maximo tell

Posts Tagged ‘Radio’

Homenaje a Hugo Guerrero Marthineitz

In AguaSuaves on 31 agosto, 2010 at 3:27 PM

Nació en Lima, en 1924, y llegó a Buenos Aires a mediados de los ’50 para convertirse en una de las más importantes figuras de la radiofonía argentina.

1924 - 2010

Creador de clásicos como El club de los discómanos, El show del minuto o Reencuentro, y de su recordado ciclo de entrevistas en televisión, A solas, Hugo Guerrero Marthineitz revolucionó la radio con un estilo único, transgresor e indomable, que le granjeó la admiración y el reconocimiento, pero también envidias, odios y despidos.

Andaba en la mala: casi indigente, ganándose la vida leyendo cuentos a domicilio, hubo noticias de él un mes y medio atrás, cuando apareció internado en un neuropsiquiátrico. El sábado 21 de agosto murió de un paro cardíaco en el Hospital de Clínicas. Para despedirlo, lo más granado de la radio argentina habla de él y de su maestría exquisita.

Del suple Radar del diario Página/12 estos textos:

Me voy a referir a Hector Ricardo Garcia

Por Lalo Mir

Tenía el don de la radio. Yo con él descubrí que todo era posible. Tenía un cartel en el que veías, escuchándolo, eso: que todo es posible. Cómo se entiende que le haya vendido a Radio Belgrano la idea de El show del minuto, un programa de una persona, él solo, sin música de temas, sin cortinas, ni presentadores de noticias, ni jingles, sin gong. El hacía todo. Y era 1963, 1964. Impensado. Y fue un éxito. Y cambió todo. Hacía cosas que decodificabas, travesuras. Una vez, durante un gobierno militar, le llegó una reglamentación para que no se pasaran canciones pegadas del mismo sello, algo que venía de la industria discográfica: hizo cinco horas seguidas pasando “Argentino hasta la muerte”, de Roberto Rimoldi Fraga. En otro programa decía, cada diez minutos, “hoy me voy a referir a Héctor Ricardo García”; sólo eso, estaba peleado, no sé por qué. Y al final, dijo: “Hoy me referí a Héctor Ricardo García”. Y nada más. Una cosa fuera de todo contexto.

Teníamos un amigo en común, el pintor Hugo Laurencena, que una vez lo trajo a comer a mi casa, con mi familia, mis hijas, todo. Al entrar, muy emocionado, me abraza y me dice: “Lalo Mir, tengo que confesarte algo: es la primera vez que un colega argentino me invita a comer a su casa”. Era un cabrón, era mal llevado. Se peleó con todo el mundo. Y si había alguien más, también se peleaba. Conmigo no, pero bueno, de pronto te reclamaba cosas.

Siempre fue mi referencia en la radio. El tenía cierta debilidad conmigo, también. La primera vez que me invitó a A solas, en la tele, no sabía qué decir, estaba aterrorizado. Arrancó así: “Lalo Mir, ¿cómo hacés para hacer lo que hacés?”. Me mató. “Te escuché a vos”, le dije. No hay límites, es la cabeza de uno la que los fabrica. El era cautivante, te colgabas a escucharlo, te entraba como una hipnosis. Fue un oficiante, para mí, en mi carrera.

El hombre ilustrado

Por Alejandro Apo

Instaló un modo de hacer radio unipersonal, de clima, y es mi mayor influencia. El show del minuto era mucho más que una compañía: yo me sentaba a escucharlo, no quería que nadie me interfiriera. Recuerdo muchas de sus frases: “Hasta mañana si Dios y los ómnibus lo permiten”. Manejaba como nadie esa conjunción de palabras, música y silencios: hay un antes y un después de él en la radio. A diferencia de Carrizo o Larrea, que se inclinan más por el énfasis y la afirmación, él iba por el lado de la pausa dramática.

Nunca voy a olvidarme de cuando le oí leer, mientras estaba haciendo la colimba, “La mujer ilustrada”, un cuento de Bradbury. Era impresionante: les ganaba en audiencia a las telenovelas de la tarde. Cuando Vicente Muleiro me convocó a Radio Nacional para hacer mi programa a la tarde yo tenía dudas; “Hacete tu show del minuto”, me dijo. Y ahí me sentí Gardel. Aunque soy consciente de que, leyendo, no le llego a los talones. Porque para mí el Negro en la radio es como el Diego en el fútbol: el más grande de todos.

Otro mas que clavo la sintonia

Por Víctor Hugo Morales

Era un hombre extraordinario, sumamente inteligente, sin vueltas para decir lo que pensaba. Está en el podio de los cinco o seis grandes de la radiofonía, y lo digo pensando en Mareco, Larrea, Carrizo, Cacho Fontana, Soldán, una especie de sexteto de oro de nombres que ahora se me ocurren. Quizás haya sido el más revolucionario y personal de todos ellos, en cuanto a un manejo de la radio como un hecho integral en el cual lo grabado convivía con lo que se hacía en vivo: la tarea de operación tenía que ver con otro talento que él desarrollaba al tiempo que hablaba. Creó un mundo fascinante a través de eso.

Diez días antes de que muriera había sido su cumpleaños y pedí encarecidamente al equipo de producción que los móviles fueran a verlo, pero a veces uno pide y de repente surge una de esas porquerías que tenemos que documentar, parece que no me dieron ni bolilla. O a lo mejor no supieron encontrarlo, porque estaba internado. Cuando supe de su muerte me vi en una playa de Colonia, años ’60, cuando decía aquello de “Otro más que clavó la sintonía”, y me encontré con la pena que se siente ante personas de estos valores, emparentadas además con lindos recuerdos de nuestras mocedades. Y me inspiró un rechazo muy grande la soledad evidente y la pobreza en la que murió, no me parece justo para un hombre que fue un gran trabajador. Pero eso hace a cuestiones impenetrables para mí: por qué le pasó.

Tenía una voz maravillosa y una impostación muy especial. Y tenía un gran respeto por la palabra, por su relación con los silencios, con la buena vocalización. Por los tonos que a través de una risotada o de una risita leve, matizando su discurso, podían significar una parte muy importante de lo que estaba diciendo. Manejaba eso como nadie. Era un verdadero maestro.

Otros párrafos homenajean al Negro:

Fuente: Radar

A estos pibes no se les escapa la Tortuga

In Jóvenes Sueños on 30 agosto, 2010 at 11:36 AM

Cuantas noches se habrán vaciado las copas hablando de los sueños, cuántos jóvenes delirantes se juntarán todavía por las noches esquivado a los aturdidos para acoplar sus silenciosos proyectos. Tengo algunos emprendimientos en mi haber y otros tantos “fracasos” (las comillas son porque los considero enriquecedores) por lo que festejo cuando un grupo de jóvenes lo logra.

Sebastián Gualda

Sebastián Gualda está pronto a cumplir los 30 años y aunque no es ningún pibe, el tiempo no ha aplacado su espíritu emprendedor. “Soy el presidente de la cooperativa de trabajo Fábrica de Ideas comienza el relato Gualda, “somos 10 personas interesadas en la comunicación social, 6 de ellas estudiantes de esta carrera en distintas universidades”.

Este grupo de comunicadores ha sabido aprovechar las posibilidades que la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual brinda a las entidades sin fines de lucro, otorgándoles el 33% del dial, para instalar una radio FM en la ciudad de Alta Gracia, provincia de Córdoba.

Radio Tortuga es un emprendimiento que desde su nacimiento entiende a la comunicación como una herramienta de transformación social con el fin de democratizar la palabra, desarrollar el pensamiento crítico y promover la participación ciudadana sobre la base del trabajo digno, responsable y profesional” apunta con claridad Sebastián.

El portal de la radio

En Tortuga el grupo ha logrado construir un medio con un fuerte perfil periodístico, joven, y reflexivo; intentan generar una propia agenda sin correr a ciegas detrás de las primicias aunque Gualda aclara que “llegamos a ellas tan a menudo como lo hacen las emisoras que compiten con nosotros, como en aquella carrera de fábula contra la liebre”.

La cooperativa se encuentra también desarrollando desde hace algunos meses un portal de noticias diarias de la región que es único en la ciudad en cuanto a la periodicidad de actualización.

“Personalmente creo que nos toca desempeñarnos en una etapa histórica maravillosa para los que amamos el periodismo donde los condicionantes económicos para que más comunicadores puedan acceder a sus propios medios de comunicación son infinitamente menores al de hace 50 años”.

Desde Alta Gracia al mundo

Con decisión y la potencia para emprender no existe quizás hoy lugar para profesionales que titubeen ante el desafío. Colegas ¡a las ideas! Este sueño joven nos permite otra vez reconocer que la posibilidad de hacer cosas diferentes y de calidad existe.

“Vivimos tiempos en que nuestra actividad está en la mira de todos y eso está bueno. Nos obliga a exigirnos más. A diferenciarnos de los mediocres, y de los que no tienen como fin comunicar”, finaliza diciendo Sebastián.

Fuente: Newsletter IN del CUP

+ Escuchá Radio Tortuga

+ Radio Tortuga en Facebook

La Radio cumplió 90 años y sigo disfrutándola

In Paladar mostaza on 28 agosto, 2010 at 9:52 AM

Y no me puedo ir señores sin antes tipiar un festejo por el aniversario 90 de la Radio argentina!

La Radio es un medio que ha dejado e impulsado que la ame. Me obliga que frunza el ceño cuando la interferencia estropea sus voces lejanas.

La Radio invita a imaginar, independiza los sentidos para que despavoridos se reúnan y de la mano te lleven a viajar por universos únicos.

La Radio será sin duda el medio que siempre añoraré, por lo educativa, lo estimulante que puede ser al cerebro y la paz que logra en mi.

Hablo en radio y también disfruto escucharla. A toda hora recorrerla y si bien hoy no es el principal medio que uso; es el que sé nunca traiciona.

La Radio invoca lo mejor de los espiritus. Aporta fantasía y construye junto a uno mismo, relatos que son del viento y el tiempo.

La Radio es maravillosa, cuando presenta los cuentos de Apo, los relatos de Dolina y alguna editorial de Eliaschev enojado.

La Radio emociona con Victor Hugo, con Muñoz, con el siempre atento Fioravanti y hasta con el Bocha o Whebe en cada grito.

Porque nadie imagina lo que es la radio hasta que se encuentra solo en la desolación con la simple sintonía en un camino o paraje oscuro.

Allí cuando las estrellas solamente nos miran es donde se potencia la radio. Siendo carpa del circo de los solitarios y ávidos de una voz.

Hoy inmersos en una maquinaria de “contacto” pocos soportan el retumbar del parlante como singular estímulo.

Yo no sentí el olor de la bujia, ni lustré la Capilla y tampoco culo alfombra me reunía en familia alrededor del radio teatro.

Pero pude sentir el erizar de mi piel con un gol junto a la almohada, un silencio de suspenso, un incalculable palpitar por sentir mi nombre.

La Radio sin duda merece que le hagamos un homenaje y defendamos su estilo y partitura filosófica. Por es parte nuestra y quisiera que siga.

Empezó como locura de azotea, continuó como un hito de masas y terminará siendo un placer de pocos. Radio gracias por dejarme ser parte tuya!

Gracias y buenas noches. Hasta aquí transmití desde casa. Sigo por la misma frecuencia dentro de unos momentos.

La radio que no se ve.

La radio no se ve

la mamama era la única que la miraba

era una radio medio capilla de madera

estaba sobre una mesita en la galería

alimentada por una batería de auto

de una camionetita Ruby del ’29

yo tendría unos seis o siete años

la viejita tana no podía entender cómo salían esas voces

dónde estaba esa gente que hablaba

las orquestas, todo

y cuando todo el mundo salía del rancho hacia el campo

bien de madrugada

sintiéndose más sola,

ignorando mi presencia tal vez porque yo era un niño

metía la cabeza atrás del aparato y miraba

un rato largo

después seguía con las tareas

y la radio quedaba encendida en tangos

voces chacareras noticias

y nadie la miraba.

Cuando vi la radio por dentro por primera vez

no era una radio del todo

era una propaladora de pueblo

se estaba convirtiendo en radio.

Sonaba como radio

que desilusión

nada era como lo había imaginado.

Un cuartito gris apenas iluminado por tubos fluorescentes

el tipo hablando frente a un micrófono y una mesa de fórmica

alta llena de papeles y la bandeja de tocar discos

y los equipos en unos estantes cero glamour

nada de paisajes litorales paridos por la voz de la Ramona Galarza

ni las veladas de smoking y quebradas de Glostora nada.

Cuando me tocó ver cómo era una radio de verdad en Buenos Aires

pensé que estaba en la NASA.

Un alarde tecnológico para mi asombro sonaba como una topadora

eso también era radio.

Tardé mucho tiempo muchos años

en comprender que no importaba lo que veía

ni lo que tenía ni lo que tocaba en el lugar donde estaba

cualquier micrófono cualquier parlante cualquier frecuencia

solo una palabra mágica y zas!!

se te aparecen de nuevo todos los paisajes

aunque tengas los ojos cerrados…

Un libro va más allá

que cuenta y describe toda la radio que no se ve maravilloso

desde antes de la mamama que la miraba asombrada

hasta después, ahora.

El celular que suena en la estación Atocha

también es una radio

una frecuencia de radio

nadie lo atiende

el dueño voló con la bomba

la bomba explotó

explotó porque el detonador recibió una llamada

otro celular, otra frecuencia de radio en el aire

pero eso no es radio

y se ve, lo miramos todo el tiempo aunque no suene.

Lalo Mir

Zion Rock y sus 100 programas

In Jóvenes Sueños, Pasiones on 20 mayo, 2010 at 10:45 AM

Nueva sección "Jóvenes Sueños".

Pareciera que no paso el tiempo en estos cortos 3 años que llevamos de vida… y aunque tengo 21 años siento que comencé otra vida en septiembre del 2007. Comencé a creer en el rock de Córdoba como una alternativa para crecer, para cumplir sueños y para vivir las cosas de diferente manera.


Gracias a cuestiones que la vida me puso en frente, un día nació ZION; un programa hecho por 3 personas que por ese entonces todavía estaban en el último año del secundario: Exequiel Repetto, Fabio Barbosa y quien “les habla”: Nicolas Medina.
Con el transcurso del tiempo nos dimos cuenta que ya no era mas un Hobbie, ese juego del principio y en un abrir y cerrar de ojos estabamos parados en el 2008 con una nueva temporada del programa.
Se fueron integrantes, pero llegaron nuevos (Nicolas Quinteros, Domingo Guevara y Florencia Yacobelli) Empezamos a sentir el peso de lo que estábamos haciendo y fue por eso que le cambiamos el nombre de Zion a Zion Rock, para darle mas identidad.
Pasaron un sin fin de cosas en ese 2008, a tal punto de seguir apostando por esta locura del mundo del rock visto desde la pecera radial. En 2009 se nos dieron las cosas, pudimos crecer, cambiar de radio, producir eventos y llegar a un numero importante de gente atras del parlante de la radio, del celular, de internet.
Que puedo agregar a esta historia que… Si supieran como empezó jaja… tengo al lado a un grupo de personas formidable, creo que nunca deje de tener gente que no bajo los brazos nunca, en ninguna de todas las temporadas de Zion Rock. Tengo a los músicos, las bandas que confiaron, que se acercaron y creyeron en este programita que se hacia en una radio independiente y que no era una emisora rockera. Tengo a empresas y sponsors que ponen la espalda y cargan sobre ellas un proyecto y un gran producto (disculpen si rosa lo egocentrico) pero siento que es asi… y de repente me veo parado junto a tantas personas que dan mucho por este programa, por su formato y su vida. Veo como se hace mas arriba la subida cuando cumplis 100 programas y que fácil parece cuando tenés las ganas.
Zion Rock llegó para difundir, para hacer crecer al rock, capaz no hicimos mucho, pero siento que si, capaz no nos conoce gente, no somos famosos, pero somos importantes para los poquitos que escucharon este nombre y con eso basta. Somos un programa de rock SIN LIMITES dice el slogan, y creo que así va ser, esa va ser nuestra ideología, seguir sin limites, ir hasta allá, hasta donde podamos, hasta donde nos den las gambas para correr y los brazos para remar, para seguir en la búsqueda de nuestros pequeños sueños a corto plazo.
Queremos ser grandes, Pero no nosotros solos, todos unidos, seguir cumpliendo 100 + 100 + 100 programas junto al rock de Córdoba. Seguir esperando que se sumen las orejas para conocer este gran mundo de la música cordobesa. Nosotros lo estamos viviendo así, queremos compartirlo, 2 hs por semana prendidos a las 97.1 Fm, nuestra humilde casa que nos da la mano y es nuestro nexo.
GRACIAS POR ESTAR EN LOS 100 POGRAMAS. GRACIAS POR HACER 100 PROGRAMAS CON NOSOTROS. ES UN SUEÑO CUMPLIDO, NUNCA PENSAMOS QUE PASARIAMOS LOS 25 Y NOS REGALARON 75 MAS. ZION ROCK, UN PROYECTO, UNA RADIO, UNA GANAS TERRIBLES DE QUE NOS ACOMPAÑEN SIEMPRE…


ZION ROCK ES:
NICKO:IDEA, PRODUCTOR Y CONDUCTOR
GISELA PETREI: PRODUCTORA Y LOGISTICA
LUCIANO CHIATTI: OPERADOR / SONIDITA
CAROLINA TORRES: CO. CONDUCTORA / CONTENIDOS
RODRIGO GONZALEZ: CO CONDUCTOR
MARIANO ALTAMIRANDO: CO. CONDUCCION / SEGMENTOS
NATALIA BERTOLI: COMUNICACIONES Y NEXO
NICOLAS PAPA: FOTOGRAFO
TATY REYNA: FOTOGRAFO
DANIEL SAMPIERI: CORRESPONSAL BS AS
LU STRUMIA: LOGISTICA DE AUDIO EN PAGINA WEB (BS AS)

Dar y conseguir

In AguaSuaves, Prosas Propias on 1 abril, 2010 at 8:36 PM

El tema es de New Radicals – You Get What You Give;  un sonido que me eleva hacia algo que no les puedo explicar como es, pero calculo que se asemeja a festejar un gol en el último minuto o salir aprobado de esa materia imposible. Es un track que me hace creer que todo es posible, lo utilicé como cierre para el primer programa que produjimos en radio con unos amigos, AL LIMITE se llamaba, entonces al escucharlo las imágenes que me vienen a la mente son de esos  momentos en los que soñamos algo y que la escena se corta al medio y nos trae de un tirón nuevamente a la realidad, posándonos por un instante en el asiento de la  gloria personal que no es más que obtener lo deseado.

GRACIAS Circuz y Juan por la chance, Juli, George y Sergio por el apoyo y espero ustedes ayuden con sus criticas y comentarios permanentes.

Las notas en la parte inferior.