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Los ciudadanos de Islandia dan una lección al mundo

In Derecho a Replica on 12 marzo, 2011 at 5:20 PM

Las crisis se viven y afrontan de diferentes formas en cada país. Llegan por razones y circunstancias variadas y seguramente se irán logrando nuevas soluciones. “Para el futuro de la democracia“, me decía un amigo europeo, “lo mejor sería que el poder vuelva realmente a los ciudadanos. Y que los gobiernos y políticos se den cuenta de que ese proceso ha comenzado”. Estas palabras resonaban cuando sucedió lo de Egipto y ahora vuelven a mi por el caso de Islandia. Conócelo.

Si alguien cree que no hay censura en la actualidad, que me diga si así como se ha sabido todo lo que pasa en Egipto, porque los periódicos no han dicho nada de nada sobre lo que pasa en Islandia:

En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución.

Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que nos ha conducido hasta la crisis actual.

He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años :

¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?

Esta es, brevemente, la historia de los hechos:

2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota.

2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.

Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.

2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum.

En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.

En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.

A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.

En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa.

Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.

La asamblea constitucional comenzó su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.

Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.

Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la constitución por los ciudadanos.

¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos?

¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas?

¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.

El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

Original en Facebook de Pedro Rozas Terrados.
Visto en JivaBlog

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Eduardo Galeano: las revueltas en Oriente Medio son “un fuego hermoso”

In AguaSuaves on 26 febrero, 2011 at 1:09 AM

El escritor uruguayo Eduardo Galeano consideró que las revueltas populares en Oriente Medio son “un fuego hermoso”, y señaló la hipocresía de Occidente hacia los gobernantes derrocados o en caída libre.

“Eran héroes de Occidente hasta que se convirtieron en malditos”, apuntó el autor de “Las venas abiertas de América Latina” en un encuentro con medios en México, previo a recibir una distinción otorgada por las autoridades de la capital del país.

Galeano, quien no quiso hacer profecías sobre lo que ocurrirá en la región tras la “explosión de furia colectiva” que vive, se sorprendió gratamente por la rapidez con la que se ha propagado el incendio revolucionario en la región.

Se alegró también por la caída del líder egipcio Hosni Mubarak, “con toda justicia expulsado por el pueblo”.

Los dictadores árabes llevan años acumulando dinero, “sentados sobre montañas de petróleo”, dijo, e ironizó sobre el dato de cómo mantener a los 5.000 príncipes que tiene Arabia Saudí. “Porque a esos hay que darles de comer en la boca”, remarcó.

Los manifestantes chocan contra “estructuras de poder muy sólidas, alimentadas durante años”, por lo que no lo tendrán fácil, apuntó el escritor, que se define no como un pensador -palabra que le horroriza- sino como “sentipensante”.

Galeano visitó la capital mexicana pare recibir el diploma de honor y la Medalla 1808, otorgada por el Gobierno capitalino en el marco del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución (festejado en el país en 2010). Esta distinción se ha concedido a personalidades como los escritores mexicanos Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis, y al historiador Miguel León-Portilla, entre otros.

La Medalla 1808 fue instituida en memoria de quienes, en dicho año, se conjuraron para instalar un Gobierno provisional que restituyera la soberanía al pueblo, tras la abdicación de los reyes de España ante Napoleón.

Escritor, periodista y exiliado en su día de su natal Uruguay, Galeano ha retratado como pocos los procesos políticos, la vida y la exclusión en América Latina, convirtiéndose en un referente para las izquierdas de la región.

Poco antes de recibir la medalla, contempló las independencias americanas con cierto escepticismo, ya que en un principio únicamente liberaron a un pequeño porcentaje de la población, dejando mayorías invisibles que han perdurado en el tiempo.

Por eso, elogió a regímenes como el del boliviano Evo Morales y el del venezolano Hugo Chávez, por ofrece voz y representación a quienes antes no se les reconocía.

“Chavez tendrá mil defectos, pero no es tan terrible”, definió. El escritor calificó al gobernante como un “extraño tirano”, porque “ganó dos elecciones limpias” y convoco un referéndum revocatorio.

Él mismo ejerció de observador electoral en Venezuela, junto al expresidente de EE.UU, Jimmy Carter. “No encontramos ni un pelito en la leche, todo limpio”, recordó.

Naturalmente, en esa labor de Gobierno, en la tarea de llevar a la calle la letra impresa de las Constituciones, “por supuesto se cometen errores”, reconoció.

Al respecto de México, Galeano se congratuló de la batalla ganada por la independencia de los medios, con la restitución de la periodista Carmen Aristegui a su programa de radio tras una polémica que involucró presuntamente presiones del Gobierno.

Fuente: EFE

¿Twitter sirve para conseguir votos?

In Derecho a Replica on 1 enero, 2011 at 12:34 PM

Por Manuel Mora y Araujo

Las prácticas y modalidades de la comunicación política siguen los cambios en la cultura política, y a veces en alguna medida contribuyen a generarlos. En The last hurrah (la película de John Ford filmada en 1958), el político interpretado por Spencer Tracy advertía a su joven discípulo que todo lo que le había enseñado sería inservible porque estaba referido a un modo de hacer política que se terminaba: la política de la comunicación persona a persona empezaba a dar lugar a la política a través de la televisión. Si hoy se hiciese la remake de esa película, el viejo dirigente le diría al joven: “Te enseñé cómo hacer uso de la televisión pero ahora vienen Internet y sus sitios, tendrás que aprender solo”.

La política sostenida en los intercambios personales manejados por un líder local –la que conocía aquel personaje de la película– requiere alguna organización. Moyano no podría haber hecho el acto de River de hace dos meses sin una organización; el acto sirve para demostrar que la tiene. Hoy, esa clase de política sólo subsiste, en alguna medida, en las clases bajas. En la cultura política mediática la mayoría se conecta con la política como espectáculo. Para eso no hace falta organización alguna; alcanza con un televisor o una computadora. La transacción es de la misma naturaleza que la que genera un televidente con Tinelli o con Susana Giménez: “Te doy mi atención, sumo a tu rating, mientras me entretengas”. Allí, las ideas sobran, son innecesarias en ese intercambio. Entretiene el personaje, la pelea, la ocurrencia, el exabrupto, la sátira.

Internet entra en ese espacio con su propia lógica. Como se decía en aquel film de hace cincuenta años, nadie va a enseñarte cómo usarlo porque nadie lo sabe; tendrás que aprenderlo solo. Si Twitter tiene público, allí empiezan a comunicarse mensajes políticos; si no, nada.

En la política de la comunicación persona a persona el ciudadano se acerca a la política, por algún motivo. En la política mediática, la política tiene que ir en busca del ciudadano –algunos dirán que, por eso mismo, éste ya no es tan ciudadano, es un mero consumidor de política–. En la política conversacional, el obstáculo son los adversarios; en la televisión, el obstáculo es el control remoto, con el que el ciudadano hace zapping y sale del vínculo. En Internet empieza a suceder algo equivalente.

Es cierto que en Internet el dirigente y el ciudadano pueden entrar en comunicación sin la mediación de nadie, y eso posiblemente abrirá vías hacia nuevas formas de participación política. Por lo pronto, parece ya que los militantes de organizaciones partidarias han encontrado en Internet un vehículo para aumentar mucho los contactos entre ellos. Eso también producirá un impacto en la vida interna de las organizaciones políticas. Los ciudadanos –además de conectarse a Twitter– podrán establecer vínculos más activos con sus representantes.

En Twitter se potencia la circulación de mensajes y resulta fácil subirse a esas olas. Allí uno puede tener un millón de amigos, pero no son los amigos que lo sacarán de un apuro en alguna dificultad, porque son personas desconocidas y no las une afecto alguno. Alguna gente dice sentirse amiga del Doctor House, pero la realidad es que House no existe y Hugh Laurie no es amigo de ellos.

La práctica que está instalándose es twittear todo el tiempo. En Twitter las reglas son duras: espacio limitadísimo, competencia extrema para captar la atención, mucha simetría entre emisores y receptores. No hay duda de que para generar audiencia eso es efectivo y contribuye a la oferta de entretenimiento disponible para quienes se involucran en ese canal –además de dar material a los diarios para que hablen de eso–. Sabemos que cuando los políticos hablan largo rato y la televisión lo transmite, en muchos casos el público pronto termina aburriéndose. La presidenta, o su jefe de Gabinete, sin duda son muy entretenidos en Twitter.

¿Cuán efectivo es eso como herramienta política? ¿Cuántas personas cambiarán su voto, o sus juicios y valoraciones, por esos mensajes? Probablemente muy pocas.

Realmente no sabemos cuál será el impacto de los nuevos medios sobre la vida política. Tal vez acerquen a la política a personas hoy alejadas de ella. Tal vez alimenten la actual corriente que diluye la especificidad de la política y la asimila a otros planos de la vida. Pero hay dudas sobre su efectividad para influir en el voto.

Fuente: Perfil

La tercera cara de la moneda

In Exclusivos, Malas Viejas, Tonti on 30 diciembre, 2010 at 8:16 AM

Por Danilo Tonti

De un lado, jóvenes desilusionados de la política, en apariencias hasta desinteresados; jóvenes sin voz pero con voto: peligrosa combinación. Del otro lado, jóvenes que se apropian de los ideales, que debaten y discuten para abanderar a futuro la política de un país en permanente proceso.

La tercera cara: la realidad, el despojo de los perjuicios socialmente instalados. Mediante la técnica de entrevistas grupales, se evaluó y comparó la percepción política de los jóvenes que militan en entidades partidarias y la de aquellos que no.

Karpincha imaginando...

Si hablamos de inquietud, de rebeldía; si hablamos de proyecciones y de utopías; si hablamos de esperanza y transformaciones; hablamos de juventud, pero también de política. Hablamos de potencia como realidad latente y de cambio como fin expectante.

A través de la realización de grupos de discusión, se buscó profundizar y comprender la relación que subyace entre la juventud y la política. Se realizaron dos grupos compuestos por jóvenes universitarios, uno de ellos formados por militantes en partidos políticos y el otro por jóvenes aparentemente pasivos en la actividad política: no involucrados ni vinculados a instituciones partidarias.

Muchas veces, las acciones y las interacciones de los sujetos hablan más de de su subjetividad y de su visión que lo que ellos mismos puedan decir. Planteando iguales tópicos en ambos grupos, se profundizó en el vínculo que la juventud mantiene con la política, centrándose en los cambios que la militancia partidaria pudiera provocar en la concepción, en las perspectivas y también, en las actitudes políticas que los jóvenes adoptan.

Poca militancia, mucha política

Con ciertos indicios de nerviosismo y alguna que otra intervención dubitativa, comenzaba la entrevista con jóvenes universitarios sin militancia partidaria. Ninguno se conocía, pero sólo unos minutos bastaron para que empiecen a ganar confianza.

La conversación mantuvo un eje hasta el final: la interacción. Cada punto sobre el que se reflexionaba se valía de opiniones que se nutrían y se interpelaban mutuamente, generando un importante mecanismo de feedback.  La comunicación efectivamente fue dialógica. Una permanente atención a los planteamientos que cada uno expresaba caracterizó todo el desarrollo de la entrevista. La dinámica fue sustentada mediante una escucha atenta y reflexiva.

Las opiniones diferentes fueron tomadas como puntos de superación. En muchos casos, hubo cambios de perspectivas en los participantes a partir de los aportes y de las visiones de los demás. Fueron comunes los replanteos y las autocríticas. En las contraposiciones de ideas, la tolerancia fue una clara actitud evidenciada. Cada uno se mostró muy dispuesto y abierto a escuchar opiniones que, en muchos casos, no eran coincidentes con las suyas.

La construcción del debate se desarrolló entre los mismos participantes de la entrevista grupal; lograron olvidarse y desprenderse del mediador. Así también, pudieron conocerse las reflexiones profundas de cada uno de los integrantes; las discusiones no se limitaron al campo estrictamente político.

Incluso, las reflexiones y los temas que se trataron evidenciaron una amplia concepción del campo de la política, incorporando a dicha esfera la actividad y compromiso cívico y ciudadano, como así también el trabajo de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG).  Las respuestas reflejaron posturas moderadas, alejadas de posicionamientos extremos en relación a cada uno de los aspectos tratados.

La presentación de los tópicos fue efectiva en la organización de la discusión: las respuestas y los comentarios aluden a ellos, aunque fueron frecuentes las reflexiones sobre temas que no fueron planteados. En general, se observó  que la entidad del grupo superó las individualidades, propiciando una instancia de construcción conjunta de pensamiento y conocimiento.

La política detrás de la militancia

Fue el tiempo, luego, del segundo grupo; aquel formado por jóvenes con militancia en partidos políticos. Con buena cuota de silencios, empezaba la entrevista.

Desde el comienzo y durante toda la dinámica, la carencia de interacción marcó la pauta que caracterizaría a este grupo de discusión. Cada uno se limitaba a exponer sus opiniones y a esperar nuevamente su “turno”. Lejos de ser percepciones interactuadas, brindaron largas explicaciones a modo de “ponencias” y sin interrupciones por parte de quienes escuchaban. Esto generó la ausencia de un debate como tal, en la medida en que todas las apreciaciones y los fundamentos que ofrecían iban destinados al mediador y no a los compañeros.

Fue característica una atención dispersa por parte de los integrantes (a excepción de uno) durante todo el desarrollo de la entrevista; la carencia de interacción no obligaba a una escucha activa.

Las opiniones diferentes no fueron tomadas como elementos de autocrítica, sino como evidencia para reforzar la lejanía de opiniones, acentuándolas los propios protagonistas, para resaltar la idea de que el “otro” está equivocado. Esto deja entrever la intolerancia con los planteamientos diferentes, con la diversidad de opiniones.

Hubo  una visión restrictiva de la política, en tanto es concebida sólo desde el campo partidario. El debate se instaló en torno a quienes detentan el poder o pueden llegar a él.

Los comentarios de los jóvenes resultaban inseparables del partido al que pertenecen. No se logró una profundización en las percepciones de cada uno de ellos fuera del área de la militancia. No pudieron separarse de la posición de militante del partido del cual forman parte. Incluso, los tópicos no guiaron el discurso debido a que se recayó siempre en las mismas ideas, lo que generó que el debate no tuviese variedad conceptual.

Las fuertes individualidades terminaron por menoscabar la dinámica de grupo, en la que no se registraron proceso de elaboración en conjunto. Esto es  potenciado debido a la presentación de posturas extremas en las que cada planteamiento se expresa de una manera absoluta e inconciliable con sus opuestas.

Se trató de una entrevista en donde la tensión y el clima tirante ganaron el ambiente, evidenciando una marcada falta de tolerancia y una comunicación de importante orientación monológica.

Cuando militar es perder la perspectiva

La realización de ambos grupos de discusión brindó importantes datos comparativos, al tiempo que permitió sacar, no de modo generalizador sino como apunte referencial, algunas conclusiones interesantes para el análisis y la reflexión.

La política basada en ámbitos democráticos asume como valor estructural la tolerancia y la construcción del conocimiento mediante la diversidad y la pluralidad. No obstante, en el grupo de jóvenes militantes, en el que el ejercicio político debería estar más afianzado, estos valores se desdibujan y son bastante olvidados. Es en la dinámica con jóvenes sin militancia en la que se logra un proceso de producción de pensamiento de mayor profundidad y con mayor enriquecimiento de las discrepancias entabladas. Así, mientras que en éste grupo se observó una marcada orientación de construcción, en el segundo fue una mecánica de reproducción lo que predominó durante todo el desarrollo. Más aún, fue en el de los jóvenes militantes en el que se identificó posturas más símiles en relación a la realidad política actual: posicionamientos polarizados y marcadamente dicotómicos.

Una de las variables que más diferencias marcó fue, sin lugar a dudas, la interacción. Mientras que en la entrevista grupal con jóvenes que no realizan militancia partidaria ésta fue la causa fundamental de la producción conceptual, en el grupo con jóvenes militantes su ausencia devino en la imposibilidad de construir desde la dinámica grupal. Y esto se relaciona con la falta de tolerancia y las posturas extremas que se marcaron anteriormente. Se evidencia cómo la militancia influye en la consolidación de perspectivas rígidas y cerradas, en donde la extrema identificación con un determinado partido parece afectar la capacidad de reconocer otros puntos de vista o de cuestionarse en lo que se piensa y se sostiene. La escucha se traduce en la búsqueda de elementos para refutar lo que se dice,  por lo que cada intervención se presenta, no explícitamente pero sí a nivel de contenido, como una respuesta a lo que uno de los participantes haya expresado.

Otro de los datos que es necesario resaltar es la concepción que se ha manifestado de lo que es la política. Claramente, la visión más restrictiva viene de los militantes, en donde el debate político se reduce a una serie de medidas y a unos cuantos políticos del pasado y del escenario actual. No ocurre lo mismo con quienes no participan de una militancia partidaria, en donde se abre el abanico de la discusión a ámbitos como el Tercer Sector y la actividad ciudadana.

Como proposición superlativa que ha dejado la experiencia se debe nombrar la incapacidad para construir consensos que manifestó el grupo que participa de la juventud de algún partido político. Las exposiciones de cada uno de los integrantes fueron discursos que no se tocaron entre sí y en los que no se evidenciaron firmes intensiones de establecer puntos o perspectivas en común.

En definitiva, como síntesis de lo experimentado, podría decirse que cuanto más institucionalizada se encuentra la actividad política más susceptible se vuelve a contraer los vicios y las falencias que el sistema político nacional presenta.

> Este autor es Columnista permanente de este Blog

Se lanzó INCAA TV

In Paladar mostaza on 28 diciembre, 2010 at 4:15 PM

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzó hoy a INCAA TV, la nueva señal de la Televisión Digital Terrestre que está a cargo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). El canal no contará con producciones propias, sino que ofrecerá las 24 horas películas nacionales (65%), latinoamericanas (25%) y el resto será para rodajes internacionales y cortometrajes locales.

El nuevo canal “significa la puesta en marcha de un proyecto largamente soñado como es el de agrupar en un canal de difusión pública el arte cinematográfico argentino, sus productores y directores de todas las épocas”, dijo Cristina, y explicó que INCAA TV “va a transmitir ininterrumpidamente películas argentinas de todas las épocas y muchos argentinos podrán conocer lo que fue la industria cinematográfica argentina, que fue un modelo para la época”.

Tendrá distintos segmentos, a saber:

1) Fuera de la Ley: Ciclo de policiales.
2) Sábados de comedia: ciclo con los mejores capo cómicos argentinos.
3) A sala llena: grandes películas taquilleras.
4) Fronteras: cine de autor.
5) La cámara lúcida: cine documental.
6) Una que sepamos todos: musicales.
7) Punto Cardinal: cine Latinoamericano.
8) Todos los Cines: cine internacional.
9) Trasnochados: cine de terror.

Coincido con Santiago Jorge cuando dice que “Creo que se da un paso más en fomentar y acceder a nuestra cultura”. Y me hago eco de sus párrafos.

Se vienen momentos extraordinarios: que lindo sería que a los chicos se les deje de mostrar basura, armas, bombas, guerras (in) justificadas y demás perversidades. Que lindo que los mayores dejen de importar emociones que nada tienen que ver con ellos.

Siento propia esta victoria del Cine Nacional, desde siempre fui seguidor y admirador de vuestro cine; mas aun convertí a varios amigos en devotos de las producciones argentinas. En ellas se muestran nuestras costumbres, modos de vida, modos de actuar; nuestras calles, barrios y personajes; nuestros sentimientos, pesares y alegrías, nuestra historia y presente.

Resumiendo: son películas que hablan y viven como nosotros.

En el acto estuvieron presentes, además de los funcionarios de rigor, varias de las celebridades kirchneristas como Andrea Del Boca, la ex candidata testimonial Nacha Guevara, Norma y Mimí Pons y China Zorrilla. A esta última, Cristina le dedicó un saludo especial y sostuvo: “Serás uruguaya pero sos patrimonio argentino”.

La democracia según Adam Przeworski

In Derecho a Replica on 21 diciembre, 2010 at 4:29 PM

Adam Przeworski nació en 1940 en Varsovia, Polonia, es profesor de Ciencia Política en la Universidad de Nueva York y uno de los principales teóricos y analistas de la democracia de las sociedades.

Przeworski presentó en Argentina su último libro, Qué esperar de la democracia, en donde analiza las dificultades que tiene la democracia para promover la igualdad, la participación, el control de los gobiernos por los ciudadanos y la libertad. En 2010 se le otorgó el premio Johan Skytte Prize in Political Science, considerado como el Nobel en Ciencia Política.

En el prefacio de su último libro usted afirma que sin salarios decentes y sin ciertos niveles de educación mínima, la democracia no es posible. ¿Cuán extendido cree que está el fenómeno de las democracias sin ciudadanías efectivas?

Yo creo que es un fenómeno que nació en varios países con el sufragio universal. Antes de su implementación primaba la idea de que solamente podían votar los ciudadanos que eran capaces de ejercer sus derechos. Con el sufragio universal, ciudadanos que no estaban en condiciones de ejercer sus derechos entraron a la política. Cuando volvió la democracia en América Latina y en Europa del Este en los años 80, había mucho de esto y todavía existe. Sin embargo, creo que con el desarrollo de la democracia y el crecimiento político la situación mejoró considerablemente. La mayor paradoja se da en  los Estados Unidos, un país que tiene instituciones representativas hace 200 años pero en el que casi la mitad de su ciudadanía no vota, posee el grado más elevado de desigualdad, la mayor población carcelaria y la mayor penetración abierta del dinero en la política de todo el mundo desarrollado.

¿Qué expectativas realistas se pueden tener de la democracia?

No se puede esperar que la democracia produzca igualdad social y económica. No vamos a dejar de vivir en sociedades desiguales. En las sociedades capitalistas, los recursos y los ingresos los asigna principalmente el mercado. Entonces conviven la igualdad política con la desigualdad social y económica. Un segundo punto es que la gente siente  impotencia respecto de sus efectos en la participación política. La democracia es un mecanismo que trata a todos los participantes por igual. Pero cuando individuos desiguales son tratados en forma igualitaria, su influencia en las decisiones colectivas es desigual. Pensemos en un partido de básquetbol en el que un equipo está formado por jugadores de 1,90 y el otro por hombres de 1,50. Las reglas de juego son iguales para todos pero eso implica que el resultado dependerá de los recursos que cada equipo tenga.

¿Qué relación tienen las democracias contemporáneas con el dinero?

El impacto del dinero sobre la política es universal. Pero no sabemos cómo funciona y no sabemos cómo regularlo. Se sabe que los que ganan las elecciones obtienen más recursos que los que pierden. Sin embargo, ¿ganan porque tienen más dinero? ¿O el dinero sabe quién va a ganar y apoya al futuro ganador? Esto es difícil de determinar. Tampoco hay voluntad política de controlar esto, algo que es increíble ya que el dinero entra de manera abierta y obvia a la política. Y una vez que se instala, no hay manera de cambiar las cosas.

¿Qué piensa del fenómeno de los millonarios que incursionaron en la política? Casos como los de los presidentes Berlusconi o Piñera en Italia y Chile, o los de Macri y De Narváez en nuestro país.

Es algo muy llamativo porque parece obvio que esos candidatos apoyarán intereses particulares y no los de los votantes. Recordemos las administraciones de Cardoso o la de Lula. En un primer momento se dijo que Lula obtuvo dinero de una empresa de construcciones y fue un escándalo. Pero luego, sin embargo, la gente lo aceptó, lo toleró.  Pero el caso más emblemático es el de Estados Unidos, donde la ciudadanía tolera la influencia flagrante del dinero en la política.

Jaime Durán Barba, el reconocido asesor de políticos latinoamericanos, suele repetir que un candidato que quiere ganar elecciones debe transmitir básicamente sentimientos, emociones, pero no ideas. ¿Usted cree que hay un vaciamiento de pensamiento en la política?

Siempre lo hubo. Hay un gran pensador de la política inglesa que les dijo a los miembros del partido conservador: “No traten de convencerles, intégrenlos socialmente”. Los resultados son más efectivos que las ideas. Pocos piensan, en el fondo, que los argumentos son funcionales; otros apuestan por las campañas negativas.

A propósito de campañas negativas, Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, autores que han sido escuchados por los Kirchner, creen que la confrontación es necesaria para que un gobierno avance. ¿Qué piensa usted al respecto?

Me sorprende mucho lo que ahora sostiene Ernesto porque hace 30 años decía todo lo contrario. Era completamente antipopulista. No entiendo qué es lo que reivindica; existe una contradicción en sus propios escritos. Las posiciones populistas son unitarias: el pueblo llama, el pueblo crea, todo se hace en nombre del pueblo. Para mí son argumentos antiguos, instrumentales.

Hans Kelsen afirmaba que una voluntad popular homogénea era una ilusión y que la política siempre implicaba negociación.

Vivimos en sociedades divididas pero no con conflictos entre el pueblo (los pobres) y la oligarquía. Los conflictos son muchos más complejos, más descentralizados. Hay conflictos políticos, distributivos, morales y todos ellos a la vez se cruzan. Una democracia debe administrar estos conflictos en libertad y en paz. Me dan miedo los discursos simplificadores.

Es común en las clasificaciones que suelen hacer los analistas políticos latinoamericanos que se divida a los presidentes de la región en dos grupos básicos. Por un lado, el que integran Chávez, Correa y Morales. Por otro, líderes muy distintos como  Piñera, Mujica, Alan García y Lula. ¿Dónde la colocaría usted a Cristina Kirchner?

Argentina tiene una tradición corporativista más fuerte que Chile o Brasil. Sin embargo, yo veo al kirchnerismo del lado de las democracias más liberales; del lado de Chile, Uruguay y Brasil. Las políticas sociales están siempre presentes, como ocurre con los planes que se distribuyen en la Argentina. Pero son muy parecidos a los de otros países. Yo veo al kirchnerismo más cerca de la derecha que de la izquierda.

Hace poco el parlamento argentino vivió un escándalo por una serie de denuncias por compra de votos, presiones y sobornos desde el Ejecutivo sobre muchos diputados. ¿Cuánto afecta este tipo de escándalos a una democracia?

Es raro que tuvieran que recurrir a algo tan burdo. El Ejecutivo siempre tiene instrumentos para hacer aprobar sus programas. Cardoso sabía cómo hacerlo en Brasil. De todos modos, creo que la corrupción provoca reacciones en la gente y debilita a la democracia. Lo que ocurre es que la combinación de desigualdad económica con un sistema político universalista genera desgaste político. También pensemos que algunas cosas que son legales en los Estados Unidos, las vinculadas al lobby, aquí serían un escándalo. Por ejemplo que una empresa escriba proyectos de ley y financie legisladores, acá sería un acto de corrupción.

> Leer Democracia y representación de Przeworski (PDF) Publicado en la Revista del CLAD Reforma y Democracia. No. 10 (Feb. 1998). Caracas.

‘Nobel’ en Ciencia Política 2010 en Crítica Ácida

Fuente: La Gaceta

Aung San Suu Kyi, la Mandela de Asia. Líder opositora y Nobel de la Paz

In Malas Viejas on 18 noviembre, 2010 at 9:53 AM

Algunos ya la mencionan como la Mandela del continente asiático, acaba de ser liberada de su último arresto domiciliario que duró algo mas de siete años y fue elegida en 2010 como Nobel de la Paz. “Quiero una transición pacífica, feliz y rápida” dice la líder birmana Aung San Suu Kyi, mostrándose conciliadora con los militares que la tuvieron encerrada 15 de los últimos 21 años.

Es hija del general Aung San, el héroe de la independencia de Birmania, y se opone al Gobierno militar que mantiene Myanmar (como la Junta rebautizó Birmania en 1989). Tras diplomarse en Oxford, trabajar en la Secretaría de las Naciones Unidas y ser profesora en la India, Aung San Suu Kyi regresó a Birmania en 1988 y participó en el “segundo combate en pro de la independencia nacional”.

En 1989 fue sometida a arresto domiciliario en Rangún. Asumió la dirección de la Liga Nacional para la Democracia, que ganó las elecciones en 1990 por mayoría aplastante. Como las autoridades militares se negaron a tener en cuenta este resultado, su partido no pudo formar un gobierno civil.

Reconocida como prisionera de conciencia por Amnistía Internacional, su propósito de que el drama birmano no cayera en el olvido fue recompensado en 1991 con el Premio Nobel de la Paz gracias al cual dio a conocer su combate al mundo entero rechazando el exilio que se le proponía a cambio de su silencio.

En los días que lleva en libertad, ¿ha podido hablar con los generales?

No, solo he tenido tiempo para hablar con los periodistas. Pero a lo largo de estos años sí he tenido alguna conversación con ellos. Aunque ninguna sustancial, que es lo que a mí me gustaría.

¿Qué espera de ellos?

Me gustaría que las próximas reuniones que tengamos se basen en sentimientos comunes: la amistad y el deseo de encontrar una solución. Pero no estoy segura de que ellos estén en la misma tesitura.

¿Qué le han parecido las recientes elecciones?

La LND ha establecido un comité para averiguar qué ha pasado. Muchos partidos que participaron en los comicios reclaman que se hicieron trampas con los votos y demás.. Nosotros boicoteamos las elecciones, por lo que no tenemos nada que ganar o perder con los resultados, pero creemos en el papel de la ley y por eso hemos formado este comité.

¿Por qué boicotearon?

Porque no creíamos en estas elecciones. En primer lugar porque la regulación electoral obligaba a asumir la Constitución de 2008 y nosotros no estamos de acuerdo con todos los puntos de esta. En segundo lugar, porque los resultados de las elecciones de 1989 van a ser borrados por decreto. Creo que es un muy mal precedente para cualquier proceso democrático borrar unas elecciones si no te gustan los resultados. Y en tercer lugar, porque la regulación también reclamaba la expulsión de nuestro partido de todos los miembros que son prisioneros políticos si queríamos participar. Y nosotros no vamos a hacer eso. Actualmente todavía hay más de 2.000 presos.

Y al final la LND ya no es un partido legal…

No creo que sea así. Hemos recurrido. Las autoridades dicen que no somos un partido legal porque no nos registramos en las últimas elecciones, pero sí estamos registrados bajo la ley electoral de 1989. Ellos hicieron una nueva ley electoral, pero no por eso pueden decirnos que tenemos que volver a registrarnos. La ley no se lo permite.

¿Qué herramientas tiene la LND para articular la lucha política en este momento?

Nuestra fuerza es el apoyo de la gente. Queremos crear una red de personas que trabaje para la democracia. No solo la LND, sino diferentes grupos, partidos, individuos…

¿Qué fuerza pueden tener desde fuera del Parlamento?

La voz de la gente no es solo el Parlamento, se extiende a lo largo del país.

¿Piensa que las sanciones económicas internacionales contra Birmania siguen siendo útiles?

Creo que, de vez en cuando, toca revisar la situación. Veremos los efectos en nuestra gente y las repercusiones políticas y económicas.

¿Qué le pediría, pues, a la comunidad internacional?

Tenemos que analizar la cuestión, todavía no tengo una opinión al respecto. Sería como mínimo irresponsable dar una opinión sin haber estudiado todavía la situación de nuestra gente.

Yo en este país he visto pobreza, dificultad para empezar pequeños negocios, falta de inversiones…

El Banco Mundial dice que muchos de los problemas económicos de Birmania se deben a la política económica del Gobierno.

Se escuchan voces que explican el apoyo de EE UU al movimiento democrático birmano por el interés de contener la creciente influencia de China.

No creo que EE UU base su implicación en Birmania en el hecho de contener a los chinos. Ha de haber relación entre los pueblos de China y Birmania, somos vecinos. Creo que hay políticos norteamericanos que apoyan realmente la causa democrática. Y hay otros que piensan que si EE UU no se acerca al actual Gobierno, China ocupará posiciones estratégicas, especialmente en el ámbito económico. Creo que de ahí sale el argumento. Pero yo no lo apoyo; no nos conviene ni a China ni a Birmania.

Pero los chinos explotan este país como quieren: construyen puertos, presas en el río Irrawaddy, se llevan la madera, el oro, las gemas, los minerales…

Creo que el tema debe analizarse desde varios puntos de vista. No puedes simplemente decir que China se lo está llevando todo. Tienen acuerdos con el Gobierno. Lo que hay que hacer es preguntarle al Gobierno birmano por qué permiten que nuestros recursos se disipen de esta forma. Ningún otro país tiene las ventajas que se ha dado a los chinos. Ellos simplemente han cogido lo que se les ha ofrecido. Quizá otros hubieran hecho lo mismo.

¿Ha visto muy cambiado su país tras sus últimos siete años de arresto?

He visto algunos cambios. Uno, por supuesto, la proliferación de móviles, cámaras y todos esos aparatos que lleváis. También la cantidad de jovenes que nos apoyan. Ahora hay más minorías étnicas y gente joven apoyándonos que hace siete años. Es una muy buena noticia.

¿Qué tipo de transición política desea?

Pacífica, feliz y rápida.

¿Cuál es la ruta a seguir?

Si lo supiera ya tendríamos una democracia de verdad.

¿Qué papel juega el Ejército?

Muy importante. La clave es hacerles ver algunos puntos tal y como nosotros los vemos y nosotros ver algunos como ellos. Adquirir este compromiso.

¿Cómo hará para intentar aunar las diferentes etnias que suponen el 40% de la población?

Entre lo más agradable que he percibido desde que he salido del arresto es ver cuánto más unidas están las minorías. Me han dado un tremendo apoyo, que nunca había disfrutado. Creo que las distintas etnias marchan cada vez más unidas porque han sufrido unidas. El sufrimiento ayuda a acercar posturas.

Dar valor a las diferencias…

Por supuesto. Nosotros no intentamos convertirnos en una sola realidad. Lo que queremos es hacer una nación, una unión, llena de diferencias, pero disfrutando de ellas. Disfrutando de la diversidad como una riqueza en vez de como un problema.

¿Un Estado federal quizá?

Sí, federalismo de verdad. Desafortunadamente muy pocas personas en Birmania entienden lo que realmente significa el federalismo. A menudo, la palabra federal es denostada y malinterpretada. Muchos piensan que equivale a separación. Esto no es el federalismo, aunque la gente tiene que entender que una federación significa que cualquier parte pude irse cuando así lo sienta. Queda mucho trabajo por hacer y hay que educar a mucha gente.

¿Se siente la líder de la esperanza birmana?

No, no creo en la esperanza sin trabajo. Creo que solo puedes tener esperanza cuando has trabajado realmente duro.

La gente realmente confía en usted. ¿Le pesa eso?

No, no es pesado. Me ayuda a trabajar todavía más duro.

¿Cómo van sus energías?

Con mis propósitos puedo seguir trabajando largo tiempo.

¿Qué le ha pedido la gente?

Cambio. Y tratar de conseguirlo tan rápido como sea posible porque muchos piensan que no podemos seguir así.

¿Qué piensa cuando la comparan con Nelson Mandela?

Oh, sí. Me gustaría decir que estamos en una situación muy distinta de la de Sudáfrica, porque allí era una cuestión de color. Nadie puede estar en contra de eso. Defender que un color es mejor que otro no es aceptable. Por eso el mundo fue unánime en contra de la discriminación en Sudáfrica. Lo nuestro no es igual. Algunos países son indulgentes con nuestro régimen, no muchos, pero suficientes. Muchos países han preferido ignorar lo que está pasando en Birmania, y eso no sucedió en el caso de Sudáfrica. Si los problemas con el régimen fueran una cuestión de color, no creo que nos ignorasen. Aquí somos todos parecidos y es fácil hacer creer que no hay tantas injusticias como las que hay realmente.

Fuente: El País

¿Es el Cristinismo el futuro del Kirchnerismo?

In Derecho a Replica, Exclusivos on 15 noviembre, 2010 at 6:40 PM

Por Guillermo Quijano

En un marco de la extrema incertidumbre que se cierne sobre el campo político nacional, más que hacer sistemáticos pronósticos que seguramente habrán de acabar en el infierno de los caracteres olvidados, sería de utilidad empezar a despejar variables a tener en cuenta para pensar escenarios futuros.  En este sentido conviene empezar a hablar de Cristinismo.

En un país que tuvo un “peronismo sin Perón” y en un microcosmos pejotista hipercompetitivo, no es difícil imaginar que la herencia de estructura política (e incluso de símbolos) va a ser tarde o temprano disputada. Simplemente muchos se beneficiarían con un Kirchnerismo sin Cristina Kirchner. Nos limitamos aquí a resumir algunas cuestiones de interés.

Dejamos de lado las definiciones del Kirchnerismo a partir de una estructura discursiva específica, basada en tal o cual rasgo, como la “confrontación” o la “crispación”. En su lugar, entendemos que lo específico del Kirchnerismo ha sido una estructura de poder, centrada en la persona de Néstor Kirchner, que se define por una estrategia de construcción de apoyos.

Se puede plantear que lo definitorio en este punto son la opinión pública y las reivindicaciones ideológicas. Pero creemos que sería un error enfocar el análisis en esos elementos, en cuanto varían demasiado rápido y de maneras no predecibles. Y además, son efectos derivados de los resultados obtenidos a nivel de la estructura.

Entendemos lo definitorio del Kirchnerismo a partir de una estrategia que consiste en los siguientes elementos:

  1. La generación macroeconómica de un excedente social que es captado por el Estado Nacional en forma recursos financieros,
  2. la construcción institucional de mecanismos de concentración de discrecionalidad en el Poder Ejecutivo en la asignación de esos recursos,
  3. la negociación particularizada con una red dispersa y heterogénea sobre la satisfacción de sus demandas concretas.
  4. El intercambio de estas satisfacciones por apoyos políticos.

Las luchas colectivas, las reivindicaciones simbólicas, los triunfos ideológicos, son epifenómenos de esta estructura de construcción de poder. Aunque en sí mismas sean valiosas y generen apoyos, necesitan de los insumos generados en el nivel de la estructura para poder ser efectivos.

Para que una ley controvertida (como la ley de medios o el matrimonio entre personas del mismo sexo) se apruebe necesitan votos en el congreso. El Kirchnerismo los consiguió con esta estrategia, ahí radica su éxito para navegar con éxito las turbulentas aguas de la política nacional.

Si nos preguntamos si el Cristinismo constituirá el futuro del Kirchnerismo, tenemos que preguntarnos si:

  • ¿Será capaz de reproducir y gestionar con éxito esta estrategia?
  • ¿Será capaz de cerrar el paso a potenciales competidores para intentar apropiarse de la herencia de esta red de poder?

Aquí no es necesario hablar de “traiciones”. El Cristinismo necesita tener menos éxito, mas despacio que sus actuales aliados en el “armado” para llegar a un punto en el que se vea forzado a la decisión de retirarse de la lucha o presentarse a elecciones y perder.

Entonces, hay dos tipos de variables en análisis: las que hacen al mantenimiento de la estructura y las que hacen a los principales competidores. Pasamos a resumir el panorama en el primer conjunto.

La primera variable es de tipo macro-económica. Por el momento parece razonable suponer que la economía marchará lo suficientemente bien durante los ejercicios 2010-2011 como para pensar que el nivel de extracción de los excedentes sociales se mantendrá, al menos,  mas o menos constante. La misma vocación de la oposición de heredar al gobierno en 2012 evitará que jueguen estrategias que lleven alterar este panorama (como rebajar las retenciones).

La segunda variable es de tipo institucional. Se resume en dos pruebas de fuerza: la aprobación del presupuesto y el mantenimiento de los “superpoderes” (que hacen a la discrecionalidad). El poder de veto presidencial es la principal carta que tiene el Cristinismo y podemos pensar que podrá mantener los resultados más o menos constantes en este nivel.

La cuestión de si será capaz el cristinimos de heredar el monopolio en la gobierno de esta red heterogénea de actores es más complicada. Los actores son de diferentes tipos y generan diferentes tipos de apoyos. Los gobernadores de las provincias deficitarias (aquellas que no producen en su territorio suficientes excedentes para sostener los gastos públicos que necesitan para poder desarrollarse) son a la vez los mas dependientes y mas dispersos.

La sobrerrepresentación parlamentaria que tienen estas provincias mas pequeñas le jugaría al Cristinismo a favor aportando gobernabilidad: votos a favor en el congreso para  aprobar leyes y superar los controles potencialmente obstructivos. Por otra parte, los gobernadores de las provincias más ricas tienen intereses diferentes: mientras más se “federalice” el gasto (menos discrecionalidad y menos extracción a nivel del Estado Nacional) más beneficiados se ven. Por constituir los distritos mas poblados aportan votos, “electoralidad”. Los Gioja, los Beder Herrera, los Zamora dependen de que se mantengan el statu quo. Los Schiaretti, los Binner, los Scioli se benefician con un mezclar y repartir de vuelta. Por ello es difícil pensar un peronismo unido a nivel nacional, ya sea bajo el nombre de Cristina, como el de Scioli.

Otros actores, como el sindicalismo o los sectores culturales-progresistas también dependen de que se mantenga el statu quo. El Estado Nacional financia el Inadi, 6-7-8 y los subsidios a las cajas de los sindicatos. Los sectores sindicales aportan una masa electoral no despreciable y “calle”. Los sectores culturales-progresistas aportan la legitimación ideológica, pero demandan reivindicaciones simbólicas.

¿Qué necesita el Cristinismo para triunfar en este escenario? Dos cosas:

  • Un mantenimiento del statu quo a nivel macroeconómico e institucional.
  • Un negociador hábil que sepa mantener dispersos a los diferentes actores, moderar sus demandas y cambiar satisfacciones por apoyos (todo parece indicar que De Vido intentaría ocupar ese lugar).

La mejor estrategia que puede jugar el Cristinismo entonces es reconstruir el PJ (la “pata progresista” deberá esperar) en torno a una alianza centrada en algún hombre de confianza y que se yerga como el único nodo entre la red de gobernadores del interior, en una táctica de “toma y daca” y obtenga así gobernabilidad.

Para obtener “electoralidad” podría jugar con una movida contundente de “pegar primero y negociar después” actuando con fondos del Estado Nacional directamente sobre estos territorios de las provincias “ricas” amenazando de prescindir de los gobernadores (p.e.: Negociando directamente con los municipios), para forzarlos a una alianza.

Activismo y democracia durante el liberalismo del iPod

In Malas Viejas on 12 noviembre, 2010 at 8:37 PM

Evgeny Morozov es a la vista un gordito ruso e inofensivo, aunque detrás de esos lentes y miradas de oficinista se oculta una teoría sobre la sociedad e internet que a mas de uno a sorprendido estos años. El periodista belarús, invita a pensar que internet y las innovaciones tecnológicas no siempre promueven la libertad y la democracia. Su tesis es la crítica a lo que llama El liberalismo del iPod y vale la pena oírlo.

¿Internet ayuda a los regímenes opresivos a reprimir la disidencia? Morozov demuestra que muchas veces el “dejar hacer en Internet” y no operar con la censura directa y explícita puede ser un recurso todavía más efectivo para los que entienden la potencialidad de la plataforma online.

Según el autor, Twitter es fantástico para compartir enlaces y comunicarse con los amigos, pero no tan eficaz a la hora de fomentar la democracia y derrocar dictaduras. Sobre Internet reniega que nos dijeron que marcaría el comienzo de una nueva era de libertad, activismo político y paz perpetua. Se equivocaron.

“Si sólo nos centramos en cómo utiliza la gente las redes sociales a la hora de organizarse antes, durante y después de unas elecciones, pasamos por alto los restantes efectos que a largo plazo tiene Internet sobre la vida pública, social y política de los Estados autoritarios.

¿No deberíamos preguntarnos si la Red no vuelve a la gente más receptiva a los mensajes nacionalistas? ¿O si no podría favorecer una ideología- ligeramente hedónica- que de facto mantiene a las personas más alejadas que nunca de la participación política razonable? ¿Facilita tal vez en las dictaduras el acceso al poder de fuerzas no estatales, pero que no apuestan precisamente por la democracia y la libertad?

Éstas son preguntas difíciles para las que no encontraremos respuestas mientras nos centremos en quién ve más aumentada su influencia durante una ola de protestas: si el Estado o los manifestantes. Porque, bueno, algunos países no viven muchas olas de protestas. O elecciones. En China, los procesos electorales a nivel nacional no existen.

“Si por lo tanto nos preguntamos: ‘¿qué influencia ejerce Internet sobre las oportunidades de democratización de Estados como China?’, tendremos que considerar algo más que la capacidad de sus ciudadanos de comunicarse entre sí o con quienes les apoyan desde Occidente. Hace poco me topé con una estadística fascinante: al parecer, hasta 2003 el gobierno chino había invertido 120.000 millones de dólares en el e-gobierno, y unos 70 millones en el Escudo Dorado, su proyecto de censura.

Comparando estas dos cifras puede constatarse lo entusiasta que se muestra el Ejecutivo chino ante las posibilidades que le brinda la actividad en línea. Nada sorprendente: ésta mejora su eficiencia y le hace aparecer más transparente y resistente a la corrupción. Eso aumenta de su legitimidad. ¿Contribuye también a la modernización del Partido Comunista? Seguramente.

¿Llevará al establecimiento de instituciones democráticas al estilo de las que nos gustarían en las democracias liberales? Seguramente no. La pregunta de si China va a abrirse a la implantación de instituciones democráticas funcionales y qué papel va a jugar Internet en este proceso sigue sin tener respuestas claras”.

Los invito a ver los siguientes 12 minutos de Evgeny Morozov durante su TED talk y me cuenten que les parece la tesis propuesta.

Twitter de Evgeny Morozov

Fuentes: ConectadosReVisto

La alianza de centroizquierda después de Kirchner

In Derecho a Replica on 9 noviembre, 2010 at 9:37 AM

Siguiendo con los análisis del impacto que provoca en la arena política la muerte de Néstor Kirchner, me permito traer estas líneas escritas por Luigi Keynes que aportan otra óptica de situación desde su nota “Cisma de la centroizquierda argentina”.

Antes de la muerte de Nestor Kirchner se planteaba un panorama electoral para 2011 bastante definido, con tres fuerzas como protagonistas: el kirchnerismo, la derecha aglutinada en el llamado peronismo federal y la centroizquierda.

Esta centroizquierda estaba formada por un grupo de partidos no muy homogéneos entre si, pero unidos por dos factores: cierta afinidad ideológica y su oposición al kirchnerismo. Este grupo aún no había definido su régimen de alianzas y al parecer no iban a terminar todos agrupados en una misma fuerza electoral, pero en caso de llegar algunos de ellos a segunda vuelta probablemente iban a apoyarse mutuamente.

Pero la muerte de Nestor Kirchner va a trastocar este esquema. Es posible que muchos dirigentes del peronismo federal estén pensando en regresar a las filas kirchneristas, como puede ser el caso de Felipe Solá. Dentro del mismo kirchnerismo ya se deben estar llevando a cabo poderosas pujas internas de poder (rapidamente se me ocurre Scioli vs Moyano). Pero el mayor trastocamiento se podría dar en la centroizquierda.

La centroizquierda argentina está formada por partidos opositores al kirchnerismo donde se destacan laUCR alfonsinista, el Partido SocialistaProyecto Sur; y otros partidos y agrupaciones menores como las encabezadas por StolbizerSabatella.

Lo que unía a estos partidos en un mismo espacio no era mucho si lo vemos desde lo programático, era mas una serie de acercamientos y alianzas mas por conveniencia que por convicción. Por ejemplo, si uno pregunta a las bases del Partido Socialista si están dispuestos a apoyar a un candidato presidencial de la UCR, había una afirmación generaliza pero muy desconfiada y descreída. Además de esa conveniencia electoral, el otro factor de unión entre estos partidos era su oposición y desprecio al estilo confrontativo y autoritario del kirchnerismo.

La UCR alfonsinista por su parte, sueña con volver a obtener un poder protagónico para el partido, y sabe que para lograrlo necesita la ayuda de los otros partidos de centroizquierda que aunque menores en estructura, tienen una gran popularidad especialmente entre los jóvenes.

Los otros partidos de centroizquierda veían estas alianzas como una posibilidad de crecer cada uno en sus respectivos espacios y de cogobernar junto al radicalismo.

Pero la realidad es que los partidos de centroizquierda coinciden con la mayoría de las políticas llevadas a cabo por el kirchnerismo, el problema que tenían con el oficialismo pasaba mas por su estilo confrontativo y autoritario, tal como apunté mas arriba.

Ahora bien, supongamos que el nivel de confrontación del oficialismo se atenúe notoriamente, creo que no quedarán muchos argumentos de peso para una oposición fuerte por parte de los partidos de centroizquierda, poniendo en una situación muy incómoda a sus dirigentes.

Creo que este problema ya debe estar planteado en las mesas chicas de estos partidos y debe ser una gran preocupación para sus planas mayores.

Si se caen las razones para seguir oponiéndose al kirchnerismo veríamos en descrédito ante la sociedad a dirigentes como Pino SolanasRubén Giustiniani, quienes en los últimos tiempos mostraron un fuerte perfil opositor, mientras que otros dirigentes como BinnerSabatella, tendrían un impacto algo menor, pues ellos se mostraban mas conciliadores.

Esto plantearía serios problemas ante el electorado para los partidos de centroizquierda, pero el asunto no terminaría allí.

La fuerza del perfil y el compromiso opositor dentro de estos partidos es directamente proporcional al nivel de jerarquía dentro de los mismos, así los dirigentes de plana mayor se han comprometido mas en la causa opositora que las bases.

Esto genera otro frente de crisis para estos partidos, de caer el argumento opositor las bases ya no estarían tan dispuestas a acompañar a sus dirigentes y exigirían cambios en las estructuras partidarias. Además aparecería en este caso, otro argumento, pero contrario a la causa opositora: el de que debilitar al (posible) nuevo kirchnerismo menos confrontativo sería acrecentar el inaceptable riesgo de ayudar (sin quererlo) a la derecha para que vuelva al poder.

Es decir que en caso de caerse el argumento opositor de la centroizquierda veríamos a estos partidos con problemas ante el electorado pero también con cismas y divisiones internas.

El problema de los principales dirigentes de estas fuerzas políticas es que se comprometieron tanto con el argumento opositor que es muy difícil volver atrás sin asumir un gran costo. La solución que ensayarían seguramente se daría por el lado de crear un nuevo argumento, que quizás pueda ser la corrupción, la cual no es tan fácil de comprobar para el electorado como si lo es el de confrontación y autoritarismo.

Ahora bien, cuales son las posibilidades de que se reduzca el nivel de confrontación del oficialismo?

La situación del oficialismo es que dada la muerte de su principal líder va a necesitar acumular capital político de algún lado para mantener el equilibrio y la sustentabilidad y ahí creo que surgen dos posibilidades:

  1. Retomando un perfil mas progresista acercándose a la centroizquierda y bajando el nivel de confrontación.
  2. Encerrarse mas aún en el peronismo mas ortodoxo otorgando mas poder a los sectores duros de esta fuerza y tratando de seducir a dirigentes del llamado peronismo federal.

Y en esto la última palabra la tiene la presidente Cristina Fernandez y los principales dirigentes del kirchnerismo, y aún no dieron muchas señales al respecto.

Es posible que incluso puedan repetir la estrategia mostrada en 2007, denotando un falso perfil progresista y luego volcándose con vehemencia al peronismo ortodoxo y duro.

Creo que el nuevo escenario plantea serias incertidumbres a los líderes de la centroizquierda quienes podrían quedar en una posición muy desventajosa, mientras sus partidos se dividen internamente entre los que siguen siendo opositores y los que tengan una posición mas afín al oficialismo (sector que existía ya antes de la muerte de Kirchner pero que se vería muy potenciado en caso de que el gobierno deje de ser tan confrontativo y autoritario).

Fuente: Blog de Luigi Keynes