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Vivir acumulando preguntas

In Exclusivos, Prosas Propias on 19 marzo, 2012 at 12:34 AM

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Otro domingo que se apaga, que veo tu rostro mirando por la ventana. Pretendo que me prometas que todo va a estar bien y ni yo mismo confío en que así será. Realmente nadie puede asegurarlo, aunque yo lo pretenda mas que nadie. Te mereces ser feliz, todos deberían tener ese derecho. Pero ahí esta el tiempo y las horas; los días y las obligaciones; los sueños y los amigos. El amor.

Escucho como se acomoda el día para irse otra vez a dormir. Planea su rutina y ya sabe por lo que me hará pasar. Veo un sueño en la otra pieza, veo esfuerzo, tenacidad dentro de su esquema. Siento un intento. Recuerdo el mío. Cierro los ojos y vuelvo a ese viaje del que quería volver ileso. Victorioso. Me soñaba volviendo y lograr aplausos. Mentira, solo quería un abrazo.

Nunca es suficiente amanecer. Despertar. El ciclo diario asfixia me supongo. Creo que nuestra raza es la que mejor ha aprendido a disimular la desazón de ser conscientes de la muerte. Y peor aún, no tener respeto por la vida. Nos sometemos a diario a nuestras propias quejas, a estas letras confusas, a mentiras, a verdades, a informaciones o charlas sin sentido. Hemos creado estructuras, Estados, organizaciones y libros. Todo para darle un sentido a la vida con los otros, aunque seamos capaces de acelerar, no mirar, golpearnos, disparar, robar o quitar vidas. Ese no es mi sentido.

Deberíamos empezar de vuelta como humanidad. Refundarnos quizás. Mejor no, si sale mal, la culpa será de los que perdemos el tiempo pensando. Y venimos trabajando como sociedad durante siglos para pensarnos menos, lograrnos mas, matarnos mejor. Todo lo hemos vuelto instantáneo, volátil, aire, wifi, wireless, mentiras, sin sabores. Yo pensaba que nos mejoraría con los años. Pero nos han fallado, fallamos. No volverán a desilusionar como cada uno de nosotros hicimos con las decisiones que tomamos años mas tarde de cuando prometimos no hacerlo. Las mismas fotos, nuevos léxicos y las mismas guerras.

Yo solo quería escribir que estaba pensando una decisión, y como tal me molesta. Aunque disfrute tenerlas en mis manos, son como agujas. Me inmovilizan por instantes. Se ensaña conmigo la suerte y me aporta dolor. Esta noche solo quisiera que no sea noche. Nuestro odio a los Lunes es por eso, porque sabemos lo que nos espera. Nos esperamos a nosotros mismos y las traiciones. Idolatramos y repetimos las frases positivas para distraer lo que sabemos será nuevamente malo. Incompleto.

Miró mi escritorio y está lleno de papeles. Seguro el tuyo también, si no es un escritorio será otro mueble de la casa o la oficina. Quizás no sean papeles sino preguntas, tal vez verdades o fotos, frases, mentiras, secretos. Yo acumulo papel, dichos, escenas, recuerdos, planes. Hay carpetas, hay libros, miradas, canciones, risas. En este instante se cae una, sucedió mientras escribía esto. Ahora, que será un pasado cuando lo leas.

Seguramente era un recuerdo incomodo que salió en busca de mi consciencia para escapar, otra vez a la almohada, esquivando otro domingo, tomándome de la garganta. Sabe, como vos, que el día se apaga, las verdades se callan porque es mas fácil empezar otro maldito lunes y olvidarse de pensar. Por eso acumulo papeles, algún día los leeré y volveré a pensar. Como esta noche que ya murió.

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Solo quisiera que alguien crea que es posible

In Exclusivos, Prosas Propias on 29 diciembre, 2011 at 11:36 AM

Obra de Jose Bahamonde

Solo quisiera que alguien crea que es posible
¿Vos crees que sea posible?

Otra noche que me voy pensando en lo mismo. Estoy harto de vivir para pagarla ¿Cuando empezaremos a vivir para vivirla?

A veces veo a mi alrededor y solo veo caras grises que se gritan entre blancos y negros, mutilando los matices, quemando la profundidad del pensamiento. Están o estamos aturdidos. Vivimos pretendiendo ser felices con una vida a medida, como diseñada por nuestros jefes e inducida por nuestros padres.

Las presiones tacitas de una sociedad que te pretende casado apenas consigas un titulo universitario, que te permita trabajar y comprar una casa. Sacrificio diario para una vida mediocre. ¿Cual es el costo de una vida “cómoda“?

Nos pasamos la vida trabajando para llegar a fin de mes, tener oxígenos hipotecando el tiempo en cuotas fijas sin interés y conformes con poder hacer unos kilómetros durante las vacaciones, por cada vez menos días. ¿Que significa ser exitoso o ser feliz? Trabajar 8 horas (o hasta 12) y no tener la seguridad de que el mes que viene conservaremos el puesto, o no tener la certeza de que estemos siendo felices.

¿Por qué te gustaría despertar cada día? ¿Para qué? Espero tu elección sea algo que valga la pena. Ojalá cada noche no reniegues del costo de la vida y el poco interés de la vida en vos. A los 60 años no me gustaría darme cuenta que le entregué la vida a un trabajo que me alejó de la familia, me enfrentó al amor, me separó de mis hijos, me hizo perder amistades, tiempo, valores o lo que fuere.

¿Valió la pena tu vida? Si tenes entre 45 y 70 te pido me convenzas de que vale la pena entregarse al sistema de trabajar en un escritorio lo que el explotador de turno disponga. Si tenes entre 18 y 30 años te pido me ayudes a encontrar la grieta por donde colarnos a la felicidad.

Solo quisiera que alguien me diga que es posible vivir de lo que amamos, haciéndolo de manera autónoma, bien valorada, dignamente, con un ocio creativo como estandarte. ¿Cómo se hace para eliminar las presiones y pretensiones que se depositan en cada uno de nosotros los jóvenes?

Esperan que nosotros solucionemos el lugar que ustedes se encargaron de destruir estos años. Y encima pretenden que lo hagamos con sus reglas de juego, a su ritmo y con sus ya probadas y fallidas recetas. ¿Dónde quedó resignada la espontaneidad, la ilusión, las utopias, los sueños y los pensamientos? Bienvenida la anarquía de los sueños.

Vivir.. Solo quiero vivir.. y no a cualquier precios, sino al que sea justo para nuestra felicidad. Vivir.
¿Vos crees que sea posible?

Necesaria reflexión del periodismo argentino por la cobertura del “caso Candela Rodriguez”

In Derecho a Replica, Malas Viejas on 5 septiembre, 2011 at 12:46 PM

El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) hace un llamado a la reflexión a los periodistas argentinos y a los medios de comunicación, en relación a la forma en que se realizó la cobertura noticiosa del denominado “Caso Candela Rodríguez”. Más allá de los hechos en sí, y de las responsabilidades materiales o intelectuales sobre la muerte de la menor que deriven de la investigación judicial, es importante que los periodistas hagamos un ejercicio de análisis autocrítico sobre nuestro trabajo cotidiano. La misma actitud deberían asumir las autoridades de los medios de comunicación.

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Es imperioso que en la cobertura de casos y temas policiales o de hechos vinculados con el delito los periodistas asumamos nuestro rol sin entrometernos o afectar el accionar policial y/o judicial. Eso no implica descuidar la importancia de la investigación periodística por fuera de las pistas oficiales.

La primicia no se puede transformarse en un valor en sí mismo y justificar cualquier cosa, como el avasallamiento a los familiares de una víctima, la intromisión en la escena de un crimen (con la posibilidad de contaminar pruebas) o la reproducción de supuestas pistas policiales no chequeadas de manera rigurosa.

Los periodistas debemos ser conscientes de que no toda la información que obtenemos de fuentes judiciales y policiales es publicable. Las hipótesis no confirmadas, los datos relacionados con la vida privada de familiares cuyo interés público no resulte evidente, los detalles macabros o las cuestiones que puedan perjudicar la investigación deben ser manejados con la discreción y la prudencia que la ética profesional y la vigencia de las leyes exigen.

Es imperativo también que el periodismo televisivo reflexione especialmente sobre la cobertura del caso Candela Rodríguez. Ha sido notable -como en otras ocasiones- la manera en que los segmentos informativos y los canales de noticias sostuvieron el tema en su agenda noticiosa más allá de las novedades reales que aportaba la investigación policial, e inclusive transformando al caso en una suerte de show permanente.

Sería importante en el mismo sentido repensar la utilización de la información del rating como un elemento decisivo en la construcción de la agenda noticiosa televisiva. Y en particular intentar abolir el uso del denominado “minuto a minuto” en los segmentos informativos.

Los mismos principios deben ser atendidos en los contenidos volcados sobre la plataforma digital, cuya instantaneidad no la exime de un tratamiento riguroso en este tipo de casos. La velocidad de publicación no significa pasar por alto los estándares de chequeo y control de calidad de lo que se difunde.

La dimensión ética de la información debería ser la base de la tarea de informar, considerando la importancia que tiene para los ciudadanos. Hasta que los medios y sus periodistas no asumamos ese desafío será muy difícil que comprendamos, asumamos y nos concienticemos sobre la responsabilidad social que implica el manejo de la información como bien social.

FOPEA es una asociación profesional de periodistas, que desde su origen promueve la asunción de códigos de ética y parámetros de calidad profesional periodísticos por parte de los medios de comunicación, como un paso elemental para que la sociedad reciba una información plural, rigurosa y precisa. Ante la ausencia de esta clase de documentos en las redacciones, los integrantes de FOPEA elaboramos un código para que los periodistas y medios de todo el país lo utilicen o creen el suyo propio http://www.fopea.org/Etica/Codigo_de_Etica

En lo específico de la cobertura de casos vinculados con el Poder Judicial, hemos elaborado un documento específico (ver http://bit.ly/p2egSG), con recomendaciones y principios básicos. La premisa de FOPEA en la materia apunta a la autorregulación de los propios medios y de los periodistas, sin ningún tipo de imposición de los poderes ajenos a ellos.

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A modo de recomendaciones en base a la propia experiencia en estos casos, los parámetros éticos que deberían conducir las conductas de periodistas y medios en estas circunstancias, como también de diferentes antecedentes que existieron en la Argentina y otros lugares del mundo, desde FOPEA aconsejamos:

• Ninguna noticia justifica poner en riesgo una vida. En las coberturas periodísticas de tomas de rehenes, el periodista no obstaculizará la tarea policial y judicial, y dejará que exclusivamente los funcionarios públicos se ocupen de resolver la situación.

• Los periodistas no aplican métodos propios de los servicios de inteligencia para obtener información. El uso de procedimientos no convencionales para lograr datos u obtener testimonios puede ser considerado sólo cuando se viera involucrado un bien o valor público. Nunca debe afectarse con ese fin la intimidad de las personas.

• El periodista debe respetar la privacidad de las personas. Sólo cuando se viera afectado un bien o valor público por un aspecto relacionado con la intimidad de una persona, puede prevalecer el derecho a la información de los ciudadanos por sobre la privacidad de un particular.

• En toda información debe respetarse el principio constitucional de inocencia de cualquier persona mientras una culpabilidad no hubiera sido probada judicialmente. Los pronunciamientos de las fuentes policiales no son suficientes para determinar culpas ni siquiera cuando tienen la forma de comunicados oficiales.

• En el caso de que víctimas de tragedias o incidentes, o sus familiares y allegados, prefirieran no exponerse a la prensa, debe respetarse su posición y evitar difundir imágenes o sonido del momento en el que rehúsan la requisitoria periodística.

• No deben publicarse los nombres de víctimas de delitos sexuales, a menos que se cuente con su consentimiento explícito.

• En ningún caso deben consignarse los nombres e imágenes de niños o adolescentes involucrados en actos criminales, ni siquiera por su nombre de pila, alias o apodo.

• Conociendo los antecedentes en la cobertura de temas vinculados al delito donde las fuerzas policiales dieron versiones erróneas o distorsionadas sobre el hecho investigado, intentar diversificar las fuentes de información y priorizar las fuentes judiciales.

• No dar difusión a informaciones que no puedan ser chequeadas al menos por dos fuentes independientes entre sí y tratar de minimizar la utilización de fuentes que no puedan ser identificadas.

• Consultar a las autoridades pertinentes y a los organismos responsables de la búsqueda de niños y/o adolescentes sobre si es recomendable en el caso específico dar difusión a la imagen de la víctima.

• Consultar a especialistas idóneos y no al primero que aparezca con intención de hablar públicamente de un hecho que desconoce en manera directa. Es común que en el fragor de encontrar especialistas dispuestos a hablar, aparezcan en los medios peritos, abogados o ex policías con un largo prontuario de irregularidades. Eso suele dañar la rigurosidad de la información que se requiere en hechos tan graves y de semejante sensibilidad pública.

• Facilitar los canales de información adecuados para volcar cualquier tipo de dato que pueda colaborar con la investigación judicial del caso.

• Nunca priorizar la primicia a la vida de una persona.

• No adelantar los pasos judiciales de manera que se pudiera poner sobre aviso a los delincuentes que intervienen en el hecho.

• Y, sobre todo, entender siempre que las víctimas son víctimas y los victimarios, victimarios. Con toda la responsabilidad que eso significa a la hora de informar a la ciudadanía y de no re-victimizar a quienes han sufrido un hecho de estas características.

Foro de Periodismo Argentino
Lunes 5 de septiembre de 2011

Reflexión de un hombre cansado de esto que todos llaman vida

In Para ella..., Prosas Propias on 11 agosto, 2011 at 9:27 AM

Voy a escapar con vos en sueños y dejar toda la vida atrás.. Estoy harto de los soles que no nos hacen sonreír y las noches en las que no nos vemos..

Me cansé de la ciudad que nos tortura con su ritmo sin un minuto para leer siquiera nuestras manos.. Me desilusionó el político, el gobernante, el opositor y la crítica..

Me engañaron los dueños, me mintieron los maestros y me traicionaron los amigos..

Hoy solo quiero que una mano me lleve a pasear allá lejos donde nadie nos alcance.. Donde vivir sea contar, donde respirar sea suspirar y el tiempo solo tinta..

Lejos, donde besar sea el crimen perfecto y no abrazar la atrocidad que escandalice..

Que reír sea la consecuencia mas común y amanecer una opción alegre..

Hoy no estoy vencido, solo cansado. De que los minutos se vayan con la velocidad del que corre hacia un lugar donde acaso no sé si seré feliz.

Se esfumaron las ganas de emprender porque prefiero quedarme a aprender. Quisiera ser útil a un sueño y ya no a una maquinaria de ambiciones.

Supongo.. solo queda soñar ya que todo en esta vida no se puede tener pero si se debe pagar, por lo que mañana lejos de lo que uno quisiera pretender hay que levantarse a trabajar.

Fotos de Jose Bahamonde

Reglas del juego

In Exclusivos, Malas Viejas on 18 noviembre, 2010 at 8:41 AM

Por Marcelo Franchetti

Escenario banal, cotidiano. Un almuerzo solitario de lunes en la arbolada peatonal de Mendoza. Un ánimo algo tenebroso que aflora la sensibilidad al máximo.

Aparece una perrita callejera con evidentes signos de haber dado a luz recientemente. Las tetas hinchadas y manchas de sangre. Olfatea entre las mesas en busca de alguna miguita o resto de comida que le aporte aunque sea el más mínimo nutriente a su leche de progenitora. Se desenvuelve como un animal tranquilo, apacible, afable.

Mi natural afinidad por los animales, y la especie canina en particular, contribuye a la generación de cierta empatía. Observo mientras la pareja de la mesa de al lado le ofrece parte de su comida. Repentinamente aparece un nuevo perrito (o perrita, no alcancé a distinguir). Cachorrón, de unos tres o cuatro meses.

Con inocente naturalidad repite la misma rutina de supervivencia que el otro animal. Hasta que la recién parida advierte la intromisión en lo que seguramente su instinto ya había codificado como su legítimo “territorio de caza”. La misma criatura que hace segundos me conmovía con su actitud sumisa y situación de fragilidad reaccionó con una furia que jamás hubiera imaginado. Con agresiva agilidad la perra atacó sin dubitación alguna al cachorro que la doblaba en tamaño. La contienda, claramente despareja, duró unos cuantos segundos.

La atacante no se conformó con clavarle varias dentelladas que el atacado respondía con dolientes alaridos, sino que además se aseguró de alejarlo una decena de metros de su área persiguiéndolo al ritmo de mordiscones de nada sutil advertencia. Como cerrando un lapsus de la variable tiempo, la perrita retomó a su tarea de recolección de sustento, con la misma parsimoniosa conducta del principio.

La situación me disparó una aguda reflexión sobre las reglas de juego que imperan en la biología de la cual formamos parte. El instinto de supervivencia, seguramente potenciado por el de perpetuación de la especie, transmitió a la perrita la orden incontestable de alienarse en una nueva criatura furiosa, iracunda, dispuesta provocar todo el daño posible con tal de defender su causa, inclusive en actitud temeraria.

Los seres humanos no somos diferentes y nos regimos por exactamente la misma regla, por momentos tal vez disimulada en sus formas por una supuesta ¿civilidad? Pero la regla está ahí, tallada en el mármol sobre el que se erige nuestra Sociedad. Difícil, sino imposible, eludirla. La disfrazamos, ocultamos, negamos, pero está siempre ahí, vigente.

Podemos comprar millones de racionalizaciones disponibles: convivencia civilizada, trabajo en equipo, comunitarismo, comunismo, colectivismo, sinergia, y miles de etcéteras más. Dictamos leyes y más reglas. Pero es inevitable, tarde o temprano se nos presenta la circunstancia en que poseer o acceder a algo, es solamente posible quitándoselo o privando a otro. Y ahí sólo podemos ser perrita o cachorro, atacantes o atacados, vencedores o vencidos, nada más.

Algunos vienen con mayores condiciones para acatar y hasta sacarle el jugo a esta regla. Otros, no tanto. Algunos eligen el velo de la sutileza, la picardía o simplemente la pasividad para que el juego lo jueguen otros y los beneficios los reciban ellos. Pero finalmente ahí están, aceptando y obedeciendo la inefable regla.

Me pregunto si algún día lograremos despegarnos de esta trampa de la biología.

Como la perrita, acepto volver al status-quo de calma. La perdono, casi por solidaridad conmigo mismo y le regalo mis papas fritas. Me levanto y me voy.

> Fotos de Jose Bahamonde


Eduardo Galeano, alma de arrabales y escritor de galera y bastón

In Exclusivos, Froy, Paladar mostaza on 6 noviembre, 2010 at 12:22 PM

Eduardo Galeano, un cuentacuentos al que le gusta tanto contar cuentos como escucharlos. Un escritor que asegura que aprendió de Onetti que una regla del arte del buen escribir consiste en encontrar palabras mejores que el silencio. Los amigos lo debaten y siempre lo disfrutan.

Los café despiertan en la mesa y su humo caliente se entrelaza con el de los fumadores. Sábado de amigos en la esquina con el sol entibiando la charla y el pasar suave de algunos autos mantiene despierto al sol. El debate surca los caminos acostumbrados aunque los actores vuelven aleatorios los actos de la obra. Entonces sin saber cómo, llegamos al escritor uruguayo. “Para mi es un prócer de la literatura latinoamericana” dice uno en el extremo de la mesa, y tras el silencio de los sorbos los pocillos rozan los platos y el gordo Rogelio alza la voz:

“Lo mejor es que escribe, sabe y gusta del Fútbol”, dijo moviendo la mano para quitar el humo que alguien exhaló, “tiene capacidad para estar en la elite y a mi me gusta particularmente por que tambien sabe llevar su parte popular con soltura. Ahora creo que no sé como explicarlo, creo que mi comparación directa es Borges, él tenía la capacidad intelectual que creo no veremos mas por estos lados, era una persona con la soberbia suficiente y mas que justificada para menospreciar la simpleza de las acciones o lo popular, en cambio Galeano esta a la altura de una charla de cafe con Borges, Marx, Maradona y Gardel, y sabra ampliamente de todos esos temas”.

Los rostros de la mesa buscan otra vez las tazas y antes que alguien agregue el gordo Rogelio me apunta, “l

a nota esa que posteaste vos en tu blog, que le hacen a Galeano antes de que comience el mundial y el dice la frase “cerrado por futbol” ahi te das cuenta de lo que es

(Ver nota). 

No sé si leyeron “El futbol a Sol y Sombra”, pero es un libro que por el título aparecería en cualquier batea “deportes” de una librería, pero el tema está tratado con tal altura, que aprendes muchísimo”.

 

La silla rechina contra el suelo y el gordo se va al baño sin mas explicación. Alguien toma el diario y muestra esta entrevista al gran escritor que es Eduardo Galeano:


¿La veta de narrador le viene de cuna?

Me gusta contar cuentos, pero más me gusta escucharlos. Yo tuve solo siete años de educación formal. De muy temprano tuve una vida independiente: me iba a los cafés, a los 14, 15, 16 años y escuchaba. Los cafés de Montevideo fueron mi universidad. Nunca me voy a olvidar de lo primero que me sacudió, que tocó algo que yo no sabía bien qué era, dentro de mí. En un café de Montevideo que ya no existe, el Boston, un hombre ya viejo contó una historia de la Guerra Civil de 1904. Decía que había visto una batalla, con cuerpos regados por el suelo. Yo sacaba cuentas, y me parecía que, por la edad, no podía haber participado. En esa época, los uruguayos, divididos en blancos y colorados, conservadores y liberales, se distinguían por las vinchas. Y este hombre dijo que estuvo ahí. Con los años, supe que no importaba demasiado si este hombre había estado o no había estado ahí. Lo importante es que cuando él lo contó, todos estuvimos ahí con él. Lograr que algo que ocurrió vuelva a ocurrir cuando uno lo cuenta, eso es lo importante. Había visto un campo regado de cuerpos, y entre ellos, con los brazos en cruz, un ángel, casi niño, un muchacho muy jovencito, con una vincha blanca, roja de sangre; y en la vincha, el agujero de la bala que lo había matado; pero en la vincha él había escrito algo que apenas se alcanzaba a leer: “por la patria y por ella”. Y la bala había entrado en la palabra “Ella”. Ahí me hice cuentacuentos. Contando ese cuento a otra gente es que descubrí como una vocación de contar cuentos, y de tratar de contar el mundo a través de los munditos.

Usted escribió “Las venas abiertas de América latina” en épocas de grandes relatos. Y sus últimos libros son microrrelatos. ¿Es una adecuación a estos tiempos más fragmentarios?

No, cuando escribí “Las venas abiertas de América latina” que fue un libro centrado en la economía política, ahí el microrrelatro no me servía. Y yo ya escribía cuentos, pero todavía no los había conectado con la otra parte de mí que quería ayudar a que las realidad cambiara. Onetti me ayudó mucho. A él no le interesaba aquello de “Las venas….”, pero sí mis relatos. Onetti era muy mentiroso, y me dijo que un proverbio chino decía que las únicas palabras que merecían existir eran aquellas que fueran mejores que el silencio. Creo que no era un proverbio chino, sino de él. Y en ese camino, intentando decir palabras que fueran mejores que el silencio, y reducir las otras, los textos que yo escribía se fueron reduciendo, queriendo ganar en profundidad y reduciéndose en espacio.

Usted dijo que le demanda por lo menos cuatro años escribir un libro..

Escribo y reescribo mucho. Cuando fui a presentar “Espejos”, en un pueblito español, Orense, había al final del público un tipo con cara de campesino gallego muy sufrido, con el ceño muy fruncido; yo creía que él me quería matar. Sin embargo, cuando terminó la presentación, se me acercó, sin dejar su cara de enojado, y me dijo: “qué difícil debe ser escribir tan sencillo”.

¿Cómo hubiera cronicado el rescate de los 33 mineros?

Creo que cruzaría esa historia -que yo seguí deseando con fervor que se salvaran, porque las minas de Chile, como muchas minas, se tragan carne humana- con la de los 34 mapuches que en el mismo país hicieron una huelga de hambre mientras los medios de comunicación no le daban ni la menor pelota.

¿Cómo está viviendo la “etapa Mujica” en el Uruguay?

Bien, en primer lugar, porque tengo con él una relación personal, es un amigo. Además, me parece que es un hombre de una gran calidad humana, y que su principal defecto es su principal virtud: que dice lo que piensa. Lo que en política, a veces, es imperdonable. Pero bueno, eso que en el oficio, en la profesión política, es un defecto, en términos simplemente humanos, es una gran virtud.

En algún momento usted dijoque no volvería a escribir “Las venas abiertas de América latina”, pero dijo asimismo que no le cambiaría ni una coma.

Porque he cambiado mi estilo. “Las venas…” está escrita en los años 70, pero yo creo que la contradicción es el motor de la historia, que no hay noche sin día ni muerte sin vida. Y que lo que la historia enseña, cuando uno más o menos se asoma a los tiempos pasados, es que cuando la historia dice adiós, no dice adiós, sino hasta luego.

Pero no me respondió si cuando usted era chico contaba cuentos …

Durante mucho tiempo pensé que dibujar era lo mío. Después, quería ser jugador de fútbol; y nunca pude, tampoco, porque era muy pata de palo. Y era muy místico. Yo tuve una infancia muy católica, me la pasaba rezando. Una suerte de vocación religiosa, de algún modo, dominó parte de mi vida junto con mi otra pasión, el fútbol. Pero ni en una ni en otra pude funcionar: ni como jugador, por mi pata de palo ni como místico, santo o no sé, por mi tendencia al pecado, que apareció muy temprano. El hecho fue que en algún momento Dios se me cayó por un agujerito del bolsillo. Pero creo que de algún modo he seguido con esa vocación mística, aunque me pasé para el lado de los paganos. Cuando uno ve bellezas como las que acabo de ver en el Norte, en Humahuaca, uno siente que no hay un Dios, que hay muchos dioses.

Fuente: La Gaceta

Entre la promesa y la amenaza

In Exclusivos, Tonti on 28 octubre, 2010 at 4:44 PM

Por Danilo Tonti

Para algunos, su máximo líder; para otros, su pesadilla más reciente. Para algunos, la promesa; para otros, la amenaza. Así vivió y así se presentó Néstor Kirchner: con una personalidad política sin demasiados grises y bajo una ideología política que despertaba respuestas claras y extremas: o lo amabas, o lo odiabas.

Difícilmente pueda analizar de manera profunda y acertada la política de su gestión o su vida en general, pero sí creo poder contarles qué significó  el paso del ex presidente por la política desde mi experiencia y mi forma de comprender lo político.

En primera instancia, la gestión  “K” -tanto de Néstor como de la actual presidenta-, hizo que la política dejara de ser una mala palabra. De la anomia generalizada y la desafección en su máxima expresión, entramos en un período en el que -de pronto- la sociedad se encontraba discutiendo cuestiones tan políticas como trascendentales, formando parte de los cambios y consolidándose como el actor que siempre debió ser.

De buenas a primeras, en las charlas de jóvenes empezaron a aparecer temas de la esfera política, despertando el interés a saber, a buscar, a opinar.

Y creo que esto tiene que ver con una cuestión central de su ideología que ha sido estructural en los 7 años de mandato K. La gestión del conflicto a partir de la instalación de medidas tan rotundas como escandalosas, volvió inevitable el involucre de los diferentes sectores y su consecuente debate en el seno de la sociedad civil. Nadie quedaba afuera de estas medidas: para bien o para mal, afectaban a todos.

Me detengo en este punto porque creo que será el punto que, a la larga, se destacará al hablar de la era Kirchner. En lo personal, una sociedad en permanente armonía y estabilidad no me conforma. No me contenta una gestión que simplemente administra un Estado conduciéndolo a la continuidad.

Por el contrario, me conquista una política con carácter y contundencia que justifica su poder en el intento de instaurar cambios estructurales, que desafía la estabilidad en tanto reproducción de lo mismo, que sacrifica incluso su grado de aceptación en pos de la concreción de medidas que respondan a esta perspectiva.

En mi corta edad, nunca había oído hablar tanto de redistribución de riqueza ni escuchado, tan abiertamente, opiniones que se le opongan a este principio, para mí, básico y universal. Si queremos cambios tenemos que estar preparados para el conflicto, porque se opondrán a él aquellos que buscan continuidad y harán lo posible para el fracaso del mismo.

No creo en la sociedad del consenso pleno. Porque así como hoy no participan del consenso aquellas multitudes excluidas del sistema, tampoco creo que participen de un consenso transformativo aquellas minorías ubicada al centro de la lógica sistémica.

Pero veamos, por caso, dos de los conflictos que hasta ahora ha tenido la era K. Si bien pertenecen a la Gestión de Cristina ilustran sobremanera la perspectiva y la ideología de su marido y ex presidente. Por un lado, el campo. Por el otro, los medios. Sin justificar posiciones ni entrar de lleno en la raíz del conflicto, podemos ver ante qué tipo de conflictos estamos parados.

Dos disputas de intereses ante dos de los sectores más poderosos política y económicamente en el país que, y volvamos en esto a la “reproducción de lo mismo”, se resistieron al cambio. Medidas, ambas, concretas y polémicas que terminaron en un voto “no positivo” y un manojo de medidas cautelares.

Como resultado de eso, en el imaginario colectivo -rotundamente construido desde los medios- se construyó un nuevo polo negativo y peligrosamente amenazador: el Gobierno. Así, la política de derechos humanos fue oportunismo político; las retenciones, el robo descarado; la asignación universal, “alimentar a los vagos”; la ley de medios, la privación de la libertad de prensa; el fútbol y la televisión digital, un gasto innecesario. Sin detenerme en la pertinencia o no de cada una de las apreciaciones, intento reflejar cómo, luego de los conflictos de enorme impacto que se vivieron en el país, todo lo que salía del gobierno iba a ser rechazo y denigrado.

De esta manera, gran parte del entendimiento de la política K, más que responder al análisis de las medidas propuestas, respondieron en gran parte a discursos sectoriales firmemente instalados en la boca de la opinión pública.

Ahora, tras la muerte, aflora la contradicción  y la debilidad de la palabra de aquellos que en vida se encargaron de denostar todo aquello que refiera a una “K”. Es después de su muerte que rescatan sus valores, aquellos “inexistente” en vida, poniendo -incluso- dentro de sus mejores características aquellas que señalaban como sus peores atributos. Una vez más, la mediocridad de nuestra política y la incapacidad para mirar las acciones más allá del partido, salieron a la luz.

Será cuestión de esperar y analizar cómo continua el panorama político de aquí en más y de ver hasta cuándo continua el clima de respeto que hasta ahora se viene desencadenando. Esperemos, para bien de nuestra política, que la maduración sea total y que se dé un paso que no tenga vuelta atrás.

Este autor es Columnista permanente de este Blog

Obituario político de Nestor Kirchner

In Derecho a Replica, Exclusivos on 28 octubre, 2010 at 7:20 AM

Por Guillermo Quijano*

*Politólogo

Si tuviéramos que escribir un obituario para el ex-presidente, aún considerándonos opositores críticos, tendríamos que reconocerle a Kirchner méritos. A diferencia de los opositores mediáticos, que cargados de culpa se llaman a manifestar dolor, los opositores críticos reconocimos los aciertos en su momento. Por eso, podemos hablar de política sin ser políticamente incorrectos.

Fueron varios: supo hacerle reclamos al presidente de su país y su partido cuando los partidos opositores no se animaron. Supo pararse ante los poderes internacionales cuando nadie lo hizo. Tuvo el coraje de querer el poder cuando nadie lo quiso.

Volvió a poner la política económica subordinada a la democracia, reivindicó el papel de la militancia, dirigió los esfuerzos partidarios entendiendo la necesidad de complementarlos asociativamente con otras organizaciones sociales y re-estableció el conflicto ideológico como el centro productivo de la vida democrática (en contra de los discursos únicos y pensamientos automáticos).

Puso en el centro de la discusión el papel de las instituciones invisibles y los factores de poder y todo ésto con algunos, aunque insuficientes esfuerzos redistributivos serios. En una época donde los Tinelli tienen los parámetros de la femineidad, impulsó un canal público que nos mostró mujeres de ciencia, influencia y arte.

Entre todo, abrió el camino a una vida política mejor para los argentinos: generó una militancia que entendió que hay un deber de participar y que éste debe ejercerse con responsabilidad. Le mostró a la civilidad light que no hay excusa deontológica para el no-compromiso.

Las intenciones de los hombres políticos no importan, nos diría Hegel. Porque su papel está subordinado a la historia. Lo que importa es la objetividad efectiva de los resultados de las luchas en las causas. Por eso en EuropaEstados Unidos algunos pueden titular “Héroe“.

Es que en sus países, con gobiernos democráticos o socialistas, constreñidos por falsos consensos institucionalizados los ilustrados se ven imposibilitados de tomar decisiones capaces de lograr efectos. Tampoco se deberían exagerar, pensando que todos sus logros  fueron sus propias iniciativas. Pero en una democracia, el mayor mérito de los políticos es ser buenos lectores, como para interpretar los signos de los tiempos y guiar las tendencias contrapuestas en alianzas viables. En ese sentido fue un gran político. En ese sentido le prestó un gran servicio a la democracia.

Lo sobreviven intelectuales que terminaron sus fantasías masturbatorias de utopías políticas y gobiernos ideales, artistas que entienden que todos somos ciudadanos, juventudes seguras de sí mismas y algunos viejos que recuperaron la esperanza. Pero sobretodo, una generación de dirigentes que entendieron que es posible tener vocación de progresismo y vocación de mayorías al mismo tiempo.

Con ellos, tal vez podamos tener una cultura política más sana, mas realista y menos prejuiciosa. No habrá mas “Frepasos” en la Argentina, “no te metás”, “que se vayan todos” o partidos obreros sumados a uniones democráticas. Porque Argentina entendió que la única vía de la democracia en una sociedad desigual es la vía popular, aunque populista. Le pese a cuanto académico le pese.

Le sobrevive también un hijo con escaso futuro político, una esposa que tiene el mismo poder que ayer, y que se retirará seguramente consternada al final del mandato. Un gobierno radical que muy probablemente llegue y se vaya de acuerdo a los periodos institucionales del mandato. Y una Argentina un poco más democrática y más linda pero con problemas urgentes que exigen un entierro breve.

Hoy soñé esta carta a un periodista

In Prosas Propias on 16 octubre, 2010 at 6:18 PM

¿Cuántos periodistas se animarían a dejar esas empresas donde les hacen mentir u obligan a escribir contra sus ideales?

Soñé periodistas con menos egos, con ambiciones sanas que sean dirigidos por el oficio y la noción de servicio social que el periodismo debe recuperar.

Que el editor del medio no sea el interés económico y que la publicidad sea una transferencia efectiva de un contenido y no una mercancía vacía sin sabor ni utilidad para el lector.

Que busquen menos primicias y sepan investigar mejor, para lograr anticipación y no portadas oportunistas posteriores a los hechos que aquejan a nuestra sociedad.

¿Se puede soñar con una redacción convergente entre generaciones que se estimulen mutuamente sobre contenidos y herramientas entrelazadas funcionalmente?

Soñé que sumábamos voluntades de todas las partes del país y el mundo, solo en pos de informar siendo de utilidad para la gente.

Que la voluntad entrevistadora se pueda lucir en la calle y que aquellos que manejen las herramientas de difusión sepan mostrar ese trabajo por todos los canales posibles.

¿Podremos convivir con un fin común? Vos que trabajas en ese medio que paga pero oprime las ideas disidentes de la empresa.. ¿te saldrías de la empresa para dejar de alimentar al sistema?

¿Acaso no soñaban ustedes cambiar al periodismo? ¿No querían darle libertad? ¿No pensaban investigar, traducir sentimientos y contagiar a quienes los iban a consumir de esa pasión?

¿Dónde te olvidaste que era posible? ¿Cuando te resignaste a ser un fusible útil de esa empresa que tan solo trafica influencias buscando poder de negociación con grupos políticos y económicos?

¿Vale la pena ver pasar la vida enriqueciendo a ese puñado de editores que cobran la suma de los sueldos que tienes al lado, incluido el tuyo?

¿Te gusta renegar y sonar “progresista”  por canales alternativos, para que después la tijera ideológica exprima tus letras hasta quitarle toda tinta útil?

Soñé que los periodistas no necesitaban de gestión empresaria maquiavélica para ser rentables.

Soñé que todos aquellos periodistas incómodos en sus espíritus renunciaban a las empresas mercenarias, para fundar la gran cooperativa que debería ser el periodismo horizontal.

Yo no te conozco periodista y me es imposible juzgarte con mi corta carrera, pero tan solo quisiera que sepas que los que venimos detrás soñamos algo que quizás tenías en mente. Quizás deberíamos juntar ideas y emprender caminos.

¿Era ese escritorio tu sueño? Por un instante mira por la ventana y búscate. ¿Es imposible escapar al sistema?

Quizás exageré, tal vez solo debería preguntar si vos alguna vez soñaste lo que yo soñé. ¿Te animarías a soñarlo?

Dedicado a todos los periodistas con los que a diario convivo, en cierta forma, y de los que espero prospere el sueño. Los jóvenes tenemos ganas que se nos extienda la mano para emprenderlo juntos. Obviamente lo vamos a intentar nosotros solos pero sería enriquecedor poder rejuvenecer ese viejo sueño que quizás vos también tenías.

Maximo Tell

Fotos de Jose Bahamonde

Tiempos políticos

In Jorge on 15 octubre, 2010 at 2:22 PM

Por Santiago Jorge

Alumnos toman los colegios, se responde a que se “politizó” el asunto. El Senado debate el 82% móvil para jubilados, se contesta que se “politizó” el tema y no se puede debatir. Argentina no extradita a Aplabaza y todo el mundo opina sobre la “politización” de la cuestión. Si hasta las últimas declaraciones de Diego Maradona y sus apariciones públicas (en Casa rosada incluida) se decían eran una jugada política para devolver al 10 su cargo de entrenador y que sea la cara visible de la Copa América 2011.

Pregunto: ¿Esta mal “politizar” nuestros temas cotidianos? Tomar una postura política respecto a hechos y actos ¿Es para descalificar?

En los libros se nos enseñó que toda acción es política, que en todo trasfondo siempre existiría una cuota de ideología propia de cada actor social. Es imposible ser Apolítico o peor aún; no tener arraigadas ideas, concepciones y modos de ver y actuar en nuestra sociedad, les entregaría en bandeja a los gobernantes de turno un pueblo fácil de oprimir y llevar por el sendero que más convenga. “Hombre Masa” diría Ortega y Gasset.

Hace mucho hubo una generación idealista, comprometida e intelectual; y se la eliminó con balas (error también de dicha generación que mediante la militarización y desprecio por los métodos democráticos quiso arribar al poder). Después vino el boludeo total: Miami, sushi con champagne, las piernas de Maria Julia, el “Deme dos” y demás prácticas y costumbres que nos dejaron en el fondo del mar.

Les guste o no a la mayoría de la gente, con este segundo gobierno kirchnerista (más allá del color partidario) hemos vuelto a discutir sobre política, se ha vuelto nuevamente a un debate ideológico, la polémica se centra en el proyecto de país que queremos. Todos toman posición respecto a la agenda pública.

Creo que es sano, al fin y al cabo las contradicciones son el motor de la humanidad escribió no recuerdo quien. Tampoco estoy de acuerdo con aquellas posturas fundamentalistas que se ciegan a causa de doctrinas y terminan desconociendo los hechos y la realidad, pero si es saludable que volvamos a conversar políticamente sobre intereses de todos.

Se nota mucho este momento de “politización”, en los bares, reuniones familiares, en la facultad, en la radio, televisión y hasta en nuestro nunca bien ponderado Congreso de la Nación (no recuerdo en el corto plazo, sesiones como la de la resolución 125 ó como las de la ley de medios audiovisuales).

No está mal. Así es más difícil que nos cambien espejos por oro.

Este autor es Columnista permanente de este Blog

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Según apunta Clarín en una Editorial podrían existir buenas y malas formas de la politización. Desde el matutino porteño sostienen que la politización mal entendida está provocando un serio deterioro institucional que se refleja en la incertidumbre de los inversores y los relevamientos de opinión y que afecta la vida social y económica. Entre las líneas que se redactan se destaca el fundamento malicioso del cual parecen los Medios escapar airosos, ya que dice que cuando esto sucede (la mala politización) se relega o se suprime el uso de los criterios técnicos necesarios para la consideración y solución de los problemas involucrados, o se producen distorsiones en el funcionamiento de los organismos o los mecanismos del sistema republicano. En cualquier caso se engaña y se perjudica a la ciudadanía.

Según el diario, el caso más relevante de esta política es, sin duda, la manipulación politica del tema de los derechos humanos, que el Gobierno practica en forma cada vez más explícita y distorsiva. Agrega además los ataques a la prensa independiente, el caso del INDEC y asegura que Néstor y Cristina Kirchner apoyaron públicamente la toma de colegios, en el entendimiento de que afecta a su competidor político Mauricio Macri.

En todos los casos se pone de manifiesto tanto un menosprecio por el funcionamiento de las instituciones y una falta de visión de largo plazo en los aspectos sustantivos de la vida nacional, como el ejercicio de los derechos, la confiabilidad del Estado, la estabilidad económica o el desarrollo del conocimiento.

Dos posturas. Vos ¿Qué opinas?