escapar de la escuela, faltar para desafiar a la autoridad de la institución, por tener un días menos de clase… es demasiado simple, reduccionista. Que habrá esas razones entre quienes la hagan, puede ser, pero el malestar se siente en el cuerpo y no siempre se puede expresar, sino con signos que son fabricados para ese momento y que poco después evanescen volátiles.

Analizar esto con las antiparras de lo que sabemos nos conducirá, otra vez, al error, al juicio que inmoviliza. Nos aleja de la creación de lo nuevo que se reclama, probablemente con el “rebelde” (también vieja palabra) signo de la “chupina” colectiva. Quizá sea ésta la clave de desciframiento posible: combinar una instancia de identificación que revela. Y aunque no podamos ahora entender, podemos sustraernos al impulso de juzgar, clasificar.

Necesitamos estar donde están los chicos, para ver con qué combina esa existencia joven. Es preciso mirar lo que va hacia el futuro con una visión de lo que vendrá y no con unos esquemas que heredamos, que son los que nos han conducido hasta aquí.

Pablo Fernandez (Sociólogo, Pedagogo)

Fuente: Diario La Voz del Interior

¿Quién es Justin Bieber?

In Derecho a Replica on 14 mayo, 2010 at 2:40 PM

Un fantasma recorre el mundo, y no es el de Garrafa Sánchez: es Justin Bieber, un muchachito bonachón y medio salame que hace las delicias de las niñas en los Estados Unidos y, con su espíritu simpático e inofensivo, hace quedar a los Jonas Brothers como los nuevos Napalm Death.

El pibe dice que canta, pero como lo más probable es que ninguno de los que visita este espacio tenga la menor idea de quién es, volvemos a ser servicio como en las viejas épocas (?) y se lo presentamos, a efectos de que de ahora en más el autor del blog pueda bastardearlo a voluntad sin que sus lectores digan “oia, ¿de quién habla este borracho?”. A saber.

Como corresponde a su estirpe casta e inocente, Justin nació de un repollo, con la salvedad de que se trataba de un repollo gangbangueado por una pandilla de asesinos a sueldo zombies adictos al paco con mal aliento. Su madre, una inmigrante vietnamita fanática de Poison llamada Olga, intentó canjearlo por un Voligoma en una librería local, pero le pidieron que pusiera doce dólares encima, con lo cual decidió quedárselo, especulando con un posible incremento en el precio del kilo vivo de boludo en un futuro no muy lejano (y la pegó).

La vida de Justin estuvo signada por los accidentes que, a la larga, le terminaron redituando. En un flagrante caso de precoz plastozoofilia, los 4 años intentó tragarse un Mi Pequeño Pony entero, y la lesión que el diminuto equino de mentiritas le dejó en el gañote le cambió la voz a un tono angelical y apacible muy diferente al que portaba hasta ese momento, más parecido al sonido que emite un hámster cuando se lo bate con una minipymer en un recipiente colmado de ácido lisérgico. Luego, a los doce años, su padre adoptivo (un ingeniero agroespacial de origen chicano llamado Johnny Puto) le agarró los dedos con la puerta de su Volkswagen Gol cremita al salir de su casa en Anaheim, California y recién lo notó llegando a su destino de vacaciones en Camboriú, debido a lo cual lo mandó a clases de canto en compensación, porque el pibe se calentó feo.

Ávido de darle alegría a su cuerpo como Macarena, Justin asistió al Conservatorio Interestatal de Massachusetts, de donde lo expulsaron tres días después por pegarle un roscazo a la máquina expendedora de papas fritas para que le dé un paquete gratis. Dice su Profesora de Imitación de Manowar: “Yo lo vi, posta”. Dice él mismo en su defensa: “Puse la tarasca, no me dio una goma y la surtí, que se curta. Igual la máquina esa tenía más piñas que el auto del Burrito Ortega”. La disputa se dirimió en la Corte Suprema de Maryland, con un fallo unánime a favor de la máquina expendedora.

Desahuciado, cae en la cuenta de que lo suyo no es el pop sino el metal, y se consigue un puesto de operario en una fundidora. De allí también lo despiden, debido a un confuso episodio que involucraba a su capataz, un sacacorchos y un container de jabón líquido.

En eso, un representante de la firma de management argentina Pueyrredón & Charcas lo encuentra vagando sin solaz por las calles de su Anaheim, California natal y le ofrece grabar un disco a cambio de pintar su cerca. Lógicamente acepta y registra la canción “Eeeeeeeh”, con Bon Jovi y el bajista de Pier como invitados, logrando un éxito instantáneo que lo convierte en el pusilánime más exitoso desde James Blunt. Tres días después el álbum alcanza la categoría de Disco de Plutonio con más de 8 billones de copias vendidas sólo en Lanús, y a los dos meses se imprime la primera bombacha con su cara. Después abre un Twitter y bueno, más o menos la idea es esa.

Durísima crítica al pibe Bieber !

Fuente : Revista Rolling Stone

Filosofía barata no es la que carece de valor, sino la que no tiene costo

In AguaSuaves, Lastiri, Pasiones on 12 mayo, 2010 at 10:48 AM

Por Nelson Lastiri

El pasado 7 de mayo de 2010 me sentí como Gulliver.

Si en el mundo hay personas que no entienden de enredos discursivos, paradigmas teóricos, reflexiones sociológicas o discusiones ideológico-políticas,… esos son los niños. Peques, pininos, chicos, pibes. Ellos no andan con vueltas, gozan de una independencia intelectual casi absoluta.

En consecuencia, su formato nos encanta. Sus reglas de comportamiento, su estilo, la sencillez con la que se comunican. Pero claro, los que apilan apuntes y diplomas somos nosotros. Esos cuerpitos frágiles y esas mentes ‘analfabetas’ son una cátedra en persona. Miradas, sonrisas sin dientes, mocos, manos con tierra, gritos agudos y carcajadas que galopan agitadas. Pocas palabras y con claridad. Nos hacen sentir e interpretar una inmesidad, nos hacen soñar.

¿Qué tienen? ¿Dónde está el secreto?

No lo sé. Lo cierto es que ese día me tomaron por asalto, me amarraron, hicieron que me emocionara, que corriera, que saltara… también tuve que bailar, jugar. De paso, en el trabajo me habían encargado que registrara todo y lo publicara en Facebook. Iba y volvía. Capturar, correr, descargar, editar, exportar, trasformar,subir, publicar.

Cada vez que me sentaba frente a la computadora no sabía por donde empezar, tenía tantas emociones como archivos, tantas certezas como gigabytes de memoria. Tenía rostros, historias, detalles. Pero sobre todo, tenía una reflexión, tenía filosofía.

Filosofía barata, no porque carezca de valor, sino porque acceder a ella no nos cuesta nada. Es la filosofía de los niños, es la filosofía barata de la que escapamos aterrados, en la que todos coincidimos, en la que somos iguales, la que es directa, la que desnuda verdades sin términos confusos, la que nos ofrecen los pequeños sin pedirnos nada a cambio.

Ellos, licenciados en movilizar el alma, manejan sin saberlo el lenguaje de la neurolingüística. Son profundos, decididos, valientes, directos. Son creativos, graciosos y elocuentes. Persuasivos, talentosos e  incesantes. Su mente no tiene peajes, la nuestra se parece cada vez más a un pinball.


El pasado 7 de mayo de 2010 Radio Mitre de Córdoba (Argentina) organizó junto al Hospital de Niños de esa ciudad la “Maratón del Papel” en la que se recolectan miles de kilos que se convierten en antibióticos, antifebriles, leche, cospeles, juegos, lápices, hojas, y mucho más. Ese día tuve una lección con personitas doctoradas en no saber nada y hacerlo todo bien.

Si no soy capaz de alcanzar y conmover a un niño, todavía no aprendí a resumir, ponderar, redactar y difundir. Ellos tienen en sus genes la medida perfecta de lo que es justo y necesario, con una forma emotiva, movilizadora e inolvidable.
Este año fueron 150 toneladas, millones de sonrisas y una filosofía barata con la que yo me encariñé y creo que no seré peor profesional por aplicarla. Patch Adams me levanta el pulgar guiñando un ojo y sonriendo de lado. Mientras tanto suena “A city symphony” de Dario Marianelli, desde su minuto 1’56”.

Y como si fuera la última Coca Cola en el desierto, yo salgo a ofrecer esta filosofía que no pretende nada a a cambio, inofensiva en su aparencia, revolucionaria en su aplicación.

+ Mirá más de lo que fue la Maratón del Papel de Radio Mitre 2010

+ Campaña del Papel – Hospital Infantil de la ciudad de Córdoba, Argentina

Un niño, una Escuela, un Mundo mejor

In Pasiones on 14 abril, 2010 at 10:51 AM

150×300

La campaña 150 x 300 es una campaña impulsada por www.soloingles.com con el objetivo de construir una escuela  en Cerrillos, Provincia de Salta, una nueva comunidad que necesite ayuda con urgencia .

La idea ES construir un nuevo edificio que funcione como escuela, centro cultural, centro comunitario y lugar de capacitación para niños y adultos.

Soloingles.com, en la persona de su CEO, Rodolfo LLanos, encabezan esta campaña invitando a otras personas y empresas a unirse.

La educación es el camino mas corto hacia la dignidad.  (Rodolfo Llanos dixit).

Ya cumplí la primer etapa de este díficil desafío. Terminé la Misión Race. Ahora se vienen las conferencias y manos a la obra…

Con un poco de sacrificio y la ayuda de mis amigos pienso contruir una escuela en una de las zonas mas necesitadas del norte argentino: El Barrio Congreso Nacional, Cerrillos, Salta.