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Anotaciones de vida, algo útiles

In Exclusivos, Pasiones, Rudy on 27 julio, 2010 at 10:04 AM

Por Pamela Rudy

Yo soy una soñadora eterna y por eso me proclamo masoquista. E aquí consejos útiles, revocables por doquier, meramente basados en mi experiencia.

  • Sin expectativas no hay desilusión

Esta claro, cada vez que esperamos algo de alguien, corremos el grave riesgo de decepcionarnos. Es que las personas son mucho mas que sus palabras y en contracara nuestras ilusiones suelen correr a miles de kilómetros por hora. Lo mejor: no esperar nada de nadie. Es difícil pero es lo mas SANO. La gente está loca y yo también así que no esperen nada de mi. Mejor para el caso, dejémonos sorprender.

  • No te acostumbres a lo que no va a durar

Suele pasar con las parejas: una semana estas de luna de miel y a la otra de casualidad se dan la hora. Es que la primer semana fue tan buena que te acostumbraste a la sensación. ERROR. Las certezas mas aferradas de la vida son las que mas fácilmente se rompen… y duelen. El trabajo, el amor, la salud, todo esta sujeto a cambios. En ese caso, es bueno saber que las cosas pasan por que tienen que pasar y que algo mejor nos está esperando (aunque el camino este lleno de barro y nos resvalemos un  poco).

Nunca te acostumbres ni a un abrazo…. de ese modo no vas a llorar cuando falte y vas a agradecer con mucho amor cada vez que suceda ese milagro (se nota que me hace falta uno?).

  • Nunca dejes que te subestimen

Sos muy joven; no vas a saber de que hablo), sos mujer, no vas a poder antenerte sa en este país machista, sos extranjera, no entiendes lo que pasa en la isla, sos blanca, tenés mucho dinero. Pfffffff ¿Y que sabe la gente? Nuestra educación y quién somos va mucho mas allá de lo que los demás piensan conocer. Quizás le estan hablando a la próxima Marie Curie pero se valen de supuestos e impresiones. Hasta nosotros mismos nos subestimamos al pensar que no podremos alcanzar cosas que nos valen el esfuerzo de estirar la mano. Es verdad que soy mujer, joven, extangera y blanca pero eso no me va a quitar valor ante los ojos de nadie.  Al contario, me agrega méritos a cada paso. Tapale la boca a lo ingenuos pero no te apures, las cosas del tiempo hablan por sí solas.

  • Si empiezas el gimnasio, no esperes al lunes

¿Quién dijo que empezar el gimnasio el lunes es bueno? De ser así, el martes vuelves a ir todo dolorido y abandonas la tarea justo a mitad de semana esperando a que sea lunes para volver a empezar. Yo empecé un viernes y tuve mi fin de semana de descanso! El lunes volvi a ir hecha una lechuga y ya para el martes era una rutina que empecé “la semana pasada”.

Dato importante: durante el primer mes hay que hacer los ejercicios que a uno le gustan y le sean fáciles, es una forma de entretenerse, no sufrir y mantener la motivación. Después con el tiempo agregamos pequeñas exigencias fáciles de asimilar. Para ese entonces ya tenés el hábito de al menos IR.

¿Cuáles serían tus anotaciones de vida?

Esta autora es Columnista permanente de este Blog

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Historias de viaje: “Mi compañero de viaje”

In AguaSuaves, Contreras, Exclusivos on 18 junio, 2010 at 10:10 AM

Por José Luis Contreras

El viaje hacia Abra Pampa, la “Siberia Argentina” como muchos la conocen, dura alrededor de tres horas y media, claro si ponemos como punto de partida la capital de Jujuy, es decir San Salvador de Jujuy.

Luego del acto inconciente de mi madre, que conté en la nota anterior, no quedaba más que acomodarse en el incómodo asiento del colectivo. El colectivo inició el largo viaje, en el todavia oscuro dia jujeño.

Desde mi época de estudiante universitario, siempre soñaba que mi compañera de viaje sea una hermosa morocha con la cual durante todo el recorrido conversaramos sobre la nada misma, total el objetivo (claro, en mis sueños) era pedirle al final el teléfono.

Obviamente esto nunca sucedia y la morocha nunca aparecia, siempre madres con bebes, mujeres mayores (para mi), hombres mayores (para mi). Pero en fin.

Y como esta ocasión no iba a ser la excepción, la morocha tampoco apareció.

Mi compañero de viaje fue un joven llamado Diego, que se dirigia a dar Talleres de Capacitación en Humahuaca, un pueblo de la Quebrada que muchos conocen por sus paisajes, pero quizás poco por su gente

Luego de los temas recurrentes: “el clima, de donde vienes, adonde vas, de que barrio sos, que estudias?”, nos fuimos adentrando en cuestiones más profundas y que hicieron ameno e inolvidable el viaje.

Mientras pasabamos por pueblos pequeños, con Diego se dió una empatía particular, estos encuentros verbales quizás siempre se acaban con un “que lindo el norte de Jujuy, no?” y punto. Para luego reclinar el asiento y esperar la llegada.

En los pueblos de Volcán, Barcena, nos encontramos conversando sobre su trabajo. Todos los sabados desde hace tres años va a Humahuaca a reunirse con pobladores de los alrededores e intercambian saberes sobre las cultura originaria, sobre sus derechos. Me comentó que la gente poco a poco está tomando conciencia sobre aquellos derechos que durante años fueron avasallados por el “hombre blanco”. La educación civica originaria crece y crece y los hijos, de los hijos, en un futuro, verán los frutos de la lucha que se inició años atrás.

Mientras el sol comenzaba a destellar sus primeros rayos, el paisaje se hacia cada vez más maravilloso. Sin embargo la charla con Diego era más cálida que el óleo natural que pasaba al lado de mi ventanilla.

Mi cámara de video. solo era un adorno en mi mano, que se prendia de a ratos, cuando, nos tomabamos un respiro en la conversación.

Los kilometros pasaban y pasaban, la gente subia y bajaba, muchos iban a La Quiaca, otros a Huacalera, otros a Tres Cruces, Purmamarca, Tilcara, La intermedia, etc.
Diego iba a Humahuaca, pueblos unidos por miles de historias milenarias y olvidadas. Unidos tambien por historias que taparon esa historias ancestrales. La historia de la colonización y el exterminio, una historia, escrita por los llamados vencedores. Diego mi compañero de viaje me contó sobre esa historia olvidada.
En estos pueblos el exterminio de siglos no solo fue físico sino cultural. Donde se asientan muchas Iglesias de estos lares, antes hubo lo que se llamaron “huacas”, lugares sagrados para los pueblos originarios que habitaban estas tierras. Sobre ellos se impusieron las iglesias que hoy cientos de turistas recorren y visitan, sin saber quizás que antes allí se agradecia a la madre tierra, al sol, a la naturaleza por tanta bondad.

Muchos incluso dicen que donde se asienta la actual Catedral de San Salvador de Jujuy, hubo una “huaca”.

Ya a esta altura del viaje no me importaba que el famoso Cerro de Los Siete Colores, se haya desnudado frente a mi para que lo viera, ni qué la hermosa, veraniega y con el tiempo elitista Tilcara, me ofreciera un combo turístico para el 2011. La historia de Diego era más atrapante, dolorosa y reveladora.

De Tilcara a Humahuaca hay unos 15 minutos más en colectivo, tiempo en el cual con Diego decidimos tácitamente dar por concluida la historia. Bajó su mentón y lo abrigó con el cuello de su desgastada campera, cerró sus ojos y descansó hasta llegar a su destino.

El sol ya hacia piruetas con los cerros y las nubes se apoyaban en sus cimas. Agarré mi pequeña cámara de video y registré esos juegos de la naturaleza. Mientras en mi interior, pensaba sobre esa historia “de historias olvidades”.

Iturbe, Tres Cruces, Huacalera.

Subia y bajaba gente. El sol sinceramente hacia un festín con el paisaje.

La gente subia y bajaba. el colectivo sufria por subir por la ruta, Diego descansaba.

“Parada Humahuaca”, gritaba el chofer. “Apurense por favor, bajen.”

Diego se despertó abruptamenta, mientras yo tocaba su hombro para avisarle que ya estaba en su destino.

Solo atinó a decirme: “Nos Estamos viendo” no pensando que quizás sea la primera y última vez que nos cruzemos en la vida.

Diego baja, sube el cierre de su campera, acomoda su mochila y se pierde en medios de las polvorientas calles humahuaqueñas.

El colectivo arranca. Pequeños poblados atraviesa.
Giro mi cabeza hacia la ventanilla, pienso, reflexiono.

“La morocha del viaje soñado” por supuesto no apareció, ni me importaba ya. Aparecerá quizás, quien sabe.

El destino quizo que mi compañero de viaje sea ese desconocido Diego, al cual recordaré más que ese número de telefono que nunca quizás me hubiese dado esa soñada “morocha hermosa”.

El destino está cerca, Abra Pampa me espera con sus 3.500 metros sobre el nivel del mar.
Son las 9 de la mañana estoy llegando.
Son las 23:15, estoy escribiendo estas lineas.

José Luis Contreras
14/06/10

Jujuy – Abra Pampa
Argentina

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Historias de viaje: “Cuidate, abrigate y llamanos”

In AguaSuaves, Contreras, Exclusivos on 15 junio, 2010 at 8:07 PM

Por José Luis Contreras

Esta madrugada el sonido perturbador de la impresentable alarma de mi celular, terminaba con mi sueño. Eran las 4:35 de la madrugada. Un ratito más decia desde mi adentro, pero habia que partír.

La noche anterior como cual escolar en su primer dia de escuela, preparé todos mis bolsos, uno lleno de abrigos y otros llenos de cassetes, cables, mí cada más pequeña cámara, dos baterías y herramientas que creo que nunca utilizare. La noche anterior una y otra vez mi madre me decia: “llevate mucho abrigo, allá te vas a enfermar, yo solo te digo, pero llevalo, llevalo”, mientras sostenia con su mano un viejo chal, de esos que uno dice “ni loco me lo pongo, pero como abriga”. Pero me sali con la mia, no lleve es añejo chal, pero tuve que meter al bolso tres bufandas, Bueno habia que negociar.

Mi viejo entre sueños me decia “preparate café, no vayas con la panza vacia”, mientras yo me encarnizaba en una cruenta lucha con ese par de medias que estaba por hacer estallar unos de los bolsos.

“sigan durmiendo, no se molesten”. decia yo, mientras avanzaba ese reloj en la pared.
“no te olvidas nada” se sentia a coro.
“no no, no me olvido nada”, replicaba. nada hacia presagiar que cuatro horas despues me diera cuenta que me habia olvidado mi cámara de fotos.

Papá y Mamá no pudieron con su genio y se levantaron de sus camas. ya erán las 5:25. “Vas a perder el colectivo, hace frio, llevás todo?” uno detrás de otro decian. “SI SI SI SI…. BUENO CREO QUE SI”.
Obviamente el café ya medio frio me seguia esperando ahi, más frió”.

“Estás seguro que sale a las 6″: ella me preguntaba.”Si”: yo le respondia
“Te presto me campera”: el me preguntaba. “NO , Gracias, llevo abrigo”: yo yo le respondia.

Mi viejo es como un Papa Noel del Norte y esa gran campera hubiese necesitado por lo menos 3 José Luis para llenarla.
Mientras tanto mis tres ángeles dormian impasibles Lucia, Florencia y Elias. El dia anterior me habia llenado tanto de estos pícaros, que solo apoye mis labios en sus mejillas y me despidí silenciosamente de ellos. Creo haber escuchado entre sueños un “chau tio”.

5:40. “Tomate un Táxi, vas a perder el viaje” otra vez a coro mis viejos. salimos corriendo los tres y el frio quemaba la cara.

“Cuidate, abrigate, llamanos”.
Paré un taxi y me despedí de ellos.

“Cuidate, abrigate, llamanos”.
El auto arrancó y detrás de la ventanilla les hacia con el dedo pulgar que todo iba a estar bien.

“Cuidate, abrigate, llamanos”. se perdian estas palabras a lo lejos.

“Cuidate, abrigate, llamanos”.

Llegué corriendo a la terminal de Colectivos, mientras veia al chofer picar los boletos de otros pasajeros.
Tiré mis bolso en el depósito y unas monedas al jovencito que me lo acomodó.
“Sale Abra Pampa, por favor rapido suban.”
Subi agitado con mi mochila golpeando a los pasajeros. “Permiso, permiso. este es el 15 ventanilla?”
“permiso. disculpá”.

Me siento. me acomodo. El colectivo está arrancando. levanto mi mirada y veo a mi madre. Me sorprendo.
Me dice ella tiritando de frío ” te estabas olvidando tú camperita, la vi colgada en la puerta de tu pieza y me tomé un taxi enseguida para dartela”.”

Miré al anónimo compañero de viaje y le dije. “Es mi madre”.

El cole estaba arrancando, ella bajó y mientras se alejaba, muy desabrigada la muy inconciente trotaba a su lado.

Y nuevamente leia sus labios detrás de las húmedas ventanas:
“Cuidate, abrigate, llamanos”.

Son las 6 de la mañana, en tres y media llego a Abra Pampa.

Son las 10 de la noche en Abra Pampa y estoy escribiendo estas lineas.

José Luis Contreras
12/06/10

Abra Pampa
Jujuy

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Me resisto a despedir a Cerati

In Derecho a Replica on 9 junio, 2010 at 9:40 PM

Hoy me pasé el día con algunos lapsus de silencios, esos que te agarran cuando hay algo en el aire que te preocupa. Ningún cigarrillo en el balcón tiene sentido hasta que lo arrojas, te despojas de él y lo sueltas. Pero no es tan fácil. Al menos no con él; Gustavo Cerati.

Mi hermana pasa la tarde pasando temas de él en el living y yo me quedo sin palabras. Por eso tomé prestadas las de Gato Fernandez:

Yo tenia 12 años y EL ya era un grande, estaba en Chile de vacaciones y “Danza Rota” sonaba en todos lados, la gente no los dejaba bajar del escenario de la Quinta Vergara en el Festival de Viña del Mar, el segundo disco de la banda era consagratorio, se venia “Signos”, No seas tal cruel…y tantas canciones que conocemos desde el primer acorde.

Al año siguiente empece a trabajar en radio, atendia el telefono y recibia pedidos..era una goleada musical, pedian todo el disco, pedian toda la banda.. solo lo pedian a el..

Prepare casi 3 meses con un grupo de amigos aquel viaje al Monumental, habia que estar en la despedida de la banda que musicalizo nuestra juventud.. yo estuve, yo llore y me emocione con el “Gracias ..Totales..”, tambien nos quedamos cantando la letra de “Nada Personal”…una que dejaron afuera y se merecia estar.Yo estuve en esa Primavera 0

Bocanada, “Puente” y..”Gracias por venir…”, asi cerrabamos las noches del Mariscal, de La Belle o de ButMitre, siguio solo y seguimos llendo a verlo, habia que estar, era el abanderado de la otra musica, del pop que nos gusta y resiste modas y tendencias..

Le pusiste poesia, rock e imagen a nuestra musica durante toda mi vida, tus letras acompañaron a toda una generacion y a sus descendientes. Tuve la suerte de conocer y trabar cierta amistad tus compañeros del trio que le cambio la vida a mucha gente, pero nunca pude conocerte cara a cara, nunca pase de ser un fan, y esa..me la debes.

Poder decir Adios…es crecer, es cierto… pero que sea mas adelante Gustavo.

Fragmento del texto de Gato Fernandez para Revista “The Good News que se entrega en distintos locales de prestigio de Córdoba.

Game Over del Sistema

In Exclusivos, Tonti on 9 junio, 2010 at 9:40 AM

Por Danilo Tonti

Conquistar la vida para condenar a la muerte

Al ser lo que das, si no das, no sos. Pero como no quiero que seas, impido que des. Lo que darías, hago que no valga; lo que vale, jamás podrás darlo.

La conquista de la vejez ha sido tan innovadora como contradictoria: la esperanza de vida ha aumentado, al tiempo que la certeza de un buen vivir se ha vuelto más bien utópica.

Y dicen que el tiempo todo lo cura,… pero para algunos, el tiempo lo destruye todo. Los años son delitos, y en el haber propio de la naturaleza policial, antecedentes oscuros de los convictos de la tercera edad. No hay para ellos esposas, pero sí la fría soledad de un calabozo en penumbras.

No hay sentencia ni dedos pintados, pero sí la condena a una vida tan vacía como inadvertida. Inutilidad culposa que debe pagarse, con el agraviante de “estar”, porque estar es ocupar aquello que otro podría estar ocupando.

La lógica es simple: a sus voces, gritos; a sus pasos, trotes; a sus sueños, ambiciones. La debilidad es su fracaso y el tiempo su enemigo; son todo lo que no hay que ser, antítesis silenciosa del ideal sistémico.

Y en un mundo de carreras sin ventajas, el paso lento pareciera no pisar fuerte. El tiempo es oro, la pausa es pérdida.  Sentados viendo el mundo correr, perdidos de tantas vueltas, aturdidos en tantos gritos. Presos de sus arrugan y sometidos a sus canas. Así son; así están. Retraídos a una existencia estática, inevitables espectadores de una función limitada.

Lejos de ser su pesar la condición física, la significación sociocultural es la herida de la que sangran sus penas. Portadores de una identidad inútil, su única función es despojarse de la ilusión de tener funciones, adoptando el decoro de la permanencia tan desértica como intransigente. Conquistar la vida para condenar a la muerte; dualidad tan propia de nosotros, los que nos llamamos racionales en un mundo en donde la razón es administrar recursos, sobrevalorando los que nos suman, descartando los que nos restan.

Pero como siempre, la exclusión se camufla de inclusiva y encierra en un discurso pintoresco la semilla viva de esta concepción petrificadora. Mientras que jubilarse pareciera la recompensa solidaria de un orden que premia la recorrido, desde la raíz misma del sistema productivo no es más que el ingreso a un camino de silencios, cuyos sostenedores han entrado a la palabra muda, aquella que no es productiva, que no aporta nada cuantificable. No es más que la afirmación, tan silenciada como latente, de la muerte del sujeto activo, despertando sólo por inercia, caminando sólo por costumbre.

Les permitimos estar, aguardar que su momento llegue, pero no más que eso. Atrofiada toda capacidad creativa, se vuelven expertos en culpabilizarse; si están molestan, si no están alivian.

Y allí están quienes ni la familia sostiene sus pesares; quienes sólo ven a aquellos que comparten su mismo lugar, sus mismas dolencias. Asistidores en esa rutina siempre igual a sí misma, los asilos son hoy solución para muchos. Ahí esperan, conformándose con lo que les toca, pues hacerlo es menos doloroso que verse olvidados.

Expertos en perdurar, en matar el tiempo con la mirada perdida bajo la melancolía del recuerdo, sospechándose a sí mismos de ser molestias, carga improductiva en el camino por la conquista. Sentados, sin demasiadas pretensiones, con más lágrimas que sonrisas. El presente es sólo pasado encaprichado en no irse, y a su vez, de las pocas compañías que ayudan a pasar el mal trago de la soledad.

Cantores de un tango que nadie quiere escuchar, enfundan su bandoneón, ahogan sus penas en lágrimas, resignan palabras, respiran profundo y se echan al olvido. La experiencia se desviste, se desnuda a sí misma, y se coloca el manto del atraso.

La palabra que en su cuerpo sostiene la sabiduría, es la única que no muere por las perspicacias del tiempo. Podremos a ellas hacerles oídos sordos, pero lo que en su interior palpita jamás ha de ser dañado. El saber que no siente muere al cabo de un tiempo; pero el que siente lo que sabe y disfruta lo que aprende, vive con la palabra despierta en cada paso que asienta.

Dice Marie Von Eschenbach, “en la juventud aprendemos, en la vejez entendemos”. Qué bueno sería que nos animemos a aprender algo de los que algo han entendido, porque en definitiva sólo al caminar se hace camino, y nadie mejor que quien ha caminado para nutrirnos con sus crónicas de viaje.

Este autor es Columnista permanente de este Blog

Las palabras, el sueño eterno hecho realidad, las ideas y el miedo movilizador para atravesar barreras

In Blanco, Exclusivos, Jóvenes Sueños, Pasiones on 1 junio, 2010 at 10:50 AM

Por George Blanco

Es la sexta o séptima vez. Cada vez que termina me digo que tiene que ser la ultima, que ya lo tengo grabado en la mente. Y es cierto. Pero acá estoy y lo vuelvo a ver. Como si por caso hiciese falta que un tal Steve Jobs tenga que recordarme que tengo que salir a enfrentarme con quien sea, con mi mismo, allá afuera.

Resulta que mi proceso hoy me lo pide mas que nunca. Estoy en un momento en donde tengo que salir a animarme a mas, a luchar por las ideas, a desafiar la creatividad. Entonces ahí esta, al alcance de mi mano. En mi iPhone, en mi Computadora, o en mi cabeza. Esta ultima es la mas vulnerable. En ella el discurso a veces pierde fuerzas, se nubla de vestigios que nada tienen que ver con lo que el bueno de Steve propone.

Pero siempre hay algo que justo a tiempo recupera el archivo, como si por caprichos del destino ese sueño disfrazado de locura tuviera que ser realidad. Es esa realidad la que me asusta, la que a veces me muestra el miedo y la que me deja a oscuras. Pero atención, no es tan mala. La oscuridad digo, agudiza el sentido de la vista. El miedo los despierta a todos juntos. Entonces ahí me veo, en este momento.

Steve Jobs me invita a su living, me ofrece algo para beber y expone su teoría. O mas bien expone una especie de obra prima cargada de instantaneidad, de fugacidad. Tanto, que la veo desplazarse a una velocidad rapidísima. Hace uso de la palabra, la toma como algo hermoso, la transforma, la da vueltas.

Estoy cayendo bajo la persuasión del creador de la manzanita, lo se. Pero me lo permito, dejo que me lleve, que nos lleve. A su niñez, a su adolescencia, a su vida. En un punto me veo reflejado. En uno o en todos. Confluimos, decimos, amamos, la pasión, es esa pasión por las ideas y el hambre por querer cambiar el mundo, humildemente, si me permiten.

Peco de soberbio, tal vez. Este articulo que acabo de escribir es una mierda, quizás. Pero me anime, supere el miedo, aquella noche. Sepan disculparme, pero tenia que contarlo. Tenia que compartirlo con ustedes, ¡es que quiero gritarlo al viento!

¿Estaré preparado para escribir mi propia historia? ¿Podré olvidar este vídeo y filmar el mío, el propio? Me resulta abrumador pensar que algún día alguien puede verme.

El miedo, aparece de nuevo. Todo el tiempo, no me deja solo, nunca. Es mi fiel compañero, mi única salvación. Es ese componente esencial que veo es imprescindible en estas líneas. En la vida. El miedo me lleva, ahora mismo a salir afuera a filmar mi propia vida, a retratarme. A animarme a mas. A movilizarme. A agudizar mis sentidos. A crear esto que hoy ven. Y la Fe se multiplica. Van de la mano.

No quiero dormir, no quiero olvidar la lección… ¿Es verdaderamente una leccion? Dificil saberlo. Pero de algo estoy seguro; despues de aprendida no hay mas alla. No queda mas de que preocuparse, las dudas que quedan se convierten en experimentos cientificos de hombres que lo han conseguido todo y que por una cuestion innata se preguntan y repreguntan.

¿Existirá ese estado perfecto? ¿Cuanto servirá aquella idea que invente? ¿Es esta sociedad potencialmente dispuesta a atravesar barreras? Quiero cerrar los ojos. Imaginarme en ese living, con mis invitados. No quiero dormir, solo quiero soñar. Despues, Stanford, el silencio, mis anfitriones. Las palabras, el cielo, el brillo. Las mentes libres. Los aplausos. La sabiduria de haber cumplido la mision para la que fui asignado. Es esa la bocanada de inspiracion que nunca acabara.

+ Ver discurso

 

Cerrando etapas con J.K Rowling

In Exclusivos, Jóvenes Sueños on 1 junio, 2010 at 10:39 AM

Por Jessica Martorell


Hace un tiempo, mientras realizaba mi seminario final, una amiga me envió los videos que muestran el discurso de graduación de la universidad de Hardward hecho por la exitosa escritora J.K Rowling, autora de los libros “Harry Potter“.

Estos inocentes videos influenciaron mi pensamiento acerca de lo que significaba superar etapas y ayudaron un poco a resolver lo que pensaba sobre el incierto futuro que se acercaba.

Durante muchos años en mi vida en mi cabeza diseñé inconscientemente un plan magistral para alcanzar distintas metas y lograr la felicidad del éxito merecido.

Fue por eso que durante mis años de educación primaria y secundaria siempre intenté destacarme académicamente a través de mis calificaciones, buena conducta y predisposición.

Fue por eso que durante los años de mi educación terciaria hice lo que resultara necesario para lograr lo que se supone que se logra cuando uno hace todo lo correcto. Esto es, una buena carrera académica, reconocimiento de los que me rodean y un puesto de trabajo estelar en una gran empresa con una excelente oportunidad de demostrar lo que sé hacer (y por supuesto, que a todos les encante no?).

Reconozco que suena ridícula la idea pero soy honesta cuando acepto que hasta a veces pensaba que todo iba a salir perfecta y calculadamente bien.

Pero el margen del error que tenía mi plan, fue lo suficiente como para tener que abortarlo y recurrir a un plan B. Lo urgente de esto era que no existía un plan B. Mi inconsciente no lo generó porque supuso que el fracaso era algo que nunca iba a tener el desagrado de conocer o porque simplemente no calculó que a veces (y casi siempre) las cosas no salen como las imaginamos.

En ese momento la realidad se presentó cuando obtuve trabajos que no quería pero necesitaba y no podía abandonar, desperdicié la oportunidad de conocer excelentes personas por falta de tiempo, hubo amigos que se alejaron porque no sintieron que resultaran de utilidad y una persona me dijo adiós para esta vez, no volver.

Si en ese momento me preguntaban por el fracaso que resultó ser mi plan, probablemente enojada hubiese culpado a la mala suerte.

Si hoy me preguntan, pensaría otra vez antes de contestar y me obligaría a repasar un poco más los hechos. ¿Porque? Simplemente porque es cierto que no todo es lo que parece.

Hoy, hace poco más de una semana presenté mi seminario y pude recibirme. Hoy, me encuentro en una realidad muy distinta a la que había diseñado en mi plan magistral. Pero eso es sorprendentemente algo bueno.

Es probable que mi corta experiencia no me acredite a influenciar a nadie ni tampoco representar en mi escrito alguna experiencia similar, pero encuentro necesario expresar tres importantes resultados obtenidos. Cada uno expresado, también, en algunas de los pensamientos de J. K. Rowling:

1º: Las personas que están en tu vida no te rodean solamente; son parte absoluta y necesaria de lo que sos. Y probablemente a algunas de ellas les importe más tu vida de lo que a vos mismo te importa y eso tiene un valor incalculable que hay que aprender a preservar por sobre todas las cosas.

“Nunca te conocerás a ti mismo, o a la fuerza de tus relaciones hasta que no hayan sido probados ante las adversidades. Ese conocimiento es un don verdadero, que fue ganado dolorosamente y que vale más que cualquier calificación que me hayan dado.”

2º: El fracaso es necesario; Debería ser un paso no evitable en la vida de cualquier persona. Es lo que nos muestra la realidad y nos permite vivir un poco más cómodamente en ella.

“Un poco de fracaso en la vida es inevitable. Es imposible vivir sin fallar en algo, a menos que vivas con tanto cuidado que no vivas del todo y que para el caso, fracases por omisión.”

3º: El mundo es disparatado y si realmente siguiera las reglas que debería, muchas cosas desagradables no existirían pero existen. Porque el mundo no tiene estructura ni tampoco es calculable. Porque la vida simplemente no puede ser planeada. Y por más incertidumbre que eso provoque, es también algo sorpresivamente motivador.

“La vida es difícil, y complicada, y va mas allá del control de cada uno y la humildad de reconocerlo les permitirá sobrevivir cualquier viscitud.”

Concluyo deseándoles a los receptores de este mensaje algo mucho más importante que una larga y exitosa vida. Les deseo buenas experiencias y hasta la próxima…

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+

He visto

In Para ella..., Prosas Propias on 8 mayo, 2010 at 7:35 PM

Aunque no lo crean realicé un centenar de viajes en estos tiempo y he visto un par de cosas.

He visto decenas de estrellas fugaces o al menos eso parecían.

He visto miles de arboles iluminarse por un segundo al pasar.

He visto cientos de tonos negros en el cielo y sus noches.

He visto muchos autos pasar sin llegar a ningún lado.

He visto las estrellas reírse de mi escena de extrañarte.

He visto pueblos fantasmas que no sobrevivieron al frío.

He visto pasajeros que nunca entienden de donde vengo ni saben a donde voy.

He visto mis ojos en lluvia en cada cristal brilloso.

He visto amanecer las ganas de encontrarte en cada destino.

He visto mis brazos y piernas cansadas de buscar tu abrazo.

He visto millones de asfalto amenazante correr debajo mío.

He visto tus palabras colgadas en cada centímetro de oscuridad.

He visto manos que se agitan pero no despiden.

He visto rostros que están a mi lado pero no conocen de mi.

He visto pasar miles de veces la historia de extrañarte.

He visto en recuerdos millones de veces nuestro primer beso.

He visto como prendo la luz pretendiendo desaparecer.

He visto mis ganas de abrazarte estrellarse mil veces.

He visto tu rostro en cada uno de los cielos que me abandonaron al caer en sueños.

Mañana quiero… de ti

In Para ella..., Prosas Propias on 21 abril, 2010 at 11:48 AM

Mañana quiero besarte y que el mundo vuelva a su órbita. Que los continentes dejen de vagar por los océanos y se estabilicen con mi respiración.

Mañana quiero abrazarte y que las venas de mis brazos recuperen el color de alegría que solo tu piel logra darles. Que tus brazos me envuelvan y se conviertan en la mejor guarida, de donde nunca quiero salir, nunca.

Mañana quiero que tu risa lo cubra todo y voltee las fantasias decrépitas que tejen los edificios fríos de la ciudad. Que aturdan mis oídos tus líricas dulces para nunca mas escucharte a lo lejos.

Mañana quiero que tus ojos amanezcan y estén sin dormir mientras respire. Que me miren y me permitan envolverme en tus pupilas y mirar nuestros sueños sentados en alguna pradera.

Mañana quisiera que tu mano tome mi corazón y le recuerde como latir. Que susurres algo en mi pecho para que la dulzura suba hasta mi cabeza y me vuelvas a besar.

Mañana quiero que cada vidrio refleje tu rostro y todos los carteles lleven tu nombre. Que se luzca enamorado el rojo, el verde y los azules de las vidrieras.

Mañana quiero que tus labios hagan desaparecer el frío de mis mejillas y las carreteras con sus trampas. Que desaparezcan mis ojos del cielo cuando cada noche salen a extrañarte.

Mañana quisiera simplemente verte, abrazarte y sentir ese enorme placer que significa dejar caer los segundos de arena en el reloj de nuestros sueños.

Mañana solo quiero mirarte a los ojos y saber que me has esperado, decirte que volví, y que no veía las horas que mañana sea hoy y el dolor se transforme en besos.

Mañana quiero que llegue ya, que no demore, que no duela mas y que vivas para siempre en mi mañana. Así como en mi hoy.

Mañana quiero amarte inmensamente y extrañarte menos que hoy. Tenerte y que las estrellas se vuelvan a pintar en el cielo de mi ventana.

Solo si mañana te encuentro podré volver a mirar el cielo sin sentir el dolor de no encontrarte hoy y tener que esperar hasta mañana

Yo no olvido a “La Lupe”

In Paladar mostaza, Pasiones, Rudy on 21 abril, 2010 at 11:44 AM

Por Pamela Rudy *

Lupe Victoria Yoli Raymond fue una de esas personas que vivieron intensamente el mundo, dejándose llevar por sus vicios y placeres. Es muy probable que hayan escuchado a La Lupe. Si no lo han hecho aun, están a tiempo de descubrir a “La Reina del Latin Soul” y entender de donde nace la influencia de miles de cantantes actuales.  Creo que buena parte de los latinoamericanos deberíamos conocer su ritmo, pero no juzgo a quien no lo haga porque su propia historia justifica por sí sola que esto suceda.

Nacida en un barrio obrero de Cuba, una vez terminado el magisterio (exigencia incondicional de sus padres), comenzó a rondar por bares de La Habana con su inconfundible voz. Junto a su primer marido formo una exquisita banda de salsa, latin jazz y boleros. Su éxito fue inmediato: no solo era una bella mujer frente al micrófono (la primera en el género latino), sino que además tenía una voz aguda y mágica, con un vibrato increíble que acompañaba con gemidos y gritos que terminaban de romper con los esquemas. No olvidemos que a comienzos de los 50, la música gozaba de ciertas excentricidades de salón y muchos referentes del género exponen que La Lupe fue quien “vulgarizó” las letras y el modo de concebir la música popular, mucho más desencajada y sin tanto formalismo de época. Ella era de un estrato social bien bajo, hecho que incomodaba a muchos pero identificaba a otros miles. La frutilla de la torta: mientras cantaba se quitaba la ropa, zapatos y accesorios hasta puntos bien decentes, nada fuera de tono.

Su forma de expresión parecía no simpatizar demasiado al régimen fidelista en Cuba, por lo cual en pleno estupor de su éxito tuvo que exiliarse en México unos meses, luego trasladándose finalmente a  Nueva York, cuna de la salsa en los años 60.

De la mano de Tito Puente debutó en el Lowe´s Boulevard Theatre con el bolero “que te pedí”, pieza que la consagraría entre las reinas del bolero. “La excitante Lupe canta con el maestro Tito Puente” vendió más de 500 mil copias. Su voz se paseó por los mejores escenarios de la ciudad: el Manhattan Center, el Carnegie Hall y el Madison Square Garden. También participó de los famosos carnavales de Venezuela y actuó en televisión, teatros, cabarets y hoteles. Incluso grabó varias piezas de sus discos en Buenos Aires.

Aunque en lo profesional su carrera estaba en la cima, su personalidad explosiva hizo que las cosas no siguieran el rumbo planeado. Su alma de diva hizo que gastara dinero de sus shows en lujosas joyas, tapados de piel, mansiones y demás vanidades. Divorciada de su primer esposo, su segunda pareja sufría de cuadros de esquizofrenia, episodios que la hicieron gastar gran parte de su fortuna en tratamientos médicos. Viuda y con dos hijos a cuestas, su vida se convirtió en una novela pasional de amores, engaños, drogas y soledad.

A finales de la década comenzó a surgir una nueva figura musical conocida por todos: Celia Cruz. Ambas trabajaban para “Tito Records” pero la nueva diva de la canción no simpatizaba en lo absoluto con La Lupe. La historia oficial cuenta que Celia dio el ultimátum a la compañía disquera: “o ella o yo”. Cansados de las excentricidades de La Lupe, Tito Puente decide echar de sus filas a “la yiyiyi”. A pesar de que llegó a protagonizar una comedia en Brodway, el éxito de La Lupe nunca fue el mismo. Puerto Rico le dio asilo musical por unos años y de hecho volvió a grabar con su padrino musical Tito Puente, pero las cosas ya no eran como antes.

A comienzos de los 70 sufrió un accidente doméstico en el que quebró su columna vertebral, teniendo que moverse en una silla de ruedas y viviendo de la generosidad de los pocos amigos que le quedaban. Sus deudas se acrecentaban con cada intento musical que forzaba. Tuvo que vender todos sus bienes, vivió en un sótano en malas condiciones y luego acabó junto a su hija en un albergue para deambulantes. En 1986, logró que el estado de Nueva York le diera un apartamento en el Bronx y asumió el coste de la intervención quirúrgica que la hizo volver a caminar.

Sin amigos cerca y con la espalda de la industria tirana, La Lupe pasó los últimos años de su vida en la pobreza más cruel, esa que le dio la bienvenida después de tenerlo todo: una mansión, autos, joyas, trabajo y amor.  Asistía a la Universidad una vez al mes para gozar de una pensión de estudiante y poder pagar su alimento. Se convirtió al evangelismo y grabó cuatro discos aún inéditos para la iglesia, manteniendo su incansable ritmo y su estupenda voz al servicio de Dios. Murió en 1992, en el anonimato y la miseria total, con tan sólo 53 años de edad, más de 25 álbumes en su haber y una incansable lista de artistas que hasta el día de hoy  siguen comiendo de sus canciones.

Me cuesta creer que el exponente femenino de un género tan vivo como la música latina haya sido despreciado sin el más mínimo respeto. Este es mi más humilde homenaje a una gran artista. Yiyiyi, Lupe mía, yo no te olvido. Tu intensidad y tu locura siguen latiendo en mi corazón.

+ La Lupe en el Show del Gallo

+ La Lupe en un Tv Show de 1971

*especial desde Puerto Rico