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Llega Shiftseven Talks, el primer ciclo de charlas sobre diseño web e interactivo en Córdoba

In Cobertura iPhone on 29 octubre, 2014 at 10:08 AM

El próximo jueves 6 de noviembre a las 18:30hs en The Tech Pub (Velez Sarsfield 576) se dará
inicio al ciclo de charlas Shiftseven (#S7Talks) sobre diseño web, interactivo y audiovisual. Esta nueva propuesta busca crear una comunidad en la que los diseñadores de la ciudad de Córdoba estén en contacto y puedan interactuar de manera más activa con otras áreas que complementan la profesión, como la programación, el emprendedurismo, el marketing y la publicidad, entre otras.

Los disertantes confirmados para el primer encuentro de Shiftseven son:

Alejandro Vizio (Aerolab) con su charla: “SVG vs. Pixel Perfect”

Alejandro es Director Creativo de Aerolab y es egresado de diseño gráfico y comunicación
visual. En el pasado estuvo muy ligado a la publicidad y dirección de arte. Pocos lo saben, pero
solía pensar que los sitios en flash eran el futuro. Hoy en día, vive a base de pixeles y vectores, y
ama trabajar en productos digitales.

Juani Ruiz Echazu (Aerolab) con su charla: “El rol del diseñador + Caso de estudio”

Juani es el Director de Experiencia de Usuario y de formación autodidacta. Su experiencia
laboral en diversas Startups como Murally, Restorando y Shopear entre otras le permitió adquirir
conocimientos de desarrollo y involucrarse más fuertemente en la creación de productos. Si hoy
no fuera diseñador, dedicaría gran parte de su tiempo a su hobby, la música.

Patricio Maller (Intel) con su charla: “Introducción a Lean UX”

Patricio es Licenciado en Cs. De la Computación, y obtuvo un Master en Computer Science con orientación Human Computer Interaction en el año 2000. Se desempeñó como Diseñador de Interacción en las áreas de comunidades en el portal educativo Educ.ar. Junto a Viv Dehaes, crearon interacciones.com.ar, el primer espacio argentino para la difusión de temas de interés para el diseño de interacción. Patricio tiene una amplia experiencia docente, con cursos y
seminarios dictados en más de 10 universidades argentinas. Actualmente, ocupa el cargo de
Gerente de Innovación en el centro de desarrollo de Intel en Córdoba, donde lideró el área de
experiencia de usuario en diferentes proyectos.

Invitamos a todos los que estén interesados en asistir a inscribirse en
https://eventioz.com.ar/e/shiftseventalks.

El valor promocional del registro es de $150 hasta el
30 de Octubre y $110 para estudiantes de carreras afines. El costo de la entrada incluye,
además de las exposiciones, servicio de catering y un presente de la firma “Vincent Cousteau”
para cada uno de los asistentes.

De qué se trata Shiftseven

A medida que la tecnología avanza, el diseño constituye el único instrumento capaz de traducir
las intenciones de los productos en soluciones intuitivas para el usuario. Frente a este desafío,
diseñadores y developers tenemos la responsabilidad de reforzar nuestras conexiones, generar
nuevos espacios y expandir nuestros conocimientos.

Shiftseven es un esfuerzo por nuclear a diseñadores interactivos y profesionales de la web a
través de una plataforma que los conecte con insights reales, casos de estudio y herramientas
que contribuyan a potenciar su carrera.

En Shiftseven creemos que es posible construir una comunidad a partir de las experiencias, la
cooperación y la integración de las principales disciplinas que hacen que las ideas cobren vida.

A quiénes va dirigido el evento

El evento está dirigido a todos los apasionados de la web que contribuyen a que internet sea hoy
la gran potencia que conocemos. Desde diseñadores interactivos hasta developers, UX pros y
cualquier profesional que forme parte de este maravilloso mundo.

Apoyan este proyecto:

● Incutex
● The Tech Pub
● Aerolab
● IxDA

Más info en:

Facebook www.facebook.com/shiftsevenco
Twitter www.twitter.com/shiftsevenco
Web www.shiftseven.co

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#SMDayCba 2014: Lo que hacemos y aquello inevitable

In Cobertura iPhone on 11 octubre, 2014 at 1:09 PM

La cita fue contundente, cada vez mas gente se interesa en Social Media y hacen falta espacios de discusión o foros para la reflexión entre los que “Hacemos cosas” en las redes sociales y la web.

La formula general del Social Media Day se repitió con ciertos ajustes en comparación a 2013. Paneles para los grandes Medios (ahora también Sponsors explícitos), Agencias “porteñas” con su impronta capitalina; un momento para los grandes Players como Google y Facebook; Especialistas puntuales y esta vez si, un panel de ciertas micro experiencias locales para cotejar y discutir.

Por la mañana #ElContexto, donde lo más destacado fue el panorama que brindó Lalo @Zanoni sobre el futuro interconectado en el que viviremos. Humor, dinámica y la visión de alguien que va y trae, de las Ferias de Tecnología más importantes del mundo, esos detalles claves de los que hablaremos los próximos 10 años.

'Futuro inteligente, el nuevo social media. Big Data y la Internet de las Cosas' por @lalozanoni

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El caso de @TarjetaNaranja como siempre (lo hemos visto varias veces pero siempre renovado y fresco) fue muy prolijo, contundente, claro, sin esconder datos ni experiencias. Sin dudas una de las empresas más sólidas en lo que a su estrategia digital se refiere. Los ejes fueron las Crisis; el Contenido puntual de sus acciones durante el Mundial Brasil 2014 (fueron Sponsor de la Selección Argentina) y el espíritu que los entrelaza, condensado en Conocernos. Queda claro que intentan transmitir un espíritu (Naranja) que es transversal a todos los que hacen esa Empresa, y en Redes lo van logrando. Lo que se destaca es que se animen a contar, siempre, los pasos que van dan y los ajustes que disponen. Sincera, puntual y con sustento.

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Foto cortesía de Álvaro Corral (http://www.alvarocorral.com.ar)

El plato fuerte antes del almuerzo (?). Facebook volvió a Córdoba, la ultima vez había sido en el Congreso de Fopea donde Alberto Arévalos había transitado la cornisa del respeto por la incomodidad de responder ciertas preguntas. Esta vez un entretenido Bruno Maslo y una precisa exposición de Mariana Piccinini cayeron muy bien. Facebook ahora se para del lado de las PyMES y le sobran argumentos de Targetting o Segmentación como para ser un destino atractivo de la inversión. Inversión que ellos argumentan debe ser cada vez mas creativa para lograr un lugar en el Newsfeed, que aumentó por siete la competencia de “oferta” de contenido.

Todo fue risas y casos que explotan su conversión gracias a la Fan Page hasta que @LSeco dijo lo que todos querían preguntar (o mejor dicho, gritó lo que todos querían decirles) ¿Se puede sobrevivir en Facebook sin pagarles? Esta vez tampoco hubo respuesta del todo, pero por lo menos @BMaslo educadamente llamó a dar pelea por lo creativo. Creo que la respuesta es que Facebook no se quedará mirando como las Empresas utilizan su plataforma como un canal para hacer negocios sin que se lo incluya. Quedan para la próxima las otras preguntas incomodas: facturación en territorio nacional y privacidad o condiciones de uso.

#Tip: todo lo nuevo que se mejoró en Facebook sobre posteos de Video nativo. A repasar y experimentar porque puede darle entidad a nuevos mensajes.


Por la tarde, el postre, lo empalagoso de Google y su fiel estilo tanguero: primero yo, segundo yo, tercero yo. Números insuperables y tan fríos como simples para “pedirnos” que ahora pautemos (también) en YouTube. Una sensación totalmente contraria dejó el simpático caso de las Abuelas Googleras. La tecnología a veces tiene esas cosas que la vuelven cálida y esta es una de esas.

Lo que se veía venir. La técnica en el escenario estaba entre algodones y Fabian Melo se llevó la peor parte. La Siglo 21 falló ahí y una exposición que buscaba ofrecer uno de sus productos terminó patinando. Melo sobrevivió por la simpatía de los Tweets pero punto flojo. Y aprovecho para un asterisco: ¿nadie se dio cuenta todavía en la Universidad mas grande del interior del país lo que pasa desde que se fue “el Bomba”? No hay hospitalidad en el Campus mas caro de la Región Centro, el Wifi tropieza, nadie se ocupa de los detalles de darse cuenta cuando falta aire acondicionado (o sobra) y cuando no se soporta el estupor, son mínimas cosas que prestigian al lugar, o por lo menos hacen que todo sea acorde y coherente.

Tenía que haber Periodismo. Zuliani dio la fecha de aire para PulXo (?). Perotti volvió como en 2013 a marcar panorama y sus frases twitteables volvieron a ser elogiadas por el público. Darío Gallo trajo buenos conceptos y una visión que enriqueció. La conclusión: hay que seguir apostando al Contenido y buscar que la gente se quede mas tiempo en la web. Lástima que después entres a sus Diarios y entre los banners y el #ContenidoWanda solo te dan ganas de irte. Ya se unirán supongo con el tiempo lo dicho en las charlas y lo que hacen.

Atentos a las dos Apps de Clarín: Al Toque es la redacción Mobile que cura contenido y te propone una especie de Timeline de Twitter con “Titulo y bajada”. Buscan síntesis y profundidad. A tener en cuenta! Y Clarín Social tiene como novedad que al fotografiar (o escanear) el diario te permite compartir el artículo digital. Gran oportunidad comercial puede traer un modelo de este tipo.

Al final, Community Managers. De este panel, que me tocó integrar, solo diré que en el poco tiempo que hubo se intentó dar una fotografía panorámica de diferente casos y esa diversidad avivó muchas consultas del público. Habrá que seguir la conversación. Bien por Adriana Bustamante que se animó a subir a “los jóvenes” que muchas veces están detrás haciendo que las cosas pasen.

*Aclaro que no fui alumno de la Universidad Siglo 21 ni cursé ninguna de sus Diplomaturas como se anunció en las redes oficiales del evento.

¿A vos qué te pareció el #SMDayCba?

Podés ver entero todo el evento acá:

Grupos virtuales y relaciones vía Twitter

In Paladar mostaza on 14 febrero, 2011 at 9:01 AM

“Las relaciones no volverán a ser lo mismo..” sentenciaba un amigo con iPhone en mano, se refería a lo que genera la red. Twitter alteró, junto con otras redes sociales, la manera en la que comenzamos nuestras conversaciones y nos enteramos de lo que hacen nuestros amigos. Acá una buena radiografía, de Soledad Vallejos, de como se organizan las comunidades virtuales por medio de 140 caracteres.

Pasar horas y horas ante una computadora ya no es, necesariamente, sinónimo de reclusión solitaria. Es más: hasta podría llegar a ser indicio de una intensa vida social que transcurre, como algunos programas informáticos, en segundo plano, mientras suceden otras cosas. Todo, durante las horas de trabajo, mientras se lee el diario, se intercambian archivos o en medio del episodio de alguna serie. La vida online transcurre, por así decirlo, al mismo tiempo que la otra existencia más tradicional. También puede intervenirla y sumarle dimensiones.

Los usuarios insisten en que, después de horas y días y semanas y hasta meses de compartir anécdotas, historias, información, materiales, fotos con desconocidos cuyos nombres reales muchas veces se ignoran tanto como sus caras y sus voces, el impulso es natural. No queda otra que “desarrobar” los nombres: pasar de la pantalla (donde cada usuario lleva nombre real o de fantasía, pero necesariamente precedido por la @) al mundo en tres dimensiones.

Salón de fiestas se busca

Hace cuatro años trabajaba en un call center. Ahora, aunque se llama Facundo, más de tres mil personas lo conocen como @elfaco, uno de los organizadores de las fiestas Rispé. Entre un momento y el otro de su vida pasó la llegada a Twitter (TW), “lo primero que leo cuando me despierto y lo último que leo antes de dormir”.

El cambio le resultó tan natural que se le escapan los detalles. Tuiteando fue “conociendo amigos, gente. A mi novia. Y conseguí otro trabajo”. Por “conocer” virtualmente a periodistas, dejó de ser telemarketer y comenzó a trabajar en una empresa periodística. A los 24 años, @elfaco no puede imaginar su vida cotidiana sin TW. Tampoco su amigo @ati lael1, el dj cordobés que en el mundo no virtual se llama Gonzalo. Se conocieron, por supuesto, tuiteando: seis meses después, junto con otros tuiteros, empezaron los viajes entre Buenos Aires y Córdoba. Para conocerse primero, para verse con frecuencia después, porque “en TW se da mucho esto de gente de otras provincias que pega onda con los de acá y viceversa. Viajan, se hospedan en casa de otro”.

Ahora mismo, mientras los tweets van y vienen, @elfaco, @atilael1 y –-al menos– otras doscientas @ buscan dónde encontrarse una noche para charlar, verse las caras y brindar. La costumbre empezó en 2009: Facundo anunció su cumpleaños en TW, Gonzalo dijo que viajaba hasta Buenos Aires para pasar música en la velada; algunos se prendieron. “Pero fue un fracaso total: ese día granizó, éramos quince personas en un bar.” En febrero de 2010 probaron de nuevo, ya con el nombre de “Rispé”. “Vinieron 40, 50 personas. Cobramos entrada para cubrir el alquiler del local.” No alcanzó. En mayo repitieron; “ya vinieron 70, 80. Ahí sí cubrimos los gastos”. En octubre pasado fueron 140. “Al principio era como que la gente iba para encontrarse con otra gente de TW, a ver quiénes eran. Pero la tercera vez ya mucha gente se había conocido y traía amigos que no eran de TW”, o que online se habían construido otro circuito de contactos.

–¿Cómo saben quién es quién?

–Cada uno se presenta. Pasa algo muy gracioso en las fiestas y es que los que no tienen un avatar (la foto de usuario) o su nombre real, esa gente que no reconocés si te cruzás en la calle, avisa antes por TW: “voy a ser el que esté vestido así” o “el que esté colgado de un parlante”, “al lado del baño”, ese tipo de cosas. Ahora queremos hacer una cuarta. Tal vez a fines de febrero, principios de marzo. Tenemos que encontrar lugar.

Fútbol para todos

Cada semana, los players se encuentran en la cancha cuyo bar, durante el tercer tiempo, se convierte en Unidad Básica. En el Abasto juega la UB “Evita Carrilera”; en Chivilcoy, la UB “Que florezcan mil Florencios” (por el ministro del Interior, nacido allí, y cuyo hermano organiza los partidos); en Rosario, la UB “Cooke al arco”; en zona norte, la UB “Jauretche de 9”; en La Plata, la UB “Walsh enganche”; en zona oeste, la UB “Todos atrás y Néstor de 10”; en Flores, la UB “Volveré y seré stopper”. “Cada uno tiene su UB virtual y arma los partidos, saca las fotos, arma las crónicas y sube todo a la web”, explica Víctor Taricco, el usuario que sí lleva su nombre real en TW y recomienda pedir más datos al creador de la movida del Picado nac&pop. Es que esta red de conocidos virtuales unidos por el fútbol y la política en la vida real nació también en TW, por insistencia de @berenje nal, conocido en el mundo 3D como Ernesto, un geólogo de 27 años que “no era de tener muchos amigos”.

“En TW empecé a encontrar, y calculo que les pasa a muchos otros, gente piola que no había en mis otros círculos cotidianos. Cuando empezamos a encontrarnos, todos decíamos: ‘No puedo hablar de política con gente del trabajo, con la familia, con amigos’. Había una necesidad en ese sentido.” El primer partido fue en septiembre del año pasado y “todo se intensificó después de la muerte de Néstor” Kirchner. Pero a lo simplemente político-emotivo se sumó “una necesidad personal, trivial, que era jugar al fútbol”, cuenta @berenjenal a horas de la contraparte menos atlética de esas veladas: la fiesta del Picado Nac&Pop.

Cuando, en lugar de bailar, se juega, el tercer tiempo se convierte, para esas cerca de veinte personas y algunos invitados no deportistas, en espacio de discusión y “transferencia de experiencias, de argumentos. Porque se encuentra gente con distintos niveles de militancia y eso vuelve más interesantes los intercambios”. Tal vez tenga que ver con algo propio de TW, y que Ernesto define como al pasar: “Una suerte de inteligencia colectiva”.

Ahora “nos vemos todas las semanas. Y muchos reconocemos que se genera una identidad, una pertenencia. Es lo atractivo y lo que hace que cada vez se acerque más gente”. Y es que la idea de los encuentros, como las publicidades exitosas del mundo digital, se expandió en modo viral y ya es web (www.abramos lacancha.com) en el club virtual para todas las UB, que permite –decálogo y manual de instrucciones mediante– nuevos picados, como la rama femenina, en zona norte, o los equipos mixtos.

Ernesto cree que Internet, con sus plataformas sociales, “une gente”, pero que este tipo de experiencias “está más viva, conecta gente de modo que la hace interesarse en dar el salto a la vida real. A conocerse, hacer otras actividades. Es muy horizontal, es uno a uno en TW”.

De boliche en boliche

“Empezó por gusto y placer, y el grupo se formó tuiteando. Sin TW no hubiera sido posible”, dice rotundamente Italo Daffra, alma de @54bares, un grupo de porteños y porteñas aficionados a los cafés tradicionales. Cincuenta y cuatro son los establecimientos designados como “bares notables” por el gobierno porteño, y 54 es la meta a alcanzar a fuerza de café y medialunas. Ya pasaron por 34 desde la Semana Santa de 2010, cuando comenzó la recorrida en las mesas del Tortoni. “Ahora, en febrero, volvemos a encontrarnos. Este año llegamos seguro”, dice Daffra, para quien las reuniones por afinidades son cosas que pasan “cuando compartís algo en una plataforma en la que te leen 500, 100 personas, los que sean. A un comentario siempre alguien se puede subir, tirar una idea, decir me prendo”.

Así pasó: una noche Italo se quejó de la preferencia juvenil por las grandes cadenas de cafetería. “Comenté que para mí el bar es otra cosa.” Y entre comentarios del estilo alguien googleó la lista completa de bares notables. “Y veo que conozco el Tortoni, Los Angelitos, alguno más. Pero me dio curiosidad: ¿cómo será el de García, el de Devoto, o uno de Barracas? No los conozco.” La meta estaba allí. Se sumaron desconocidos, amigos, más o menos conocidos, su novia. En el Tortoni fueron menos de diez. “De los que venían, sólo conocía a un colega. Y después me paré cerca de la mesa, como buscando a alguien con la vista. De uno que estaba sentadito mi novia decía que tenía cara de avatar y era uno de los que venía. Así nos fuimos reconociendo.”

–¿Cómo rompen el hielo?

–Con la tecnología: cada uno está con su teléfono en la mano y nos une hablar de aplicaciones. Es un ciclo: contar que llegamos, mirar quién llega tarde, quién avisa que está complicado… Después terminamos hablando de fútbol, de política, de sexo. Una charla de amigos en el café, bah.

Fuente: Página/12 Imagen: cruiselawnews

Planea tu viaje (bus, hotel y vuelos) por Internet

In Paladar mostaza on 1 febrero, 2011 at 6:15 AM

¿Acaso queda algo que no hagamos por Internet? Un auto, las compras del super y cada vez más elementos para nuestro próximo viaje. Sentado desde casa ahora podemos comprar nuestro pasaje de bus, reservar el hotel y elegir el vuelo más conveniente.

Hasta hace un tiempo, el viajero, renegaba de tener que ir hasta la terminal para poder comprar un pasaje de micro y después la molestia fue el traslado hasta los negocios, que sin tener todas las empresas, expendían los benditos boletos. Posteriormente algunos locales especiales y hasta por Internet pudimos reservar algunos tickets, pero sin poder quizás comparar los precios realmente.

Los concreto es que PasajesEnCasa.com simplifica la compra, asegura la objetividad en las opciones de empresas que nos ofrece y permite imprimir los boletos en nuestra propia casa. De esta manera nos ahorramos dinero, tiempo y evitamos el retiro en ventanilla. Por medio de una serie de filtros avanzados los clientes podrán realizar búsquedas con distintas combinaciones y tendrán el poder de elegir sus pasajes de acuerdo a sus necesidades específicas con confianza de que están bien informados y sin ningún tipo de presión o subjetividad de un vendedor.

“Gracias a internet, el canal de ventas de servicios tanto de turismo como otros servicios tiene que evolucionar para simplificar el proceso de compra a los clientes. Esto es un hecho y este ya es un modelo probado y exitoso en Europa”, dijo Lucas Lezcano Vélez, Fundador y CEO de ComparaenCasa.

ComparaenCasa cuenta con un equipo en Córdoba, Buenos Aires y Londres y ha tenido el apoyo de inversores y directores no ejecutivos tales como André Schmidt ex Director de Estrategia de Google EMEA y actual fundador de Bundletech, Diego Meller y Martin Añazco Co-fundadores de Livra.com, Lexus Group y DeveGo. El objetivo del grupo ComparaenCasa es expandirse por todo Latinoamérica brindando a la gente un servicio sumamente simple para poder facilitar todo desde su casa.

Además de este servicio, por si faltaba algo más, ahora también se puede encontrar el hotel que más nos conviene para nuestro próximo viaje. De manera rápida, simple y segura. Ahorra y conoce HotelesEnCasa.com, con más de 250 mil habitaciones para elegir. Pronto también llegan SegurosEnCasa.comPrestamosEnCasa.com.

+ Contacta con Pasajes en Casa en Twitter

+ Lucas Lezcano Velez (CEO)

+ Nicolas Magaldi (Comunicación Digital)

> Sumate a los casi 10 mil fans en Facebook y participa de los concursos

Las redes sociales y los héroes colectivos

In Jóvenes Sueños on 31 enero, 2011 at 10:22 AM

Nacieron a la luz de la cultura participativa de la Web, se organizaron detrás de un objetivo común y están cambiando el mundo a su manera. Con ese párrafo inicial es que La Voz del Interior, ‘premia’ a los jóvenes que intentan a diario cambiar una porción del mundo mediante los nuevos parámetros culturales de participación, como son las redes sociales. Aquí lo que destaco de l informe.

Detrás del muro de Facebook hay un compromiso

Desde Córdoba comparten, generan, y de a poco logran cambiar al mundo. Representantes de las organizaciones, Patitas de PerrosUn techo para mi paísUn litro de leche por mesDevenir DiverseEl Ágora cuentan sus estrategias 2.0, los desafíos, las ventajas y también limitaciones. Estos jóvenes que comenzaron cruzando algunos mails y con reuniones entre adeptos, hoy reconocen el potencial de Internet para difundir y generar conciencia en torno a ciertos problemas sociales.

Facebook les permitió conocerse, encontrarse y organizarse. Lograron construir una red, horizontal y entre iguales, para trabajar por un objetivo común. Lejos están del estereotipo del usuario web solitario y nerd”, cuenta Franco Piccato que entrevistó a estos jóvenes para La Voz.

En muchos casos, el “Face”, les ha servido para evitar campañas en la vía pública, folletería y otros métodos mas caros y hasta menos efectivos en ciertos momentos. En común, entre las organizaciones, se intentan mensajes cortos, inmediatos y con formato multimedia. Sumado a las historias detrás de la problemática, la inmediatez y la conversación con la audiencia en base a los intereses u objetivos.

“Un número importante de nuestros futuros voluntarios y futuros líderes sociales está en Internet y no podemos hacer oído sordo a eso”, reconoce Leonardo Báez, voluntario de 22 años que coordina el área de Prensa y Medios de Un Techo Para mi País en Córdoba. Como bien aclaran los mismo protagonistas, son conscientes que la interacción virtual es tan solo una parte del trabajo, que sirve para la comunicación constante y generar nuevos vínculos, pero a largo plazo las soluciones apuntan a cambios estructurales desde políticas públicas.

“No creo que las redes sociales en sí mismas puedan transformar la realidad. En cambio, sí creo que pueden ser una herramienta fundamental para encontrarnos y organizarnos para empezar a transformar esa realidad”, reflexiona Apaz, quien coordina el área de Legislación y Políticas Públicas de Devenir Diverse, la organización que lideró en Córdoba las movilizaciones por la igualdad jurídica y social en apoyo al matrimonio igualitario.

El diario cuenta la historia de Valeria López, que en 2009 creó en Facebook el grupo de Un Litro de Leche por Mes en Córdoba, que actualmente cuenta con casi cuatro mil miembros, y en un año y medio han logrado reunir unos siete mil litros de leche. “La razón del éxito del grupo es que no tenemos ninguna bandera política ni religiosa”, dice sin rodeos. “Lo hacemos de todo corazón, como podemos, con nuestros tiempos y posibilidades”.

“Internet está demostrando un potencial enorme en la vida de los grupos de ciudadanos y las organizaciones sociales, que a su vez aumentan su capacidad para producir un impacto en las comunidades locales y la sociedad a largo plazo”, busca concluir Piccato en su nota y me voy pensando que Cada tanto aparece una voz que nos despierta del sueño, como menciona Juan Simo. “El sueño da esperanzas: las nuevas tecnologías de la comunicación nos harán más democráticos o serán claves para conseguir transformaciones sociales”.

Redes sociales en acción, por Franco Piccato
El tamaño del cambio, por Juan Carlos Simo

Digitalizadores de libros, “Hay esperanza de gozar un acceso franco a la cultura”

In Paladar mostaza on 25 enero, 2011 at 7:30 AM

El diálogo establecido con varios personajes dedicados a la digitalización de textos aquí y en el mundo revela que, más que una búsqueda de hacer dinero con productos piratas, hay una intención de mantener la circulación de conocimientos.

Para empezar, una hipótesis de trabajo: en un reino de- sigual –tal vez pequeño, tal vez colorido– hay gente que no puede acceder a los libros. Los aldeanos siembran, rezan, se enamoran. Leer, en cambio, es para ellos una rareza. Y lo peor es que esos volúmenes vedados no sólo sirven para entretenerse, sino para vivir mejor. El monarca de aquel feudo, sin embargo, persigue a quienes intentan acabar con la escasez. ¿Cómo modificar esa injusticia? Hay activistas que tienen su propia visión sobre la mejor manera de resolver el problema. Refugiados en las frondosidades de la web, aprovechan para digitalizar y distribuir obras literarias y académicas a granel, sin que les importe demasiado la opinión de las autoridades. Y su perspectiva no es la única, pero sí una de las más interesantes.

A juzgar por lo que cuentan los entrevistados, lo primero que deberían proponerse estos aldeanos imaginarios es poner en circulación los pocos libros que haya. Es, después de todo, lo que hacen muchas personas de carne y hueso en este lado de la realidad. Como E. G., que se refugia en las iniciales para que nadie sepa su verdadero nombre. La timidez se le va cuando expresa su alegría por los diez años de Librosgratis, un grupo de correo electrónico del que fue fundador y por el que sigue yendo y viniendo material digitalizado. “Nosotros distribuimos, no digitalizamos. Pero la verdad es que no sé cómo la Cámara del Libro y sus amigos nos han dejado vivir tanto”, se sorprende. “Cuando arrancamos, los lugares para dejar archivos y descargarlos eran pocos. Hoy tenés una gama de herramientas para compartir (4shared, Rapidshare, Megaupload, etcétera). Eso hace todo más fácil”, detalla el hombre, que también tiene contactos con el Partido Pirata Argentino.

Distribuir, entonces, ¿pero qué? Si bien hay ejemplos de excelencia, como Bibliofyl –un sitio que reparte los apuntes que se usan en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA–, lo cierto es que lo que sucede fuera de la red tiende a repetirse adentro. Por eso hay quienes imploran por la puesta en disponibilidad de los bestsellers más lamentables. “Se digitaliza más lo que se vende masivamente, como pasa con la música. Hubo usuarios que venían y nos decían ‘¡digitalicen El Código Da Vinci!, ¡tengo el derecho de leer a Dan Brown!’. Hasta que decidimos no aceptar pedidos en la lista; y que si era un libro de ficción, se esperaría un año para que circulara. Con eso logramos que se fueran los que te pedían hoy un libro que había salido ayer”, repasa E. G.

–¿Distribuyen todo tipo de textos?

–Tratamos de evitar la mierda que anda dando vueltas, como El holocausto no existió, Cúrese el cáncer bebiendo té o zonceras por el estilo. Algún criterio editorial hay que tener…

Ahora conviene retornar al reino imaginario que se puso a germinar al inicio de esta nota. El experimento marcha bien: los aldeanos ya están repartiéndose a escondidas los escasos libros que han podido reunir. El paso siguiente sería hacer copias. Lo que los pone ante decisiones fundamentales: ¿Quién decidirá el criterio con que se harán esas copias? ¿Quién las guardará y ordenará?

Si por ahí anduviera un gigante llamado Google, ya se sabe lo que ocurriría. Porque Google es –casi con seguridad– el mayor digitalizador de letras que pueda concebirse. Tanto, que ha hecho explícita su intención de escanear los más de ciento veintinueve millones de títulos de los que –según sus propias estimaciones– dispone la humanidad. No es una promesa vacía. Desde 2004, Google Books ha llevado al plano digital a más de quince millones de libros ubicados en más de cien países y escritos en más de cuatrocientos lenguajes. Y a pesar de que los curiosos pueden revisar sólo parcialmente las obras que no están en dominio público, la iniciativa ha despertado el terror de los que defienden las leyes de propiedad intelectual vigentes. La frutilla del postre es que la megacompañía abrió una tienda online con la que pretende transformar su esfuerzo en dividendos. No es una proyección inverosímil, si se tiene en cuenta que en los Estados Unidos las ventas de dispositivos electrónicos de lectura –Kindle, Nook, Sony Reader, iPad– se cuadruplicaron en los últimos doce meses.

La incógnita, llegado este punto, tiene que ver con los efectos de que una corporación estadounidense maneje semejante cantidad de información. Si, por el contrario, se le encarga la responsabilidad a una institución, ¿cuál debería ser? A lo mejor varias. O ninguna. Como sea, fuera de los centros de poder hay células que se dedican al escaneo y la corrección de textos digitales desde la mística de lo independiente. Es un camino.

Es simple. Cuando se escanea un libro se produce un archivo de imagen; la imagen que se “extrajo” de las páginas. Sobre esos datos se aplica un programa que reconoce los caracteres y los traslada a un documento editable en un procesador de textos. Ese paso, que parece menor, es clave: si la obra no está guardada así, los ciegos no pueden utilizar el software que sintetiza voces y les “lee”. A continuación viene la etapa de las correcciones. Hay que cotejar el original con la copia y verificar que no se hayan perdido detalles importantes. Ese nivel de puntillismo, no obstante, se está volviendo cada vez menos frecuente.

Algunos entrevistados afirman que un escaneador ducho puede capturar quinientas páginas en una hora. Un tal Filobiblion –que además de ser fan del monje benedictino Ricart de Bury (1287-1345) ha sabido irse convirtiendo en especialista en este tema– detalla que “la demora está en función de la pericia del escaneador y del corrector involucrados, que no siempre coinciden en un solo individuo, porque en los grupos se divide el trabajo entre los que corrigen y los que escanean”. El informante cree que la tarea completa puede tomar de una semana a un par de meses, dependiendo de la complejidad del texto (notas a pie, ilustraciones, otros idiomas).

Por último, hay que repartir. Labor que adquiere especial valor en Argentina, un país que de acuerdo con datos difundidos por la Secretaría de Cultura de la Nación concentra el 31 por ciento de sus librerías, el 63,2 por ciento de sus editoriales y el 84,2 por ciento de sus ejemplares impresos en la Capital, donde habita sólo el 7,7 por ciento de la población. Filobiblion relaciona las estadísticas con vivencias concretas. “Tiempo atrás me dediqué a conseguir Fondo negro. Los Lugones, Leopoldo, Polo y Piri, de Eduardo Muslip, para una chica de Rosario que investigaba sobre el tema de los desaparecidos a raíz de tener un hermano en esa condición. Se lo escaneé y se lo mandé. La copia no está en la red: sólo la tenemos ella y yo”, ilustra. ¿Más? “Hace poco solicité La inteligencia fracasada: teoría y práctica de la estupidez, de José Antonio Marina; inhallable en Buenos Aires. A la semana un digitalizador anónimo me lo envió a mi correo, diciéndome que ‘lo había conmovido mi pedido’. Ahí tenés muestras de solidaridad entre lectores.”

Jimena Méndez estudia antropología. Vive en el extranjero pero participa en Bibliotheka.org, donde los argentinos son patota. “Las bibliotecas en todas partes ‘prestan’ obras. Nuestra biblioteca digital hace lo mismo. El hecho de que no ‘devolvés’ ese material es una derivación del tipo de tecnología que se usa, pero la naturaleza del proyecto es la misma. No hay negocio detrás”, resume a través de la distancia.

¿Se identifican estos escaneadores y distribuidores con los primeros imprenteros? La mayoría no. “Si me lo preguntás en el sentido de que estamos haciendo un trabajo pionero del que aún no sabemos sus verdaderas consecuencias, puede ser”, sopesa Jimena. Y ajusta: “La circulación en la red es más compleja que con las imprentas. Es incontrolable e imparable. Vos subiste un libro de Sartre y al mes está en miles de discos rígidos alrededor del planeta”. El dinamismo es tal que sus frutos no están claros. “El gran problema es que, si se logra pensar en la ‘libertad digital’ para los bienes culturales, esa discusión podría permear otras esferas y, sobre todo, cuestionar el mercado y sus reglas. Y no creo que estemos preparados para esa discusión todavía”, provoca la muchacha.

Pulsar esa tecla es interesante. Desde una lectura trasnochada de El Capital, cabría vaticinar que el capitalismo cognitivo será marco para el desarrollo de algo así como una “lucha de clases informacional”. Quedó más que claro durante la campaña por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Hay quien hace dinero con el retaceo de datos socialmente importantes y hay quien lucha –con diversos intereses– por socializar una determinada cantidad de esos datos. Frente a un contexto así, la repartija gratuita de libros destaca como un acto de profundo carácter político.

Desde Europa, un español célebre en el ambiente –alias Mr. Williams– recapitula su ingreso en estas lides. “Como lector con medios económicos limitados –rememora– comencé a conseguir todo lo que iba apareciendo en la red. Un día pensé en montar una ‘biblioteca’ tomando como modelo las bibliotecas físicas.” Así nació La Biblioteca Oculta de Mr. Williams, que luego mutó a la bitácora Mr. Williams in Blog. “Como ya lo hacía para mí, poco me costaba compartirlo. Pronto me llegó el agradecimiento de muchísimos cibernautas que no disponían de ningún tipo de biblioteca. Ahí comenzó el compromiso”, revela.

–¿Qué lo impulsa a seguir?

–Sigo por los que no pueden comprarse un libro porque les cuesta el equivalente al salario de un día o más. Por aquellos que padecen la censura de estados que prohíben a determinados autores y hacen lo imposible por imprimir esas obras y leerlas en comunidad. Por aquellos que, aun teniendo capacidad de compra, no tienen esa chance al vivir lejos. Y, por supuesto, por aquellos que no tienen ni tendrán una biblioteca física para tomar prestado un libro. Yo –que se supone que vivo en el Primer Mundo– hasta los catorce años no tuve una biblioteca en mi pueblo. Por lo tanto me impulsa la esperanza de que podamos gozar de un acceso más franco a la cultura. Porque nos van a seguir engañando, pero les va a costar el doble.

Ultimo regreso al laboratorio ficcional, donde el rey está perdiendo los estribos. A esta altura, la nación de criaturitas que no pueden leer vive días tenebrosos. Se ha declarado que los que copien libros o los distribuyan sin permiso deben ser sancionados. Así, se ha expulsado fuera de la legalidad a una enorme masa de hombres y mujeres. “A los que persistan se los tratará como ladrones”, brama el soberano. Y el mundito imaginario se marchita lentamente.

¿Una exageración? Aquí las cosas no son tan distintas. Aunque copiar no es lo mismo que robar, los abogados que defienden a los actuales sistemas de propiedad intelectual insisten en la analogía. Por encima del malentendido, las cuestiones fundamentales quedan fuera del debate. Dejando de lado el innegable derecho de los autores a percibir una remuneración, ¿deberían tener precio los libros digitales? Los consultados insisten en que las quejas de las editoriales no son comparables a las de las discográficas, porque un CD se puede copiar manteniendo la calidad, en tanto que el archivo digitalizado de un libro ofrece una experiencia de lectura muy distinta a la de su edición impresa. “No sé cuánto demanda fabricar una copia de un libro físico. Pero sí sé lo que me cuesta a mí copiar uno digital: un mega, un segundo. La versión electrónica no lleva aparejados gastos de distribución o impresión; y sin embargo nos la venden al mismo precio que si los tuviera. Si un libro nuevo en digital costase 5 euros, estoy seguro de que nadie se tomaría el trabajo ni de escanearlo”, cierra Mr. Williams.

Fuente: Página/12

Argentina 2030: los años que vendrán, ahora

In Paladar mostaza on 7 enero, 2011 at 7:59 AM

¿Cómo nos veremos en unos años? Precisamente, ¿cuál será nuestro aspecto en el año 2030? Por supuesto es imposible anticiparse al tiempo y conocer a aquellos que seremos, pero en un interesante experimento un blog se anima a proyectar ciertos personajes populares de Argentina y la apariencia que tendrían en unas décadas. Argentina 2030 es el nuevo blog de Perfil.com y promete alarmar a quienes odien las arrugas anticipadas.

Con diferentes publicaciones en los últimos meses, Argentina 2030 le sumó arrugas a la web y un experimento particular. Ojos mas caídos, cabellos blancos y pieles rasgadas son algunos de los síntomas que reflejan los rostros dentro de unas décadas, aunque por la magia de la tecnología y el trabajo de un ‘artista’ podemos verlo hoy mismo.

Su autor es Fernando Otegui, publicista, diseñador gráfico y humorista político. Actualmente es columnista de Diario Perfil y colaborador de revista Noticias. Desde hace una década sus fotomontajes circulan por la web y en este blog Argentina 2030 ensaya una mirada futurista que inquietará a más de uno.

Marcelo Tinelli en el año 2030 tendría 70 años y así lo proyecta Otegui.

Mientras que Diego Maradona habrá cumplido sus 70 años y ya peinará canas.

Por ahora se han colocado los avejentados Néstor Kirchner, Elisa Carrió, Luis Majul y otros. Mirálos en > Argentina 2030

La Web ha muerto, las aplicaciones comienzan su reinado

In Derecho a Replica on 6 enero, 2011 at 7:25 AM

Si utilizas habitualmente un smartphone, un teléfono tipo BlackBerry, Android o iPhone, probablemente cada vez lo utilices más para acceder a Internet y menos para navegar por la Web. En estos dispositivos triunfan las aplicaciones, también aquellas que sirven para utilizar servicios Web como Twitter, Facebook, YouTube o Google Maps.

Precisamente este año en el que la World Wide Web cumple su vigésimo aniversario ha sido el que ha visto una portada de Wired dedicada a su muerteThe Web Is Dead, (18.09, septiembre 2010).

Aplicaciones vs. Web

Si bien lo que hay bajo tal afirmación es más un debate y una consideración respecto al cambiante modelo de acceso a Internet “y la Web seguirá ahí como parte esencial de ésta (…), cada vez representa una menor parte del tráfico de Internet”, escribe Chris Anderson. Actualmente las tres cuartas partes del tráfico son ocupadas por otras tecnologías y protocolos de intercambio de información: P2P, vídeo y audio en streaming, videconferencia y voz, juegos, intercambio de datos entre aplicaciones… Y por cada vez más sistemas cerrados, los “jardines vallados”.

Los sistemas cerrados son algo que Tim Berners-Lee, el “padre” de la World Wide Web, criticó recientemente: “la proliferación de las redes sociales como Facebook aíslan la información publicada en Internet”.

Berners-Lee también se mostraba contrario al creciente uso de las aplicaciones en los sistemas operativos móviles (Android, iOS, BlackBerry, Windows Phone 7,…), sobre todo las que se basan en estándares cerrados: “No utilizar estándares abiertos provoca la creación de mundos cerrados. Los estándares abiertos impulsan la innovación”.

Pero la innovación depende más de las personas que de los medios disponibles. Como ejemplo durante años se ha innovado en la Web a pesar de lo precario de los medios. Los hacks y trucos de CSS, JavaScript y HTML han sido un recurso más que habitual entre diseñadores y desarrolladores web.

De hecho nunca antes de la Web el término estándar había tenido tan poco valor: los “jardines vallados” han existido desde mucho antes que ahora, aunque sólo afectaban a una minoría que no navegaba por Internet desde Windows con Internet Explorer.

Al contrario, nunca antes se ha visto tanta innovación, tan variada y tan revolucionaria -en juegos, servicios, aplicaciones prácticas y sociales, de contenidos y editoriales,…- como la que han traído las aplicaciones móviles. A su lado la Web -incluso la Web 2.0- se muestra desfasada.

A eso se debe muy en parte el éxito de las aplicaciones en móviles y tablets, los cuales ya no son cosa que interesen a unos cuantos “early adopters”: en pocos años éstos serán los dispositivos más utilizados para el acceso a Internet [que no es sólo la Web], por delante de los ordenadores.

La Web 3.0 prescinde de la Web

En general una aplicación bien hecha, aunque únicamente sirva para acceder y mostrar la misma información que está disponible en la Web, funcionará mejor, de una forma mucho más rápida, eficaz y funcional que la misma Web a través del navegador del móvil.

El resultado final, la sensación que deja en el usuario, es la de una experiencia más cómoda y satisfactoria.

“Las aplicaciones son el nuevo canal para la distribución de servicios y experiencias en teléfonos móviles”, escribe Andreas Constantinou, “nacen de las raíces de la Web en el sentido de que son una evolución de la Web 2.0, añadiendo nuevas formas de interacción y de descubrir y acceder a la información; y también nuevas formas de monetización”.

Precisamente el de la monetización ha sido uno de los eternos asuntos pendientes de la Web como soporte para contenidos o servicios de pago especialmente cuando se trata de cantidades pequeñas. Incluso hoy se puede considerar un episodio sin resolver.

En cambio el de los micropagos es un aspecto “solucionado por las tiendas de aplicaciones desde el primer día”, como es el caso de la App Store. Y lo es muy en parte gracias a su planteamiento de sistema cerrado con el que se ha ganado, a pesar de las críticas, la confianza de desarrolladores, editores y público.

Los móviles han evolucionado mucho -mucho más que la Web, de hecho- y sin duda la llegada del lenguaje HTML5 es una mejora necesaria e importantísima. Pero aún su implementación es lenta, está en una fase muy temprana -aún lejos de ser un verdadero estándar, si algún día llega a serlo- y seguirá siendo así todavía algún tiempo.

De momento las aplicaciones web no pueden competir con su equivalente en forma de aplicación móvil, con Google Maps como ejemplo evidente. Y servicios que en otro tiempo habrían sido considerados “casos de éxito de la Web 2.0″ salen hoy sólo como aplicación móvil, sin web equivalente.

Es el caso de Instagram, un servicio cuyos contenidos no solo no están en la web, sino que por defecto sólo funciona móviles iPhone -aunque puede conectarse con servicios como Flickr, Twitter o Facebook. Y aún así cada semana unas 100.000 personas se apuntan a Instagram para compartir fotografías.

Como dice Chris Anderson, “hoy hay en Internet incontables ‘jardines vallados’. La Web es la excepción, no la regla.”

Vía Cooking Ideas / Apolorama

Entrevista a Don Tapscott

In Derecho a Replica on 17 diciembre, 2010 at 3:00 PM

Don Tapscott es el creador de Wikinomics, un libro de culto en la economía digital, y un luchador contra la brecha digital, la frontera que hay entre los que tienen acceso a la Red y los que no. Recorre el mundo impartiendo conferencias. Estuvo en España y el diario El País lo entrevistó.

¿Cómo ayuda la tecnología a dar recursos a quién no los tiene?

Todavía hay una gran brecha digital, se va cerrando, pero existe. Gracias a los móviles hay lugares donde no hay agua potable ni electricidad pero sí cobertura de móvil. Gracias a eso se puede informar y tomar mejores decisiones. Si se tiene acceso se abre un mundo de posibilidades. El 80% de las nuevas empresas depende de Internet y tiene menos de cinco años. El mundo de los emprendedores se ha acelerado, son el verdadero futuro. La web proporciona una verdadera meritocracia. Se crea lo que denominé ‘ideagora’, un lugar para participar de la sociedad y de la economía.

En España tenemos un problema con los mayores de 45 años que se quedan sin trabajo pero no tienen una formación digital, ¿qué sugiere para solucionarlo?

El primer problema es la falta de jóvenes. Hay que aumentar la tasa de natalidad. Además la educación es mucho más barata ahora. Las universidades en Estados Unidos están perdiendo su poder. El 80% de los másteres de negocios son online y se imparten en Asia. ¿Por qué iría alguien a una clase con 300 personas si lo puede hacer en casa y, además, el profesor le contesta por correo?

En sus libros suele hablar de compartir ideas, sin embargo, no es algo que suceda en el día a día. ¿Cómo se puede impulsar que esto suceda?

Compartir una idea no es comunismo. Al contrario, es capitalismo, del bueno, del mejor. Es la mina de oro. Tengo un vecino que hizo un reto a partir del mapa de unos terrenos que compró. Quería buscar oro en ellos pero no sabía dónde hacerlo. Ofreció medio millón de dólares a quién le ayudara. Lo pagó, muy a gusto además. Supo de nuevas técnicas de extracción de oro y su empresa paso de tener un valor 19 millones de dólares a 10.000 millones de dólares. Ahora tengo un vecino muy rico. No es cuestión de compartir todo pero sí de dejar de pensar como un solo ente y pensar como un colectivo. Nike ha mejorado mucho desde que creó GreenXchange, unaplataforma que promueve iniciativas sostenibles y colectivas.

En España, todavía tímidamente, comienzan a verse iniciativas de datos abiertos (Open Data) en Gobiernos regionales, como el del País Vasco, ¿qué beneficios aportan?

Es mejor que bueno. Cambia la naturaleza de los Gobiernos y su sentido. En Madrid, por ejemplo, el Ayuntamiento y la policía saben perfectamente cuáles son los puntos críticos donde hay accidentes de tráfico. Podrían liberarlos, decirlo, y que alguien lo metiese en un mapa de Google. En dos días comenzarían a salvarse vidas. El coste es cero, pero el ahorro es grande. Así hay montones de ejemplos: negocios, sanidad, seguridad… Los datos en bruto, tal cual, convierten a la administración en una plataforma, en un aliado. Liberar datos es lo justo. Si lo pagamos entre todos, ¿por qué no nos devuelven lo que nos pertenece? Una vez que cumplen su función, que también digan qué conclusiones sacan. Que nadie lo confunda con la privatización. Es lo contrario. Es el nuevo valor público, de todos.

La gestión sería más transparente, ¿cree que la gente confiaría más en sus dirigentes gracias a ello?

Exacto. Por un lado verán los rédito. La luz es el mejor desinfectante. Si están desnudo, si el gobierno no hace nada, se sabrá. Por otro lado, si eres transparente, eres digno de confianza.

¿Qué piensa de la publicación de cables de Wikileaks?

Ahora mismo Wikileaks está dando información de países. Lo siguiente son los bancos y las grandes corporaciones. Entonces sí que vamos a hablar, mucho más, de transparencia. Va a cambiar por completo la relación entre las empresas y sus clientes. Van a ser más responsables con la sociedad. Gobiernos y empresas tienen derecho al secreto, por supuesto, no se trata de contar todo pero sí de hacerlo mejor, de ser responsables con la sociedad. Los que ponen en el punto de mira a algunos cables concreto o Assange se confunden. Tiene que servir para reflexionar y que cada institución reflexione sobre su integridad. Como dije, el la luz aclara todo. Habrá regulación ciudadana. La sociedad controlará la calidad de los servicios. Imagina una sociedad formada y con acceso a la información. Eso sí será un mundo mejor.

¿Cree que el iPad es tan revolucionario?

No, es solo un aparato más. Novedoso, claro, pero no es algo que cambie la comunicación. El móvil sí es revolucionario. La tercera pantalla está cambiando el mundo. La primera fue la televisión. La segunda es el ordenador. La tercera está dando acceso a un nuevo entorno a gente que no tendría oportunidades de desarrollo.

Fuente: El País

Periodista pasante en crisis

In Malas Viejas on 3 diciembre, 2010 at 2:28 PM

El periodismo es una profesión de riesgo. El mayor de ellos es el de morirse de hambre. Suele el común general idealizar al periodista como una especie de Superman quijotesco de las libertades, siempre dispuesto a desfacer entuertos, defender al menesteroso frente al potentado, y sacar brillo a la verdad con las teclas de su portátil. Y desconoce que la principal preocupación del periodista moderno es llegar a fin de mes.

Dice Enric González, el mejor columnista de la prensa española, que la creciente precariedad del periodista no es ni más ni menos grave que la de cualquier otro oficio, dígase albañil o corredor de seguros, con la diferencia que solo el informador tiene al alcance papel de prensa u ondas hercianas para contarlo.

No seré yo quien le lleve la contraria al gran Enric. Tan solo haré la salvedad de que el reportero, por razón de su profesión, se codea cotidianamente con jerarcas, sean políticos, jueces o directivos de empresas. ¿Cómo no le va a temblar el pulso al humilde tribulete que lleva una dieta rica en chóped y es incondicional del Lidl y del Ikea al preguntar por sus chanchullos al cacique político de turno o al ejecutivo millonario que le convoca en el Ritz y le agasaja con percebes de Roncudo?

Claro que la crisis golpea por igual a los de abajo, pero el operario de la cadena de montaje no come con el dueño de la General Motors (ahora creo que es Obama) que le cierra la planta. Sufre con los suyos la desgracia y tiene a salvo su identidad de clase.

La dicotomía de saberse generalmente miserable en lo personal mientras a cada rato charla o almuerza con la élite que gobierna el mundo le crea al periodista una zozobra existencial. Ser un pobre diablo y tener la necesidad deontológica de sentirse influyente conduce a una paradoja sobre el poder casi tan irresoluble como a la que llegaron los escolásticos al plantearse la omnipotencia de Dios. Se dijeron que ya que Dios lo podía todo, podría crear una piedra tan grande que ni Él mismo pudiera levantar. Ahora bien, al no poder alzarla dejaría de ser omnipotente.

La justificación del periodismo es ser un contrapoder frente a los que tienen realmente el poder. Pero ¿cómo hacerlo estando en la base de la jerarquía social y laboral, despreciado cuando no vapuleado por la opinión pública por la que se quiere velar?

Con todo, el mileurismo no es la principal singularidad del periodismo moderno. La sustancial es que la mercancía con la que trabaja, la noticia, ha dejado de tener valor y está al alcance de todos. Le llaman periodismo ciudadano. Y consiste en que cualquier hijo de vecino con un móvil con cámara de más de tres megapíxeles puede convertirse en reportero estrella. Graba el vídeo o la foto y lo sube a YouTube. Si encima lotwittea puede aspirar al Pulitzer. De esta forma, se ponen a la misma altura las matanzas de la revuelta iraní y los vídeos de primera de la despedida de soltero del cuñado.

Antes el periodista era celoso de su primicia, su razón de ser. Tal era la ansiedad por alcanzarla que cuando no existía, se la inventaba. El británico Evelyn Waugh escribió en 1938 ¡Noticia bomba!, una deliciosa novela en la que un grupo de periodistas, tan borrachines como escépticos, son enviados a cubrir un conflicto en un país africano y, como allí no pasa nada, se dedican a inventarse noticias sobre una presunta revolución, rivalizando en disparates para ganarse el favor de lectores y editores.

Waugh no podría ya escribir su novela. Primero porque la CNN se haría con la exclusiva. Pero sobre todo porque las grandes noticias ya no se las inventan los periodistas, sino los gobernantes. Que se lo digan si no al trío Bush, Blair y Aznar con aquellas terroríficas armas químicas de destrucción masiva que resultaron ser polvitos de Ariel con Actilift y provocaron la invasión de Irak. Y no digamos de la crisis que nunca existió para Zapatero. O las que están ahora tan de moda: lo peor de la recesión ha pasado ya y los bancos gozan de buena salud.

Menos mal que la profesión es cada vez más saludable. Ya no hay una botella de whisky escondida en el cajón y mucho menos esos purazos de humo pestilente que se fumaban nuestros predecesores para celebrar una buena exclusiva. El nuevo periodista está abonado a la manzana (Apple, en inglés) y al Aquarius. De hecho, yo les llamoperiodistas Aquarius. Son amables con el poder, sus preguntas nunca incomodan y sus crónicas suelen tener la misma fuerza que la bebida isotónica. A veces hasta aplauden al final de las intervenciones.

Hay un escalón por debajo. El del periodista figurante, ese que va a las ruedas de prensa donde no se admiten preguntas. Viéndoles ahí, rodeando el atril desde donde suelta su perorata el político, me recuerdan a esos muñeco-tes de latón que les ponen a los futbolistas en los entrenamientos para ensayar las faltas. ¿Se imaginan que a los abogados se les prohibiera hablar en el juicio en defensa de sus clientes?

Los métodos de trabajo también han cambiado. Decía mi primer redactor jefe que el periodista siempre tiene que tener las dos manos ocupadas. La una en el teléfono, y la otra con el boli (él tenía siempre las suyas en el whisky y en el puro). Al reportero moderno ya solo le hace falta una mano: con la que maneja el ratón o twittea con el móvil. Las primicias no se las aportan las fuentes sino Google (aunque etimológicamente eso sea imposible, puesto que si ya están ahí, son primicias de otros) y las crónicas no se escriben, se twittean. Y es que ya no se buscan lectores sino seguidores.

Ese periodismo epiléptico de corta y pega en 140 caracteres me remite a la reciente declaración de principios de Calamaro acerca de Twitter (la encontrarán aquí). Ahora bien, a diferencia del cantante, que presume de llevar codeándose décadas con la élite del rock, yo no soy más que un periodista del montón y un paseante. Así que me voy con mi crisis a otra parte.

Fuente: El País