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Owni, la vanguardia francesa del periodismo de datos

In Paladar mostaza on 25 marzo, 2011 at 9:32 PM

De vez en cuando se generan grietas interesantes entre las novedades del surgimiento de medios digitales. Acá una nota de El País sobre lo último que se vio volando por los cielos digitales.

Su nombre lo dice todo: Owni es un verdadero objeto no identificado en el panorama mediático actual. Esta web francesa de periodismo digital, nacida hace apenas dos años, es un cúmulo de peculiaridades.

Mientras el resto de medios siguen buscando la rentabilidad en Internet, bien mediante la suscripción o la publicidad, Owni ha optado por ser completamente gratuita y prescindir de los anuncios. Además, en su redacción trabajan de forma totalmente integrada -y en aparente (e inusual) armonía- periodistas, programadores y diseñadores.

Parece fortuita, o al menos poco planificada, su mutación de agregador de blogs para geeks en web de referencia mundial del llamado “periodismo de datos“. Son pioneros en ese intento de representar en la red de manera clarailustrativa una información confusa. Y, también, en inventar instrumentos que permiten a los internautas rastrear toneladas de informes en la red, al estilo Wikileaks.

“Trabajar gratis tiene mucho sentido desde el punto de vista económico”, subraya Nicola Kayser-Bril, quien, con apenas 25 años, encabeza el equipo de cinco data-periodistas de Owni, encargados de “transformar las ideas de la redacción (15 periodistas en total) en proyectos que los developpers puedan plasmar”. Augura que, como poco, la compañía logrará este año multiplicar por cinco los ingresos de 2010 (460.000 euros), con un equipo que ha pasado de 8 a 37 personas en solo un año.

Su planteamiento es sencillo: la compañía fundadora de Owni, 22Mars, vende muchos servicios comerciales especializados en la Red: aplicaciones, páginas web, formación, consulting sobre estrategias online

Owni fue concebida, en abril 2009, como el apetitoso escaparate, gratuito por supuesto, para captar clientes con sus artículos de fondo (no sigue al minuto la actualidad), acompañados de llamativas ilustraciones y diversas aplicaciones de periodismo de datos. “También nos permite adquirir una experiencia en la web a coste cero”, añade Kayser-Bril, periodista y autodidacta programador web, licenciado en Economía de una prestigiosa universidad francesa. Owni sirve así de laboratorio de investigación a su equipo de creadores, quienes luego rentabilizan su savoir-faire.

Como ejemplo de los jugosos beneficios del trabajo gratuito, Kayser-Bril cita la colaboración de Owni con Wikileaks. El equipo francés creó unaherramienta abierta a los internautas para que rastreasen y catalogaran los miles de documentos sobre las guerras de Irak y Afganistán. “Nos permitió innovar, y trabajar mucho con el crowd-sourcing“, dice. “Ahora acabamos de vender una aplicación donde hemos usado gran parte de esta experiencia.”

El abanico de clientes de Owni abarca desde la presidencia francesa del G20 hasta el ayuntamiento socialista de París, pasando por ONG y medios de comunicación tradicionales. “No nos impide escribir artículos muy críticos con esas instituciones”, se apresura en apuntar el data-periodista.

Aquel peculiar modelo económico no nació de un plan concebido en los despachos de expertos en marketing y comunicación, sino de “un cúmulo de casualidades que hemos sabido aprovechar”, confiesa. Y admite que su criatura podría seguir “mutando”. “Estamos hoy en un punto donde más que un escaparate, Owni se ha convertido en el principal activo de la compañía y quizá mañana sea su motor financiero”, recalca Kayser-Bril.

“Todavía no hemos encontrado un modelo de negocio que nos permita hacerlo, pero hemos entendido poco a poco que nuestra especificidad no era crear páginas web para clientes, sino descifrar y volver más ‘digerible’ la actualidad. Hoy, intentamos de-geekizar la línea editorial. Hablamos mucho más de sociedad y de política y menos de nuevas tecnologías.”

“Tantear, probar fórmulas, equivocarse… Es algo vital hoy cuando se están inventando tantas cosas en Internet”, subraya Laurent Mauriac, director general de Rue89, otra web francesa de información que ya ha trabajado con Owni. “Es algo que Owni hace muy bien, así que su trabajo puede interesar a muchos medios que todavía no se atreven a probar cosas en Internet.”

A Kayser-Bril le traumatizaron sus primeras prácticas en medios “tradicionales”: “El copiar y pegar, el amontonarse para cubrir todos la misma rueda de prensa y luego escribir el mismo artículo…”, cuenta con un puntito de asco. Pero, sobre todo, recuerda “la falta de espíritu de riesgo y la incompetencia técnica: he visto cómo medios pagaban 10 o 100 veces más de lo necesario para hacer una nueva web, porque no sabían que existen soluciones de código abierto.”

Hay que ponerse las pilas, aconseja. “La sociedad no va a esperar a que los periodistas aprendan a manejar las nuevas tecnologías. Si no lo hacen rápidamente, serán los geeks, los programadores y los informáticos quienes presentarán la información. Ya ha pasado con Julian Assange, un hacker que nunca fue periodista”.

Mientras, el platillo de Owni vuela a velocidad de crucero. En 2010, fue la primera web francesa en recibir un premio de la Online News Association, los Oscar del periodismo digital. Sus fundadores acaban de volver de Austin, Texas, donde estaban nominados para el premio Accelerator del “ultra-cool” festival South by South West.

En Francia, Owni piensa lanzar una radio en Internet y una versión papel de su Web (“claro que siempre se necesitará el papel”, aseguran). Desde finales de 2010 existe una versión en inglés de Owni, centrada en temas europeos y gestionada desde París. Y antes del cierre del año, apostarán por una versión americana desde el centro neurálgico de Internet, la costa oeste de Estados Unidos.

¿Tanto dinero les da la venta de aplicaciones? Mantener un equipo de casi 40 personas ya de por sí es muy caro en Francia. ¿No temen quemarse las alas por volar demasiado rápido? “Nuestro modelo económico es viable y sano”, se defiende Nicolas Kayser-Bril, que lo contrasta con el de muchos de sus competidores. “Ya han quemado varios millones, mientras todo lo que hemos hecho hasta ahora ha costado un millón de euros.”

Esperan cerrar el ejercicio 2011 (en junio) con un volumen de negocio de unos 2,7 millones de euros. Está a punto de concluirse una nueva ronda de financiación de unos 1,5 millones, que serán destinados en gran parte al I+D de la parte francesa del proyecto. Y prevén otra dentro de poco para financiar la web americana.

“Funcionamos como todas las start-ups de nuevas tecnologías, con material open-source y sin patentes”, se ríe el veinteañero. “Así que nuestro único coste son los empleados. Toda nuestra economía funciona sobre el ‘talento’, como dicen los ‘pros’ del marketing”.

Fuente: Periodismo con Futuro

 

El corresponsal ha muerto

In Derecho a Replica on 21 diciembre, 2010 at 6:23 PM

Timothy Garton Ash es catedrático de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford, investigador titular en la Hoover Institution de la Universidad de Stanford. Hace algunos días analizaba la actualidad de los corresponsales en el extranjero que algunas grandes empresas de medios conservan. En un mundo hiperconectado, ¿Sobran los corresponsales?.

“Aún tengo una maleta en Berlín”, cantaba Marlene Dietrich. Y yo tengo todavía cuatro latas de gasolina en Skopje. Las compré para un jeep alquilado en el que fui de Macedonia a Kosovo, inmediatamente después de que la OTAN invadiera la devastada provincia en 1999, cuando uno no se podía fiar de que las gasolineras tuvieran gasolina.

Conduje aquel Lada de suspensión dura varios días, durante los que hablé con albanokosovares que habían huido por miedo al genocidio serbio y estaban regresando a casa, con sus remolques tirados por tractores abarrotados de colchones y niños; con un melancólico sacerdote serbio, el padre Theodosius, en su precioso y aislado monasterio al pie de las Montañas Malditas; y con un despiadado comandante del Ejército de Liberación de Kosovo, Ramush Haradinaj, que me hizo una confesión inolvidable, en su inglés de extraño acento mezcla de Finlandia y Birmingham:

“Yo no podría ser una Madre Teresa” (después de haber sido primer ministro del Kosovo independiente durante un breve periodo, ahora se encuentra en La Haya, a la espera de un nuevo juicio por crímenes de guerra).

Aquel viaje fue caro. Como hacía la mayoría de los corresponsales en el extranjero, utilicé a un “facilitador”, un periodista local que fijaba las citas, organizaba los viajes y suministraba informaciones de base, además de un intérprete. Lo pagó un periódico.

Aprendí cosas de esas que solo pueden aprenderse sobre el terreno. Y no estaba solo. Alrededor de 2.700 profesionales de medios de comunicación entraron en Kosovo con las fuerzas de invasión / liberación o inmediatamente después: aproximadamente un periodista por cada 800 habitantes.

Diez años después, ¿cuántos habría allí? En un momento tan trascendental, dramático, de guerra, seguramente muchos (“Si hay sangre, tendrá titular”). Pero, en general, e incluso en países y momentos muy importantes, cada vez menos. El corresponsal, un tipo satirizado de forma incomparable por Evelyn Waugh en su novela Scoop, y ensalzado por Alfred Hitchcock en su película Enviado especial, es una especie en peligro.

Solo un puñado de grandes empresas de medios, como la BBC y The New York Times, mantienen todavía redes mundiales de enviados permanentes que trabajan en lo que tradicionalmente se llaman corresponsalías.

No tiene absolutamente ningún sentido lamentarse sobre esto mientras van cayendo los whiskys en un bar de periodistas ahora desierto. Lo que necesitamos es averiguar cómo es posible conservar hoy lo que tenía de valioso la labor del corresponsal del siglo XX y cómo podemos aprovechar las fantásticas nuevas oportunidades que no existían en la era del telégrafo y el télex.

Eso es lo que trata de hacer el antiguo director del servicio mundial de noticias de la BBC Richard Sambrook en un nuevo análisis muy documentado, elaborado para el Instituto Reuters de Estudios sobre Periodismo en la Universidad de Oxford, titulado Are Foreign Correspondents Redundant? (¿Sobran los corresponsales?). Menciona a un productor de televisión de Estados Unidos que dice que remontarse a las corresponsalías tradicionales en el extranjero es como preguntar “¿por qué no seguimos utilizando tabletas de arcilla?”.

En mi opinión, hay tres virtudes del trabajo del corresponsal que deberíamos querer conservar y reforzar en las nuevas formas de obtención y transmisión de noticias. Son:

  • Ser un testigo independiente, honrado y, en la medida de lo posible, veraz e imparcial de los acontecimientos, las personas y las circunstancias.
  • Descifrarlos y situarlos en su contexto, explicando quién es quién, qué es qué y un poco de por qué.
  • Interpretar lo que sucede en ese lugar concreto, en ese momento concreto, dentro de un marco histórico y comparativo más amplio.

Ser testigo, descifrar, interpretar.

Para ser testigos, existen ahora fantásticos medios nuevos -el vídeo, la cámara del teléfono móvil, etcétera- que no han existido durante la mayor parte de la historia de la humanidad. Por supuesto, la cámara miente muchas veces, así que siempre conviene saber quién está detrás de ella. Pero una variedad de informaciones de testigos presenciales, fragmentos de vídeo y audio, blogs y otros documentos, muchos de ellos de personas locales que hablan de verdad (a diferencia de muchos corresponsales) la lengua, puede formar un magnífico collage de pruebas de primera mano.

Si nos hubiéramos fiado solo de los corresponsales, nuestras informaciones sobre la muerte de Neda Agha-Soltan, la joven fallecida durante las manifestaciones delmovimiento verde en Teherán el año pasado, habrían sido probablemente de segunda mano, y no habríamos tenido aquellas imágenes inolvidables. Sitios web como Global Voices y Global Post demuestran lo que se puede hacer cuando se juntan numerosos periodistas locales y foráneos.

Tampoco es necesariamente el corresponsal extranjero el que mejor descifra las claves locales. Con frecuencia he observado que, para esa tarea, los corresponsales se apoyan en facilitadores, intérpretes, periodistas locales y unas cuantas fuentes de confianza, y que ellos se limitan a añadir unas cuantas pinceladas de color, un armazón de clichés interpretativos (el borde del abismo, halconespalomas) y, por supuesto, varias hipérboles.

¿Por qué no dejar que las voces locales nos hablen directamente, y completarlas con las de especialistas académicos que conocen los países en cuestión? Para eso es necesario un trabajo de edición hábil y minucioso, desde luego, pero siempre será más barato que una oficina completamente equipada en el extranjero.

La corresponsalía actual, recortada como corresponde a esta era de austeridad, consiste en un solo enviado que hace todo a la vez, corre de un sitio a otro como el sombrerero loco, intenta desesperadamente cumplir varios plazos cada día, para la web, la versión impresa, el vídeo, el audio, el tweet y el blog; el problema es que el pobre periodista tiene muy poco tiempo para investigar a fondo cada historia, y mucho menos para detenerse a reflexionar.

No es casualidad que los mejores reportajes de corresponsales en el extranjero que vemos hoy estén en revistas como The New Yorker, en las que los periodistas tienen meses para elaborar un solo reportaje de gran extensión.

Lo cual nos lleva a la tercera dimensión: la interpretación. Para esta tarea, es útil que quien lea y piense sobre el cómo y el porqué sea alguien que sea ya un poco veterano, que haya visto cosas en distintos lugares y momentos. Esa persona puede comparar, sopesar, evaluar, restablecer el sentido de la proporción y la importancia histórica (o, muchas veces, la falta de importancia) que se pierde con facilidad cuando uno pasa todo su tiempo metido hasta las cejas en una noticia.

Oigo a gente que dice: ese es el futuro de los periódicos. Todos los días nos llega una avalancha de información, de “noticias” en su sentido más amplio. Tenemos un problema de exceso. La labor de los periódicos de calidad será pasar por la criba, situar en contexto, hacer un seguimiento, como han hecho The Guardian, The New York Times, Le Monde y EL PAÍS con los tesoros de Wikileaks.

Esto tiene bastante sentido, y tal vez las cosas avancen en esa dirección, pero el peligro está en fijar una separación demasiado radical entre el intérprete y el testigo. Porque toda mi experiencia clama que no hay nada comparable a estar allí.

Por muchos miles de estupendos vídeos, blogs y transcripciones que se vean, no hay nada comparable a estar allí. Solo al comprar esas latas de gasolina, pasearme en aquel jeep destartalado y ver el sufrimiento con mis propios ojos pude comprender verdaderamente, y por tanto interpretar con menos errores, lo que estaba pasando en Kosovo. Eso no se puede hacer desde una butaca.

El valor añadido especial del corresponsal del siglo XX era que, en la experiencia de una sola persona, en sus procesos mentales y su sensibilidad, se combinaban los tres elementos: ser testigo, descifrar, interpretar. Si conseguimos preservar eso en el periodismo transformado de nuestros días, quizá logremos tener más y mejores informaciones internacionales.

Fuente: El País

La estrategia de los medios debe basarse en el contenido periodístico mas que en los anabólicos

In Derecho a Replica, Exclusivos, Prosas Propias on 10 diciembre, 2010 at 5:38 PM

Hace un tiempo, dejé mi comentario en una nota sobre el periodismo, los diarios y su caída en las ventas. Estrategias, aciertos y errores, se mezclan en una carrera desesperada que se envuelve en papel, refleja en una pantalla pero sigue siendo una incógnita esquiva para los periodistas. Aunque pensándolo bien, la solución no se les presenta a quienes dirigen los medios porque estoy seguro que los reporteros estarían dispuestos a mejorar la calidad de los medios si se lo permitiesen.

El diario Infonegocios publicó una nota sobre la aceleración en la debacle de los medios tradicionales, representada en la caída de ventas del diario centenario de Córdoba, La Voz del Interior. Parte de la nota decía:

“En diciembre pasado había perdido el 5% de los ejemplares vendidos un año atrás. En mayo, la caída interanual fue del 7,3% y en junio y julio estuvo entre el 10 y el 12%. Para ser claros: los 101.090 ejemplares que La Voz vendió -en promedio- los domingos de junio de 2009 se convirtieron en 90.488 en junio pasado, más del 10% de caída en el principal día de la semana. El promedio semanal (lunes a domingo) está a punto de caer por debajo de otra barrera psicológica: los 50.000 ejemplares.

La preocupación de los directivos de La Voz por la acelerada caída en la venta de ejemplares ya es inocultable: focus group especiales por este tema, anabólicos para los días domingo (algo inédito) y una nueva promoción que pone en juego autos y otros premios”.

Nota completa

En ese momento comenté en la nota, les dejo mi opinión:

“Lástima que entre las estrategias que se están pensando (para recuperar ventas de ejemplares) no aparezca nada referido a los contenidos, las formas y el estilo. Todo pasa por agregar fascículos y hacer sorteos. En vez de intentar convertir al diario en una rifa con noticias deberían preocuparse por los contenidos. Evaluar a los periodistas que dejan ir, preguntarle a los jóvenes por qué no les gusta comprarlo y forzar la caída del consumo de su edición gráfica con nuevas manera de comunicar desde el soporte”.

La nota en sí trajo varios otros comentarios interesantes:

  • Marcos Fissore: “Si realmente el diario en formato papel, como producto, está transitando la etapa de declive, lo mejor es fidelizar, especializarse, lograr calidad informativa y mucho análisis cosa que no veo reflejado en el actual formato”.
  • Mariano Pereyra: “El diario tiende a desaparecer simplemente porque nos encontramos ante un cambio de paradigma basado en la forma que prefiere el usuario informarse y esta a la vista que este a elegido la prontitud, la expontaneidad y la gratuidad que ofrece internet. El diario debera cambiar su obsoleto enfoque de publicador de noticias viejas por el de editorialista de la realidad acompañado por suplementos que se puedan adquirir segun la preferencia del consumidor”.
  • Gustavo Javier Cabanillas: “Creo que la caída se debe a varios factores, no a uno sólo. Personalmente leía distintos diarios por internet los días de semana y compraba hasta hace poco La Voz los domingos. Esto último he dejado de hacerlo dado la baja calidad periodística de los artículos y de los análisis de los temas. Respecto a La Voz Digital, no me he acostumbrado a leerlo. Inicialmente era deseperante la espera de carga de la página. Eso hizo que me acostumbrara a leer otros diarios que apostaron a una mayor tecnología de un principio lo que a su vez me permitió apreciar la pobreza periodística de La Voz . Para colmo, no publicaban nada del maestro Salzano los Domingos.”

Todos los comentarios

Para finalizar esta reflexión compartida, desde donde se pueden extraer muchos puntos para iniciar otras semejantes discusiones, me pareció pertinente buscar unas palabras de Roberto Guareschi sobre el tema. El ex director de redacción de Clarín (1990 a 2003) escribió Periodismo se necesita, donde repasa las estrategias de marketing que los diarios argentinos han utilizado para conseguir suscripciones.

“Fascículos y opcionales no son contenidos periodísticos pero entran en el laxo mundo de lo cultural. Los clubes de beneficios, no. Aumentan la circulación, refuerzan la fidelidad y les dan a los diarios un conocimiento de sus lectores que en el futuro podrán emplear no sólo para cuestiones comerciales. Pero ahora lo comercial y el marketing ocupan un lugar más importante y visible en la relación con el lector y en la imagen de los diarios (ver las numerosas páginas de publicidad que dedican a sus clubes)”.

Guareschi nos recuerda que este recurso comercial, sólo será una ayuda verdadera si con esa estrategia los diarios no dañan su identidad periodística. En esta línea de análisis, los mejores diarios del mundo pierden ejemplares pese a su excelencia y las causas de la caída son múltiples, pero el periodismo es su fortaleza esencial y desde allí debiese salir su primer arma para combatir la debacle.

El contenido es la salvación, solo con calidad llega la publicidad y esto depende de la inversión. Innovación solo llega con creatividad, y los jóvenes son motor de esa rueda que debería empezar a girar, orientada por aquellos que ya han recorrido el camino de los medios. Las nuevas tecnologías pueden ser mas útiles que tan solo entregar premios. ¿Queremos que solamente nos compren o que además nos lean?

Periodista pasante en crisis

In Malas Viejas on 3 diciembre, 2010 at 2:28 PM

El periodismo es una profesión de riesgo. El mayor de ellos es el de morirse de hambre. Suele el común general idealizar al periodista como una especie de Superman quijotesco de las libertades, siempre dispuesto a desfacer entuertos, defender al menesteroso frente al potentado, y sacar brillo a la verdad con las teclas de su portátil. Y desconoce que la principal preocupación del periodista moderno es llegar a fin de mes.

Dice Enric González, el mejor columnista de la prensa española, que la creciente precariedad del periodista no es ni más ni menos grave que la de cualquier otro oficio, dígase albañil o corredor de seguros, con la diferencia que solo el informador tiene al alcance papel de prensa u ondas hercianas para contarlo.

No seré yo quien le lleve la contraria al gran Enric. Tan solo haré la salvedad de que el reportero, por razón de su profesión, se codea cotidianamente con jerarcas, sean políticos, jueces o directivos de empresas. ¿Cómo no le va a temblar el pulso al humilde tribulete que lleva una dieta rica en chóped y es incondicional del Lidl y del Ikea al preguntar por sus chanchullos al cacique político de turno o al ejecutivo millonario que le convoca en el Ritz y le agasaja con percebes de Roncudo?

Claro que la crisis golpea por igual a los de abajo, pero el operario de la cadena de montaje no come con el dueño de la General Motors (ahora creo que es Obama) que le cierra la planta. Sufre con los suyos la desgracia y tiene a salvo su identidad de clase.

La dicotomía de saberse generalmente miserable en lo personal mientras a cada rato charla o almuerza con la élite que gobierna el mundo le crea al periodista una zozobra existencial. Ser un pobre diablo y tener la necesidad deontológica de sentirse influyente conduce a una paradoja sobre el poder casi tan irresoluble como a la que llegaron los escolásticos al plantearse la omnipotencia de Dios. Se dijeron que ya que Dios lo podía todo, podría crear una piedra tan grande que ni Él mismo pudiera levantar. Ahora bien, al no poder alzarla dejaría de ser omnipotente.

La justificación del periodismo es ser un contrapoder frente a los que tienen realmente el poder. Pero ¿cómo hacerlo estando en la base de la jerarquía social y laboral, despreciado cuando no vapuleado por la opinión pública por la que se quiere velar?

Con todo, el mileurismo no es la principal singularidad del periodismo moderno. La sustancial es que la mercancía con la que trabaja, la noticia, ha dejado de tener valor y está al alcance de todos. Le llaman periodismo ciudadano. Y consiste en que cualquier hijo de vecino con un móvil con cámara de más de tres megapíxeles puede convertirse en reportero estrella. Graba el vídeo o la foto y lo sube a YouTube. Si encima lotwittea puede aspirar al Pulitzer. De esta forma, se ponen a la misma altura las matanzas de la revuelta iraní y los vídeos de primera de la despedida de soltero del cuñado.

Antes el periodista era celoso de su primicia, su razón de ser. Tal era la ansiedad por alcanzarla que cuando no existía, se la inventaba. El británico Evelyn Waugh escribió en 1938 ¡Noticia bomba!, una deliciosa novela en la que un grupo de periodistas, tan borrachines como escépticos, son enviados a cubrir un conflicto en un país africano y, como allí no pasa nada, se dedican a inventarse noticias sobre una presunta revolución, rivalizando en disparates para ganarse el favor de lectores y editores.

Waugh no podría ya escribir su novela. Primero porque la CNN se haría con la exclusiva. Pero sobre todo porque las grandes noticias ya no se las inventan los periodistas, sino los gobernantes. Que se lo digan si no al trío Bush, Blair y Aznar con aquellas terroríficas armas químicas de destrucción masiva que resultaron ser polvitos de Ariel con Actilift y provocaron la invasión de Irak. Y no digamos de la crisis que nunca existió para Zapatero. O las que están ahora tan de moda: lo peor de la recesión ha pasado ya y los bancos gozan de buena salud.

Menos mal que la profesión es cada vez más saludable. Ya no hay una botella de whisky escondida en el cajón y mucho menos esos purazos de humo pestilente que se fumaban nuestros predecesores para celebrar una buena exclusiva. El nuevo periodista está abonado a la manzana (Apple, en inglés) y al Aquarius. De hecho, yo les llamoperiodistas Aquarius. Son amables con el poder, sus preguntas nunca incomodan y sus crónicas suelen tener la misma fuerza que la bebida isotónica. A veces hasta aplauden al final de las intervenciones.

Hay un escalón por debajo. El del periodista figurante, ese que va a las ruedas de prensa donde no se admiten preguntas. Viéndoles ahí, rodeando el atril desde donde suelta su perorata el político, me recuerdan a esos muñeco-tes de latón que les ponen a los futbolistas en los entrenamientos para ensayar las faltas. ¿Se imaginan que a los abogados se les prohibiera hablar en el juicio en defensa de sus clientes?

Los métodos de trabajo también han cambiado. Decía mi primer redactor jefe que el periodista siempre tiene que tener las dos manos ocupadas. La una en el teléfono, y la otra con el boli (él tenía siempre las suyas en el whisky y en el puro). Al reportero moderno ya solo le hace falta una mano: con la que maneja el ratón o twittea con el móvil. Las primicias no se las aportan las fuentes sino Google (aunque etimológicamente eso sea imposible, puesto que si ya están ahí, son primicias de otros) y las crónicas no se escriben, se twittean. Y es que ya no se buscan lectores sino seguidores.

Ese periodismo epiléptico de corta y pega en 140 caracteres me remite a la reciente declaración de principios de Calamaro acerca de Twitter (la encontrarán aquí). Ahora bien, a diferencia del cantante, que presume de llevar codeándose décadas con la élite del rock, yo no soy más que un periodista del montón y un paseante. Así que me voy con mi crisis a otra parte.

Fuente: El País

Lo que deben saber los periodistas jóvenes y viejos

In Exclusivos, Prosas Propias on 28 noviembre, 2010 at 12:13 PM

Hace días me quedó una frase dando vueltas en la cabeza. Una ‘maestra’ de periodismo dijo que no te hace mejor periodista tener Twitter o usar un iPhone. Coincido. Me gusta decir que el periodismo no debe llevar apellidos, ya que es uno solo, con sus conceptos y pilares formadores de toda la vida. Actualmente pueden variar las herramientas y lenguajes a utilizar, pero debemos ser antes que nada periodistas.

Los jóvenes tienen (tenemos) que recuperar o sostener esas ganas movilizadoras de salir a la calle y escribir o narrar historias. Vidas simples relatadas por los medios, escenarios complejos acercados a la audiencia, la verdad sin mayores esteroides intencionales. Ética, verdad, responsabilidad y fidelidad son los valores irrenunciables del periodismo, y los que debemos conservar.

Actualmente las herramientas nos potencian o nos asignan nuevos lugares. Se generan posiciones de análisis y distribución diferente dentro de los medios, ya que hoy puede haber quien modere comentarios, genere debate y organice o distribuya la información. Todas de cara a la audiencia y no a la historia en sí. Los nuevos medios tendrán que poblarse de periodistas aptos para ambas tareas.

Una herramienta tecnológica que nos aporta inmediatez en la primicia sin que nadie esté detrás con inteligencia, es tan nulo en su proceso como la gran noticia que llega tarde aunque con acabada calidad. En el equilibrio de ambos procederes es que debemos pararnos.

No renunciar a la sed de encontrar historias y caminar investigando pero también encontrar en la quietud de la administración de contenidos, la intensidad. Ambos perfiles periodísticos son hoy mas que nunca muy necesarios. No bastan las plumas perfectas si el contenido no se traslada y acerca hasta las nuevas audiencias. No es suficiente saber colocar las notas para leerse sin contenido pertinente.

Internet y las redes sociales son de las mayores revoluciones que hemos vivido todos los comunicadores. El escenario a cambiado para contar historias, venderlas y hasta generarlas o producirlas. Los comunicadores del siglo XXI no podrán estar alejados de los avances tecnológicos y sus impactos en la semántica, la lógica y distribución de los medios.

Experimentados y novatos deberán coincidir y hacer converger sus conocimientos. Un prestigioso periodista que no intente utilizar las nuevas herramientas de comunicación o al menos traspasar su capacidad teórica de formación a quienes llegan, no tendrán lugar en los nuevos medios. Los jóvenes que no se preocupen en formarse intelectualmente, absorbiendo aquello que sus antecesores saben para tratar la calle, y no logren un perfil proactivo al utilizar los nuevos lenguajes, tampoco tendrán lugar.

Les dejo una reflexión de Carlos Salas desde lainformación.com donde señala lo fundamental para los jóvenes periodistas de saber idiomas, manejo óptimo de redes sociales y además saber mucho de todo, a lo que además desde sus propias palabras podríamos agregar la necesidad de ser innovador para generar nuevos contenidos multimedia que incluyan elementos audiovisuales e infografías.

> Leer Hoy soñé esta carta a un periodista


Cómo se escribe un diario según Miguel Bastenier

In Malas Viejas, Paladar mostaza on 3 noviembre, 2010 at 11:01 AM

El libro Cómo se escribe un diario está basado en la experiencia de Miguel Ángel Bastenier como maestro de los talleres que por más de diez años ha dictado en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI). En él busca el chip colonial de los productos editoriales que se enfrentan a una serie de problemas que padecemos en la región, aunque también destaca dotes que vuelven únicas las producciones de la región.

“Cuando digo que los ingleses (y los anglosajones, en general,) ‘no saben hacer mal los periódicos’ quiero decir que desde que el mundo es mundo y la Revolución Industrial su profeta, los hijos de la Pérfida (pero sabia) Albión han leído periódicos técnicamente bien hechos y carecen por ello, como sí nos ocurre a nosotros los latinos, de los conocimientos necesarios para hacerlo mal”.

En torno a esto Bastenier menciona que el chip colonial, es una especie de virus dejado por los españoles de engolamiento, verbosidad, pompa, administrativismo que era el lenguaje oficial en Las Indias. Eso es lo que vive aún en el periodismo y que según el autor, se propaga a la velocidad de la enseñanza escolar deficiente, de la carencia de libros en el hogar, y de “la corbata de la auto-importancia que se pone el periodista latinoamericano para sentarse a llenar de ruedas de prensa su periódico”.

Cómo se escribe un diario es periodismo puro y duro, para asentar conocimientos tanto en jóvenes reporteros como en periodistas y editores de medios de América Latina y España. Empieza con una declaración: la primera fidelidad del periodista hispanoamericano debe ser su lengua, el español.

Con el chip colonial, o “el síndrome de la compilación“, Bastenier expone su teoría sobre los problemas del periodismo latinoamericano y da soluciones a sus distintas manifestaciones, como la declaracionitis, la fiebre por llenar párrafos con declaraciones innecesarias. También muestra ejemplos de buen periodismo en una antología ilustrativa de crónicas, entrevistas y reportajes publicados en diversos diarios del continente.

“Si es verdad que los latinos hasta no hace mucho teníamos todo en contra para hacer buenos periódicos, porque desconocíamos de una manera cotidiana y natural su existencia, Internet puede cambiarlo todo”. De esta manera puede mostrar a sus alumnos como se utilizan diferentes herramientas en redacciones de todo el mundo.

Lo que indica es:

  • No hacer prólogos a la información.
  • Desechar cuando no se sabe cómo manejarlo el llamado ‘lead retardado’ y volver al sólido sujeto-verbo-predicado.
  • No confundir interpretación (por qué pasan las cosas que pasan) con opinión (lo que me gusta o no que pase)
  • Soltar lastre a medida que la información avanza ( no repetir cada vez el nombre completo de cada cosa, sino aludir simplemente de la manera más sintética a quien o que corresponda)
  • Hacer que el marciano de marras entienda todo lo que se escriba en el periódico.
  • No dejar cabos sueltos, o expectativas de información no satisfechas.
  • No dejar nunca de consignar cuándo y dónde ocurren las cosas.

Asegura que estos detalles “no preocupan a los ingleses porque llevan en la masa de la sangre no saber hacerlo de otra manera que respondiendo automáticamente a todas esas situaciones”, pero en el caso de los latinoamericanos que han leído periódicos mal hechos toda su vida están condenado a repetir profesionalmente lo que han visto: hacer malos periódicos.

Al final, ofrece veinte condiciones para ser buen periodista y recrea un debate sobre la profesión con figuras del periodismo en América Latina. Cómo se escribe un periódico hace parte de la Colección Nuevo Periodismo, creada por el Fondo de Cultura Económica y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, presidida por Gabriel García Márquez.

Fuente: FNPI

Rodolfo Walsh y su Operación Masacre vía Twitter

In Pasiones on 22 octubre, 2010 at 7:19 AM

¿Te imaginas a Rodolfo Walsh con un celular contando en 140 caracteres la investigación periodística que marcó precedentes del non fiction? Por un momento podemos jugar al paralelo temporal y trazar un puente tecnológico para saber que hubiese publicado a través de las redes sociales el periodista durante que averiguaba los fusilamientos de José León Suarez. Un proyecto que vale la pena “volver” a leer.

A finales de 1956 el periodista argentino Rodolfo Walsh se cruzó por casualidad en un bar de La Ciudad de la Plata con la historia de su vida: “hay un fusilado que vive”. Tirando de este hilo Walsh habló con siete fusilados supervivientes y descubrió con una trama de crimen organizado protegida por el Gobierno a lo largo de una investigación clandestina que duró hasta marzo de 1957.

Rodolfo Walsh se sirvió de las plataformas de publicación online, de Twitter, de su smartphone y de numerosas aplicaciones de la Red para contarlo.

Así es como ve la historia Álvaro Liuzzi en “Proyecto Walsh”, un experimento periodístico que intenta mezclar la obra de investigación Operación Masacre de Rodolfo Walsh con las herramientas digitales de publicación, es decir, contar la obra de Walsh como se podría haber contado en nuestros días. La motivación de este proyecto, explica Liuzzi, es “principalmente una profunda admiración por el trabajo de Rodolfo Walsh y las ganas de experimentar con los nuevos lenguajes periodísticos”.

Básicamente, se busca la respuesta a esta pregunta: “¿Qué hubiese sucedido si para la investigación de Operación Masacre, Rodolfo Walsh hubiese contado con las herramientas digitales que poseemos hoy los periodistas?”, aunque Liuzzi añade otro objetivo más: “realizar un proyecto periodístico movilizador y divertido que logre homenajear a Walsh”.

De momento, la investigación de Rodolfo Walsh ya está arrancando y ya está aprovechando las posibilidades que le da internet. En su cuenta de Twitter da a conocer sus avances en la investigación“respetando los tiempos originales de publicación que Rodolfo mantuvo durante los años 1956 y 1957”, comenta Liuzzi.

La comunidad de Twitter ha acogido con interés el proyecto y parece que lo entiende. Explica Álvaro Liuzzi que “por suerte, los usuarios de Twitter que siguen la cuenta @rodolfowalsh entendieron el aspecto lúdico del proyecto, interactúan con Rodolfo, pero no le adelantan datos que él mismo descubrirá dentro de algunos meses”. Asegura que es fundamental entender que Rodolfo está tuiteando desde el año 1956 para que el proyecto funcione.

Twitter es solo el primer paso de lo que será finalmente ‘Proyecto Walsh’. Comenta Liuzzi que además de una plataforma de publicación online, Rodolfo Walsh se servirá en esta historia de herramientas de geolocalización que marquen el recorrido del proyecto, líneas de tiempo interactivas, Facebook o un smartphone.

Es una interesante reflexión sobre el desarrollo que podrían haber tenido algunos de los casos de investigación más importantes de haberse realizado en nuestros días. En su blog, Álvaro Liuzzi plantea que Walsh no habría tenido que perder el tiempo buscando un medio que se arriesgase a publicar su trabajo, porque un blog le habría resuelto esto. También podría haber fotografiado y corroborado cada prueba con un teléfono 3G, o haber rastreado a los fusilados con Facebook.

Liuzzi no se aventura a predecir cuál será el resultado de este proyecto, porque muchas de las herramientas todavía no están en marcha. Por el momento, cree que prosigue “a paso lento, pero firme” y que “lo bueno será ir descubriendo las posibilidades según avance, tal como le sucedió a Walsh cuando iniciaba la investigación”.

En este caso el muerto no parla sino que twittea y hasta sube fotos como está que @rodolfowalsh subió diciendo “ordenando papeles viejos encontré mi antiguo Carnet Nacional de Periodista”. Desde septiembre de 2010, aunque 1956 para él, está twitteando Walsh y comenta eventos sucedidos en esos días mientras piensa en voz alta, “Aún resuenan en mi cabeza los disparos que escuché hace tres meses en el Club de Ajedrez”.

Conversa con personas por la red, sube fotos de los lugares que visita en su tiempo o diarios, comenta de su hija y nadie lo desvela de su compilación de cuentos. Vale la pena leer a Walsh en su día a día que seguramente ganará en intensidad. Un experimento que nos acerca a ese tiempo lejano jugando a romper el tiempo y vivir en paralelo junto al periodista.

+ Lee los tweets de Rodolfo Walsh

+ Proyecto Walsh en el Blog de Álvaro Liuzzi

Fuente: 233grados.com

El rescate de los mineros de Chile en los Medios del Mundo

In Derecho a Replica on 13 octubre, 2010 at 12:46 AM

Mas de 2.000 periodistas de decenas de países llegaron hasta el desierto de Atacama en Chile para transmitir el rescate de los 33 mineros. Los diarios y sus sitios web, tanto como los usuarios a través de las redes sociales vivieron jornadas intensas en publicación y tráfico de contenidos. Muchos medios después de este evento supongo tomarán en serio la necesidad del diseño multimedial de informes y generación de notas audiovisuales en tiempo real e infografías.

“En la historia de Chile acaban de entrar 33 hombres humildes. Uno es el líder indiscutible; otro es su mano derecha, el capataz discreto que prefiere grabar con la cámara a sus compañeros antes que darse a conocer al resto del país; otro no puede evitar quebrarse cuando saluda a su gente, a pesar de que pretende transmitir una imagen de fuerza; el mayor, a sus 63 años, es hijo, nieto y hermano de mineros y lleva desde los 12 en las minas; el menor tiene 19 y, como algunos de sus compañeros, nunca había pisado un yacimiento; uno se destapa como un excelente periodista presentador del resto de sus compañeros; otro ejerce de enfermero; hay un guía espiritual que les lee la Biblia evangélica; un inmigrante boliviano sin padres; un minero que va escribiendo todo lo que les aconteció desde aquel 5 de agosto en que el cerro de la mina San José se les vino encima; otro que fue jugador de primera división y compartió honores con Iván Zamorano. La mitad de ellos vivían de la zona donde se encuentra la mina y otros tenían que viajar más de 12 horas en los días de descanso para reencontrarse con sus familias”.

De esta manera comienza su especial multimedia Francisco Peregil -reportero de la sección Internacional de El País– desde donde el principal diario global, desde España, intentó ceder la palabra a las madres, esposas, novias, hijos, hermanos, amigos, suegras, compañeros, psicólogos. Son ellos los que nos van desgranando la personalidad de cada uno en el Proyecto 33 vidas bajo tierra, que cuenta con una serie de video entrevistas y relatos de familiares.

+ Mira Proyecto 33 vidas bajo tierra de El País

En el caso de La Tercera, diario chileno fundado en el año 1950, se habilitó un especial multimedia con infografías multimedia interactivas, gráficos explicativos publicados en el diario y registros gráficos periódicos desde que comenzaron las labores de rescate de 33 mineros atrapados a 700 m de profundidad, en la Mina San José, al norte de Chile. Haz click en cada título y conoce los que se publicaron:

Además el diario constantemente actualizó sus Galerías Fotográficas:

También La Tercera fue publicando las Infografías de su edición impresa:

Otras Infografías de la edición impresa:

Sin duda pensando en las nuevas plataformas de lectura como el iPad, los medios se animan a la combinación de contenidos y hasta trasladan ciertas ideas a sus ediciones en papel.

En el caso del diario El Mercurio, el mas antiguo de Chile, también se desarrollaron coberturas multimedia para acompañar el seguimiento del rescate. La mas destacada en mi parecer fue la Cronología completa que permite el reconocimiento del suceso con constante actualización y detalle (Ver). Además se puede ingresar a otras algo mas simples pero útiles como Así es la mina San José, donde quedaron atrapadosCómo se organizaron los 33 atrapados en la minaAsí será el “Día D”.

Entre los medios argentinos, La Nación dio gran cabida al contenido visual que se sabe tiene gran demanda en este caso de coberturas. Para ver el detrás de escena del suceso recomiendo ver el fotoblog del enviado Anibal Greco, que muestra el campamento alrededor de la mina y como viven los familiares de los mineros. Las fotos fueron sacadas con la aplicación Hipstamatic del iPhone. Ver Polaroids de Copiapó.

A su vez, las mejores imágenes fueron colocadas en el ya conocido blog En Foco y el especial multimedia fue bautizado Mineros, el rescate milagroso, que posee un slide cronológico de foto y párrafo; un FlashPaper para visualizar las infografías; un índice de algunos informes televisivos de canales nacionales y de Chile; y unas cuantas imágenes mas.

+ Otro blog Lupa con buenas fotos

En el caso de Clarín la información al menos yo la percibí desparramada por el sitio, sin un orden coherente de presentación y con cierto desorden. Tuvo algunas infografías incrustadas en las notas y unas pocas fotogalerías destacadas. Lo contrario hizo La Voz del Interior que acertadamente habilitó un canal especial dentro del sitio para el rescate de los mineros.

El destacado copó la portada en el sitio del diario cordobés desde el inicio del rescate, se pudo acceder a toda la información desde el sistema de taxonomías bien destacadas y tuvo un trabajo muy intenso de actualización de sus notas con correctos links para recorrer las notas relacionadas y destacando el trabajo de sus enviados especiales, Juan Federico y Sergio Cejas.

+ Ver canal especial en La Voz

Página/12 fue quizás de entre los diarios de tirada nacional, el que menos énfasis le dio en su sitio web al rescate de los mineros. Colocó El rescate final en Copiapó y agregó tan solo la información de que Evo también viajará a CopiapóLa lista de salida. Aunque en posterior contó el contexto en el trabajaban los periodistas en El campamento que ya es una gran ciudad y sobre el Presidente publico Piñera a puro show.

Desde Brasil, la mejor cobertura que obtuve por opinión de colegas fue la labor de Odia con su tapa de gráfico infográfico, para una rápida asimilación de la información y la magnitud del suceso (Ver).

Por parte del medio inglés BBC se destacó un interesante slide Quiénes son los mineros atrapados que me llamó la atención por el hecho de que presentaba info concisa sobre los 33 y a su vez ofrecía con cada uno de los mineros diferentes links para seguir conociéndolos en su persona o contexto. El especial convocaba a sus usuarios Lea y comente la cobertura minuto a minuto.

Además de colocar, como la mayoría, el stream en vivo del rescate se destacó durante toda la jornada el trabajo de su corresponsal en Siga en Twitter a nuestra enviada especial a la mina. Me pareció bien logrado a su vez el Diario de los familiares: “Voy a ser quien recibirá a papá”.

Por el lado del norteamericano The New York Times la portada también fue dedicada al rescate y el especial interactivo, muy didáctico, fue llamado A Final Rescue Phase con la explicación en unos pocos clicks del rescate en su etapa final (Ver). Con el orden asignado por los rescatistas el neoyorkino presentó a los 33 que que waiting to surface con la posibilidad de ver sus Bio (Ver).

Mientras que en formato de Live Blog hizo su cobertura The Wall Street Journal, el medio RTVE.ES eligió un gráfico multimedia compuesto (Ver). The Guardian optó por la transmisión en vivo y actualizaciones minuto a minuto, más una guía del rescate interactiva, y la cobertura global de la operación.

La cobertura televisiva obviamente no tuvo desperdicio ya que se colocaron cámaras en cada extremo del tubo de rescate y se pudo tener las imágenes en vivo y en directo para todo el mundo. Casi en formato reality show se pudo ver y escuchar cada uno de los momentos vividos durante el rescate, tanto dentro de la Mina como en la llegada a la superficie. Mil millones de personas vieron el rescate en un evento televisivo que no se veía desde 1969 y en una era de fragmentación de audiencias.

+ La TV y el espectáculo de los mineros – por @andresazocar

+ La Teletón de los mineros

Un párrafo aparte merece la actualización instantánea que llevó realizó el Gobierno de Chile de su cuenta de Flickr con imágenes oficiales en alta calidad de cada momento del rescate. (Ver Galería) Se destaca el hecho que durante toda la jornada las fotos protegidas no pudieron ser ni siquiera reproducidas por política de copyright, pero la foto del Presidente Piñera abrazando a Florencio Ávalos, el primer minero rescatado fue liberada para como para que los diarios del mundo cierren edición con tapa respectiva.

Se destaca La Voz del Interior que en el día 13 de Octubre colocó en su tapa (y usando su contratapa) el diámetro del conducto por el cual los mineros fueron rescatados, para que sus lectores tengan noción precisa de las condiciones del evento. Excelente idea que había reproducido El Periódico en su edición del 12 de Octubre.

Lejos quedó ese negativo vaticinio que algunos diarios arriesgaban tiempo atrás. Con mucho trabajo se logró evitar el desastre y disipar el milagro. Esto publicó el diario argentino Perfil en su edición impresa del 22 de Agosto de 2010 con el título de “Aunque en Chile no lo digan, no hay posibilidad de vida para los mineros”.

El periodista «orquesta» en un contexto de sobreabundancia informativa y cambios en los medios

In Derecho a Replica on 1 octubre, 2010 at 7:01 PM

Si usted comparte una mesa con un periodista, desde un tiempo a esta parte, declarará que su profesión en una etapa de cambio, en una época vertiginosa desde lo laboral y la construcción de los contenidos. Como siempre, se cruzan recetas y vaticinios; se cantan apocalípticos versos sobre el futuro de lo impreso y todavía no se sabe donde acomodar lo nuevo. Dudas. Aquí una voz mas.

Saül Gordillo es director de la Agencia Catalana de Noticias y acaba de publicar  Superperiodistas en la era de la sobreinformación, un libro en el que analiza los cambios en el sector de los medios, el nuevo papel que debe asumir el periodista en un mundo globalizado y en el que se ha pasado de la escasez informativa propia del modelo de comunicación tradicional a la sobreabundancia de la información.

¿Quiénes son esos «superhéroes» o superperiodistas a los que te refieres en el libro?

Ser periodista hoy requiere ser un superhéroe porque vivimos en una sociedad con exceso de información y con la competencia de fuentes que se convierten en medio y de ciudadanos que aspiran a hacer periodismo. El periodista de nuestros dias lo tiene más crudo, porque todo el mundo se atreve a escribir. Ante este panorama hay dos opciones. Caes en el desánimo o coges el toro por los cuernos, con un gran optimismo y la pasión necesarias para mejorar día a día.

¿Qué perfil se demanda a los profesionales de la información en un mundo globalizado y cambiante como el de hoy? ¿qué destrezas tienen que dominar?

¿Perfil? Que sea buen periodista, que conozca el oficio, que tenga enorme curiosidad y sospeche de todo. Luego viene la tecnología y las habilidades multimedia. Primero, que sea riguroso, crítico y exigente. Después, te diría que la destreza debería ser la misma o superior a la que demuestran hoy muchos internautas y ciudadanos, que aprovechan las herramientas 2.0 para generar contenidos, compartirlos y conseguir una audiencia propia. Si lo hacen los ciudadanos, ¿por qué no nosotros?

¿Compartes las críticas contra el periodista «orquesta»?

No, en absoluto. Puedo compartir aspectos interesantes del debate de fondo, pero no comparto la descalificación y el menosprecio hacia los profesionales que demuestran competencia multimedia en distintos formatos. Sin ir más lejos, yo dirijo una agencia de noticias en Cataluña (l’Agència Catalana de Notícies), donde todos los profesionales dominan el texto, el audio, el vídeo y la fotografia. Años atrás los compañeros se reían en las ruedas de prensa. Ahora, son envidiados por su alta polivalencia y porque se han ganado el respeto haciendo buen periodismo, información útil para casi 300 medios clientes (radios, televisiones, periódicos, impresos y digitales). Yo digo una cosa: todos nuestros periodistas saben tocar todos los instrumentos, pero en determinados conciertos cada uno toca un instrumento concreto. Que sepan tocarlo todo no quiere decir que siempre y al mismo tiempo toquen todo.

En un contexto como el actual de abundancia informativa, ¿crees que el papel del periodista es, como defienden algunos, mucho más necesario que hace años?

Sin duda, es más necesario que nunca. Ahora más que nunca la sociedad requiere de referentes, de puntales en medio de tanta abundancia informativa. Un exceso de información es sinónimo de desinformación. Luego es necesario profesionales competentes que merezcan el respeto de los lectores, oyentes y televidentes para jerarquizar bien la información y crearse opinión con criterio. Pero es cierto que el periodista está en entredicho. La web participativa nos pone en el punto de mira, pero es una gran oportunidad para los periodistas.

Finalmente, ¿eres de los que defiende que cualquier ciudadano puede ser periodista?

No. Los ciudadanos pueden crear y compartir contenidos de interés periodístico, pero el periodismo es una cosa muy seria que requiere de gente preparada, ahora más que nunca. Y precisamente uno de los retos del superperiodista, para retomar la etiqueta provocadora del libro, es saber moverse en la gran conversación, no caer en la trampa de los rumores y poner orden a la sociedad de la sobreinformación. Todos podemos crear y compartir, pero no todos podemos hacer periodismo ni ser periodistas.

El libro de Gordillo, "Superperiodistas en la era de la sobreinformación"

Fuente: ABC.es

Google y su guía de herramientas para periodistas

In Cobertura iPhone, Exclusivos on 1 septiembre, 2010 at 9:15 PM

Google presentó en Córdoba su guía para periodistas, en un desayuno organizado por FOPEA junto a la Universidad Siglo 21. Alrededor de 40 periodistas de distintos medios, otros independientes, docentes e interesados pudimos analizar el uso periodístico de distintas herramientas que ofrece Google junto a Alberto Arébalos (Director de comunicaciones y asuntos públicos para América Latina de Google) y Victoria Campetella (Gerente de Comunicación de Google Argentina).

El libro rojo de Google como protagonista.

Luego de las presentaciones de rigor por parte de Cristina Schwander, por UESiglo21, y la bienvenida de Alejandra Conti, en nombre de FOPEA, Arébalos dio comienzo a su charla plagada de anécdotas de la empresa y datos que demuestran porque a la hora de pensar en posicionar un medio también debemos tener en cuenta la lógica del buscador mas popular.

Google es la prueba de que puedo crear una marca sin publicidad

Mas allá de algunos detalles históricos sobre la gestación del motor de búsqueda de Google que surge como una tesis doctoral de Larry PageSergey Brin en la Universidad de Stanford, la clave del invento se basó en lograr percibir la relevancia. Antes al usar Altavista el problema era que los resultados carecían de relevancia para los usuarios.

Actualmente el hecho de que una página esté mejor posicionada entre los resultados de una búsqueda (la fórmula del Page Rank) depende de más de 200 variables. Lo fresca que sea la información de tu sitio; consideraciones de diseño; la ubicación geográfica de quien busca y otras variables son las que influyen para que Google te encuentre.

Arébalos relata que el boca en boca y la efectividad al buscar hizo que el tráfico creciera y Google pensara en como hacer dinero con este invento que paulatinamente llevó a superar los límites de Stanford. Salieron a ofrecerlo y se dieron con que Yahoo no creyó en el negocio de las búsquedas, por lo que se lo ofrecieron a Microsoft que no quiso pagar el millón de dólares que costaba Google pensando que si se trataba de software los de Bill Gate podrían crearlo.

Desayuno para periodistas & Google.

Alberto Arébalos repasa los inicios de Google.

Lo que va a acabar con los diarios no es Internet sino el aburrimiento

Decididos a encarar la empresa, pensaron en publicidad pero descartaron la idea de los banners descubriendo que la magia está el contexto: publicidad relevante en función de la intención de las búsquedas de los usuarios. Bajo esta lógica, 22 mil millones es lo que facturó Google en 2009, por trimestre produce 2 mil millones y para eso solo necesita que el 1% de los usuarios clickeé sus anuncios.

Según Arébalos, el error de la publicidad tradicional está en considerar a las audiencias como pasivas, porque ahora en Internet la gente se acostumbró a tener el control en su mouse. Por lo que después del desayuno propiamente dicho, las caras de los colegas pasan de un WTF? a una preocupación consciente.

La gente quiere que les contemos una historia, pero deberíamos pensar nuevos lenguajes de hacerlo en términos de soportes

Algunos medios pasan a internet sin mucha reflexión, dice el expositor entre los 40 presentes y yo me pregunto por medio del hastag: ¿Crearemos un nuevo lenguaje para este medio? Porque el avance tecnológico es irreversible y habrá más cambios todavía (smartphones, iPads, ruptura del vínculo físico-geográfico, etc) a los que cada medio deberá entender y atender según los contenidos, que a su vez lejos de descuidar tiene que volver de mayor calidad y a su vez amigables con Google.

Para sostener esta hipótesis de convivencia con el buscador hay que pensar que el 66% de las compras de autos comienza su proceso en la web, según Arébalos y también que en 5 años los smartphones llegarán al 50% del mercado. Debemos pensar lo publicitario y periodístico en ese contexto a lo que se le agrega que 9 de cada 10 latinoamericanos usa Google.

Google no dice que todo el mundo haga AdWords, hagan lo que les funcione pero hoy marca que no se adapte asume el riesgo. La conversación con el Director de comunicaciones y asuntos públicos para América Latina se desvaneció en torno a algunas preguntas que escurrieron el reloj y dejaron allí en puerta, al menos para mi, otras cuestiones del periodismo propiamente dicho. Claro.. en la sala convivían hacedores de periodismo y vendedores del mismo.

Campetella entra en escena para dar herramientas.

Herramientas para ser un periodista eficiente en Google

Las herramientas que rápidamente pudimos ver con Victoria Campetella sirven mas que nada para volver mas eficiente nuestros pasos por el buscador. Como periodistas muchas veces tenemos que rápidamente hacernos de una fuente relevante o descubrir fuentes primeras entre tantas reproducciones.

Además con ciertas aplicaciones, algunas mas conocidas que otras, podemos medir la opinión pública según lo searchable, captar tendencias futuras, traducir y hasta comparar declaraciones publicadas entre personalidades con suma facilidad. Lo importante es que estas herramientas sirven a cualquier periodista, sin necesidad de trabajar en un medio tradicional.

La web y Google, aliados de los periodistas:

  • Delimitación gramática: Podemos buscar la palabra mineros excluyendo todos aquellos resultados relacionados con la palabra minería, para eso agrega un signo menos o guión adelante de la palabra excluida: mineros -minería.
    Usando comillas ” .. ” es que podemos buscar frase exacta: “mineros en chile”.
    Agregar el signo mas + antes de la segunda palabra refina la búsqueda.
    Para buscar en títulos agreguen a su búsqueda:
    intitle:mineros
    Dentro de una página específica adherir a la palabra clave: site: más el nombre del sitio web: minería site:www.lavoz.com.ar
    Para buscar definiciones sin entrar al sitio diccionario coloquen la palabra define: antes de su búsqueda (sin espacios): define:comunicar
    También Google dará soluciones a ejercicios matemáticos y en conversión de monedas.
  • Recurso FileType: si busco información en un formato determinado, por ejemplo: censo 2010 filetype:pdf
  • Google Suggest: este recurso está asociado a que el buscador me corrija o sugiera términos al yo comenzar a escribirlos, pero su valor reside en mostrar los temas relacionados mas frecuentes.
  • Historial Web: esta herramienta lleva todas las estadísticas de las búsquedas que uno desarrolla en Google (solo con sesión Gmail/Google abierta) y podrá encontrar viejos hallazgos, catalogarlos o bien llevar un control de las mismas.
  • Académico Scholar: permite encontrar trabajos universitarios o académicos en diferentes áreas y temas.
  • Books: haciendo click en Libros arriba a la izquierda del buscador se encuentran libros de domino público o de editoriales acordadas.

  • Squared: genera comparaciones entre los productos que uno busque. Estas búsquedas estructuradas están en laboratorio usable, es el usuario quien define si es útil.

  • Fast Flip: visualización de portadas de medios
  • Timeline: genera una especie de línea de tiempo de noticias o
  • In Quotes: muestra la búsqueda de declaraciones de políticos por ejemplo y los cataloga en torno a los temas que nosotros elijamos.
  • Insights for search: posibilita encontrar tendencias de interés de la gente, lo que se hace básicamente es buscar determinados nombres, marcas, lugares, etc y rastrear que volumen de búsqueda han tenido esos términos en determinado recorte temporal que nosotros elijamos. Esto permite entonces reconocer que combinación de palabras es mas usado o en que períodos los usuarios buscan determinadas cosas y así poder estar prevenidos de que ofrecer o bajo que términos.
  • Trends for Website: también permite ver que interés está reflejando la audiencia según sus búsquedas pero a su vez permite conocer el tráfico de sitios determinado. Ahí fueron los periodistas a medir su sitio con el de la competencia.

Mas allá de destacar el grato desayuno estuvo interesante ver necesidad que están sintiendo los jerárquicos de cada empresa de medios por aprender determinados elementos como estos. En algunos noté la búsqueda de una certeza que ni siquiera Google puede encontrar hoy, que es el hecho del traspaso que quizás suceda de la inversión publicitaria del papel a la web.

Si me parece destacable el hecho de que sea FOPEA quien proponga estos espacios, aunque sospecho que esos hombres que cargan empresas periodísticas en sus espaldas hoy se fueron con muchas dudas de lo que se viene, yo espero acá con la espalda “libre” para dejar de discutir como busca la gente y empezar a crear nuevos formatos que integren contenidos de calidad.

Que el aburrimiento que mata al papel no nos gane y que la calidad no termine encandilada por los bytes.

+ Lo que se dijo en Twitter del #TallerGoogleCba

+ Aquí una Guía de SEO para principiantes

La mayoría de los medios de Córdoba representados.

> Twitpics by @elenabrizuela

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